Claude Auchinleck

El general Claude Auchinleck fue el típico militar de dos facetas que durante la Segunda Guerra Mundial bien logró unos éxitos apabullantes contra sus enemigos, bien obtuvo unos fracasos estrepitosos. Artífice de la triunfal victoria sobre el Afrika Korps en la “Operación Crusader” de 1941, poco tiempo después sería el responsable de una de las mayores derrotas del Ejército Británico durante la Batalla de Gazala de 1942.

Claude John Eyre Auchinleck nació el 21 de Junio de 1884 en Alderhost, Inglaterra, siendo hijo del coronel británico John Claud Alexander Auchinleck y de su madre Mary Eleanor. A pesar de que tuvo una infancia feliz, en 1892 se quedó huérfano de su progenitor con tan sólo 8 años. La pérdida de su admirado padre que en vida había sido militar, le llevó desde muy pequeño a tomar la determinación de convertirse en un futuro soldado del Ejército Británico.

Alcanzada la mayoría de edad y tras haberse graduado en el Colegio de Wellington, Auchinleck ingresó en la prestigiosa Academia Militar de Sandhurst. Una vez se tituló como oficial en Inglaterra, Auchinleck fue trasladado a la India para enrolarse en el 62nd Batallón de Infantería “Punjab” compuesto por tropas coloniales pakistanís, en cuyas filas aprendió la lengua urdu, así como la cultura y costumbres de la zona. Gracias a ese conocimiento acerca de la región del Punjab y a sus exitosas expediciones a Sikkim y el Tíbet (en las que enfermó de difteria), los mandos del Raj Británico de la India pronto ascendieron a Auchinleck al rango de teniente en 1905 y a capitán en 1912.

General Sir Claude Auchinleck en la India.

Con el estallido de la Primera Guerra Mundial en 1914 entre Gran Bretaña y el Imperio Otomano, Auchinleck fue uno de los oficiales encargados de la protección de Egipto, concretamente de las dunas de Ismailia, cuando el Ejército Turco atravesó la Península del Sinaí y fracasó a la hora de cruzar el Río Nilo durante la Batalla del Canal de Suez. Al año siguiente, el 31 de Diciembre de 1915, Auchinleck desembarcó en el puerto de Bassora y avanzó sobre el Desierto de Mesopotamia al mando de un contingente que fue emboscado por los turcos y diezmado en la Batalla de Kut, lo que obligó a sus tropas a dar media vuelta y regresar sobre la marcha tras un saldo de cientos de muertos y sólo 247 supervivientes. Desde entonces, Auchinleck solamente tomaría parte en la campaña de Mesoptamia, contribuyendo al ocupar la capital de Bagdad en 1917 y luchando sobre el Kurdistán en 1918.

Terminada la Gran Guerra con la victoria de Gran Bretaña en 1918, Auchinkeck fue nombrado instructor del Colegio Colegio de Defensa Imperial y posteriormente del Colegio del Estado Mayor de Quetta, donde impartió a cientos de alumnos todos los conocimientos aprendidos en Mesopotamia durante la Gran Guerra acerca de las maneras de tratar la salud de los soldados, la higiene y la alimentación. A raíz de sus excelentes cualidades de líder y tutor para la tropa, en 1929 Auchinleck fue ascendido a coronel del Ejército Indio.

La India fue el destino de Auchinleck a partir de la década de 1930 cuando se le otorgó el mando del 1º Regimiento de Infantería “Punjab” y algo más tarde de la Brigada de Infantería “Peshawar”, al frente de la cual pacificó algunas zonas controladas por guerrilleros de corte nacionalista. De hecho entre 1933 y 1935 la intervención de Auchinleck fue decisiva a la hora de aplastar la Revuelta Mohmand tras vencer uno a uno a todos los focos de resistencia independentista Gracias a estos éxitos, las autoridades del Raj Británico le encargaron la reconstrucción del Ejército Indio, una tarea que llevó magistralmente a cabo tras incrementar el reclutamiento y adiestramiento hasta alcanzar la cifra de 2.250.000 soldados indios.

Al comenzar la Segunda Guerra Mundial en Europa, Auchinleck fue puesto al mando del IV Cuerpo Británico que desembarcó en Noruega el 1 de Febrero de 1940 para contener la invasión del Ejército Alemán, algo imposible debido a la superioridad militar del Tercer Reich que obligó a las tropas de la Commonwealth a retirarse de nuevo a las Islas Británicas. Al año siguiente, en 1941, Auchinleck fue ascendido a general y puesto al frente del Ejército Indio, antes de tomar el cargo de la 3ª División de Infantería India con la que invadió Irak después de que éste país se alineara con las potencias del Eje, desembarcando acto seguido en Abril sobre el puerto de Bassora (curiosamente era la segunda vez en su vida en invadir esta ciudad desde su primera intervención durante la Gran Guerra en 1915). Así pues, una vez desarticulada la defensa del Ejército Irakí que concluyó con la ocupación de Bassora, la 3ª División de Infantería India de Auchinleck avanzó sobre el Desierto de Mesopotamia en dirección Bagdad, concluyendo su campaña sobre Irak el 18 de Mayo de 1941 cuando sus fuerzas alcanzaron la Base Aérea de Habbaniya.

