Heinrich Himmler

Responsable de las SS y caballero de la Orden Negra, Heinrich Himmler se convirtió en el prototipo del esoterismo y del misterio durante la Alemania Nacionalsocialista. Fue el artífice del exterminio de millones de personas en el Holocausto y al mismo tiempo cabecilla de uno de los mejores sistemas policiales del mundo.

Heinrich Himmler, Reichsführer de las SS.

Heinrich Luftpold Himmler nació un 7 de Octubre de 1900 en Munich, Alemania. Procedía de una familia de clase media alta, católica y muy tradicional. Su padre fue un destacado profesor de lenguas clásicas y filosofía, Gebhard Himmler; mientras que su madre una conservadora ama de casa, Anna Maria Heyder; siendo el segundo de dos hermanos, el mayor Gebhard Ludwig Himmler y el pequeño Ernst Himmler. Respecto a su padrino, el elegido fue el Príncipe Heinrich de Baviera, descendiente de la realeza bávara, a quién su padre había impartido clases como su tutor y nombre con el que precisamente había bautizado a su hijo.

La infancia de Himmler fue muy feliz porque su familia le proporcionó todas las comodidades como llevarle al Colegio de Landshut, donde destacó en estudios de latín, griego, matemáticas, historia y cultura germana, estas dos últimas materias sus preferidas debido al nacionalismo que profesaba su padre y que a él le contagió. Fuera de la vida escolar le encantaba coleccionar sellos, pasear junto al Lago Isaar y admirar los huertos a causa de su gran afición por la agricultura y el mundo rural; aunque nunca fue deportista y siempre fue un torpe en todo lo relacionado con el ejercicio físico como consecuencia de un cuerpo frágil y debilucho, problema que ni siquiera pudo solucionar haciendo pesas diarias con mancuernas.

Himmler de niño.

Al estallar la Primera Guerra Mundial en 1914, Himmler vio la posibilidad de ser un soldado del Segundo Reich Alemán y convertirse en un héroe. Tardó bastante en conseguir autorización de su padre al ser menor de edad, aunque cuando lo hizo, las distintas oficinas de reclutamiento le rechazaron como consecuencia de su debilidad física, algo que le trastornó porque deseaba vengar la muerte de su padrino, el Príncipe Heinrich de Baviera, que había fallecido en combate. Finalmente sería el 11º Regimiento de Infantería Bávaro la unidad que la admitió entre sus filas después de hacer numerosos intentos por acceder. Desgraciadamente, justo cuando estaba haciendo la instrucción en 1918 y se encontraba a punto de partir al Frente Occidental, se produjo el fin de la Gran Guerra y la derrota de Alemania.

Frustrado por no haber participado en la Primera Guerra Mundial, Himmler tuvo que volver a la vida civil para contemplar como el caos revolucionario se adueñaba de Alemania y los bolcheviques proclamaban en Munich la República Soviética de Baviera. A raíz de esta peligrosa situación, se alistó en una milicia nacionalista llamada Freikorps “Oberland” con la que combatió junto al Ejército de la República de Weimar (Reichswehr) contra el Ejército Rojo Bávaro hasta que finalmente a últimos de 1918 el orden constitucional fue restablecido y los revolucionarios derrotados. Al año siguiente de haberse proclamado la paz, en 1919, Himmler ingresó en la Universidad Técnica de Munich para cursar la carrera de Agronomía, de donde salió licenciado como agrónomo en 1922.

Al igual que su hermano Gebhard y debido a la influencia de éste último, Himmler tomó la decisión de militar en una famosa asociación de veteranos de la Gran Guerra conocida como Bandera de Guerra del Reich (Reichskriegsflagge) que dirigía un ex-combatiente llamado Ernst Röhm. Sería precisamente este individio con el que entabló una gran amistad, el que le dio a conocer el Partido Nacional Socialista de los Trabajadores Alemanes (NSDAP) que lideraba Adolf Hitler. Así fue como tras quedar completamente fascinado por este movimiento, Himmler ingresó en el NSDAP en Agosto de 1923 con el número de carnet 14.303 y se unió a las filas de la milicia de las SA, con las que tomó partido en el fallido Putsch de Munich de Noviembre que terminó con el encarcelamiento de la mayor parte de la cúpula nacionalsocialista.

