Mitsuo Fuchida

Mitsuo Fuchida fue uno de los pilotos más famosos y admirados al servicio de Japón durante la Segunda Guerra Mundial, siendo uno de los máximos representantes de la aviación naval, la «Kido Butai». Este intrépido aviador que lideró desde el aire el ataque sobre Pearl Harbor, también protagonizaría alguna de las gestas más increíbles del Frente del Pacífico, hasta que en un giro sorprendente al término de la contienda se convertiría al cristianismo e incluso se nacionalizaría ciudadano de los Estados Unidos.

Capitán Mitsuo Fuchida.

Mitsuo Fuchida nació un 3 de Noviembre de 1902 en Katsugari, una ciudad de la prefactura de Nara en el corazón de la Isla de Honshû en Japón. Al ser un aventurero de vocación inició sus estudios en la Academia Naval de Etajima ubicada en la ciudad de Hiroshima en 1921, en donde fue compañero del popular aviador Minoru Genda, con quién entabló gran amistad, antes de graduarse como piloto de la Marina Imperial Japonesa el 24 de Julio de 1924, siendo el 52º de su promoción. A partir de entonces comenzó una brillante carrera ascendiendo en el escalafón a alférez el 1 de Diciembre de 1925, a subteniente el 1 de Diciembre de 1927 y a teniente el 1 de Diciembre de 1930 tras servir a bordo del portaaviones Kaga como parte del Grupo Aéreo de Sasebo, donde se especializó como profesional del bombardeo en picado. A partir de la década siguiente, también realizó un curso de bombardeo horizontal en la Escuela Naval de Yokosuka que concluyó con su mejor nota en 1936, lo que le permitió ser recompensado ese mismo año con el mando del IIº Grupo Aéreo.

Al estallar la Segunda Guerra Sino-Japonesa en 1937, Fuchida fue enviado a China a bordo del portaaviones Akagi para combatir contra el Kuomintang y efectuar bombardeos contra las posiciones del Ejército Chino tanto en las costas de Jiangsu como en el Estuario del Río Yang-Tsé. Gracias a la experiencia adquirida en este conflicto con la que llegó a ostentar el mando del grupo aéreo del portaaviones Ryûjô en 1938, al cabo de cuatro años, en Octubre de 1941, Fuchida fue nombrado capitán y puesto al frente de la primera oleada que debía hacer entrar a Estados Unidos en la Segunda Guerra Mundial atacando Pearl Harbor.

El 7 de Diciembre de 1941, Mitsuo Fuchida sobrevoló las Islas Hawaii al mando de 183 aviones entre los que había 43 cazas Zero, 100 bombardeos en picado Aichi Val y 40 Nakajima B51 (él mismo estuvo pilotando uno de estos junto al teniente Mitsuo Matsuzaki), cuando a las 7:53 horas de la mañana transmitió al almirante Isoroku Yamamoto a bordo del acorazado Nagato el mensaje de «¡Tora, Tora, Tora (¡Tigre, Tigre, Tigre!)» para indicar que comenzaba el ataque sobre Pearl Harbor. Como era de esperarse, la incursión aérea fue un éxito por varios acorazados fueron hundidos, más de cien aviones destruidos y las instalaciones portuarias dañadas, saliendo el avión Nakajima B5N de Fuchida ileso del asalto tras encajar 21 agujeros de bala que no causaron ningún daño. De regreso al portaaviones Akagi cuando, justo cuando el capitán Minoru Genda lanzaba la segunda oleada, Fuchida propuso al vicealmirante Chuichi Nagumo hacer despegar a la tercera oleada, algo a lo que su jefe se negó, lo que constituyó un tremendo error de cara al futuro de Japón.

A su regreso a Japón el oficial Mitsuo Fuchida tuvo el honor de ser él quién comunicó la victoria al mismo Emperador Hiro-Hito, antes de regresar a la Flota Combinada en 1942 para tomar parte en el ataque sobre Port Darwin en Australia con el que sus aviones hundieron a 10 cargueros el 19 de Febrero de 1942, así como en los bombardeos a las instalaciones británicas de la Isla de Ceilán a principios de Marzo. Al producirse la Batalla de Midway el 4 de Junio de 1942, Fuchida se encontraba en el puente del portaaviones Akagi, por ese entonces recuperándose de una operación de apendicitis, lo que no sólo le impidió combatir, sino que además fue herido por partida doble con quemaduras cuando el navío resultó hundido por bombardeos en picado de la Flota Estadounidense. Afortunadamente Fuchida fue rescatado tras el desastre de Midway y pudo recuperarse de sus heridas después de varios meses de convalecencia, aunque las secuelas le impedirían volar como piloto de guerra el resto de su vida.

