Omar Bradley

El general Omar Bradley no estaba destinado a ocupar un puerto de relevancia en el Ejército Estadounidense durante la Segunda Guerra Mundial. Sólo su dedicación al trabajo y sus victorias sobre el enemigo, le llevaron a liderar la conquista de Europa y a contribuir decisivamente a la victoria final de los Estados Unidos.

Omar Nelson Bradley nació un 12 de Febrero de 1893 en el pueblo rural de Randolph, situado en la localidad de Clark en Missouri, Estados Unidos. Su padre fue un profesor de escuela llamado John Smith Bradley y su madre una ama de casa de nombre Mary Elizabeth Hubbard.

Omar Nelson Bradley en la Segunda Guerra Mundial.

Desde niño Omar Braley asistió a la misma escuela en donde su padre John Smith era profesor, de quién pudo disfrutar de su compañía en clase. El amor que su progenitor le transmitió por la cultura llevó a Bradley a convertirse en todo un apasionado de la lectura, aunque paralelamente destacó en todos los deportes como tiro con rifle, béisbol y el fútbol, siendo nombrado capitán de equipo de estos dos últimos. Lamentablemente su vida cambió a los 13 años de edad, cuando Bradley perdió a su padre después de sufrir una enfermedad que le provocó la muerte. A pesar de la tristeza que su fallecimiento supuso, tanto él como su madre rehicieron su vida. Primeramente ella volvió a casarse con otro hombre, mientras que Bradley salió adelante graduándose en el Instituto de Moberly y adquiriendo poco después un trabajo en una caldera. Durante este tiempo se hizo muy famoso por ser un excelente jugador de béisbol, despertando la curiosidad de muchos equipos por tenerle entre sus filas, incluido el Ejército Estadounidense (US Army).

Jamás la intención de Bradley fue la de ingresar en el Ejército Estadounidense porque ya había ahorrado dinero para ir a la Universidad de Columbia con la intención de estudiar la carrera de abogado. Sin embargo y contra todo pronóstico, en 1911 se alistó en el Ejército Estadounidense, siendo admitido en la prestigiosa Academia Militar de West Point gracias a la recomendación del congresista William Rocker, con quién mantenía una estrecha amistad. Prácticamente desde el primer día, Bradley se adaptó con facilidad a la vida castrense y a la disciplina, destacando especialmente en el béisbol, deporte del que se convirtió en el capitán estrella del Equipo de West Point. De hecho cuando se graduó el 12 de Junio de 1915, lo hizo con el rango de subteniente tras haber quedado en el número 44 de los 164 de su promoción.

Con motivo de la Revolución Mexicana de Pancho Villa en 1916, Bradley recibió su primer bautismo durante la intervención del Ejército Estadounidense a México, donde se comportó con valentía y desenvoltura hasta ser premiado con el ascenso a teniente. Al año siguiente, en 1917, cuando Estados Unidos entró en la Primera Guerra Mundial, Bradley fue nombrado capitán de una compañía adscrita al 14º Regimiento de Infantería, a la cual adiestró en Montana con vistas de ser enviada al Frente Occidental de Francia, aunque la inesperada derrota de Alemania en 1918 viajar a Europa.

A inicios de Septiembre de 1920, Bradley regresó a la Academia Militar de West Point como profesor de matemáticas, cargo que desempeñó hasta 1924 cuando fue trasladado a la Escuela de Infantería de Fort Benning en Georgia. A continuación, sería enviado a las Islas Hawaii para formar parte de la 27ª División de Infantería, donde tuvo ocasión de entablar amistad con el carismático general George Patton; antes de volver al continente para impartir clases en la Escuela de Fort Leavenworth de Kansas, en cuyas instalaciones también conoció al general George Marshall. Poco a poco Bradley fue ascendiendo en el escalafón militar hasta ser elegido miembro del Departamento Táctico de West Point en 1934, obtener el rango de coronel en 1936 y el ascenso a general en 1941.