El 5 de Julio de 1941 el Primer Ministro de Inglaterra, Winston Churchill, concedió al general Claude Auchinleck el Mando de Oriente Medio (tras el cese del general Archibald Wavvel) con la finalidad de encontrar una solución a la presión que el Ejército Italiano y el Afrika Korps del general Erwin Rommel ejercían sobre Egipto. La elección del Gobierno de Londres por Auchinleck fue la más acertada porque desde el principio modificó la estrategia anterior consistente en realizar inútiles contraataques, por acosar las líneas de avituallamiento del Eje de dos formas: primeramente reforzando las defensas de Tobruk que desde hacía meses permanecía asediada por fuerzas ítalo-alemanas de las que el Afrika Korps había tenido que desprenderse; y segundo empleando a la aviación basada en la Isla de Malta para hundir el mayor número posible de buques cisterna destinados a Libia. A esta merma de los suministros por parte del Eje, hubo que añadir la mejora de los propios porque Auchinleck diseñó una impresionante red logística de 33 kilómetros de ferrocarril (sumados a los 210 kilómetros de vía procedentes de El Cairo) que discurrían hasta la primera línea de combate situada en la Escarpada de Monhalfa, en cuyas inmediaciones alojó 33.000 toneladas de material repartidas sobre una serie de escondites en Sidi Barrani, Thalata y el Oasis de Jarabub, además de establecer cuatro almacenes de municiones camuflados y construir una tubería de 200 kilómetros que bombeaba agua y vertía 3’78 litros diarios para cada hombre en las fuentes de Misheifa. Gracias a este tipo de iniciativas, cuando el VIII Ejército Británico al mando del propio Auchinleck inició la gran contraofensiva bautizada como “Operación Crusader” a finales de 1941, el Afrika Korps sufrió una severa derrota porque fue expulsado hasta El-Agheila en Libia y sufrió unas elevadas pérdidas tras encajar los ítalo-germanos 24.500 bajas por 17.700 británicas.

La victoria del general Claude Auchinleck en la “Operación Crusader” pronto se vería ensombrecida cuando cometió el error de fortificar posiciones en Cirenaica y esperar la siguiente embestida del Afrika Korps lejos de sus líneas de abastecimiento originales. Aquella decisión facilitó al general Erwin Rommel recuperarse de la derrota y encontrar un punto débil en el dispositivo de Auchinleck, el cual encontró en el sector central del Paso de Gazala, donde en Mayo de 1942 el Afrika Korps atacó con ímpetu. Este enfrentamiento conocido como la Batalla de Gazala terminó con el desbordamiento del VIII Ejército Británico sobre el flanco meridional de Bir Hacheim y en la conquista del puerto de Tobruk tras un embolsamiento que costó a los Aliados 50.000 bajas y la destrucción de 1.188 tanques, 2.000 cañones y 100 aviones. Sin embargo el desastre no acabó ahí porque Auchinleck tuvo que abandonar Libia a toda prisa y refugiarse en Egipto, librando durante la retirada la Batalla de Mersa Matruh que le costó otras 8.000 bajas y la Primera Batalla de El-Alamein a las puertas de Alejandría con otras 15.500. Como consecuencia de esta catástrofe militar, el Primer Ministro Winston Churchill relevó a Auchinleck del mando del VIII Ejército Británico para sustituirle por el general Bernard Montgomery.

A raíz del fracaso en el Norte de África, el general Claude Auchinleck obtuvo el liderazgo de un escenario secundario a mediados de 1942, concretamente el Mando de Irak-Persia, al frente del cual garantizó la seguridad de los oleoductos y carreteras de suministros que atravesaban Mesopotamia y Persia. Al año siguiente, en Junio de 1943, fue enviado a la India para colaborar con el Virrey Lord Louis Mounbatten en la defensa de las provincias de Astracán y Bangladesh que en aquellos instantes estaban siendo atacadas por Japón. Sobre este teatro de operaciones gestionó las Batallas de Imphal y Kohima donde el Ejército Imperial Japonés y el Ejército Nacional Indio (este último compuesto por colaboracionistas indios), fueron contundentemente derrotados y puestos en retirada. Gracias a este triunfo, las tropas anglo-indias Auchinleck reconquistaron la provincia de Assam en 1944 y participaron en recuperación de la antigua colonia de Birmania en 1945.

Terminada la Segunda Guerra Mundial el 2 de Septiembre de 1945 con el triunfo del Imperio Británico, el general Claude Auchinleck fue ascendido a mariscal de campo del Ejército Indio en 1946. A partir de entonces y en estrecha cooperación con el Virrey Louis Mounbatten, Auchinleck jugó un importante papel en la descolonización del Raj Británico hasta que en el año 1947, coincidiendo con la independencia de India y Pakistán, el mariscal se retiró del servicio militar para siempre tras haberse ganado una merecida jubilación.

La vida de Claude Auchinleck como jubilado transcurrió primeramente en un piso del Green Park de Londres y posteriormente en casa de su hermana Beccles Auchinleck, quién le acogió un tiempo en su residencia de Suffolk. Sorprendentemente y a pesar de su avanzada edad, todavía Auchinleck encontró fuerzas para trasladarse a vivir a Marruecos, en donde adquirió una pequeña propiedad a las afueras de la ciudad de Marrakech.

El 23 de Marzo de 1981, el mariscal Claude Auchinleck falleció a la edad de 96 años en Marruecos. Al funeral celebrado en Casablanca acudieron cientos de amigos y algunos veteranos, antes de ser erigida una placa en su honor en la Catedral de San Pablo de Londres junto a tantos otros grandes militares del Imperio Británico.

 

Bibliografía:

-Editores de S.A.R.P.E., Crónica Política y Militar de la Segunda Guerra Mundial. Volumen 8. “Claude Auchinleck”, S.A.R.P.E. (1978), p.20-21
-http://en.wikipedia.org/wiki/Claude_Auchinleck