Wladyslaw Anders

Polonia desapareció como nación en 1939 y una gran parte de la oficialidad del Ejército Polaco que escapó a la represión tanto de la Alemania Nacionalsocialista como de la Unión Soviética, tuvo que marchar al exilio. Entre los muchos militares que optaron por combatir al Eje desde el exterior, estuvo el brillante general Wladyslaw Anders que pasaría a la posteridad por convertirse en el conquistador de Montecassino.

Wladyslaw Anders nació un 11 de Agosto de 1892 en Krósniewice-Blonia, Polonia, por aquel entonces parte del Imperio Ruso. Procedente de una familia germano-báltica, su padre fue Albert Anders y su madre Elizabeth Anders, siendo Wladyslaw el mayor de sus dos hermanos: Karol y Tadeusz.

General polaco Wladyslaw Anders.

A lo largo de su infancia y a diferencia de la mayor parte de la población de Polonia, Anders fue educado en la religión luterana dentro de la Escuela de la Iglesia Protestante-Evangélica de Augsburg. Cumplida la adolescencia y próximo a la mayoría de edad, Anders ingresó en la Universidad Técnica de Riga en Estonia, de donde se licenció como miembro de la sociedad patriótica polaca “Arkonia”.

Cuando estalló la Primera Guerra Mundial en 1914 contra Alemania y Austria-Hungría, Anders se alistó en el Ejército Imperial Ruso, alcanzando el rango de oficial de caballería dentro del Regimiento de Lanceros “Krechowiecki”. Como miembro de esta unidad, combatió durante tres largos años en las trincheras del Frente Oriental tanto a las tropas del Ejército Alemán como a las del Ejército Austro-Húngaro. Al desatarse la Revolución Bolchevique en 1917 y ser derrotados los Imperios Centrales en 1918, Andres abrazó la causa de la independencia de Polonia y se enroló en el Ejército Polaco del general Józef Pilsudski. Ascendido al rango de comandante, Anders fue puesto al mando del 15º Regimiento de Ulanos “Poznan” que lideró magistralmente durante la Guerra Polaco-Soviética contra la Rusia Bolchevique, logrando el 16 de Agosto de 1920 romper el frente sobre el sector de Maciejowice que propició la derrota del Ejército Rojo.

Terminada la Guerra Polaco-Soviética en 1921, Polonia obtuvo su independencia y Anders pasó a formar parte de una joven generación de oficiales destinada a dirigir el futuro del país. Curiosamente eso mismo sucedió en Mayo de 1926 cuando Anders participó en el golpe de Estado del Partido “Sanacja” contra el Presidente Tadeusz Rozwadowski, quién fue depuesto a favor del mariscal Jozef Pilsudski. Gracias a ese apoyo, Anders pudo ocupar nuevos cargos dentro del nuevo régimen autoritario-militar hasta ser nombrado general en 1936.

Al iniciarse la Segunda Guerra Mundial el 1 de Septiembre de 1939 tras la invasión de Alemania a Polonia, Anders combatió en la frontera occidental de su patria, de donde tuvo que retirarse ante la imposibilidad de hacer frente a la “Guerra Relámpago” o “Blitzkrieg” del Ejército Alemán. Sería precisamente durante aquella fase de la campaña cuando Anders protagonizó una de las numerosas cargas de la caballería a lanza y sable que acabaron en masacre frente a los muchos más modernos tanques Panzer que repelieron asalto tras asalto a base del fuego de sus torretas y ametralladoras. Incapaz de resistir a la “Blitzkrieg”, la unidad de caballería de Anders se trasladó a la frontera oriental del país para enfrentarse al Ejército Rojo después de que el 17 de Septiembre también la Unión Soviética invadiera Polonia. Desgraciadamente tampoco contra el Ejército Rojo Anders estuvo a la altura de las circunstancias porque tuvo que verse obligado primero a capitular y luego a ser capturado por la Policía Estatal Soviética (NKVD) en la ciudad de Lwów.