Joven Himmler como miembro de las SS.

Fracasado el Putsch de Munich, Himmler comenzó a trabajar en 1924 como secretario personal de Gregor Strasser, jefe del NSDAP en Baviera, quién a pesar de pagarle un salario muy escaso, por lo menos con su sueldo se pudo permitir llevar a cabo una vida modesta. Al año siguiente, en 1925, Himmler fue de uno de los 280 hombres que inicialmente fundaron las SS, las cuales muy pronto se erigieron como la guardia de élite del Führer. Sería precisamente dentro de esta organización, cuando Himmler demostró sus grandes dotes como administrador, algo que en 1927 le favoreció ser ascendido por Gregor Strasser a jefe suplente del NSDAP en la Baja Baviera. De hecho en las mismas SS tuvo ocasión de acercarse más a Hitler, al que propuso un cambio revolucionario consistente en incrementar el poder de la esta milicia en detrimento de las SA lideradas por Ernst Röhm, proyecto que el Führer terminó autorizó sabiendo que dicha iniciativa reforzaría su posición en el NSDAP.

A nivel personal, Himmler creó una familia tras enamorarse de Margarete Boden, una mujer divorciada de un matrimonio anterior y siete años mayor con una edad de 35 cuando tan sólo él tenía 28. Los dos se conocieron durante unas vacaciones en Bad Reichenhall después de que Himmler entrara en un hotel y la viera sentada sobre una bancada cercana, instante que aprovechó para quitarse el sombrero de tirolés a modo de cortesía y la rociara suavemente de nieve. Aquel momento fue un flechazo a primera vista porque ambos se enamoraron y se casaron en 1928. Fruto de este matrimonio nacería una hija, Gudrun Himmler; y además posteriormente adoptarían a un niño al que bautizaron como Gerhard Himmler.

Gracias al matrimonio de Himmler con Margarete, los ingresos del joven SS comenzaron a aumentar porque a su sueldo como miembro del NSDAP, hubo que añadir el salario de su esposa como enfermera en una clínica homeopática que ella misma dirigía con el rango de directora. Poco después cuando los Himmler vendieron aquel centro de salud por el que obtuvieron un buen dinero, abrieron una granja avícola en Waldtrudering, cerca de Munich, desde donde la familia empezó a ganar otros 200 marcos mesuales vendiendo productos agrícolas y pollos.

Increíblemente en 1929, el mismo Adolf Hitler en persona nombró a Heinrich Himmler líder de las SS tras la destitución de su anterior jefe Ehard Heiden. Desde entonces el nuevo cabecilla de la organización se puso a trabajar intensamente primero para ir ganando la calle en los enfrentamientos contra los comunistas y segundo para reducir el poder de las SA. Así fue como remodeló a las SS en una fuerza de choque a la que tan sólo podían acceder los hombres más selectos tras superar rigurosos exámenes físicos, raciales e intelectuales, además de soportar una serie de durísimos entrenamientos combinados con una alimentación parca basada en sopa de avena y agua mineral. De la misma forma, Himmler introdujo los famosos uniformes negros por los que aquellos voluntarios se harían muy populares entre la población y también sería el creador intelectual del lema “Mi honor se llama fidelidad”. A partir de todos estos cambios, los resultados empezaron a dar sus frutos porque los comunistas fueron siendo desplazados de las reyertas urbanas y también fueron las SS las que evitaron un golpe de mano de las SA contra la cúpula del NSDAP en Brandenburgo, Hesse, Pomerania, Silesia y Meckelemburgo; sucesos que convirtieron a Himmler en uno de los colaboradores favoritos de Hitler.

Führer Adolf Hitler y Reichsführer de las SS Heinrich Himmler. El segundo construiría casi sin control del primero un auténtico Estado dentro del Estado.

Al hacerse en NSDAP con el poder en Alemania en 1933 y ser Adolf Hitler elegido Canciller y Führer del Tercer Reich, de forma paralela Heinrich Himmler fue nombrado Reichsführer de las SS. Bajo este nuevo título estatalizó a las SS con el nombre de Allgemeine-SS a las que convirtió en la nueva policía política del régimen con más de 50.000 hombres entre sus filas. Simultáneamente Himmler instauró la Oficina Central de Seguridad del Reich (RSHA) y la Gestapo, además de heredar de la antigua República de Weimar todos los expedientes policiales del país, incluidos los del mismo Hitler y otras personas del NSDAP, los cuales no dudaría en utilizar para beneficio personal en diversas ocasiones a lo largo de su vida.

