VIII Cuerpo Estonio

La República Socialista Soviética de Estonia que formaba parte de la Unión Soviética desde su anexión forzada en el año 1940, erigió una fuerza militar regular de cara a participar en la Segunda Guerra Mundial. Así fue como nació el VIII Cuerpo Estonio que pelearía junto a los soviéticos prácticamente desde el inicio de la “Operación Barbarroja” en 1941, hasta su vuelta a la patria ocupada por el Tercer Reich en 1944 y su participación posterior en el desembarco de las Islas Bálticas o la “Bolsa de Curlandia” en 1945.

Cuando en el verano de 1940 la Unión Soviética se anexionó Estonia y disolvió al Ejército Estonio, una tercera parte de sus oficiales y soldados fueron seleccionados para servir en el Ejército Rojo. Así fue como se expulsó a los rusos étnicos que habían compuesto el VIII Cuerpo Soviético, veterano de la invasión oriental de Polonia en Septiembre de 1939, para reconvertirse en el VIII Cuerpo Estonio (VIII Eesti Laskorpus) que se constituyó como las fuerzas armadas oficiales de la nueva República Socialista Soviética de Estonia.

Al iniciarse la “Operación Barbarroja” con la invasión de Alemania a la Unión Soviética en el verano de 1941, sorprendentemente el VIII Cuerpo Estonio se hallaba en las inmediaciones de Kíev sobre Ucrania, por lo que no pudo tomar parte de la defensa de Estonia que fue ocupada por el Tercer Reich. Como no fue difícil de imaginar las tropas estonias, muchas de ellas reclutadas forzosamente, fueron arrolladas sobre suelo ucraniano y la mayoría de sus fuerzas destruidas, salvo por la excepción de un contingente que huyó hacia Rusia sobre la carretera de Moscú, participando con éxito en la defensa del sector de Kalinin a lo largo de 1942.

Soldados del VIII Cuerpo Estonio entrando en la localidad de Poide-Orissare en 1944 durante la invasión de la Isla de Saaremaa en el Mar Báltico.

Hasta 1943 el Ejército Rojo no volvió a reconstituir el VIII Cuerpo Estonio con unos 40.000 combatientes, muchos de ellos miembros del Partido Comunista Estonio que fueron repartidos en las 7ª y 249ª Divisiones de Fusileros Estonias, más los 45º y 952º Regimientos Blindados Estonios con tanques SU-76, al mando del general Lembit Pärn. El primer bautismo de fuego de dicha agrupación fue contribuir a aliviar el sitio de Leningrado y posteriormente librar la sangrienta Batalla de Velikiye Luki, antes de avanzar hacia el sur para alcanzar la frontera con Estonia a principios de 1944.

Estonia se convirtió en una especie de “guerra civil” porque en cuanto el VIII Cuerpo Estonio regresó a su patria peleó fundamentalmente con la 20ª División SS de Granaderos Estonia “Estonische” y otras unidades que colaboraban con las potencias del Eje. Entre las campañas que confrontaron a estonios de ambos bandos estuvo la Batalla de Narva que costó pérdidas muy elevadas a los comunistas entre Febrero y Agosto de 1944, así como la lucha por las ciudades de Porkuni y Avinurme los días 20 y 21 de Septiembre. Al día siguiente de este último combate, el 22, los tanques SU-76 del 952º Regimiento Blindado Estonio tuvieron el honor de ser los primeros en conquistar la capital de Tallin con la que se refundó la República Socialista Soviética de Estonia.

El 26 de Septiembre de 1944 el VIII Cuerpo Estonio a bordo de embarcaciones de la Flota Roja del Báltico desembarcó en las Islas Bálticas que eran el último territorio de Estonia bajo control del Eje, tomando la Isla de Vormsi aquella jornada, la Isla de Muhu el 29 y la Isla de Hiiuma el 3. Más complicada fue la misión anfibia sobre la Isla de Saaremaa, conocida como “Operación Moonsund”, porque la guarnición germana resistió y se replegó hacia la Península de Sôrve mientras los estonios ocupaban las localidades de Poide-Orissare y Kuressaare. Desde entonces las tropas estonias vivieron un auténtico infierno al ser incapaces de avanzar sobre la diminuta franja de tierra, siendo masacradas por las ametralladoras, los cañones e incluso por la artillería naval de los cruceros de la Marina de Guerra Alemana (Kriegsmarine) que acudían regularmente a la costa para asistir a sus compañeros asediados. Sólo cuando después de dos meses, el 23 de Noviembre, los tanques SU-76 rompieron la línea por Salme y acorralaron a los alemanes en el Istmo de Irbe, al cabo de veinticuatro horas, el 24, los sitiados se rindieron para entregar el control de la Isla de Saarema al VIII Cuerpo Estonio.

De vuelta a Estonia a finales de 1944, el VIII Cuerpo Estonio fue incorporado al Frente de Leningrado al mando del Leonin Govorov y enviado a Letonia como parte del XLII Ejército Soviético. Así fue como a partir de 1945 participó en el asedio a la “Bolsa de Curlandia”, en donde estaba sitiado todo el Grupo de Ejércitos Norte, manteniendo las tropas estonias algunas escaramuzas de baja intensidad en los bosques y aldeas rurales contra los defensores alemanes y colaboracionistas letones hasta el mismo final de la Segunda Guerra Mundial.

Terminada la Segunda Guerra Mundial en Europa, el VIII Cuerpo Estonio fue rebautizado el 28 de Junio de 1945 como XLI Cuerpo de Fusileros “Tallin” y convertido en un elemento disuasorio dentro de la República Socialista Soviética de Estonia para asegurar una implantación lo menos problemática posible del régimen comunista. De ese modo nada más ser desmovilizados una parte importante de sus efectivos, salvo 3.425 soldados que ejercieron labores policiales y de seguridad, el cuerpo fue disuelto definitivamente en el año 1946.

 

Bibliografía:

-Antonio García Palacios, Cruces en la Nieve. La Resistencia Alemana y Letona en Curlandia 1944-45, “Kessel”, HRM Ediciones (2020), p.132
-https://en.wikipedia.org/wiki/8th_Estonian_Rifle_Corps