Dwith Eisenhower

Ningún militar de la Segunda Guerra Mundial tuvo el honor de invadir Europa y menos aún de ser elegido posteriormente Presidente de los Estados Unidos de Norteamérica. Dwith Eisenhower haría las dos cosas, además de convertirse en una de las figuras clave del siglo XX.

General Dwith Eisenhower.

Dwith David Eisenhower nació el 14 de Octubre de 1890 en la ciudad de Denison en Texas, Estados Unidos. Sus padres, David Jacob Eisenhower y Elizabeth Stover, tenían antepasados alemanes, concretamente procedentes de Karlsbrunn, de donde tuvieron que marcharse en el siglo XVII como consecuencias de las Guerras de Religión.

Con tan sólo dos años de edad, Eisenhower su marchó a vivir con sus padres a la ciudad de Abilene, donde le inculcaron en los estrictos valores cristianos de la religión menonita y le sumergieron en la Secta de los Hermanos del Río, una comunidad que se reunía una vez a la semana para rezar y leer la Bíblia. Sin embargo y a pesar de su manifiesta religiosidad, lo que verdaderamente atraía a Eisenhower era el deporte porque gracias a su condición física de 1’80 metros de alturas tuvo la oportunidad de practicar todo tipo de disciplinas.

Alcanzada la mayoría de edad, Eisenhower se vio sin dinero ni medios económicos y por ello hubo de apuntarse a un colegio militar que ofrecía las subvenciones necesarias para estudiar. Así fue como ingresó en la Escuela de West Point en 1911, convirtiéndose desde el principio en un alumno aventajado, devorando libros sobre táctica y destacando en deportes como el béisbol y el fútbol americano. Una vez se graduó como oficial del Ejército Estadounidense en 1915 con el número 61 de una lista de 164 alumnos (curiosamente el primero fue Omar Nelson Bradley, quién sería su compañero en la Segunda Guerra Mundial), también sus notas brillaron en el resto de materias porque obtuvo 38 en conducta, 82 en orden cerrado y 102 en matemáticas.

Dwith Eisenhower en su juventud como cadete.

Fuera de su vida profesional, Eisenhower conoció en Denver a una chica de Iowa llamada Mamie Doud, de quién se enamoró a primera vista y se casó con ella en 1916. Fruto del matrimonio que perduraría toda la vida nacerían dos hijos a los que bautizaron con los nombres de Doud y John.

Al entrar Estados Unidos en la Primera Guerra Mundial en 1917 del bando de los Aliados en contra de Alemania, Eisenhower que acababa de ser ascendido a subteniente, no tuvo la oportunidad de ser enviado al Frente Occidental de Francia con el resto del Ejército Estadounidense. Frustrado por ello, se tuvo que mantener en el país instruyendo a 6.000 reclutas como tripulantes de tanques, un arma muy reciente y que estaba en pleno desarrollo, labor que desempeñó a la perfección en diversos cuarteles de Texas y Pennsylvania.

Terminada la Gran Guerra con la victoria de Estados Unidos, la desgracia se abatió sobre la familia de Eisenhower cuando su hijo Doud falleció enfermo de escarlatina en 1920. A pesar de la tristeza que tal acontecimiento supuso para él, al poco tiempo acabó recuperándose psicológicamente del dolor y en 1930 ascendió al rango de capitán en el Campo Meade de Maryland, empleo muy bajo para ostentar la edad de treinta años. Afortunadamente su suerte cambió en 1922 cuando el general Conner Fox le ofreció ser su ayudante en la guarnición del Ejército Estadounidense que ocupaba el Canal de Panamá, donde trabajó con entusiasmo hasta su regreso a Norteamérica en 1924. De vuelta a su país, fue admitido en un curso de oficiales para el Estado Mayor que le impartió el general George Patton, quién preconizando el futuro de su alumno admitió con las siguientes palabras: “Tengo la impresión de que un día tendré yo que estar a tus órdenes”.

Fruto de la casualidad y el destino, Eisenhower tuvo la oportunidad de conocer al general Douglas MacArthur durante una vistia a la Escuela de Guerra en Washington en 1933. Éste veterano oficial que se había distinguido en el Frente Occidental durante la Gran Guerra, puso la vista en Eisenhower desde el principio y le ofreció trabajar en la oficina de su departamento. Así fue como ambos entablaron un estrecha amistad durante los dos años siguientes, hasta que en 1935, el propio MacArthr le trasladó con él a las Filipinas para tomar el mando compartido tanto del Ejército Estadounidense como del Ejército Filipino desplegado en el archipiélago. Desde entonces y a lo largo de los próximos años, Eisenhower se estableció en la capital de Manila y llevó a cabo una intensa labor de fortificaciones en Luzón para defenderse de una eventual invasión por parte de Japón en el futuro.