Ostentando el rango de Reichsführer de las SS, las primeras medidas de Himmler fueron las de batir a sus escuadras en las calles contra los miembros del Partido Comunista Alemán (KPD), intimidar a diversos políticos cristianos o socialdemócratas o boicotear mediante asaltos o cierres los comercios judíos. De hecho tras el incendio del Parlamento (Reichstag), del que también él era diputado, fue la persona elegida para llevar a cabo el arresto de miles de personas después de quedar suspendidos legalmente todos los derechos constitucionales. Precisamente aquel año 1933, fue Himmler quién inauguró el campo de concentración de Dachau por el que pasarían millares de prisioneros. Ni siquiera se salvaron de Himmler sus antiguos compañeros de las SA porque tras la Noche de los Chuchillos Largos de 1934, las SS depuraron a todos los disidentes nacionalsocialistas, incluyendo a viejos amigos como Ernst Röhm y Georg Strasser. Gracias a este último golpe mediante el que las SS se impusieron decisivamente sobre las SA, Heinrich Himmler se convirtió en el hombre con más poder en Alemania por detrás de Hitler.

Bajo el nombre de la Orden Negra, las SS se convirtieron realmente en un Estado dentro del Estado en el Tercer Reich, siendo el Reichsführer Heinrich Himmler su máximo exponente. Las mismas SS decidían quién entraba y quién no con los exámenes físicos, de conocimientos y de grado de pureza racial que obligaba una línea de ancestros arios de varias generaciones hasta 1750. Una vez un candidato a las SS salía elegido, desempeñaba adiestramiento militar e ideológico, adoptando como dogma fundamental el deporte y el culto al cuerpo. Para los más jóvenes y los niños también se abrieron centros de enseñanza llamados “Nápolas”, normalmente situados sobre campamentos en medio de la naturaleza o en castillos medievales. Respecto a todo aquello relacionado con el cristianismo fue suprimido, al mismo tiempo en que se oficiaban bodas SS al estilo pagano con la ceremonia del pan y la sal; lo mismo que los nacimientos (por ejemplo cada vez que nacía un hijo procedente de un matrimonio de las SS, Himmler regalaba a los padres un babero de seda azul, una cinta del mismo color, una taza y una cuchara, incluso si coincidía con su propio cumpleaños el 7 de Octubre, el mismo Himmler acudía al ritual).

Himmler de uniforme oscuro con soldados de la Orden Negra.

Si por algo las SS se hicieron famosas en el colectivo popular fue por su carácter místico y esotérico. Himmler convirtió a la Orden Negra en heredera de la Orden Teutónica, siguiendo el modelo de los jesuitas con la intención de crear una “caballería teutónica” de raza nórdica e inspirada por la antigua Sociedad Thule de la que había formado parte en su juventud. De hecho Himmler se nombró Gran Maestre de su Orden Negra, creyendo que era una reencarnación del Rey Enrique I “el Pajarero” de Sajonia que en el siglo X llevó al pueblo germánico a la victoria contra los eslavos y magiares. Normalmente este tipo de ceremonias esotéricas se llevaban a cabo en el Castillo de Wewelsburg, una fortaleza medieval con una sala en la que grabó la runa del Sol Negro y en la que recopiló una extensa biblioteca de temas mágicos. Como no podía ser de otra manera, los postulados misticistas se trasladaron como dogma obligatorio a todos los miembros de las SS sin excepción, obligándoles a abandonar el cristianismo y abrazar una reinventada religión pagana con los dioses Wotan u Odín, a celebrar los solsticios de verano e invierno, a estudiar los clásicos de las creencias hunduístas, budistas, tibetanas o shintoístas, o aceptar las teorías del karma según la reencarnación. De igual manera efectuó estudios raciales y espirituales mediante la Sociedad para la Investigación y la Enseñanza de la Herencia Ancestral (Ahnenerbe) y financió expediciones científicas al Tíbet como la de Heinrich Harrer en búsqueda del origen de los arios o viajes al Languedoc y Montserrat como las de Otto Rahn en busca del Santo Grial. También se dedicó a resolver enigmas míticos como el hallazgo del misterio de las agujas góticas, la desaparición del arpa de Ulster, el nacimiento de la Hermandad de Rosacruz o el sistema de puntos vikingos. De hecho una de las cosas más llamativas fue convertirse junto al biólogo Ernst Schaefer en uno de los dirigentes de una sociedad de alquimistas para intentar obtener oro según las teorías de Michel de Nostradamus.

