John Maitland Wilson

Los grandes generales del Imperio Británico durante la Segunda Guerra Mundial se hicieron populares dirigiendo a sus ejércitos tanto en el teatro de operaciones de Europa como en el de Asia-Pacífco. Sorprendentemente éste no fue el caso de John Maitland Wilson porque su papel principal durante la contienda fue batallar en el nexo de unión sobre los dos continentes, ya fuera peleando en Oriente Medio, Grecia o el Norte de África.

Henry John Maitland Wilson nació un 5 de Septiembre de 1881 en Stowlangtoft Hall, condado de Sufolk, Gran Bretaña. Su padre fue el capitán Arhtur Maitland Wailson, un veterano de las guerras coloniales de la India; mientras que su madre Harriet Kingscote, era una descendiente del gran almirante Richard Howe, héroe inglés de la Guerra de Independencia Americana.

General John Maitland Wilson en la Segunda Guerra Mundial sobre su mesa de despacho.

Desde muy pequeño Maitland Wilson creció en un ambiente muy militar, pues al fin y al cabo toda su familia tenía relación con las fuerzas armadas británicas, incluido su tío Fuller Maitland Wilson, que había participado en la colonización de la India ostentando el rango de general. Ante ese contagio militarista por parte de sus seres más queridos, cuando Maitland Wilson terminó la Escuela de Eton en 1898, decidió alistarse en el Ejército Británico.

En Enero de 1899 Maitland Wilson ingresó en la prestigiosa Escuela de Sandhurst como cadete, de la que salió como segundo teniente de la Brigada de Fusileros en Marzo de 1900. Inmediatamente al año siguiente, en 1901, recibió su primer bautismo de fuego en la Guerra de los Bóers de Sudáfrica combatiendo contra los rebeldes de origen holandés. Ascendido a teniente, fue trasladado a Egipto en 1902, país en el que residió seis años hasta su vuelta a Inglaterra en 1908, donde trabajó como instructor militar en el Cuerpo de Entrenamiento de Oficiales de la Universidad de Oxford.

Cuando estalló la Primera Guerra Mundial en 1914, Maitland Wilson fue puesto al mando de su tío, el general Fuller Maitland Wilson, antes de ser destinado a la 48ª Brigada de Infantería y ascendido también al rango de general en 1915. Con su nuevo estatus dirigió a la 48ª Brigada de Infantería en el Frente Occidental de Francia, pasando poco después al Estado Mayor de la 41ª División de Infantería y a continuación al de la División de Infantería Neozelandesa, con la que tuvo ocasión de entrar en combate contra los alemanes durante la Batalla del Somme en 1916 y la Batalla de Passchendaele en 1917. Finalizado el conflicto en 1918, Maitland Wilson fue condecorado con la Orden del Servicio Distinguido y nombrado en Enero de 1919 teniente coronel del Estado Mayor.

Vuelta la paz a Europa en 1920, Maitland Wilson se convirtió en instructor de la Escuela de Sandhurst y más tarde en general del 2nd Batallón de la Brigada de Fusileros. Entre 1927 y 1930 marchó a la India para pacificar la colonia de rebeldes entre la región del Punjab y Afganistán, donde tras más de tres años de guerra, regresó a Inglaterra para hacerse con el liderazgo de la 6ª Brigada de Infantería el 16 de Enero de 1934, antes de pasar en Abril de 1935 voluntariamente a la reserva. Sin embargo durante su retiro no estuvo mucho tiempo inactivo porque el 18 de Agosto de 1938 se reincorporó para ser el nuevo general de la 2ª División de Infantería acuartelada en Aldershot. Al frente de su nuevo cargo sólo estuvo unos meses porque el Primer Ministro Neville Chamberlein le envió a El Cairo tras concederle el título de comandante en jefe de todas las tropas del Ejército Británico en Egipto. Durante su estancia en las tierras del Río Nilo, Maitland Wilson que contaba con 58 años de edad, se ganó el apodo de “Jumbo Wilson” por su buen trato hacia los soldados con los se volvió muy popular, tanto que incluso los oficiales vieron con preocupación que sus hombres admirasen más al general que no a ellos.

Henry John Maitland Wilson observa un mapa sobre un coche.

