Cuando Albert Kerscher nació un 20 de Marzo de 1916 en Woppmannsdorf, por aquel entonces una ciudad de Baviera en tiempos del Segundo Reich, muy pocos imaginaron que estaría predestinado a convertirse en uno de los siete mayores «ases» de tanques de la Segunda Guerra Mundial. El carrista que a lo largo de diversas campañas alcanzaría la sorprendente cifra de victorias, también tendría el honor de ostentar el séptimo puesto de mejor tanquista del conflicto justo por detrás de sus compañeros Kurt Knispel, Otto Carius, Johannes Bölter, Michael Wittman, Paul Egger y Fritz Lang
Kerscher recibió su bautismo de fuego como conductor de tanque a inicios de la Segunda Guerra Mundial, formando parte de la 2ª División Panzer durante la invasión de Polonia en Septiembre de 1939. Al año siguiente participó en la campaña de Francia de 1940 y posteriormente fue miembro de las fuerzas de seguridad en Rumanía encargadas de custodiar los estratégicos campos petrolíferos de Ploiesti. Al cabo de un año, en Abril de 1941, tuvo la ocasión de sumarse a la invasión de Yugoslavia y acto seguido a la de Grecia, donde combatió contra la 19ª División Motorizada Griega en la Batalla de Doirán, contra la Fuerza Expedicionaria Británica en Salónica e incluso rebasó a las unidades de la Commonwealth en el Río Aliakmón y el Paso de las Termópilas, entrando victorioso en la capital de Atenas.
Al iniciarse la «Operación Barbarroja» contra la Unión Soviética, Kerscher fue asignado a la 13ª División Panzer para rodar con su blindado sobre amplios espacios de Rusia y pelear en la Batalla de Moscú, antes de tomar parte en la campaña del Cáucaso de 1942, donde fue condecorado con la Cruz de Hierro de 2ª Clase y en 1943 ascendido a comandante de los nuevos tanques Tiger como miembro del 502º Batallón Pesado. A partir de entonces lideró su carro junto al del «as» Otto Carius, de quién aprendió valiosas tácticas con las que venció a innumerables enemigos en el asedio de Leningrado y la Batalla de Narva, lo que le permitió obtener la Cruz de Hierro de 1ª Clase el 12 de Febrero de 1944. De hecho entre el 17 y 22 de Marzo de aquel año el Tiger de Kerscher destruyó 38 tanques y 11 cañones rusos en Lembitu; además de algunos días más tarde a otros 22 blindados (17 Stalin IS-2 y 5 T-34) en Dünarburg. También le bastaron 20 minutos el 23 de Julio de 1944 para que junto a Otto Carius acabase con 20 tanques rusos en Malinava; mientras que entre el 25 y el 26 Julio aniquiló en solitario a 23 blindados más en la Estación de Linaka, siendo condecorado por dicha acción con la Cruz de Caballero.
A finales de 1944 el oficial Kerscher resultó herido en combate, por lo que no regresó al Frente Oriental hasta principios de 1945 para participar en la Batalla de Memel, antes de ser transferido al 511º Batallón Pesado que defendió Prusia Oriental sobre el sector Samland y Pillau, donde el 15 de Febrero ganó la Placa Panzer de Plata por haber sobrevivido a 50 batallas con otros blindados. Gracias a este inmejorable historial, Kerscher obtuvo el mando de un King Tiger, el blindado más poderosos de la Segunda Guerra Mundial, al mando del cual y en compañía de otro carro del mismo tipo consiguió la jornada del 14 de Abril abatir a nada menos que 57 tanques soviéticos T-34 y Stalin IS-2 a las afueras de la ciudad de Norgau.
En medio del derrumbe del Tercer Reich, el King Tiger de Kerscher se dedicó a cubrir la retirada de miles de civiles prusianos a través del Bosque de Neuhaus, aunque en cuanto su carro se quedó sin municiones y sin gasolina gasolina, no tuvo más remedio que abandonar el blindado y alcanzar la costa del Mar Báltico para embarcar en un destructor que lo evacuó desde el puerto de Pillau hasta el norte de Alemania. Una vez a salvo, Kerscher obtuvo el mando de otro tanque con el que fue enviado al Frente Occidental del Río Elba, en donde el 22 de Abril libró su último combate contra el Ejército Británico debido a que al día siguiente, el 23, recibió una herida durante un enfrentamiento contra las fuerzas acorazadas inglesas y por tanto tomó la decisión de rendirse a los Aliados.
Terminada la Segunda Guerra Mundial en 1945, Kerscher sería liberado y volvería al estamento militar ingresando con el rango de brigada en el Ejército Alemán de la República Federal (Bundeswehr) que apoyaba a la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) dentro del marco de la Guerra Fría contra la URSS. A partir de entonces llevó una vida discreta y tranquila hasta que falleció de muerte natural el 12 de Junio de 2011 en la ciudad de Ingolstadt, habiendo alcanzado en su palmarés un total de 100 tanques enemigos destruidos y 97 combates librados contra otros blindados.
Bibliografía:
-José Márquez, Albert Krescher, WW2GP Magazine Nº7 (2015), p.25-26
–https://en.wikipedia.org/wiki/Albert_Kerscher