Cuando empezó la Segunda Guerra Mundial en 1939, las SS de Himmler se convirtieron en el instrumento de control policial de toda Europa a medida que el Tercer Reich fue ocupando un país tras otro. Así fue como entre 1938 y 1941 el Reichsführer pasó a convertirse a ser responsable de la seguridad y de las acciones punitivas sobre Austria, Checoslovaquia, Polonia, Noruega, Dinamarca, Bélgica, Holanda, Luxemburgo, Francia, Grecia, Yugoslavia, Lituania, Letonia, Estonia, Ucrania, Bielorrúsia y Rusia Occidental. También fue el encargado de la repoblación en los territorios orientales del Wathergau, Silesia o Posen; o en la germanización mediante colonos alemanes tras la expulsión forzosa de las minorías polacas. Otras de sus funciones fue el diseño de un boceto para las SS basado en el “Wehrburgen” consistente en la construcción de una serie de castillos medievales sobre la Rusia del espacio vital “Lebensraum”, cuyo estilo de vida debía centrarse en el rechazo a la tecnología, en el dominio de los caballos como antiguamente hacían los jinetes y en una alimentación centrada en el queso, la leche y la carne.

Visita de Himmler a un campo de concentración de las SS. En la fotografía se queda mirando fijamente a un soldado soviético prisionero al otro lado de la alambrada.

Durante la Segunda Guerra Mundial el Reichsführer Heinrich Himmler se convirtió en el autor moral y ejecutor del Holocausto a través de las SS y de sus más cercanos colaboradores encarnados por Reinhard Heydrich y después de su muerte por Adolf Eichmann. Las primeras medidas tomadas por Himmler fueron las de aislar a los judíos en recintos como el Gueto de Varsovia o en reservas como la de Lublin, la mayoría en Polonia que se cobraron un gran número de víctimas debido a las enfermedades y a las hambrunas. A continuación abrió una serie de recintos para albergar a presos políticos, polacos, soldados capturados (mayoritariamente soviéticos y yugoslavos, pero también británicos, estadounidenses, franceses…), gitanos, militantes cristianos, republicanos españoles, homosexuales o testigos de Jehová que fueron convertidos en esclavos para servir como mano de obra en la industria militar tal y como hicieron trabajando a destajo en los campos de concentración de Mathausen, Buchenwald, Bergen-Belsen, Ravensbrück, Theresienstadt, Neuengammen, Sachesenhausen, Dora-Mittelbau, Hinzert, Stutthof, Gross-Rosen, Amersfoort, etcétera. Poco después, cuando se produjo la invasión de la Unión Soviética en 1941, Himmler alentó a las poblaciones locales de lituanos, letones, bielorrúsos o ucranianos a matar a sus propios vecinos judíos en pogromos como los de Lvov, Vilna, Kaunas, etcétera; además de desplegar sobre Rusia escuadras de aniquilación bautizadas como “Einsatzkommando” encargadas de erradicar a los habitantes hebreos del espacio vital “Lebensraum”, las cuales acabaron con la vida de más de 1 millón de personas mediante fusilamientos colectivos en matanzas como las de Babi Yar, Vinnitsa, Ponnary, Rumbula… Sin embargo el límite más extremo tuvo lugar en 1942 tras la autorización por parte de Himmler de la Solución Final consistente en la destrucción total de los judíos europeos. La fórmula para llevar a cabo esta gigantesca tarea fue la de habilitar los seis campos de exterminio de Auschwitz, Treblinka, Sóbibor, Belzec, Chelmno y Madjanek, cuyas instalaciones se convirtieron en auténticas factorías de muerte porque 4 millones de judíos polacos, húngaros, alemanes, holandeses, checos, franceses, italianos, eslovacos, belgas, noruegos, daneses… fueron exterminados en cámaras de gas después de haber sido deportados por vía ferroviaria desde sus países de origen.

