Conrad Helfrich

El almirante Conrad Helfrich fue uno de los grandes marinos de la Segunda Guerra Mundial, en este caso el mejor que el que contaron los Países Bajos entre los años 1939 y 1945. A pesar de que durante la conflagración la Marina Real Holandesa fue una flota pequeña en comparación con las de las demás escuadradas del bando de los Aliados o del Eje, este comandante tuvo que hacer frente al Imperio Japonés durante la invasión de las Indias Orientales Holandesas, las Batallas del Mar de Java y otros muchos retos de la Guerra del Pacífico.

Almirante Conrad Helfrich.

Conrad Emile Lambert Helfrich nació el 11 de Octubre de 1886 en Semarang, una ciudad de la Isla de Java que por aquel entonces formaba parte de las Indias Orientales Holandesas (Indonesia) sometidas bajo el dominio colonial de los Países Bajos. Curiosamente era hijo de un matrimonio mixto formado por una nativa javanesa y un oficial médico del Ejército Real de las Indias Holandesas (Koninklijk Nederlandsch Indisch Leger o KNIL) llamado Helfrich Conrad, en quién se inspiró a la hora de seguir la tradición familiar cuando viajó a Holanda para enrolarse en el Instituto Real Naval de Indias.

Las excelentes capacidades de Conrad como marino le permitieron ascender a oficial en 1907 y volver a las Indias Orientales Holandesas en 1908 para participar en una expedición militar con la que se suprimió una revuelta de indígenas sobre la Isla de Bali. Algunos años más tarde, ya coincidiendo con el estallido de la Primera Guerra Mundial en 1914, Helfrich accedió al Estado Naval de La Haya para conservar la neutralidad de los Países Bajos ante la amenaza tanto de la Entente como de los Imperios Centrales, un cargo que desempeñó hasta que entre los años 1919 y 1922 fue nombrado profesor de la Alta Escuela Militar Naval.

A lo largo de la década de 1920 el oficial Conrad Helfrich demostró tener una visión de futuro muy superior a la de muchos marinos de la época, tal y como por ejemplo preconizó en 1926 cuando en la revista Marineblad (Diario de la Armada) publicó un artículo al que tituló «Estados Unidos y Japón, ¿cuándo?», en cuyas líneas argumentaba una Guerra del Pacífico entre estas dos potencias, llegando incluso a advertir que los japoneses atacarían tres posibles lugares que podían ser Pearl Harbor, San Francisco o el Canal de Panamá. A pesar de que todavía faltaba más de una década para que todo aquello sucediese, muchos se fijaron en su talento porque en 1933 lo admitieron en el Estado Mayor de la Marina Real Holandesa de Indias y en 1935 se le confió el mando de un escuadrón naval.

Al estallar la Segunda Guerra Mundial en 1939, Holanda se declaró neutral respecto del conflicto entre Alemania y Gran Bretaña, aunque como medida de seguridad Helfrich presentó en Abril de 1940 un plan para la inmediata construcción de acorazados modernos, una iniciativa que fue aprobada tanto por el Estado Mayor como por el Gobierno de Amsterdam. De hecho los acontecimientos terminaron dándole la razón porque al mes siguiente de anunciar el proyecto, en Mayo de 1940, el Tercer Reich invadió y ocupó los Países Bajos, lo que obligó a Helfrich a continuar dirigiendo la guerra en solitario desde las Indias Orientales Holandesas.

Cuando Japón atacó Pearl Harbor el 7 de Diciembre de 1941, Conrad Helfrich fue elegido contraalmirante de la Marina Real Holandesa de Indias y en Febrero de 1942 nombrado comandante supremo del Comando de las Fuerzas Navales Aliadas (ABDA en honor a las siglas de Americanos, Británicos, Holandeses y Australianos) sobre el Océano Pacífico y el Océano Índico. Así fue como durante la invasión de las Indas Orientales Holandesas, los buques de Helfrich hundieron 25 embarcaciones niponas en 55 días, aunque no pudieron evitar que la totalidad de Indonesia acabara siendo conquistada por el Imperio Japonés, además de generar ciertas desavenencias con los Aliados debido a su carácter arrogante y excesivamente arrojadizo. De hecho con efecto inmediato a la caída del archipiélago, Helfrich procedió a la evacuación de sus fuerzas hacia Australia y la India, aunque durante la huida tuvo lugar la Batalla del Mar de Java el 27 de Febrero de 1942 que concluyó con la casi total destrucción de la Marina Real Holandesa de Indias tras ser hundidos cuatro grandes buques entre los que se encontraban los dos cruceros HNLMS Java y HNLMS De Ruyter, más los dos destructores HNLMS Kortenaer y HNLMS Witte de With, los cuales fueron echados a pique con más de 2.000 muertos a bordo.

