Ferdinand Catlos

Ferdinand Catlos nació un 7 de Octubre de 1895 en Liptovsky Peter, Eslovaquia, por aquel entonces bajo el dominio del Imperio Austro-Húngaro y más en concreto del Reino de Hungría. Este personaje que inicialmente empezó estudiando comercio en las ciudades de Kezmarku y Dolny Kubin, dejaría su actividad empresarial para convertirse en uno de los militares más brillantes del Ejército Eslovaco durante la Segunda Guerra Mundial.

General Ferdinand Catlos.

Apasionado de todo lo militar, Catlos se alistó en el Ejército Austro-Húngaro como oficial tras graduarse en la Academia Militar de Praga. Cuando estalló la Primera Guerra Mundial en 1914, Catlos combatió en el Frente Oriental de Galitzia contra Rusia hasta que se produjo la victoria austro-húngara sobre dicho escenario en 1917. No obstante y a pesar de estar bien integrado en el Ejército Austro-Húngaro, el sentimiento nacionalista eslovaco de Catlos le impulsó a desertar de las fuerzas armadas y sumarse a la Legión Checoslovaca que combatía a los Imperios Centrales.

Terminada la Gran Guerra, Eslovaquia se separó de Austria-Hungría, aunque lo hizo bajo la unión con Chequia en lo que se conoció como Checoslovaquia, algo a lo que Catlos se opuso por su rechazo hacia los checos. Sin embargo y pesar de todo, su sentido del deber le hizo permanecer leal al Gobierno del Presidente Thomas Masaryk, al mismo tiempo que hizo carrera dentro del Ejército Checoslovaco alcanzado el rango de general.

Al producirse la desmembración de Checoslovaquia tras el Pacto de Munich de 1938 y la independencia de Eslovaquia el 14 de Marzo de 1939 bajo el Gobierno del Monseñor Jozef Tiso, el general Catlos fue nombrado Ministro de Defensa. Suya fue la responsabilidad de crear y organizar al nuevo Ejército Eslovaco, al que dotó de armamento moderno comprado a Alemania o extraído de los cuarteles abandonados por los checos, llegando a formar un total de 16 divisiones, todo ello sin incluir las brigadas técnicas independientes y la milicia paramilitar fascista de la Guardia Hlinka.

Cuando estalló la Segunda Guerra Mundial el 1 de Septiembre de 1939, el general Ferdinand Catlos se puso al frente de los 51.000 soldados del Ejército Eslovaco para invadir Polonia junto a sus aliadas Alemania y la Unión Soviética. Magistralmente Catlos condujo al Ejército Eslovaco a través de la frontera polaco-eslovaca por Javorina, Podspády y Zakopane, ocupando las ciudades de Jaslo, Krosno y derrotando a la guarnición enemiga de Sanok, donde provocó al enemigo más de 2.000 bajas por únicamente 75 propias. Gracias a la victoria de Catlos en Polonia, Eslovaquia pudo anexionarse ciertas regiones del sur del territorio polaco, lo que convirtió al general en un héroe nacional a ojos de la población.

Catlos felicitando a las tropas eslovacas tras la victoria en la campaña de Polonia. Los soldados llevan brazaletes con la esvástica para que los militares alemanes que operaban en su sector no les confundieran con soldados polacos por su parecido casco y uniforme.

El 22 de Junio de 1941 Alemania desencadenó la “Operación Barbarroja” para invadir la Unión Soviética, aventura a la que también se apuntaron los 60.000 soldados y 40 tanques del Ejército Eslovaco comandados por el general Catlos. Partiendo desde los Cárpatos por Medzilaborce, las tropas de Catlos primero cruzaron el Río San, luego desalojaron la Fortaleza de Wojtkowa, rompieron las líneas rusas en Zaluz y vencieron a la 44ª División de Infantería Siberiana en la Batalla de Lypovec. No obstante la mayor victoria de Catlos ocurrió después de que el Ejército Eslovaco atravesara más de 500 kilómetros al sur de Ucrania e iniciara una maniobra envolvente en el Río Dniéper durante la ofensiva alemana hacia Kíev que hizo caer en manos eslovacas un total de 1.650 prisioneros rusos entre los sectores de Ukrajinka y Chodosivka.