Inspección de Himmler a los voluntarios musulmanes bosnios de la 13ª División SS de Montaña Croata “Hanschar”. Con las Waffen-SS, Himmler intentó crear en ejército internacional y multicultural nacionalsocialista, del que él debía convertirse en su máximo general.

Otra de las funciones por las que Himmler se hizo famoso en la Segunda Guerra Mundial fue por la creación de las Waffen-SS, un brazo militar de las SS que se convirtió en el primer ejército internacional del mundo. Curiosamente y a pesar de que en un principio Himmler impulsó el proyecto para competir con el Ejército Alemán (Wehrmacht) mediante una serie de unidades de élite como la 1ª División SS Panzer “Leibstantdarte Adolf Hitler”, la 2ª División SS Panzer “Das Reich”, la 3ª División SS Panzer “Totenkopf”, la 4ª División SS de Policía “Polizei” o la 5ª División SS Panzer “Wiking”, las Waffen-SS pronto fueron ampliadas con voluntarios nórdicos del Regimiento SS de Granaderos Noruego “Norge”, el Regimiento SS de Granaderos Danés “Danmark”, el Batallón SS de Montaña Finés “Finnisches”, la 3ª Compañía SS de Granaderos Sueca “Schwedische”, las 23ª y 34ª Divisiones SS de Granaderos Holandesa “Nederland” y “Landstorm Nederland”, la 27ª División SS de Granaderos Belga Flamenca “Langemark” o una mezcla de escandinavos en la 6ª División SS de Montaña “Nord” y la 11ª División SS de Granaderos “Nordland”, sin contar con las minorías alemanas étnicas “volksdeutsche” de otras naciones como la 7ª División SS de Montaña “Prinz Eugen” conformada en Yugoslavia y la 31ª División SS de Granaderos “Böhmen und Mähren” en Checoslovaquia. Incluso surgieron otras unidades igual de extrañas como la 12ª División SS Panzer “Hitlerjugend” integrada por menores de edad de las Juventudes Hitlerianas, la 18ª División SS de Granaderos “Horst Wessel” con afiliados de las SA y la 38ª División SS de Granaderos “Nibelungen” con cadetes de la Escuela Militar de Bad Tölz, además de otras estándar como la 8ª División de Caballería “Florian Geyer”, las 9ª y 10ª Divisiones Panzer “Hohenstaufen” y “Frundsberg”, y las 16ª, 17ª y 32ª Divisiones SS de Granaderos “Reichsführer”, “Götz Von Belichingen” y “30 Januar”. Así fue como poco a poco se pasó de los combatientes alemanes a los nórdicos y acto seguido a cualquier raza y nacionalidad tal y como sucedió con la 13ª División SS de Montaña Croata “Handschar”, la 14ª División SS de Granaderos Ucraniana “Galitzien”, las 15ª y 19ª Divisiones SS de Granaderos Letona “Lettische I” y “Lettische II”, la 20ª División SS de Granaderos Estonia “Estonische” la 21ª División SS de Granaderos Albanesa “Skandenberg”, las 22ª y 37ª Divisiones SS de Caballería Húngara “Maria Theresa” y “Lützow”, la 23ª División SS de Montaña Bosnia “Kama”, la 28ª División SS de Granaderos Belga Valona “Wallonie”, la 29ª División SS de Granaderos Italiana “Italianische”, la 29ª División SS de Granaderos Rusa “Russische”, la 30ª División SS de Granaderos Bielorrusa “Weissrussische”, la 33ª División SS de Granaderos Francesa “Charlemagne”, la División SS de Granaderos Rumana “Rumanien”, el Regimiento SS de Granaderos Búlgaro “Bulgarische”, el Regimiento SS de Granaderos Turkestanos “Turkestan”, el XV Cuerpo SS de Caballería Cosaco “Kosaken”, la Legión SS India “Freies Indien”, la Legión Georgiana “Georgien”, la Legión Armenia “Armenien”, la Legión Azería “Aserbaidschan”, la Legión Norcaucásica “Nordkaukasien”, la 1ª Brigada SS de Montaña Tártara “Tatarische”, la Unidad SS Española “Ezquerra”, el Cuerpo SS Libre Británico “British Free Corps”, el 1º Destacamento SS Especial Serbio “Belgrado”, etcétera… De este modo sucedió como apróximadamente 1 millón de soldados extranjeros pasaron por las Waffen-SS, de los que 1/3 caería en combate y con los que Himmler pretendió organizar un ejército nacionalsocialista universal y multicultural que incluyó a alemanes, holandeses, ucranianos, húngaros, noruegos, daneses, belgas (valones y flamencos), franceses, italianos, croatas, bosnios musulmanes, serbios, rusos, bielorrúsos, cosacos, georgianos, armenios, azerís, norcaucásicos, indios, árabes, rumanos, búlgaros, eslovacos, finlandeses, suecos, suizos, españoles, británicos, irlandeses, portugueses, chinos, mongoles, norteamericanos, sudamericanos, australianos, neozelandeses, etcétera…