A punto de retirarse a disfrutar de su jubilación, Maitland Wilson se vió envuelto en la Segunda Guerra Mundial cuando Italia entró en el conflicto el 10 de Junio de 1940 y amenazó las fronteras con Egipto. Increíblemente el primer día de las hostilidades, Maitland Wilson se adelantó a los italianos, a los que no habían informado de que estaban en guerra, y penetró unos kilómetros tierra a dentro de Libia provocando 3.000 bajas a las guarniciones enemigas a costa únicamente 100 pérdidas propias (aunque finalmente los ingleses hubieron de replegarse a las posiciones iniciales por falta de medios). Las tropas del Ejército Italiano dirigidas por el general Rodolfo Graziani pronto le devolvieron el golpe invadiendo Egipto a través de Sidi Barrani, de donde expulsaron a las tropas de Maitland Wilson con 320 bajas, 22 tanques destruidos, 11 vehículos blindados y 4 camiones. Sin embargo el general inglés se recompuso porque mientras los italianos perdían el tiempo atrincherándose sin avanzar, Maitland Wilson fue reforzando Egipto con soldados procedentes de toda la Commonwealth y equipando al mismo tiempo a la 7ª División Blindada con modelos de tanques modernos. Las semillas dieron sus frutos porque el 9 de Diciembre de 1940 el general Archibald Wavell para el que trabajaba, puso en práctica la “Operación Compass”, una ofensiva con 30.000 efectivos que no solamente desalojó a los italianos de Egipto, sino que además los persiguió sobre toda la Cirenaica y les arrebató las plazas de Sollum, Tobruk, Derna, Bengasi y Agedabia, hasta derrotarles en la Batalla de Beda Fomm con unas pérdidas terribles de 118.000 bajas, 400 tanques, 1.292 cañones, 330 aviones y 1 crucero hundido por solamente 2.016 bajas británicas con 100 tanques, 2 cañones, 4 vehículos blindados y 15 aviones. Como recompensa por esta aplastante victoria, el Primer Ministro Winston Churchill otorgó a Maitland Wilson el título de Gobernador de Cirenaica.

Al producirse la invasión de Italia a Grecia a finales de 1940, Gran Bretaña intervino en favor del Ejército Griego enviando a Atenas el 22 de Febrero de 1941 a la Fuerza W que fue puesta al mando del general Maitland Wilson con 100.000 soldados, 142 tanques, 272 piezas de artillería y 192 cañones antiaéreos repartidos en la 1ª División Blindada Británica, la 7ª División de Infantería Australiana y la División de Infantería Neozelandesa. Inicialmente Maitland Wilson desplegó a sus hombres el 2 de Abril sobre la “Línea Aliakmon” entre Salónica y Florina, aunque cuatro días después, el 6, las tropas del Ejército Alemán y el Ejército Búlgaro rompieron el frente y pusieron a la Fuerza W en retirada. Apenas sin tiempo para actuar, Maitland Wilson levantó un perímetro defensivo entre el Monte Olimpo, el Pindo y el Mar Adriático, pero los tanques Panzer alemanes superaron una vez más la barrera defensiva. Fue entonces cuando Maitland Wilson organizó un último bastión en el Paso de las Termópilas, que a diferencia del Rey Leónidas de Esparta en el 480 a.C, fue derrotado en las primeras 24 horas del 13 de abril y obligado a ser evacuado de Grecia el día 19 tras un catastrófico saldo de 6.000 soldados muertos o capturados y la destrucción de 104 tanques, 400 cañones, 8.000 vehículos y 290 aviones.

Con la sublevación de Irak contra los Aliados en Abril de 1941, Maitland Wilson fue enviado a Oriente Medio para organizar un contingente bautizado como “Habforce” que incluyó 2.000 hombres y 500 vehículos repartidos en la 1ª División de Caballería, la 4ª Brigada de Caballería y la Legión Árabe prestada por Transjordania. Atacando desde el Mandato Británico de Palestina, las tropas de Maitland Wilson se adentraron en el Desierto de Mesopotamia tomando la Fortaleza de Rutbath Wells el 9 de Mayo y avanzando durante más dos de semanas sin dejar de combatir contra el Ejército Irakí hasta liberar la Base Aérea de Habbaniya el día 28 después de haber sufrido un largo asedio. Una vez rescatados los sitiados, Maitland Wilson reinició la marcha de la “Habforce” conquistando Fallujah y venciendo a las tropas irakís hasta culminar con la victoria en la Batalla de Bagdad en Junio de 1941 que implicó la capitulación de Irak.