En 1940 el general Dwirth Eisenhower que acababa de ascender a dicho rango gracias a su labor en las Filipinas, regresó a Estados Unidos para ser nombrado jefe del Estado Mayor del III Ejército Estadounidense. Al mando de esta agrupación, el joven general puso énfasis en realizar gigantescas maniobras en Louisiana en las que participaron más de 270.000 hombres; aunque también obtuvo tiempo libre para hacer vida junto a su familia, jugar al golf o dedicarse a la pintura al óleo.

General Dwith Eisenhower como jefe supremo de la Fuerza Expedicionaria Aliada durante la Segunda Guerra Mundial.

Cuando Japón atacó Pearl Harbor el 7 de Diciembre de 1941, el jefe de Estado Mayor, George Marshall, convocó a Eisenhower para que elaborase un informe sobre las Filipinas que en ese momento se encontraban siendo invadidas por el Ejército Japonés. Una vez presentado, Marshall se quedó tan sorprendido por la profesionalidad del documento, que le solicitó elaborar otro basado en las directrices que debía seguir un supuesto comandante supremo para llevar a cabo las operaciones sobre Europa. Nada más redactarlo de su puño y letra, el asombro de Marshall fue tal, que inmediatamente fue a hablar con el Presidente Franklin Delano Roosevelt a la Casa Blanca para aconsejarle de que nombrara a Eisenhower comandante en jefe de los Aliados Occidentales, ya que según su opinión, el Ejército Estadounidense necesitaba de líderes jóvenes con iniciativa y no a la vieja casta militarista anclada en viejos principios. Sorprendentemente y contra todo pronóstico, Roosevelt aceptó la propuesta de Marshall y al instante designó a Eisenhower como Comandante Supremo de las Fuerzas Expedicionarias Aliadas en Europa.

Oficialmente en Julio de 1942, el general Dwith Eisenhower tomó su cargo de jefe de los Aliados Occidentales cuando estableció su puesto de mando en Inglaterra junto a las primeras tropas del Ejército Estadounidense que desembarcaron en las Islas Británicas y los primeros aviones de la Fuerza Aérea Estadounidense (USAF) que aterrizaron sobre suelo inglés. A partir de entonces coordinó los primeros bombardeos aéreos sobre Alemania y gestionó con éxito el desembarco sobre Marruecos y Argelia en la “Operación Torch” que el 8 de Noviembre de 1942 neutralizó a la Francia de Vichy sobre el Norte de África, aunque muchos le criticaron la decisión de nombrar al almirante galo François Darlan como nuevo jefe de la Francia Libre en el área del Mar Mediterráneo debido a su pasado fascista (aunque el tiempo daría la razón a Eisenhower porque gracias a su elección la resistencia del Ejército Vichysta fue mínima y se ahorraron muchas vidas).

El bautismo de fuego del Ejército Estadounidense comandando por el general Dwith Eisenhower contra el Ejército Alemán y el Ejército Italiano, en este caso el Afrika Korps del general Erwin Rommel, acabó mal porque las tropas norteamericanas fueron vencidas con más de 10.000 bajas en la Batalla del Paso de Kasserine sobre Túnez. No obstante y salvo por este revés que le hizo ser objeto de críticas, Eisenhower encauzó la situación coordinándose con el VIII Ejército Británico del mariscal Bernard Montgomery y apoyándose en el Ejército Estadounidense del general George Patton, quienes atacando por el este y oeste respectivamente, terminaron aniquilando al Afrika Korps y conquistando Túnez. Una vez ocupado el Norte de África, Eisenhower supervisó la dirección de la “Operación Husky” con la se procedió a la exitosa invasión de Sicilia; y la “Operación Avalanche” sobre la que se desembarcó en Salerno, Tarento y Calabria, lo que llevó a la capitulación de Italia como miembro del Eje. Durante todas estas campañas Eisenhower se ganó la fama entre sus soldados por acudir periódicamente al frente para visitarlos y elevar su moral, algo por lo sería apodado cariñosamente con el nombre de “Ike”. De hecho jamás tuvo reparos en recriminar conductas a iguales y a sus superiores cuando pensaban que se estaba cometiendo algún error, tal y como hizo con el general George Patton, así como con el general Charles De Gaulle de la Francia Libre e incluso al Primer Ministro Winston Churchill del Reino Unido.

