Archibald Wavell

 

Dos vertientes tuvo el general británico Archibald Wavell. La primera fue su faceta por las grandes victorias militares (“Operación Compass”, Keren, Irak, Siria, Líbano…) y la segunda por las grandes derrotas militares (Singapur, Malasia, Birmania, Arakán…); una personalidad táctica y estratégica completamente contradictoria que le convirtió en uno de los generales más llamativos de la Segunda Guerra Mundial.

Archibald Percival Wavell nació un 5 de Mayo de 1883 en Colchester, Reino Unido. Su padre fue el general Archibald Graham y su madre Lillie Percival. Ese origen militar de su progenitor (había sido el autor de la conquista de Johannesburgo durante la Guerra de los Bóer de Sudáfrica en 1901), llevaría a Wavell años más tarde a convertirse en uno de los mandos más famosos del Ejército Británico.

Mariscal británico Archibald Wavell.

Siendo sólo un niño, Wavell ingresó como cadete en el prestigioso Colegio Real Militar de Sandhurst, donde se desarrolló como persona dentro de un ambiente estricto y castrense. Alcanzada la adolescencia y tras haberse graduado, Wavell fue trasladado a Sudáfrica dentro del Batallón “Black Watch” para recibir su primer bautismo de fuego durante la Segunda Guerra de los Bóers en 1901. Allí fue ascendido a teniente y trasladado a la India en 1904, colonia británica que defendió de los rebeldes del clan Zakka Khel luchando en la campaña del Valle Bazar. Gracias a sus éxitos personales en el campo de batalla pudo permitirse en 1909 estudiar en el Colegio del Estado Mayor de Inglaterra y ser ascendido a capitán en 1911 como parte de una misión diplomática a Rusia con la intención de evaluar las capacidades del Ejército Imperial Ruso. Fue precisamente durante esta labor en Rusia cuando Wavell fue detenido en Polonia acusado erróneamente de espía, algo que a punto estuvo de costarle caro de no ser porque se resolvió la equivocación y se le puso en libertad. Sin embargo nada más llegar a Inglaterra, sus aventuras no acabaron ahí porque fue destinado a Irlanda del Norte en 1913 para pacificar las revueltas generadas por los nacionalistas irlandeses del Ulster en lo que se conoció como el “Incidente de Curragh”.

Cuando estalló la Primera Guerra Mundial en 1914, Wavell fue enviado al Frente Occidental de Francia dentro de la Fuerza Expedicionaria Británica (BEF) que acudió para enfrentarse a Alemania. Perdió un ojo durante la Batalla de Ypres en 1915, herida que no le impidió aquel año seguir trabajando primero como general de la 64ª División de Infantería de Escocia y después como observador agregado al Ejército Imperial Ruso durante la campaña del Cáucaso y Armenia. No obstante su puesto de mayor responsabilidad lo alcanzó en Junio de 1917, cuando Wavell fue elegido miembro del Estado Mayor de Oriente Medio que dirigía la guerra contra Turquía en el Creciente Fértil, tarea que desempeñó hasta 1918 durante la Rebelión Árabe conducida por el agente Thomas Edward Lawrence “Lawrence de Arabia” y al mando de la Fuerza Expedicionaria Egipcia (Egyptian Expeditionary Force) durante la ocupación de Palestina y Siria.

Finalizada la Gran Guerra, Wavell regresó a Inglaterra y trabajó en puestos administrativos, incluyendo el Gabinete de Guerra (War Office) en 1921, fecha del nacimiento de su hija Felicity Ann, fruto del matrimonio con su esposa Eugene Marie Quirk. Poco después ocupó diversos cargos como el mando de la 3ª División de Infantería en 1930 y ser nombrado ayudante de campo de la monarquía británica en 1932.

Archibald Wavell en su estudio.

Desatada la Revuelta de Palestina en 1936, Wavell fue enviado al Mandato Británico de Oriente Medio para contribuir al aplastamiento de las milicias árabes que atacaban a las distintas guarniciones británicas y asentamientos de población judía. Allí permaneció gestionando la guerra hasta que en 1938 marchó a la vecina Transjordania (país musulmán aliado de Inglaterra), donde organizó la Fuerza Anglo-Transjordana que intervino en Palestina combatiendo a los rebeldes árabes hasta su completa derrota de forma sangrienta en 1939.

Al iniciarse la Segunda Guerra Mundial en 1939, Wavell fue puesto al frente del Mando de Oriente Medio (Middle East Command) con la intención de frenar a la Italia Fascista en el Norte de África cuando entró en la contienda en 1940 y conquistó a los británicos la provincia de Sidi Barrani en Egipto. Por suerte para Wavell, el general supo reponerse del imprevisto y organizar una contraofensiva conocida como la “Operación Compass”, dirigiendo para ello a 30.000 hombres de la Fuerza del Desierto Occidental (Western Desert Force), los llamados “30.000 de Wavell”, contra unas fuerzas cinco veces superiores de 150.000 italianos. Sin embargo y contra todo pronóstico, los “30.000 de Wavell” expulsaron a los italianos de Sidi Barrani e iniciaron la invasión de Libia arrebatando a sus enemigos las plazas de Bardia, Tobruk, Derna y El Agheila, además de rodear en medio del Desierto del Sáhara a parte del Ejército Italiano en Beda Fomm, lo que provocó al Eje casi 130.000 bajas por únicamente 1.400 de la Commonwealth.