Nuevamente el Oriente Medio comprendió el escenario de operaciones para Maitland Wilson cuando fue puesto al mando de los 34.000 efectivos adscritos a la 7ª División de Infantería Australiana, la 5ª Brigada de Infantería India y las Fuerzas Francesas Libres que invadieron el 9 de Junio de 1941 los dominios de Siria y Líbano que por aquel entonces controlaba la Francia de Vichy. La campaña aunque en sus inicios transcurrió lenta y con numerosas pérdidas para los británicos debido a que el Ejército Vichysta resistió férreamente en sus posiciones, finalmente cambió cuando la columna de Maitland Wilson procedente de Palestina entró en la capital siria de Damasco el 3 de Julio y en la capital libanesa de Beirut el 12 de Julio, lo que propició la capitulación de todas las guarniciones francesas en el Creciente Fértil tras un saldo de 4.052 bajas en el bando de los Aliados por 8.912 en el Eje. De hecho el mismo Maitland Wilson presidió la ceremonia del Armisticio de San Juan de Acre el 14 de Julio de 1941, durante cuya firma autorizó personalmente el regreso de los 32.000 prisioneros a la Francia de Vichy para enfado del general Charles De Gaulle que sin éxito montó en cólera con él.

Neutralizado el Eje en el Oriente Medio, Maitland Wilson fue puesto en Diciembre de 1941 al mando del IX Ejército que ocupaba Palestina, Siria, Líbano, Irak e Irán. Su trabajo a partir de entonces fue impedir las revueltas de los árabes o aplastar a los insurgentes para que no boicotearan los suministros que los Aliados enviaban a la Unión Soviética. A mediados de 1942, las tropas de Maitland Wilson se desplegaron frente al Cáucaso cuando el Ejército Alemán puso en marcha la “Operación Edelweiss”, contribuyendo desde sus bases en el Próximo Oriente a avituallar al Ejército Rojo que combatía en la Transcaucasia y la Batalla de Stalingrado.

Maitland Wilson posa delante de un mapa sobre la campaña de Italia.

A inicios de 1943, en Enero, Maitland Wilson fue responsable de las políticas de ocupación de Egipto en sustitución del general Harold Alexander. Desde el El Cairo suministró material al VIII Ejército Británico del mariscal Bernard Montgomery durante la campaña de Túnez y posteriormente en la invasión de Sicilia, así como en otras misiones sobre el Mar Mediterráneo. Cuatro meses después, en Abril de 1943, fue enviado a Turquía para pactar con las autoridades de Estambul garantías de neutralidad que impidiesen a los turcos entrar en la contienda del lado del Eje. Precisamente de eso mismo habló el 16 de Junio de 1943 cuando tuvo el privilegio de entrevistarse personalmente en Trípoli con el Rey Jorge VI de Inglaterra y ponerle al corriente de toda la situación.

Tras la rendición de Italia en Septiembre de 1943, Maitland Wilson fue el hombre elegido para invadir las Islas del Dodecaneso próximas a Grecia que todavía ocupaban guarniciones del Ejército Italiano. Así fue como entre los días 13 y 18 de Septiembre, las tropas británicas bajo su mando desembarcaron en Rodas, Kos, Syme, Leros, Kalymnos, Kastellorizon y Samas, siendo el propio Maitland Wilson recibido por los soldados italianos y la población griega como si fuese un héroe libertador. No obstante y aunque la situación vislumbraba que iba a ser una campaña sencilla, la superioridad de la Fuerza Aérea Alemana (Luftwaffe) en el Mar Egeo y la posterior contraofensiva de las tropas alemanas, apoyadas por fascistas italianos, provocó una gran derrota a los británicos sobre Kos el 3 de Octubre y sobre Leros el 12 de Noviembre, hasta que todo el archipiélago del Dodecaneso fue reconquistado el día 28. Ante este inesperado revés, el Ejército Británico de Maitland Wilson se retiró con la mayor humillación sufrida por este general hasta la fecha que encajó 4.800 bajas, el derribo de 113 aviones y el hundimiento de 18 buques entre los que hubo 6 destructores, 2 submarinos y 10 dragaminas.