A finales de 1943, el Comandante Supremo de las Fuerzas Expedicionarias Aliadas en Europa, Dwith Eisenhower, se instaló en Londres para tomar las riendas de la futura invasión de Francia. Así fue como eligió a un equipo de excelencia para el “Día-D” compuesto por Omar Nelson Bradley en calidad de general del I Ejército Estadounidense, Bernard Montgomery como mariscal del II Ejército Británico-Canadiense, Arthur Tedder como vicemariscal del Cuartel General Supremo Aliado, Bertram Ramsay como almirante de las Fuerzas Navales Aliadas, Traffor Leigh-Mallory como general de las Fuerzas Aéreas Aliadas y Walter Bedell Smith como general y jefe del Gabinete Aliado. La conjunción de estos expertos y la minuciosa preparación de la “Operación Overlord” consistente en un desembarco sobre cinco playas en Normandía designadas “Utah”, “Omaha”, “Gold”, “Juno” y “Sword”, precedidas por saltos de paracaidistas y comandos en la retaguardia, garantizaron el éxito desde el principio. Curiosamente el propio Eisenhower visitó el 5 de Junio de 1944 a las tropas paracaidistas en un aeródromo y confraternizó con los soldados sólo unas horas antes de partir a su misión. Al día siguiente, el 6 de Junio de 1944, tuvo lugar el desembarco de Normandía que saldó con miles de muertos para las fuerzas estadounidenses, británicas y canadienses, pero al mismo tiempo con una rotunda victoria de los Aliados porque consolidaron una cabeza de playa en Europa Occidental.

El general Dwith Eisenhower fue uno de los militares que más ejércitos y mandos de tropas dispuso bajo su mando en la Historia. Aproximadamente 4 millones de hombres entre estadounidenses, británicos, canadienses, franceses, polacos, checos, holandeses, belgas, noruegos, australianos, neozelandeses, indios, africanos, etc, junto a decenas de miles de tanques, aviones, cañones y barcos, estuvieron al frente de su gestión durante la Segunda Guerra Mundial. Esta formidable fuerza combativa fue la encargada de triunfales campañas como las que se libraron en Francia y Bélgica, aunque también de algunos fracasos como la “Operación Market-Garden” sobre Holanda y la Batalla del Busque de Hürtgen. A pesar de que Eisenhower se tuvo que ocultar el Cuartel General de París durante la Batalla de las Ardenas tras pensar que iba a cometerse un atentado contra su vida, finalmente cambió el curso de la lucha y sus vanguardias destrozaron al Ejército Alemán sobre el Bulge, para en 1945 cruzar la frontera con el Tercer Reich e invadir el oeste de Alemania, Austria y Checoslovaquia.

Eisenhower saludando al 502º Regimiento Aerotransportado el 5 de Junio de 1944, es decir, justo un día antes de que estos hombres vayan a saltar sobre Normandía en una misión de la que muchos no volverán.

Numerosas críticas recibió Eisenhower al término de la Segunda Guerra Mundial por haber ordenado a las fuerzas de los Aliados Occidentales detenerse ante el Río Elba, algo que facilitó a la Unión Soviética apoderarse de Berlín y obtener una ventaja territorial enorme de cara a la Guerra Fría. De igual forma fue el responsable de dejar morir de hambre a cientos de miles de soldados alemanes y de otras naciones del Eje hacinados en campos de prisioneros por toda Alemania, escándalo que no le impidió ser nombrado jefe del Estado Mayor del Ejército Estadounidense en Noviembre de 1945.

Comenzada la Guerra Fría y de vuelta a Estados Unidos, Eisenhower dejó el servicio activo en 1948 cuando fue elegido rector de la Universidad de Columbia. Aprovechando esta ausencia fuera del Ejército Estadounidense, escribió su propio libro al que tituló Cruzada en Europa (Crusade in Europe). Una vez acabada y publicada la obra, en 1950 volvió a la vida castrense para ser nombrado Comandante Supremo de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), tarea que desempañó en el Estado Mayor de París hasta 1952.