Al producirse el atentado contra Hitler el 20 de Julio de 1944 por oficiales del Ejército Alemán (Wehrmacht) en Rastenburg, el Führer nombró a Himmler comandante del Ejército de Reserva pensando que el Reichsführer le guardaría lealtad. No obstante y contra todo pronóstico, Himmler comenzó a establecer contactos secretos con los Aliados a través de Suecia gracias a la mediación del Conde Folke Bernadotte de la Cruz Roja, a quién propuso utilizar a los prisioneros de los campos de concentración como moneda de cambio para negociar la paz. Precisamente y como gesto de buenas intenciones, a inicios de 1945 Himmler llegó a un acuerdo con Norbert Masur, representante del Congreso Mundial Judío, fletando los llamados “autobuses blancos” que sacaron más de 20.000 reclusos desde Alemania hasta la neutral Suiza. Mientras tanto y sin saber lo que el Reichsführer se estaba trayendo entre manos, Hitler ascendió a Himmler a comandante del Grupo de Ejército Vístula, un cargo en el que demostró su incompetencia como militar porque al carecer de experiencia bélica, todas las tropas bajo su mando fueron arrolladas por el Ejército Rojo.

Himmler (derecha) junto a Kurt Daluege (izquierda) en la Plaza Heldenplatz de Berlín, cuando se vivían mejores tiempos para el Reich, antes de que los Aliados lo asediaran en 1945.

Coincidiendo con el 56 cumpleaños de Hitler el 20 de Abril de 1945, Himmler acudió en persona a la Cancillería de Berlín para felicitar al Führer y brindar por él, sin saber antes de marcharse que aquella sería la última vez que le vería con vida. Al día siguiente, el 21 de Abril, Himmler comenzó a gestar su traición entrevistándose con el judío Norbert Masur en su casa de Kersten, una discreta residencia en los alrededores de Hartzwalde, a quién comentó en un tono serio “lo pasado, pasado está”. Dos días más tarde, el 23, el Reichsführer dio una muestra más de su intención de colaborar con los Aliados entregando a la Cruz Roja más de 7.000 mujeres judías del campo de concentración de Ravensbrück. Como agradecimiento por la liberación de estas muchachas, los contactos judíos de Himmler llevaron el caso al Ministro de Asuntos Exteriores del Reino Unido, Anthony Eden, quién escuchó las propuestas de Himmler y las presentó ante la cámara de la Organización de Naciones Unidas (ONU) de Nueva York el 27 de Abril, siendo la oferta del Reichsführer rechazada. A las veinticuatro horas de pronunciarse la negativa, el 28 de Abril de 1945, la Radio BBC de Londres comunicó al mundo entero que Himmler había iniciado negociaciones de paz con Gran Bretaña. Tal fue el impacto de la noticia para Hitler, que tras sufrir un ataque de ira, inmediatamente ordenó arrestar y ejecutar al Reichsführer por traidor. Lamentablemente para él, Himmler nunca fue encontrado y dos días después, el 30 de Abril, Hitler se suicidó en el búnker bajo la Cancillería sin haber podido llevar a cabo su venganza.

