Carl Spaatz

Carl Andrew Spaatz, nació un 28 de Junio de 1891 en Estados Unidos, concretamente en la la ciudad de Boyertown en Pennsylvania. Originario de una familia de inmigrantes alemanes, Spaatz pasaría a la posteridad por organizar los bombardeos de la Fuerza Aérea Estadounidense (USAF) contra Alemania durante la Segunda Guerra Mundial, prefiriendo atacar objetivos militares en lugar de centrarse contra los civiles como por ejemplo hacía la Fuerza Aérea Real Británica (Royal Air Force o RAF).

Spaatz inició su carrera en la Academia Militar de West Point, donde se graduó por los pelos como subteniente de infantería el 12 de Junio de 1914, siendo el 97 de una promoción de 107 alumnos. En primer lugar sirvió en las Islas Hawaii como alférez del 25º Regimiento de Infantería y poco después en la Escuela del Cuerpo de Aviación de Transmisiones (Signal Corps Aviantion School) de San Diego, en cuyas instalaciones Spaatz descubrió su afición por los aeroplanos, tomando la decisión de convertirse en piloto de guerra. Así pues, justo después de superar con éxito un curso de varias horas de vuelo que se prolongó desde el 13 de Octubre de 1915 al 15 de Mayo de 1916, Spaatz adquirió el título de piloto en el Cuerpo de Aviación.

General del aire Carl Spaatz.

Cuando Estados Unidos entró en la Primera Guerra Mundial en 1917, Spaatz recibió su bautismo de fuego en el 1º Escuadrón Aéreo bombardeando a las fuerzas del líder rebelde Pancho Villa en México. Gracia a sus méritos durante la Revolución Mexicana, Spaatz alcanzó primero el rango de teniente y luego el de capitán, antes de que se le otorgara el mando del 13º Escuadrón Aéreo que fue enviado al Frente Occidental de Francia, donde él personalmente combatió y derribó a tres aviones alemanes durante la Ofensiva de Saint Mihiel.

Finalizada la Gran Guerra, Spaatz fue nombrado en 1920 comandante del Campo de Aviación de Kelly en Texas, en 1921 jefe del 1º Grupo de Operaciones Aéreas y en 1925 oficial del Estado Mayor del Cuerpo Aéreo de Washington. Curiosamente entre el 1 y 7 de Enero de 1927, Spaatz fue uno de los protagonistas junto al capitán Ira Eaker y al teniente Elwood Quesada, de establecer un récord mundial volando 150 horas seguidas mediante repostaje en vuelo sobre Los Ángeles a bordo del aeroplano “Question Mark”. A partir de aquella hazaña, Spaatz iría subiendo en el escalafón con la obtención del mando del 7º Grupo de Bombardeo en Rockwell en 1929, del 1ª Ala de Bombarderos en California en 1933 y el grado de teniente después de su graduación en el Estado Mayor del Fuerte Leavenworth de Kansas en 1935. Coincidiendo con el comienzo de la Segunda Guerra Mundial en Europa, Spaatz sería ascendido en 1939 a coronel como parte del Estado Mayor de la Fuerza Aérea Estadounidense (USAF) y en 1940 viajaría a Gran Bretaña como observador durante la Batalla de Inglaterra.

Al entrar Estados Unidos en la Segunda Guerra Mundial, Spaatz fue puesto en 1942 al frente de la VIII Fuerza Aérea Estadounidense, que con base en Reino Unido, iba a tener la misión de bombardear Europa. Inicialmente las primeras misiones de Spaatz antes de adentrarse en el continente europeo fueron de tanteo, realizando ataques sobre las bases de submarinos y puertos de la Marina de Guerra Alemana (Kriegsmarine) en las costas de Francia con la finalidad de hacerse una idea de cuál iba a ser la reacción de la Fuerza Aérea Alemana (Luftwaffe) y el número de cazas a los que tendría que enfrentarse. Una vez superada esta primera fase, Spaatz lanzó a sus bombarderos cuatrimotores B-17, las “fortalezas volantes”, contra los núcleos industriales de Alemania en una serie de incursiones diurnas que acabaron en tragedia porque innumerables aviones resultaron derribados debido a que los cazas estadounidenses P-47 Thunderbolt y Spitfire británicos solamente podían escoltarlos en la zona del Canal de la Mancha.