La Marina Real Holandesa y los escasos buques supervivientes del contraalmirante Helfrich tuvieron de refugiarse en el puerto de Colombo sobre la Isla de Ceilán, donde tras ser víctimas de cuantiosos ataques aéreos por parte de la aviación japonesa, establecieron sus nueva base de operaciones en la India y Australia. A partir de entonces los navíos holandeses de Helfrich zarparían de estos dominios de la Commonwealth para combatir junto a la Flota Aliada durante el resto de la contienda hasta la misma caída del Imperio Japonés. De hecho el 2 de Septiembre de 1945, Helfrich que acababa de ser ascendido a almirante, encabezó la delegación de los Países Bajos a bordo del acorazado estadounidense USS Missouri durante la ceremonia de capitulación de Japón en la Bahía de Tokyo, sellando con su firma el documento que puso fin a la Segunda Guerra Mundial.

Almirante Conrad Helfrich en representación de Holanda, firma la capitulación del Imperio Japonés en la Bahía de Tokyo el 2 de Agosto de 1945. Justo detrás de él, se encuentra el general norteamericano Douglas McArthur.

Terminada la Guerra del Pacífico en 1945, inmediatamente estalló la Guerra de Independencia Indonesia tras la insurrección anticolonial liderada por el Presidente Ahmed Sukarno, por lo que nuevamente el almirante Conrad Helfrich fue llamado a liderar a la Marina Real Holandesa de Indias, al frente de cuyos buques proporcionó apoyo naval a las tropas holandesas y británicas que operaron en Java y Sumatra. Después de ser sustituido el 24 de Enero de 1946, Helfrich criticó la mala gestión militar de la campaña e incluso viajó a los Países Bajos en 1948 para denunciar ante el Parlamento de Amsterdam a todos aquellos políticos neerlandeses que habían comenzado a negociar con los independentistas del archipiélago. Como al final la Organización de Naciones Unidas (ONU) intervino en favor de los separatistas en 1949 con la retirada de Holanda de la colonia y el reconocimiento de la República de Indonesia, Helfrich se sintió tan descontento e indignado por lo sucedido que optó por apartarse del servicio activo y jubilarse.

Durante el resto de su vida y a partir de la década de 1950, Conrad Helfrich se dedicó a escribir sus memorias y a militar en diversas organizaciones políticas para intentar restaurar sin éxito la colonia de Indonesia como parte de Holanda. Algunas de sus condecoraciones obtenidas durante aquellos años fueron la Orden de Orange-Nassau con Espadas o la Gran Cruz de Caballero de la Orden del León de Holanda, aunque también países extranjeros le concedieron premios como Gran Bretaña tras otorgarle la Medalla de Honor de Caballero de la Comandancia de la División Militar de la Más Honorable Orden de Bath o como Polonia al premiarle con la Cruz de Plata Militar de Virturi.

El 20 de Septiembre de 1962, el almirante Conrad Helfrich falleció en la ciudad de La Haya a la edad de 75 años. A pesar de que en vida se hubo de enfrentar a retos verdaderamente difíciles a la hora de liderar a una escuadra tan pequeña como la neerlandesa frente a la todopoderosa Marina Imperial Japonesa, su papel en la campaña de Indonesia o la Batalla del Mar de Java, al menos le convirtió en el marino más destacado de la Historia Naval de los Países Bajos en el siglo XX.

 

Bibliografía:

-Iris Heidebrink, The Encyclopedia of Indonesia in the Pacific War, «Helfrich, Corand Emile Lambert», Brill (2010), p.508-509
-Mark Stille, Java Sea 1942, Japan’s conquest of the Netherlands East Indies, «Opposing Commanders», Osprey Publishing (2019), p.18-19
-http://en.wikipedia.org/wiki/Conrad_Emil_Lambert_Helfrich