Ugo Cavallero

Ugo Cavallero nació un 20 de Septiembre de 1880 en Casale Monferrato, región del Piemonte, Italia. Procedente de una familia adinerada, Cavallero estaría destinado a convertirse en un importante militar italiano del siglo XX.

Desde muy pequeño, Cavallero demostró su interés por la aventura y por todo lo relacionado con el mundo militar. Por esa razón al cumplir la mayoría de edad, ingresó en la Academia Militar de Turín, donde se especializó en matemáticas y en el idioma alemán dentro del Ejército Real Italiano (Regio Esercito). Por sus excelentes cualidades en 1900, fue nombrado alférez con veinte años de edad.

General Ugo Cavallero.

Cuando en 1911 empezó la Guerra Ítalo-Turca entre Italia y Turquía, Ugo Cavallero fue destinado al frente de Libia en 1913, donde consiguió la Medalla al Valor Militar tras batirse contra los turcos. Al año siguiente, en 1914, tras estallar la Primera Guerra Mundial contra Austria-Hungría, Cavallero permaneció lejos del frente realizando gestiones en oficinas. No fue hasta el último año de la contienda, en 1918, cuando Cavallero ascendió a general y obtuvo la dirección del Mando Supremo de Operaciones, planificando exitósamente la Batalla del Río Piave y la Batalla de Vittorio Véneto, en las cuales Italia se erigió victoriosa sobre el Imperio Austro-Húngaro. Aquellos aciertos personales en el arte de la guerra, hicieron que Cavallero tuviese el honor de ser elegido miembro de la delegación italiana que firmó el Tratado de Versalles de 1919.

Durante la inmediata postguerra, Cavallero quedó maravillado con Benito Mussolini y por eso se afilió al Partido Nacional Fascista (PNF) que alcanzó el poder en 1922 tras la “Marcha sobre Roma” de los Camisas Negras. Por su lealtad al fascismo, el Duce le eligió en 1925 subsecretario de Estado para la Guerra, en 1926 le nombró Senador del Reino, en 1928 le otorgó el título de Conde y ese mismo año fue puesto al frente de la Compañía Ansaldo de Génova Cornigliano. Para 1936 fue ascendido a general de cuerpo de ejército y en Diciembre de 1937 comandante en jefe del Ejército Real Italiano en África Oriental, incluyendo las colonias de Somalia, Etiopía y Eritrea.

Al entrar Italia en la Segunda Guerra Mundial al lado del Eje, Ugo Cavallero fue puesto al mando del Estado Mayor General el 4 de Diciembre de 1940 tras la destitución forzosa del mariscal Pietro Badoglio por su responsabilidad en el fracaso militar durante la invasión a Grecia. No obstante y a pesar de su nombramiento, Cavallero no pudo impedir la derrota en el Frente Greco-Albanés, lo que propició la intervención de Alemania en los Balcanes para salvar la situación. Precisamente con los alemanes, Cavallero tuvo una relación excelente después de que la contienda se trasladase al Norte de África, donde en conjunción con el mariscal Albrecht Kesselring con quién cosechó una buena amistad, trabajó intensamente desde Roma para gestionar todas las operaciones en torno al Mar Mediterráneo, Libia y Egipto.

A partir de 1941 Cavallero obtuvo la dirección de todos los asuntos militares relacionados con Italia en la Segunda Guerra Mundial, tanto los malos como los buenos. Fue testigo de la pérdida del África Oriental y de la “Operación Compass” lanzada por Reino Unido que casi expulsó a los italianos de Libia. También se coordinó con el general alemán Erwin Rommel cuando llegó con el África Korps, al que intentó en vano mantener subordinado bajo su mando, algo que no pudo por orden directa de Mussolini. También Cavallero autorizó el envío a la Unión Soviética de la Armada Italiana en Rusia (ARMIR) que tantas victorias consiguió en Ucrania, lo mismo que el permiso a los italianos del Afrika Korps para reconquistar Libia, vencer contundentemente a los ingleses en Tobruk y penetrar por Egipto hasta las puertas de la misma Alejandría. Sin embargo a finales de 1942, la situación se volvió en contra del Ejército Italiano que fue vencido en la Batalla de El-Alamein sobre Egipto, en la Batalla de Stalingrado sobre Rusia, expulsado de Libia y posteriormente derrotado en la campaña de Túnez y en la fallida defensa de Sicilia.

Ugo Cavallero pasando revista a unos pilotos italianos. Detrás un caza Macchi MC.202 Folgore de la Real Fuerza Aérea Italiana (Regia Aeronautica).

Al producirse el golpe de Estado del 25 de Julio de 1943, protagonizado por el Rey Víctor Manuel III y el mariscal Pietro Badoglio mediante el que se derrocó a Mussolini, Cavallero por sus simpatías con el fascismo fue arrestado y encarcelado en el Fuerte de Boccea. Por suerte, cuando los alemanes invadieron Roma tras el el Armisticio con los Aliados el 8 de Septiembre de 1943, Cavallero fue liberado. Dos días después, el 10, Cavallero se entrevistó en Grottaferrata con el mariscal Albrecht Kesselring, quién le ofreció unirse a la República de Saló y liderar al nuevo ejército de fascistas que se estaba gestando. Sin embargo Cavallero se negó, alegando a que estaba cansado de la guerra y a que el pueblo italiano ya había sufrido demasiado.

La muerte de Ugo Cavallero fue de lo más misteriosa debido a que por su negativa a colaborar con la República de Saló, fue recluido provisionalmente por la Gestapo en un hotel de Frascati. Allí se enteró que desde el exilio, el Rey Víctor Manuel III lo había condenado a muerte por fascista, sentencia que se ejecutaría al terminar la guerra. A sabiendas de tal cosa, Cavallero se sintió traicionado por los dos bandos que estaban combatiendo la Guerra Civil Italiana, ninguno de los cuales albergaría algún tipo de piedad hacia él. Abatido y sumido en la tristeza, tomó su pistola y se suicidó con un tiro en la nuca el 14 de Septiembre de 1943, decisión que sorprendió a todos, tanto a amigos como a enemigos.

 

Bibliografía:

-Editores de S.A.R.P.E., Crónica Política y Militar de la Segunda Guerra Mundial. Volumen 8. “Ugo Cavallero”, S.A.R.P.E. (1978), p.48-50
-http://es.wikipedia.org/wiki/Ugo_Cavallero