Con únicamente 237 aviones B-17 a inicios de 1943 tras las pérdidas del año anterior, Spaatz continuó con sus misiones de bombardear objetivos militares a la luz del día mientras la Fuerza Aérea Real Británica (Royal Air Force o RAF) se dedicaba a pulverizar las ciudades de noche. Sin embargo las pérdidas para Spaatz continuaron siendo astronómicas como los 22 B-17 derribados a costa de 7 cazas alemanes en un ataque a Kassel el 28 de Julio; o los 55 cuatrimotores B-24 Liberator abatidos por los cazas rumanos cuando la IX Fuerza Aérea Estadounidense intentó destruir sin éxito las refinerías petrolíferas de Ploiesti en Rumanía. Aquel “Verano Sangriento”, tal y como lo bautizó Spaatz, todavía no concluiría sin antes ser derribados otros 65 aviones norteamericanos y 95 más dejados fuera de combate por averías durante un catastrófico raid a Schweinfurt, lo que supuso el colapso de más de un mes para la Fuerza Aérea Estadounidense y la reducción de sus efectivos en un 35%.

La suerte para Spaatz comenzó a cambiar en 1944 cuando la industria de Estados Unidos envió miles de reservas de bombarderos B-17 y sobretodo tras la entrada en acción del caza de largo alcance P-51 Mustang capaz de volar hasta Berlín y regresar a las Islas Británicas. Estos dos factores, sumando a que se autorizó a Spaatz aterrizar en la Unión Soviética o en los territorios ocupados de Italia; disminuyó enormemente las pérdidas de la VIII Fuerza Aérea Estadounidense del 30% al 10% durante los devastadores bombardeos a Regensbrug, Steyr, Gotha, Leipzig, Brunswick, Schweinfurt, Augsburgo o Stuttgart. También aquel año los aviones de Spaatz se dedicaron a destruir las defensas costeras de Francia para facilitar el desembarco de Normandía el 6 de Junio de 1944; mientras que a partir de dicha fecha se centraron en aniquilar las reservas petrolíferas que dejaron a la Lufwaffe sin apenas reservas de combustible para despegar. Gracias a estos éxitos, Spaatz fue ascendido a general el 11 de Marzo de 1945.

Resuelta la contienda en Europa con la derrota de Alemania, en Julio de 1945 Spaatz fue trasladado al Océano Pacífico, concretamente a la Isla de Guam, para dirigir a las fuerzas aéreas estratégicas de los bombarderos B-29, los conocidos como “superfortalezas volantes”, estacionados en las Islas Marianas y Filipinas. Así pues, durante los últimos dos meses del conflicto, dirigió los raids aéreos contra Japón y ciudades como Tokyo, Kobe u Osaka, además de participar en la organización del lanzamiento de las dos bombas atómicas sobre Hiroshima y Nagasaki los días 6 y 9 de Agosto de 1945, donde fallecieron más de 200.000 civiles japoneses. Finalmente, el 2 de Septiembre de 1945, Spaatz tuvo el honor de ser uno de los miembros de la delegación estadounidense en el acorazado USS Missouri anclado en la Bahía de Tokyo cuando se oficializó la rendición de Japón.

Terminada la Segunda Guerra Mundial, Spaatz fue nombrado por el Presidente Harry Truman comandante en jefe de la Fuerza Aérea Estadounidense hasta su retiro como militar el 30 de Junio de 1948. A partir de esa fecha desempeñaría otros trabajos como editor de asuntos militares en la revista Newsweek o como piloto de la línea aeronáutica “Civil Air Patrol”.

A la edad de 83 años, Carl Spaatz falleció el 14 de Julio de 1974 en Washington. Su cuerpo fue enterrado con todos los honores en el Cementerio de la Academia Militar de Colorado Springs, donde desde entonces reposaría el mayor impulsor estratégico de la Fuerza Aérea Estadounidense en el siglo XX.

 

Bibliografía:

Javier García de Gabiola, Clío Biografías. Líderes Militares, II Guerra Mundial, “Carl Spaatz”, Revista Clío Biografías 4 (2015), p.61-63
http://en.wikipedia.org/wiki/Carl_Andrew_Spaatz