Bernard Freyberg

Bernard Cyril Freyberg nació un 21 de Marzo de 1889 en Londres, Inglaterra. A pesar de su procedencia británica y de sus ancestros originarios de Austria, este futuro militar que desde los 2 años se afincó en Nueva Zelanda y se nacionalizó como tal, estaba destinado convertirse en el mejor general y estratega de la Historia Neozelandesa.

General neozelandés Bernard Freyberg.

Freyberg ingresó en el Colegio Wellington en 1897 donde demostró sus cualidades como estudiante, lo mismo que como miembro de natación al ganar el primer premio en 1906 y 1910. Terminados sus estudios, Freyberg empezó a trabajar como ayudante de dentista con la intención de ejercer ese oficio, hasta que cansado de ello, cambió de opinión para alistarse en la escala de oficiales del Ejército Neozelandés.

Cuando estalló la Primera Guerra Mundial en 1914, la primera misión de Freyberg fue formar parte de la expedición enviada por los Aliados a México para aplastar la Revolución Mexicana de Pancho Villa que acabó en retirada porque en seguida las tropas fueron requeridas más urgentemente en Europa. Así pues, Freyberg acompañó en 1915 al Cuerpo Australiano-Neozelandés (ANZAC) para desembarcar en Turquía durante la Batalla de Gallípoli en el Golfo de Saros, donde heroicamente se enfrentó a las tropas otomanas, lo que le valió ser ascendido a coronel. Lamentablemente la misión en Turquía fracasó en 1916, aunque no la pericia de Freyberg durante la Batalla del Somme sobre Francia cuando cerca de Beaucourt-sur-Ancre capturó a 500 prisioneros alemanes. Aquel éxito, sumado a las nueve veces que fue herido en combate, facilitó a Freyberg ser condecorado con la Cruz Victoria y alcanzar el rango de general, empleo que supo explotar magistralmente al lograr frenar a los alemanes durante la “Ofensiva de Primavera” de 1918.

Finalizada la Gran Guerra con la victoria de Nueva Zelanda en 1918, Freyberg volvió a dedicarse al deporte cruzando a nado el Canal de la Mancha y representando a su patria en el Comité Olímpico Internacional. También aprovechó tanto tiempo libre para casarse con Barbara McLaren, una mujer con la que tendría un hijo único llamado Paul Freyberg. Aquella vida familiar, más una enfermedad de corazón que le diagnosticaron en 1936, obligaron a Freyberg a abandonar provisionalmente las fuerzas armadas.

El general Freyberg pasando revista a las tropas neozelandesas en Egipto.

Al declarar Nueva Zelanda hostilidades a Alemania nada más estallar la Segunda Guerra Mundial el 3 de Septiembre de 1939, el general Freyberg retornó al Ejército Neozelandés y obtuvo el mando de la 2ª División de Infantería Neozelandesa. Inmediatamente marchó al Reino Unido, donde permaneció dos años, hasta que en 1941 fue llamado a defender Grecia. Sin embargo la ofensiva del Ejército Alemán (Wehrmacht) fue tan contundente, que la 2ª División de Infantería Neozelandesa fue derrotada en la Batalla de las Termópilas, convirtiéndose Freyberg en el nuevo Rey Leónidas como había sucedido anteriormente con los 300 espartanos que habían combatido al Imperio Persa en el 480 a.C.. Por suerte Freyberg, a diferencia de Leónidas, no cayó en el combate y pudo replegarse de Grecia junto a sus hombres para refugiarse en la Isla de Creta. En este nuevo destino, Freyberg tomó el liderazgo de todas las tropas neozelandesas, australianas, británicas e incluso griegas, con las cuales desgraciadamente nada pudo hacer por salvar el territorio insular cuando fue invadido por paracaidistas alemanes e infantes de marina italianos que le obligaron a decretar la retirada siendo evacuado a través del Mar Mediterráneo y consiguiendo reorganizarse en Egipto tras dejar atrás más de 23.000 bajas.

Durante la guerra en el Norte de África contra el Afrika Korps del mariscal Erwin Rommel, Freyberg volvió a tomar el mando de la 2ª División de Infantería Neozelandesa, a la que dirigió en la Batalla de Mersa Matruh que terminó en derrota, en parte por culpa de sus discrepancias con el general británico Claude Auchinleck. Por suerte el nuevo sustituto del inglés, el general Bernard Montgomery, inició una muy buena relación personal con Freyberg, con quién planeó la “Operación Supercharche” y que contribuyó a derrotar decisivamente a los ítalo-germanos en la Batalla de El-Alamein. Disipado el peligro en Egipto a partir de 1943, las tropas neozelandesas de Freyberg participaron en la ocupación de Libia y en la victoria sobre las fuerzas del Eje en Túnez durante la Batalla de Tebaga. Cosechados estos éxitos, el Primer Ministro Winston Churchill llegó a describir a Freyberg con el cariñoso apodo de “salamandra”.

Freyberg a las afueras de Cassino en Italia antes de cosechar su fracaso en la Batalla de Montecassino.

Italia fue el siguiente destino de Freyberg cuando la 2ª División de Infantería Neozelandesa fue requerida en la Batalla de Montecassino a principios de 1944. Fue precisamente en el intento de tomar la abadía escalando la montaña, donde las tropas neozelandesas fueron acribilladas y masacradas por los paracaidistas alemanes sobre la cima, encajando los hombres de Freyberg más de 1.000 bajas entre muertos y heridos. Por suerte el general neozelandés pudo resarcirse de la derrota obteniendo al año siguiente, en 1945, una gran victoria sobre las fuerzas ítalo-germanas durante el cruce de la Línea Senio, una operación que coincidió con la ofensiva del Río Po y el fin de la contienda en Italia tras la caída del fascismo. No obstante, todavía Freyberg libraría algunos combates contra partisanos comunistas para disuadir con éxito a la República Popular de Yugoslavia del Presidente Josip Tito de frenar a sus guerrilleros en la ciudad italiana de Trieste y no proseguir sus conquistas sobre Istria.

Terminada la Segunda Guerra Mundial en 1945, Freyberg fue nombrado Gobernador de Nueva Zelanda, cargo que desempeñó en su patria desde 1946 a 1952. Al año siguiente, en 1953, regresó a Inglaterra para representar a la Commonwealth de Nueva Zelanda en la Cámara de los Lores, así como en el mismo Castillo de Windsor ante el Rey Jorge VI.

Partisanos yugoslavos reuniéndose con Freyberg en Trieste.

El 4 de Julio de 1963, a la edad de 74 años, Freyberg murió en su residencia de Berkshire en Inglaterra. Con su alma se fue la del mejor general que había generado la Historia de Nueva Zelanda.

 

Bibliografía:

-Wayne Stack & Barry O’Sullivan, The New Zealand Expeditionary Force in World War II, “Lieutenant-General Sir Bernard Freyberg VC DSO”, Osprey Publishing, (2013), p.5-6
-http://en.wikipedia.org/wiki/Bernard_Freyberg,_1st_Baron_Freyberg