A partir de 1942, el Ejército Eslovaco dirigido por Catlos continuó con sus victorias limpiando más de 120 kilómetros de costa en el Mar de Azov, luchando en el sector Marypol-Taganrog y dejando atrás el Río Mius. Increíblemente el 25 de Julio, el Ejército Eslovaco cruzó el Río Don por Rostov antes que los alemanes, lo que convirtió a Catlos en el primer general del Eje en pisar con sus tropas la Eurasia, justo la demarcación que separaba Europa de Asia geográficamente, lo que fue un auténtico bombazo propagandístico en su favor y un varapalo para los generales alemanes que jamás hubiesen imaginado que un militar racialmente no-germano y encima eslavo lograse esta hazaña antes que ellos.

Toda la situación militar cambió a partir de 1943 cuando la guerra se volvió en contra del Eje y por tanto para el Ejército Eslovaco de Catlos. A pesar de que las tropas eslovacas lucharon bravamente en la campaña del Cáucaso ocupando la ciudad de Kutais, pronto Catlos decretó la retirada hacia la cabeza de puente del Kubán, donde los eslovacos fueron evacuados en barcos a través del Mar Negro hasta la Península de Crimea. Pero ni siquiera en Crimea estuvieron a salvo porque de nuevo a principios de 1944 Carlos tuvo que ordenar un repliegue por mar hacia Rumanía ante la avalancha de la ofensiva soviética en toda Rusia.

El general Catlos condecorando a soldados eslovacos por su brillante actuación en el Frente del Este.

Inesperadamente el 29 de Agosto de 1944, se produjo el Levantamiento Nacional Eslovaco por parte de una facción del Ejército Eslovaco liderada por el general Jan Golian en contra del Gobierno de Tiso; acontecimiento que aunque en un principio había sido apoyado por Catlos, finalmente desestimó unirse ante la inviabilidad del plan y ante la amenaza de caer bajo órbita del comunismo en caso de que triunfase. Ante este dilema, Catlos dimitió como comandante en jefe de las fuerzas armadas eslovacas y se declaró neutral al Levantamieno Nacional Eslovaco, permaneciendo al margen durante la lucha entre los rebeldes y los tisistas que terminó con la victoria de estos últimos. A pesar de todo y por miedo a ser detenido por las fuerzas de Tiso, el 2 de Septiembre, Catlos huyó junto a otros exiliados del levantamiento. Sin embargo nada más llegar a la zona controlada por los Aliados, Catlos fue detenido por partisanos comunistas eslovacos y entregado el 14 de Septiembre al Ejército Rojo como prisionero.

Terminada la Segunda Guerra Mundial, Catlos fue encerrado en un campo de concentración en la Unión Soviética hasta que las autoridades comunistas le extraditaron a la otra vez recientemente unificada Checoslovaquia, que por aquel entonces exigía venganza contra todos los separatistas eslovacos. Así fue como en 1947 la Corte Popular Eslovaca, dirigida desde la sombra por Moscú, condenó a Catlos a cinco años de prisión, pena que finalmente fue conmutada a un año, por lo que en 1948 fue puesto en libertad. Desgraciadamente para él nunca más pudo ejercer como militar, por lo que tuvo que dedicarse el resto de su vida a actividades mercantiles y comerciales que le aportaron dinero.

El 16 de Diciembre de 1972, Ferdinand Catlos falleció en la ciudad eslovaca de Martin. Con su figura se fue uno de los mayores maestros militares de la Historia de Eslovaquia.

 

Bibliografía:

http://es.wikipedia.org/wiki/Ferdinand_Catlos
http://ww2db.com/person_bio.php?person_id=764
http://www.findagrave.com/cgi-bin/fg.cgi?page=gr&GRid=23144