Hiroyoshi Nishizawa

“Diablo de Rabaul” fue el nombre con que los Aliados Occidentales apodaron a la figura del aviador japonés Hiroyoshi Nishizawa. Este piloto que se haría muy popular haciendo acrobacias y al mismo tiempo combatiendo con los famosos caza Zero, se convertiría en uno de los mayores “ases” de Japón durante la Segunda Guerra Mundial.

Hiroyoshi Nishizawa nació un 27 de Enero de 1920 en la ciudad de Nagano en Japón. Hijo de Mikiji Nishizawa y Miyoshi Nishizawa, fue el quinto hermano de una familia dedicada al comercio de la destilería de sake.

Hiroyoshi Nishizawa.

Como buen ciudadano japonés, Nishizawa destacó en los estudios durante la niñez y también en el trabajo como empleado de una fábrica téxtil durante la juventud. Así transcurrió su vida hasta que tras cumplir 16 años, tuvo conocimiento de que la Fuerza Aérea Imperial Japonesa estaba buscando voluntarios para efectuar un curso de vuelo en la Base de Yokaren, por lo que Nishizawa se presentó y en 1939 se graduó exitósamente con el título de piloto Clase B “Otsu” Número 7.

Al servicio de la Fuerza Aérea Imperial Japonesa, a partir de 1940 Nishizawa trabajó como piloto del Grupo de Caza “Oita”, luego del Grupo de Caza “Omura” y por último del Grupo de Caza “Suzuka”, obteniendo el rango de suboficial de primera clase. Cuando se produjo la entrada de Japón en la Segunda Guerra Mundial tras el ataque a Estados Unidos sobre Pearl Harbor a finales de 1941, Nishizawa fue enviado a la recién ocupada Isla de Nueva Bretaña y puesto al mando de un caza Zero con base en el Aeródromo de Vunakanau. Sería precisamente en este lugar donde el 3 de Febrero de 1942 el caza de Nishizawa recibió su primer bautismo de fuego enfrentándose a un hidroavión PBY Catalina que puso en fuga y dañó seriamente encajándole varios impactos en uno de sus motores. No obstante y salvo por esta acción, la inactividad en Nueva Bretaña se prolongó dos meses hasta que el 1 de Abril de 1942 finalmente Nishizawa fue transferido a Nueva Guinea e integrado en la Base de Lae como parte del Escuadrón de Caza “Tainan” conformada por los dos famosos “ases” Saburô Sakai y Toshio Ôta.

Oficialmente el 11 de Abril de 1942 el caza Zero de Hiroyoshi Nishizawa derribó a su primer avión enemigo durante la campaña de Nueva Guinea, concretamente un caza P-39 Aircobra de la Fuerza Aérea Estadounidense (USAF). A este triunfo, Nishizawa sumaría otros seis aparatos enemigos derribados a inicios de Mayo de 1942, lo que le permitió ser ascendido a la categoría de “as” de caza de la Fuerza Aérea Imperial Japonesa. De hecho muy pronto surgió un “trío de ases” conformado por el propio Hiroyoshi Nishizawa, Saburô Sakai y Toshio Ôta, quienes incluso en un acto desafiante se atrevieron a realizar una serie de acrobacias sobre la capital de Port Moresby (siendo felicitados por las dotaciones de las piezas antiaéreas del Ejército Australiano que a la jornada siguiente transmitió un mensaje a la Base de Lae).

A comienzos de Agosto de 1942 el Escuadrón de Caza “Tainan” fue enviado a la Isla de Rabaul desde la que el Zero de Nishizawa despegaría para tomar partido en la campaña de las Islas Salomón y especialmente en la Batalla de Guadalcanal. Curiosamente y durante un mismo combate aéreo, Nishizawa derribó hasta un total de seis cazas Wildcat norteamericanos, aunque a lo largo de 1942 su palmarés iría incrementándose después de abatir a más de una decena de aviones enemigos y ganarse el merecido apodo de “Diablo de Rabaul”.