Sorprendentemente y a pesar de que Dwith Eisenhower había prometido no sumergirse nunca en política, en 1952 cambió de parecer cuando el Partido Republicano le ofreció ser candidato a la Presidencia del Gobierno. La campaña fue fácil porque básicamente consistió en denunciar el coste humano que estaba dejando la Guerra de Corea en el Lejano Oriente por mantener intacto el Paralelo 38º de la amenaza de Corea del Norte, prometiendo que él pondría fin al conflicto iniciado por el Presidente Harry Truman y combatiría al comunismo desde otros medios más útiles. A este discurso anticomunista y patriótico, también ayudó mucho su pasado como dirigente bélico durante la Segunda Guerra Mundial, todo lo contrario de oponente, Adlai Stevenson del Partido Demócrata, quién era prácticamente un desconocido de cara a la opinión pública.

El 20 de Enero de 1953, Dwith Eisenhower ganó las elecciones con 34.075529 votos para el Partido Republicano y 27.375.090 votos para el Partido Demócrata, convirtiéndose de esta manera en el 34º Presidente de los Estados Unidos de Norteamérica. Nada más obtener el liderazgo de la Presidencia y designar a Richard Nixon al mando de la Vicepresidencia, en 1953 alcanzó un alto el fuego entre Corea del Norte y Corea del Sur que se materializó en una zona desmilitarizada en torno al Paralelo 38º, tal y como había prometido durante la campaña electoral. Simultáneamente en el ámbito local inició una larga lucha contra la corrupción, amplió plantas petrolíferas, abrió una línea fluvial con Canadá a través de los Grandes Lagos y comenzó a construir una densa red de autopistas; además de defender los derechos de los negros, como por ejemplo abolir la normativa que obligaba a la gente de color a ceder sus asientos a los blancos en los transportes públicos. Respecto a la lucha contra el comunismo en el exterior, autorizó los primeros vuelos de los aviones espías U-2 sobre la Unión Soviética, amenazó a la China Comunista de Mao Tse-Tung con usar la bomba atómica si se atrevía a invadir la Isla de Formosa controlada por el Kuomintang de Chiang Kai-Shek, y colaboró en la partición de Vietnam del Norte con Vietnam del Sur tras la derrota de Francia en la Guerra de Indochina.

Presidente de los Estados Unidos, Dwith Eisenhower.

Nuevamente el 6 de Noviembre de 1956, el Presidente Eisenhower ganó las segundas elecciones con 35.579.180 votos para el Partido Republicano frente a los 26.028.028 del Partido Demócrata al mando de Adlai Stevenson. Curiosamente y entre las decisiones más polémicas de esta legislatura dentro del ámbito nacional estuvo la definitiva eliminación de la segregación racial entre negros y blancos tanto en las escuelas como en las universidades, así como la igualdad de oportunidades sin importar el origen étnico de cada norteamericano. Mientras tanto en política exterior, Eisenhower consiguió establecer un apaciguamiento con la Unión Soviética en 1959 gracias a la reunión mantenida en Camp David con el líder del Partido Comunista Soviético (PCUS), Nikita Jruschov. Al mismo tiempo hubo de lidiar con diversos conflictos internacionales como la Crisis del Canal de Suez con Egipto, la Revolución de Hungría en Budapest o la Guerra del Sinaí entre Israel y la Liga Árabe, incluso hubo de verificar públicamente que un avión de reconocimiento U-2 fue derribado en la URSS tras violar su espacio aéreo. Sin embargo uno de los mayores aciertos de la administración Eisenhower fue rivalidar con la Unión Soviética en la conquista del espacio cuando después de poner los rusos en órbita al satélite Sputnik, en Estados Unidos se impulsó la creación de la NASA con la que posteriormente el ser humano alcanzaría la Luna.

El 20 de Enero de 1961 el saliente Presidente Dwith Eisenhower dejó la Casa Blanca para dar la bienvenida al entrante Presidente John Fitzgerald Kennedy. Finalizado su mandato, Eisenhower se retiró a una merecida y apacible jubilación residiendo en una finca a las afueras de Gettysburg en Pennsylvania, donde disfrutó del campo y la naturaleza, además de aprovechar para escribir sus memorias en un libro que tituló The White House years: Wagging peace y que publicó en 1965.

Repentinamente, el 28 de Marzo de 1969, Dwith David Eisenhower falleció en el Hospital Militar Walter Reed de Washington a la edad de 78 años. Con él se fue uno de los grandes dirigentes militares y políticos de los Estados Unidos de Norteamérica, tanto en el contexto de la Segunda Guerra Mundial, como también en el de la Guerra Fría.

 

Bibliografía:

-Editores de S.A.R.P.E., Crónica Política y Militar de la Segunda Guerra Mundial. Volumen 8. “Dwith Eisenhower”, S.A.R.P.E. (1978), p.97-103
-http://es.wikipedia.org/wiki/Dwight_D._Eisenhower