Fuera del Ejército Estadounidense, Omar Bradley se enamoró de una chica llamada Mary Quayle, con la que se casó en una bonita ceremonia celebrada en el Instituto Moberly, curiosamente el mismo colegio en el que había estudiado de niño y en el que su padre John Smith había trabajado como profesor. Precisamente una vez nació su primer hijo, le bautizaron Moberly Bradley en honor a dicho centro escolar.

Los tres grandes generales de Normandía: Omar Bradley (centro con casco), George Patton (izquierda) y Bernard Montgomery (derecha) posan en uno de los campamentos normandos camuflados entre los “bocages” que tantos disgustos costaron a los Aliados.

Al entrar Estados Unidos en la Segunda Guerra Mundial en 1941, el general Omar Bradley no tomó parte en el conflicto hasta inicios de 1943 cuando fue elegido subordinado del general George Patton como segundo al mando del II Cuerpo destinado al Norte de África. Como responsable de esta agrupación, Bradley demostró ser un excelente planificador librando la última fase de la campaña de Túnez y la invasión de Sicilia durante la “Operación Husky”, haciendo un binomio perfecto con el general George Patton porque en todas los ocasiones triunfaron sobre el Ejército Alemán y el Ejército Italiano.

Bajo el nombre de “Operación Overlord”, el general Dwith Eisenhower planeó la invasión de Europa a través de Francia con el general Omar Bradley al frente del I Ejército Estadounidense que protagonizó el desembarco de Normandía sobre las playas “Utah” y “Omaha” el 6 de Junio de 1944 que costó a su contingente más de 3.000 bajas. A pesar de la implacable resistencia ofrecida por el Ejército Alemán, las tropas de Bradley avanzaron por los “bocages” de Normandía, penetraron en la Península del Contentín y ocuparon el vital puerto de Cherburgo. Acto seguido obtuvo el mando del XII Grupo de Ejércitos Aliado con el que Bradley se apoderó de Bretaña y planificó junto al general George Patton la “Operación Cobra” con la que en Agosto de 1944 envolvió a las fuerzas del Eje en la “Bolsa de Falaise” que concluyó con la captura de 60.000 soldados alemanes. Curiosamente a lo largo de estas operaciones los hombres de Bradley apodaron a su jefe con el mote de “general-soldado” porque siempre intentó reducir al mínimo las pérdidas de la infantería para concentrar sobre el enemigo un gran poder destructor de artillería y aviación antes de cada asalto.

Con la liberación de Francia en Agosto de 1944, el general Omar Bradley se opuso al plan del general Bernard Montgomery para invadir Holanda mediante la “Operación Market-Garden”, una campaña de las fuerzas paracaidistas que terminó en un desastre absoluto para el Ejército Británico, aunque tal cosa no afectó a su XII Grupo de Ejércitos con el que ocupó Lorena, Bélgica y Luxemburgo. Acto seguido lideró la Batalla de Aquisgrán que ganó a costa de 2.000 muertos, lo que convirtió a Bradley en el primer general del bando de los Aliados en conquistar una ciudad al Tercer Reich. Menos suerte tuvo durante la Batalla del Bosque de Hürtgen porque el Ejército Estadounidense fue derrotado con más de 50.000 bajas, aunque pudo resarcirse de su fracaso durante la Batalla de las Ardenas desarticulando la ofensiva del Ejército Alemán e iniciando su persecución cruzando la misma frontera con Alemania.

Mariscal soviético Iván Koniev recibe un regalo personal, en este caso un jeep, de parte de Omar Bradley para estrechar lazos entre América y la URSS.

A comienzos de Febrero de 1945 el general Omar Bradley puso en marcha la “Operación Grenade” con la que el Ejército Estadounidense avanzó sobre el oeste de Alemania ocupando el Palatinado y apoderándose del Puente de Remagen. El 23 de Marzo de 1945, lideró el cruce sobre el Río Rin y durante las semanas siguientes las tropas de Bradley progresaron imparables hasta embolsar en el Ruhr a más de 300.000 soldados del Ejército Alemán que se rindieron. Finalmente y después de haber atravesado medio país a una velocidad sorprendente, en Abril de 1945 las vanguardias acorazadas de Bradley enlazaron con las columnas del Ejército Rojo de la Unión Soviética sobre el Río Elba, cerrando la pinza sobre el Tercer Reich y forzando a Alemania a capitular el 8 de Mayo de 1945.