La Prisión de la Lubyanka en Moscú fue el triste destino de Anders, donde fue apaleado y torturado varias veces por los agentes del NNVD. Afortunadamente, no sólo sobrevivió a sus captores, sino que a diferencia de muchos de sus amigos, evitó ser asesinado durante la Matanza de Katyn. Solamente gracias a la invasión de Alemania a la Unión Soviética el 22 de Junio de 1941, un suceso que implicó una alianza entre Rusia y Gran Bretaña (esta última representante del Gobierno Polaco exiliado en Londres), Anders fue liberado y junto a un grupo de civiles polacos fue trasladado desde Rusia, pasando a través de los desiertos de Irán e Irak, hasta concluir su viaje en el Mandato Británico de Palestina. Curiosamente y como muestra de agradecimiento por haber sido uno de los pocos miembros del cuerpo de oficiales generales en haber sobrevivido a la represión comunista, Anders abandonó el cristianismo protestante y abrazó el catolicismo tal y como prometió en una oración a Dios cuando había estado cautivo en la Prisión de la Lubyanka .

La presencia de Anders en Oriente Medio, facilitó al general tomar el mando de 60.000 soldados polacos exiliados, quienes ayudados y equipados por el Imperio Británico, conformaron el II Cuerpo Polaco. Al frente de esta considerable fuerza militar, Anders marchó al Norte de África y combatió a las tropas del Ejército Alemán y del Ejército Italiano adscritas al Afrika Korps del mariscal Erwin Rommel, tomando partido en destacadas acciones sobre el Desierto del Sáhara como la Batalla de El-Alamein, la conquista de Libia y la campaña de Túnez entre el verano de 1942 y la primavera de 1943.

Wladyslaw Anders junto a tropas polacas libres en la Batalla de Montecassino.

Italia comprendió el principal teatro de operaciones del general Wladyslaw Anders que al frente del II Cuerpo Polaco Libre, se distinguió durante la Batalla de Montecassino. De hecho, las tropas polacas de Anders fueron las primeras en tener el honor de clavar la bandera nacional de Polonia tras la exitosa conquista de la Abadía de Montecassino el 18 de Mayo de 1944 (durante los cinco meses anteriores los ejércitos de otras potencias como Estados Unidos, Gran Bretaña, Francia y la Commonwealth habían fracasado estrepitosamente). Una vez concluida esta hazaña y rota la “Línea Gustav” al sur de Roma, Anders continuó al mando del II Cuerpo Polaco sobre Italia, librando numerosos enfrentamientos contra los soldados alemanes e italianos, ocupando plazas importantes como Ancona y Bolonia, atravesando la “Línea Gótica” y cruzando el Río Po. A raíz de tales triunfos entre 1944 y 1945, los Aliados premiaron a Anders con el ascenso a comandante supremo de todas las Fuerzas Polacas Libres en Europa.

Terminada la Segunda Guerra Mundial en 1945, Anders sintió la frustración de no sentarse entre los vencedores debido a que Polonia fue entregada a la Unión Soviética y convertida en un “satélite comunista” dependiente de Moscú. Declarado enemigo público en su patria y condenado a muerte en ausencia, Anders tuvo que permanecer en Inglaterra fijando su hogar en Londres y formando parte del Gobierno Polaco en el Exilio que colaboró con los Aliados Occidentales durante toda la Guerra Fría.

Fuera del ámbito de la política, Anders se casó en 1948 con una actriz polaca llamada Iryna Jarosiewicz que al igual que él, también se encontraba exiliada y proscrita en su patria. Al año siguiente, en 1949, publicó un libro titulado Un Ejército en el Exilio, donde hizo referencia a los antiguos militares que no habían podido regresar a su hogar tras el fin de la guerra. Precisamente durante los años posteriores, Anders se convirtió en un representante muy importante de la comunidad de inmigrantes polacos afincada en Inglaterra.

El 12 de Mayo de 1970, Anders murió a la edad de 77 años en Londres. A pesar de que inicialmente fue enterrado por sus familiares y amigos en el Cementerio de la Iglesia de Andrzej Bobola en Inglaterra, más tarde sus restos serían trasladados a Italia (según su voluntad expresada en vida) para ser depositados junto a sus compañeros de armas en el Cementerio Polaco de Montecassino.

 

Bibliografía:

-Editores de S.A.R.P.E., Crónica Política y Militar de la Segunda Guerra Mundial. Volumen 8. “Wladislaw Anders”, S.A.R.P.E. (1978), p.18
-http://en.wikipedia.org/wiki/Wladyslaw_Anders