Tras la derrota de Japón en la Batalla de Guadalcanal, Nishizawa fue retirado a Japón para trabajar como instructor de vuelo en 1943. A pesar de sus constantes quejas por un puesto que consideraba indigno para su reputación como “as”, a lo único que pudo aspirar Nishizawa fue a regresar a Nueva Bretaña como profesor de los futuros pilotos de caza, pero nunca como aviador con aparato propio (las autoridades japonesas necesitaban una nueva generación que sólo los escasos supervivientes de la promoción anterior podían formar). De hecho tan valiosa era la vida Nishizawa, que en Febrero de 1944 fue alejado de todos los escenarios bélicos y enviado a las Islas Kuriles para continuar con su labor como instructor.

Plano del caza Zero de Hiroyoshi Nishizima.

Cuando tuvo lugar la Batalla del Golfo de Leyte sobre las Filipinas en Octubre de 1945, la Fuerza Aérea Imperial Japonesa volvió a llamar a filas a Hiroyoshi Nishizawa que nuevamente al mando de un caza Zero, se integró en el 201º Escuadrón de Escolta. Al frente de esta unidad, Nishizawa escoltó a uno de los aviones kamizake que se estrelló y hundió al portaaviones estadounidense USS Saint Lô, además de derribar a dos cazas Hellcat durante la misión. Sorprendentemente y nada más a la regresar a la base, solicitó que se le eligiese a él como piloto suicida para el ataque previsto para el día siguiente, algo que evidentemente le fue denegado ante la carencia de pilotos con experiencia en los cazas. No obstante y por fortuna, pronto pudo resarcirse de su frustración por no haber sido seleccionado, ya que regaló su Zero al bisoño aviador Tomisaku Katsumata que en menos de veinticuatro horas impactó contra el portaaviones norteamericano USS Suwanee que dejó fuera de combate tras provocarle 85 muertos.

El 26 de Octubre de 1944 el Ejército Imperial Japonés ordenó evacuar la Isla de Leyte e inmediatamente Nishizawa tuvo que subir junto a otros pasajeros a bordo de un bombardero Nakajima Ki-49 (debido a que previamente había entegrado su Zero al difunto Tomisaku Katsumata) para escapar hacia Japón. No obstante y contra todo pronóstico, justo cuando el aparato sobrevolaba la Isla de Mindoro, dos cazas Hellcat procedentes del portaaviones estadounidenses USS Wasp II, atacaron al avión y alcanzaron al Nakajima Ki-49, el cual resultó envuelto en llamas y derribado por el teniente Harold Newell. El piloto del bombardero que se encontraba totalmente desarmado, apenas pudo hacer nada para esquivar a sus enemigos o realizar una toma de emergencia porque se precipitó contra el suelo y se estrelló, falleciendo toda la tripulación, entre ellos Nishizawa que entonces contaba con 24 años de edad.

La muerte de Hiroyoshi Nishizawa convirtió a este piloto en uno de los mejores aviadores de Japón en la Segunda Guerra Mundial con un historial de 36 aviones derribados, 2 dañados y 49 abatimientos compartidos. Como recompensa por su servicio se le otorgó póstumamente el grado de subteniente y el título budista de “Bukaîn Kohan Giko Kyoshi”. Curiosamente su viejo compañero y mayor “as” del Imperio Japonés, Saburô Sakai, le definió con las siguientes palabras: Nunca he visto a un hombre capaz de hacer con un avión de combate lo que Nishiziwa hacía con su Zero. Sus acrobacias eran impresionantes, brillantes, totalmente impredecibles, imposibles y conmovedoras.

 

Bibliografía:

-Redacción Serga, El Diablo de Rabaul, Hiroshi Nishizawa, el mayor “as” de la Marina Imperial Japonesa, Revista Serga Nº110 (2017), p.20-24
-https://es.wikipedia.org/wiki/Hiroyoshi_Nishizawa