Renya Mataguchi

Renya Mataguchi nació un 7 de Octubre de 1888 sobre la prefactura de Saga en Japón. Futuro militar destinado a convertirse en un importante general, sería uno de los principales contribuyentes a la gran victoria en la Batalla de Singapur de 1942 y uno de los más destacados dirigentes en la defensa de la línea en torno a Birmania durante la mayor parte de la Segunda Guerra Mundial.

Mataguchi se alistó en el Ejército Imperial Japonés con muy corta edad, graduándose con el número de 22 de su promoción en la Academia Militar de Tokyo en 1912 y con el número 29 en la oposición al Colegio de Estado Mayor en 1917. Gracias a sus altas calificaciones, en 1918 fue elegido agregado militar para la embajada de París en Francia; mientras que en 1919, coincidiendo con el estallido de la Guerra Civil Rusa, tomó parte en la Fuerza Expedicionaria Japonesa a Siberia que al lado del Ejército Blanco combatió a los bolcheviques del Ejército Rojo sobre el Lejano Oriente.

General Renya Mataguchi.

Ascendido Mataguchi a general en 1936, fue transferido al Ejército del Kwantung sobre Manchukuo y puesto al frente del 1º Regimiento de Infantería que operó en Hebei Oriental pacificando la zona de guerrilleros comunistas. Al año siguiente, el 7 de Julio de 1937, se vio involucrado en el Incidente del Puente Marco Polo sobre Pekín que desató la Segunda Guerra Sino-Japonesa contra China, durante la cual Mataguchi combatió en diversas zonas de este país hasta 1939. Retirado del frente en 1940, trabajó en la Escuela de Preparación Militar, antes de que en 1941 le fuera entregado el mando de la 18ª División de Infantería.

Al entrar Japón en la Segunda Guerra Mundial, el 8 de Diciembre de 1941, la 18ª División de Infantería del general Mataguchi desembarcó en Thailandia sobre las playas de Songkhla y Pattani, donde se enfrentó brevemente a las guarniciones thailandesas hasta que el país cambió su postura y se alineó con las potencias del Eje. Acto seguido Mataguchi dirigió a sus tropas sobre Malasia, arrollando al Ejército Británico y recorriendo 500 kilómetros hasta presentarse en el Estrecho de Johore. Ocupada la Península Malaya, la 18ª División de Infantería de Mataguchi desembarcó en Singapur el 8 de Febrero de 1942 y en tan sólo una semana conquistó la colonia inglesa que capituló el día 15 tras haber sufrido los Aliados más de 100.000 bajas.

Terminadas las operaciones en el Sudeste Asiático, la 18ª División de Infantería con Mataguchi y sus hombres fue enviada a las Islas Filipinas en la primavera de 1942. Sobre la Isla de Luzón el general nipón volvió a destacar por sus habilidades cuando dirigió la ofensiva final con la que sus tropas ocuparon la Península de Bataán e infligieron una gran derrota al Ejército Estadounidense en Mayo de 1942.

En Marzo de 1943 el general Mataguchi fue puesto al mando del XV Ejército Japonés que ocupaba Birmania y se mantenía en la demarcación fronteriza con la India. Al frente de esta agrupación no sólo desarticuló las incursiones sobre la selva realizadas por las patrullas de “Chindits” del Ejército Británico sobre Assam y Astracán, sino que las enormes bajas que causó al enemigo, le valió que los Aliados apodaran a sus soldados con la definición de “superhombres”.

A inicios de 1944 el XV Ejército Japonés del general Renya Mataguchi, junto al Ejército Nacional Indio del “Netaji” Chandra Bose, pusieron en marcha la “Operación U-Go” con más de 100.000 efectivos entre soldados japoneses e indios libres que invadieron la India con la finalidad de liberarla del Imperio Británico. A pesar de que el avance de Mataguchi fue espectacular en las primeras jornadas, pronto las 15ª y 33ª Divisiones de Infantería fueron detenidas por el Ejército Anglo-Indio en la ciudad de Imphal, lo mismo que la 31ª División de Infantería en Kohima. Una vez fracasados sendos asedios, el XV Ejército Japonés emprendió una caótica retirada a través de la jungla, prácticamente sin agua ni comida, que llevó a Mataguchi a pronunciar las siguientes palabras de ánimo: “Si vuestras manos están desgarradas, combatid con los pies… Si ya no tenéis aliento en el cuerpo, combatid con el espíritu”. Lamentablemente el resultado de la campaña fue catastrófico porque las fuerzas de Mataguchi sufrieron 65.000 bajas a costa de 21.500 del enemigo, lo que significó el cambio de tornas en la contienda sobre el Sudeste Asiático a favor de los Aliados.

Como consecuencia del desastre en las Batallas de Imphal y Kohima, el general Mataguchi regresó a Japón, donde se le concedió la jubilación forzosa. A partir de entonces residió en Tokyo e impartió clases en la Escuela de Preparación Militar a los nuevos alumnos destinados al frente hasta la finalización de la Segunda Guerra Mundial.

Al terminar la Guerra del Pacífico en 1945, el general Mataguchi fue extraditado a Singapur para ser juzgado por crímenes de guerra a manos del Tribunal Militar Internacional del Lejano Oriente. Afortunadamente no fue encontrado culpable de ningún delito y se le liberó sin cargos, por lo que pudo volver a Japón y vivir tranquilamente el resto de su vida, protagonizando en ocasiones debates mediáticos con los generales retirados Kôtoku Sato y Torashirô Kawabe acerca de las campañas de Birmania y la India.

El 2 de Agosto de 1966, Renya Mataguchi falleció en Tokyo a la edad de 77 años. Hasta ese momento se había convertido en uno de los generales del Ejército Imperial Japonés con más victorias en su haber en el siglo XX.

 

Bibliografía:

-Editores de S.A.R.P.E., Crónica Política y Militar de la Segunda Guerra Mundial. Volumen 8. “Renya Mataguchi”, S.A.R.P.E. (1978), p.256
-http://en.wikipedia.org/wiki/Renya_Mutaguchi