Justo al producirse la muerte Hitler, el Tercer Reich instauró el Gobierno de Flensburgo al frente del almirante Karl Doenitz, quién rechazó el ofrecimiento de Himmler y otros 150 seguidores de las SS de continuar al cargo de la organización después de haberse presentado en el puerto de Lübeck para tal cometido. A pesar de que durante algunos días el Reichsführer intentó hacer cambiar de parecer a Doenitz, el almirante declinó cortésmente la ayuda y le agradeció los servicios prestados, antes de disolver las SS e iniciar las negociaciones de rendición con los Aliados. Ante esta negativa e incapaz de ejercer ningún poder en Flensburgo, Himmler planeó su huida.

Oculto bajo el falso nombre de Heinrich Hitzinger, un supuesto sargento de la Wehrmacht, Himmler marchó hacia Alemania Occidental para rendirse a los Aliados y evitar caer en manos del Ejército Rojo. Para tal fin se afeitó el bigote y su colocó una venda en la cabeza para aparentar ser un herido. Finalmente su captura se produjo a las 14:00 horas del 21 de Mayo de 1945 en Neuhaus, concretamente después de rendirse a las tropas del II Ejército Británico que custodiaban el Puente Bremervörde entre la localidad de Meinsted que interconectaba Hamburgo con Bremerhaven. Curiosamente y sin ser reconocido en ningún instante por los soldados ingleses, el falso Heinrich Hitzinger fue internado en el campo de prisioneros de Lüneburg y alojado en la Sección 031.

Cadáver de Himmler tras ingerir una cápsula de cianuro ante los soldados británicos el 23 de Mayo de 1945.

Solamente dos días después de su cautiverio, Himmler fue reconocido por las tropas del Ejército Británico el 23 de Mayo de 1945. El artífice del descubrimiento fue el capitán Tom Selversted, quién le registró el cuerpo de arriba a abajo para evitar que se envenenara con alguna sustancia escondida. Como los ingleses no vieron nada oculto en el cuerpo, le permitieron vestirse y cenar a las 20:00 horas, aunque como no se fiaban, decidieron hacerle una nueva inspección más avanzada la noche, esta vez dirigida por el sargento mayor Edwin Austin. En esta ocasión, nada más ordenarle desnudarse, Himmler se negó diciendo: “¿No sabe usted quién soy?”; a lo que Austin respondió: “Lo sé, lo sé. Es Himmler. Le he reconocido en seguida. Y ahora desnúdese”. El Reichsführer obedeció sin problemas hasta que los interrogadores intentaron abrirle la mandíbula tras vislumbrar un pequeño objeto en el lado derecho de la muela inferior. Fue entonces cuando Himmler rápidamente ladeó el cuello y tragó una cápsula de cianuro potásico que tenía escondida en la boca. Inmediatamente los ingleses se abalanzaron para impedirlo, pero fue demasiado tarde porque Himmler empezó a tener espasmos y convulsiones por culpa del efecto del veneno. Rápidamente un médico se presentó a toda prisa e intentó salvarle la vida haciendo un lavado de estómago y colocándole respiración artificial. Lamentablemente fue demasiado tarde porque después de terribles dolores, a medianoche los doctores certificaron que Heinrich Himmler había muerto.

La muerte del Reichsführer de las SS dejó perplejos a los Aliados Occidentales que habían planeado llevarle a juicio para responder de sus crímenes ante la justicia. Evidentemente ante su inesperado final, tuvieron que conformarse con envolver su cuerpo en una manta militar y sepultarlo en un lugar desconocido del Bosque de Lüneburg. Así fue como desapareció un hombre que había diseñado uno de los sistemas policiales más grandes de Europa, que había intentando resucitar las viejas leyendas mitológicas en torno a la Orden Negra, impulsado la creación de un ejército multinacional con las Waffen-SS y que había asesinado a millones de personas mediante uno de los más terribles programas de exterminio.

 

Bibliografía:

-Sergi Vich Sáez, Himmler. El hombre fuerte del Tercer Reich, Revista Historia y Vida Nº 473 (2007), p. 72-79
-Editores de S.A.R.P.E., Crónica Política y Militar de la Segunda Guerra Mundial. Volumen 8. “Heinrich Himmler, el omnipotente jefe de las SS”, S.A.R.P.E. (1978), p.152-158
http://en.wikipedia.org/wiki/Heinrich_Himmler