Shoji Nishimura

La Guerra del Pacífico fue la tumba de un gran número de altos oficiales de la Marina Imperial Japonesa entre 1941 y 1945. El vicealmirante Shoji Nishimura, autor de grandes gestas en la invasión de las Indias Orientales Holandesas y la Batalla de Guadalcanal, fue uno de los muchos nipones que encontró su final bajo el agua tal y como le sucedió durante la Batalla del Golfo de Leyte.

Shoji Nishimura nació un 30 de Noviembre de 1889 en Tôhoku, una región de la prefactura de Akita durante la Era Meiji de Japón. A una muy temprana edad, ingresó en la Marina Imperial Japonesa y accedió a estudiar a la Academia Naval de Tokyo, de donde se graduó con el número 21 de su promoción de un total de 148 aspirantes. Recién ascendido a oficial, prestó servicio a bordo del crucero Aso y posteriormente en los acorazados Hiei y Mikasa, este último el buque insignia del almirante Heichachiro Togo en la Batalla de Tsushima durante la Guerra Ruso-Japonesa de 1905 en la que Japón venció decisivamente a Rusia.

Vicealmirante Shoji Nishimura.

Con el inicio de la Primera Guerra Mundial entre Alemania y Japón, Nishimura estudió en la Escuela Naval de Artillería y Torpedos de 1914 a 1945, antes de servir sobre el Océano Pacífico en el destructor Yugiri, en el crucero Yakumo y en el acorazado Haruna. Ascendido a teniente en 1917, se dedicó a la escolta de mercantes a bordo de la corbeta Yamato y más tarde desempeñó labores de inspección sobre los destructores Kawakaze, Tanizake, Yura y Sunosaki, así como en los cruceros Kitakami y Ôi, en el acorazado Hizen; además de trabajar como navegador en el crucero Nisshin.

El 1 de Noviembre de 1926 Nishimura fue puesto el mando del destructor Kiku, un cargo que también ostentó posteriormente en los destructores Wakataze, Urakaze, Mikazuki y Shirakumo. Cuatro años después, en 1930, fue ascendido a jefe de escuadra y se le otorgó el liderazgo del 26º Grupo de Destructores. Así fue como en 1934 consiguió ser promovido a capitán y en 1936 se le asignó comandante en jefe del 19º Grupo de Destructores, teniendo como buque insignia al crucero Kumano. Sin embargo la mayor recompensa de Nishimura fue ser elegido capitán del acorazado Haruna entre 1938 y 1940, un buque que le catapultó a la fama hasta lograr el rango de contraalmirante el 15 de Noviembre de aquel año.

Al entrar Japón en la Segunda Guerra Mundial contra los Aliados Occidentales, Nishimura lideró el 10 de Enero de 1942 el desembarco sobre Borneo con una escuadra compuesta por 6 destructores y 41 transportes que bloquearon y posteriormente tomaron el estratégico puerto de Tarakán. Nueve días después, el 19 de Febrero, las tropas escoltadas por Nishimura prosiguieron con la campaña en el resto de las Indias Orientales Holandesas (Indonesia) anclando frente a la Isla de Bali que conquistaron con pasmosa facilidad. Posteriormente, entre el 27 de Febrero y el 1 de Marzo de 1942, Nishimura encabezó el Grupo Oriental con el crucero ligero Naka y siete destructores, contribuyendo de manera decisiva junto a otras fuerzas de la Marina Imperial Japonesa a desarbolar a la Flota Real Holandesa del almirante Karel Doorman en la Primera y Segunda Batallas del Mar de Java.

Durante la Batalla de Guadalcanal, el contraalmirante Shoji Nishimura estuvo al frente de la 7ª División de Cruceros con la que el 29 de Agosto de 1942 lideró a los tres cruceros Suzuya, Kumano y Chikuma en la Batalla de las Salomón Orientales, durante la cual fracasaron a la hora de proteger a los grandes buques porque resultó hundido el portaaviones Ryuho. Más éxito cosechó en la Batalla de las Islas Santa Cruz porque el crucero Chikuma de Nishimura escoltó debidamente a su escuadra derribando numerosos aviones norteamericanos con las piezas de artillería antiaéreas (aunque las bombas mataron a 190 marineros), mientras los aparatos japoneses hundían al portaaviones estadounidense USS Hornet. También la noche del 12 al 13 de Noviembre de 1943 Nishimura participó en la Primera Batalla Naval de Guadalcanal, aunque no tuvo mucho tiempo para la acción porque en seguida recibió orden de retirarse. Gracias a todos estos méritos, el 1 de Noviembre de 1943, finalmente Nishimura fue ascendido a vicealmirante de la Marina Imperial Japonesa.

La Batalla del Golfo de Leyte constituyó la última aventura del vicealmirante Shoji Nishimura cuando a finales de Octubre de 1944 partió de Singapur al mando de la Fuerza C compuesta por los dos acorazados Fuso y Yamashiro, el crucero pesado Mogami y los cuatro destructores Michishio, Yamagumo, Asagumo y Shigure. A pesar de que su misión era la de destruir a la fuerza de invasión norteamericana en la Isla de Leyte mientras el vicealmirante Jisaburô Ozawa utilizaba a sus propios portaaviones como cebo al norte de las Filipinas, cometió el error de entrar en el Estrecho de Surigao a las 23:00 horas de la noche del 24 de Octubre, en cuyas aguas su escuadra tuvo que maniobrar por un estrecho pasillo de 80 kilómetros de largo por 40 kilómetros de ancho máximo y un mínimo de 6 kilómetros situado entre la Isla de Mindanao y Samar, donde fue interceptada y emboscada por la VII Flota Estadounidense del vicealmirante Thomas Kinkaid. Solamente tres horas después de esta equivocación, a las 2:00 de la madrugada del 25 de Octubre, los navíos de línea norteamericanos iluminaron con bengalas a los desprotegidos buques de Nishimura, contra los cuales desencadenaron una tormenta de fuego y acero. Bastaron unos pocos minutos para que toda la Fuerza C fuese aniquilada al completo, incluyendo el acorazado Yamashiro en el que viajaba Nishimura, que su hundió bajo las oscuras aguas con toda su tripulación. Durante la tragedia perdieron la vida 1.626 marineros, entre ellos el vicealmirante Shoji Nishimura.

 

Bibliografía:

-Editores de S.A.R.P.E., Crónica Política y Militar de la Segunda Guerra Mundial. Volumen 8. “Shoyi Nishimura”, S.A.R.P.E. (1978), p.258
-http://en.wikipedia.org/wiki/Shoji_Nishimura