A raíz del fracaso en las Islas del Dodecaneso, Maitland Wilson fue relevado de primera línea y destinado a asumir la jefatura de la Comandancia Suprema Interaliada del Teatro de Operaciones del Mediterráneo. Al frente de esta oficina, su principal tarea fue la de inspeccionar el progreso de los Aliados sobre Italia, siendo curiosamente él quién ordenó el bombardeo de la Abadía de Montecassino cuando sobrevoló la montaña con su avión. También supervisó el desembarco en Provenza durante “Operación Dragoon”, a pesar de que inicialmente se opuso a una operación anfibia en el sur de Francia por realizar otra en las costas de Yugoslavia. Sin embargo y a pesar de sus éxitos, su escaso carisma para mantener los intereses de Gran Bretaña por encima de los Estados Unidos en el Mar Mediterráneo, llevó al Primer Ministro Winston Churchill a decretar su cese el 12 de Diciembre de 1944.

En 1945 Maitland Wilson fue ascendido a mariscal de campo y elegido representante del Estado Mayor del Ejército Británico dentro del Estado Mayor del Ejército Estadounidense que se ubicaba en el Pentágono de Washington. Durante algún tiempo tuvo constantes reuniones con el Presidente Franklin Delano Roosevelt y tras su muerte con el Presidente Harry Truman, quién le autorizó participar en la Conferencia de Yalta y posteriormente en la Conferencia de Postdam para definir el futuro de postguerra. Mientras en el verano de 1945 se encontraba discutiendo posibles salidas respecto de cómo poner término a la Guerra del Pacífico contra Japón, la rendición condicional de Tokyo el 2 de Septiembre marcó el final de la Segunda Guerra Mundial.

Mariscal Maitland Wilson (izquierda) y general Oliver Leese (derecha).

A comienzos de la postguerra, Maitland Wilson trabajó como agregado militar del Ejército Británico en el Pentágono de Washington, exactamente en un momento crucial por el cual los Aliados intentaban mantenerse militarmente por encima de la amenaza comunista de la Unión Soviética. De hecho en la carrera por los misiles, Maitland Wilson asistió el 10 de Mayo de 1946, junto a los generales británicos Witt Ramsey y Harold Turner, y el norteamericano Joseph Stilwell, al lanzamiento de un prototipo gemelo de la bomba volante alemana V-2 sobre el campo experimental de White Sands. Tampoco le faltó tiempo para iniciar una amistad con el general Dwith Eisenhower, futuro Presidente de Estados Unidos, quién acudió personalmente para despedirse de él a la estación cuando el 22 de Abril de 1947 partió de nuevo al Reino Unido

De vuelta a Inglaterra, Maitland Wilson se jubiló del Ejército Británico en 1947. Como recompensa por los servicios prestados el Rey Jorge VI le concedió el título de Barón y ciudadano honorífico de Suffolk, su ciudad natal. También entre 1955 y 1960 ocupó el cargo de condestable de la Torre de Londres. Curiosamente y a diferencia de otros altos cargos militares supervivientes de la Segunda Guerra Mundial, jamás escribió ninguna biografía sobre sí mismo, aunque sí lo hizo su propio hijo Patrick Maitland Wilson, con la obra Donde vinieron los Nazis (Where the Nazis come).

A la edad de 83 años, John Maitland Wilson falleció el 31 de Diciembre de 1964 en Chilton, una localidad de Buckimgramshire en lo profundo de Inglaterra. Con su marcha del mundo y de la vida, el Imperio Británico perdió a uno de sus últimos grandes generales.

 

Bibliografía:

-François de Lannoy, Field-Marshall John Maitland Wilson, Revista Española de Historia Militar Nº87 (2007), p.77-85
-http://en.wikipedia.org/wiki/Henry_Maitland_Wilson,_1st_Baron_Wilson