Ocupada media Libia, Wavell fue enviado en 1941 al escenario del África Oriental para dirigir la Batalla de Keren en Eritrea que acabó con más de 30.000 bajas italianas por sólo 3.500 de los británicos, lo que permitió a los Aliados iniciar penetrar en Somalia y Etiopía por el norte. Poco después el galardonado general inglés se trasladó al Mandato Británico de Palestina en Mayo de 1941, desde donde conquistó Irak cuando el país árabe se sumó al Eje y Wavell tuvo que invadirlo liberando la base británica de Habbaniya, anulando el puerto de Bassora y tomando la capital de Bagdad tras derrotar en una hábil campaña a todo el Ejército Real Irakí. Acto seguido, en Junio de 1941, Wavell dirigió a un gran contingente compuesto por fuerzas de Reino Unido, Australia, India, Transjordania y la Francia Libre para arrebatar los protectorados de Siria y Líbano a la colaboracionista Francia de Vichy, una sangrienta campaña que se prolongó dos meses hasta que en Julio de 1941 los Aliados terminaron ocupando todas las tierras del Eje en el Creciente Fértil.

Wavell con el general Edward Quinan tras la ocupación de Irak en 1941.

Todas las campañas dirigidas por Wavell terminaron en victorias brillantes, hasta que a su regreso a África a mediados de 1941 comenzó a fracasar en todos sus intentos por levantar el asedio de Tobruk que las fuerzas ítalo-germanas del Afrika Korps dirigidas por el general Erwin Rommel imponían sobre el puerto libio; sitio en el que provocaron bajas muy altas a los británicos. Fueron estos reveses los que llevaron a Londres a destinar a Wavell al Sudeste Asiático en Febrero de 1942 para frenar la ofensiva de Japón contra las colonias de Gran Bretaña y Holanda. Sin embargo para cuando llegó a Asia estableciendo su cuartel general en la India, ya era demasiado tarde porque los Aliados se rindieron en Malasia y Singapur perdiendo 100.000 hombres, lo que constituyó la mayor derrota del Imperio Británico en su Historia. Tampoco tuvo tiempo de organizar la defensa de Borneo, un nuevo fiasco inglés; ni evitar la caída de las Islas Orientales Holandesas en manos del Imperio Japonés; que además provocó pérdidas muy grandes en buques a la Marina Real Británica (Royal Navy) en el Mar de Java y el Océano Índico. No obstante, el peor desastre cosechado por Wavell fue la pérdida de la colonia de Birmania después de que el Imperio Japonés y Thailandia la ocupasen y echaran a los británicos con más de 13.000 bajas más allá de la frontera de Assam con la India, lo que dejó a la “Joya de la Corona” altamente amenazada.

Incapaz de resolver la situación en el Sudeste Asiático a pesar de haber sido ascendido a mariscal, Wavell probó a principios de 1943 desencadenar una ofensiva en la provincia birmana de Arakán, que de nuevo acabó en desastre tras perder las tropas anglo-indias más de 6.000 hombres frente a unos japoneses fuertemente protegidos en la jungla. Ese mismo año también cometió el error de desviar las raciones de víveres y el arroz indio hacia las tropas aliadas en primera línea de frente, lo que dejó a la India desabastecida y contribuyó a desatar la Hambruna de Bengala que dejó casi 3 millones de hindús muertos.

Generales Wavell y Robert Brooke-Popham en el Sudeste Asiático.

Relegado de sus funciones militares en el Sudeste Asiático por el almirante Louis Mounbatten, Wavell fue nombrado Virrey de la India el 1 de Octubre de 1943. Desde ese puesto se dedicó a la política en la India como representantes del Primer Ministro Winston Churchill, intentando contener a los nacionalistas indios partidarios de Mahatma Gandhi y Jawaharlal Nehru para que con sus protestas interfirieran lo más mínimo en el desarrollo de las operaciones militares del Sudeste Asiático hasta la victoria definitiva de los Aliados en 1945.

Terminada la Segunda Guerra Mundial, la escasa confianza del nuevo Primer Ministro inglés Clement Attlee hacia Wavell, llevó a su cese como Virrey de la India el 27 de Febrero de 1947 en lugar otra vez del almirante Mounbatten, quién finalmente concedió la independencia a la India y Pakistán. Así fue como Wavell regresó a Inglaterra para dedicarse a la oración religiosa como devoto de la Iglesia Anglicana y a escribir poesía como hizo con su obra Other Men’s Flowers.

El 24 de Mayo de 1950, Archibald Wavell falleció como consecuencia de una enfermedad intestinal en Londres. Se le concedió un funeral por todo lo alto en la capital británica durante un recorrido que pasó junto al Río Támesis, la Torre de Londres y la Abadía de Westminster hasta finalizar en el Colegio Winchester donde fue enterrado.

 

Bibliografía:

Editores de S.A.R.P.E., Crónica Política y Militar de la Segunda Guerra Mundial. Volumen 8. “Archibald P.Wavell”, S.A.R.P.E. (1978), p.381
en.wikipedia.org/wiki/Archibald_Wavell,_1st_Earl_Wavell