Mitsuo Fuchida con el mono de piloto durante un entrenamiento antes del ataque a Pearl Harbor.

Durante el resto de la Segunda Guerra Mundial, Fuchida trabajó como oficial del Colegio de Estado Mayor Naval en 1942, como adjunto del Estado Mayor de la Iª Flota Aérea en 1943 y como representante del Estado Mayor de la Flota Combinada en 1944. Curiosamente el 6 de Agosto de 1945 el destino lo llevó a Hiroshima, donde contra todo lo imaginado tuvo tan mala suerte que ese mismo día cayó la bomba atómica que arrasó toda la ciudad justo en el instante en que se hallaba participando en una conferencia. A pesar de que todo su equipo perdió la vida por la radiación, de forma milagrosa Fuchida no sólo salió ileso y sin contaminación nuclear, sino que al cabo de un mes, el 2 de Septiembre, estuvo presente junto a la delegación nipona en la rendición de Japón a bordo del acorazado estadounidense USS Missouri.

Terminada la Segunda Guerra Mundial, Fuchida acudió entre 1947 y 1948 como testigo a los Procesos de Tokyo organizados por los Aliados contra los criminales de guerra del Imperio Japonés, especialmente en lo concerniente al apartado de «Crímenes contra la Paz». Al año siguiente, en 1949, entabló amistad con algunos de los norteamericanos que por aquel entonces ocupaban Japón, entre ellos un misionero evangélico llamado Jacob DeShazer que había sido un aviador superviviente del «Raid Doolitte» de 1942, al cual conocidó en la Plaza de Shibuya de Tokyo mientras repartía panfletos junto a la famosa estatua del perro «Hachikô». Este religioso que al fin y al cabo era un veterano como Fuchida, consiguió que el antiguo oficial nipón leyera la Bíblia y abandonara el budismo para acabar convirtiéndose al cristianismo. De hecho tanto se interesó por la cultura occidental y en especial por la norteamericana, que en 1952 viajó a Estados Unidos como parte de una Misión Cristiana, donde acabó obteniendo el pasaporte y nacionalizándose como ciudadano estadounidense.

La vida de Fuchida a lo largo de la década de los 50 y los 60 transcurrió entre Estados Unidos y Japón, dedicando una gran parte de su tiempo libre a la religión, a organizar conferencias antibelicistas y a estudiar la Segunda Guerra Mundial basándose en su experiencia. Algunas de sus obras publicadas sobre el conflicto fueron Midway: La Batalla que perdió Japón y La Historia de la Armada Japonesa, Desde Pearl Harbor al Calvario o una autobiografía titulada Por un Día: Memorias de Mitsuo Fuchida, Comandante del Ataque a Pearl Harbor. También se convirtió en asesor para la película Tora, Tora, Tora! de 1970 cuando el actor nipón Takahiro Tamura le interpretó en este film sobre el ataque a Pearl Harbor.

Inesperadamente el 30 de Mayo de 1976, el oficial Mitsuo Fuchida falleció de una diabetes que se complicó a causa de un cáncer de estómago a la edad de 73 años, siendo sus restos depositados en Kashiwara, una ciudad próxima a Osaka. Con su marcha sin duda se fue uno de los máximos protagonistas del ataque a Pearl Harbor y al mismo tiempo uno de los pilotos más queridos y populares de la Marina Imperial Japonesa durante la Segunda Guerra Mundial.

 

Bibliografía:

-Editores de S.A.R.P.E., Crónica Política y Militar de la Segunda Guerra Mundial. Volumen 8, «Mitsuo Fuchida», S.A.R.P.E. (1978), p.107-108
-Pablo Guerrero, Ascenso y Ocaso de la Kido Butai, «Mitso Fuchida», HRM Ediciones (2024), p.220-222
-http://en.wikipedia.org/wiki/Mitsuo_Fuchida