Terminada la Segunda Guerra Mundial el 2 de Septiembre de 1945, el Presidente de Estados Unidos, Harry Truman, nombró a Bradley jefe de la Administración de Veteranos, una organización que defendía los derechos de los soldados que habían participado durante el conflicto. Al poco tiempo, en 1948, fue ascendido a jefe del Estado Mayor del Ejército Estadounidense en sustitución del general Dwith Eisenohower, siendo desde entonces el responsable de planificar la estrategia contra la Unión Soviética y el comunismo en la Guerra Fría. También al año siguiente, en 1949, Bradley se convirtió en el primer jefe militar de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), lo que puso bajo su mando las fuerzas armadas de distintos países del mundo entre los que se encontraban Gran Bretaña, Canadá, Francia, Italia, Holanda, Bélgica, Portugal, Noruega, Dinamarca, Islandia y Luxemburgo.

Cuando estalló la Guerra de Corea en 1950, Bradley fue enviado inmediatamente a la Península Coreana y puesto al mando del Ejército Estadounidense desplegado cerca del Río Yalu, donde el Ejército Norcoreano había organizado la última línea de resistencia. Inesperadamente al cabo de un año, en 1951, la República Popular de China intervino en favor de Corea del Norte mediante una gigantesca ofensiva del Ejército Chino que expulsó a las tropas de Bradley hasta el Paralelo 38º en Corea del Sur. Desde entonces la contienda se complicó de tal manera que cuando el general Douglas MacArthur fue cesado por el Presidente Harry Truman como comandante en jefe de la Organización de Naciones Unidas (ONU) en Corea, Bradley aconsejó a este último que buscase una salida negociada al conflicto que finalmente se formalizó en 1953.

General Omar Nelson Bradley en tiempos de la Guerra Fría como jefe de Estado Mayor del Ejército Estadounidense y la OTAN.

A partir de 1955 el general Bradley dirigió la Comisión de Pensiones de Veteranos y desde 1958 trabajó como director de la Compañía Bulova Watch. A la muerte de su esposa Mary Quayle por leucemia en 1965, Bradley volvió a casarse al año siguiente, en 1966, con una segunda esposa llamada Esther Dora a la que cariñosamente apodó “Kitty”. Durante aquella fase de su vida actuó como consejero para el Presidente Lyndon Johnson a quién ofreció opiniones de carácter estratégico sobre la Guerra de Vietnam y en 1970 colaboró con el director de cine Francis Ford Coppola en filmar la película Patton en honor a su viejo amigo ya fallecido. También en sus ratos libres se dedicó a jugar a los bolos, a apostar en carreras de caballo en California y a escribir sus memorias a las que tituló Historia de un Soldado (A Soldier’s Story). Tampoco dejó de desfilar con sus veteranos como hizo el 6 de Junio de 1974 en Francia para rememorar el desembarco de Normandía. De hecho una de sus últimas apariciones públicas fue en Enero de 1981 con motivo de la elección del Presidente Ronald Reagan.

El 8 de Abril de 1981, Omar Nelson Bradley, que desde hacía tiempo estaba enfermo de arritmia cardíaca, falleció en Nueva York a la edad de 88 años, justo después de recibir un galardón por parte del Instituto Nacional de Ciencias Sociales. Con todos los honores, el general fue enterrado junto a sus dos esposas en el Cementerio Nacional de Arlington, siendo desde entonces considerado uno de los mejores planificadores militares de Estados Unidos en el siglo XX.

 

Bibliografía:

-Editores de S.A.R.P.E., Crónica Política y Militar de la Segunda Guerra Mundial. Volumen 8. “Omar Bradley”, S.A.R.P.E. (1978), p.37
-http://www.exordio.com/1939-1945/personajes/bradley.html
-http://artistasoguerreros.blogspot.com.es/2009/01/omar-bradley-1893-1981-general-de-5.html