Unidad de Voluntarios Noruegos

Los pueblos de la Península de Escandinavia siempre se habían mantenidos muy unidos por una cuestión de lazos de sangre, lengua y cultura, por lo que no fue extraño que todas las naciones de este ámbito geográfico decidieran socorrer a Finlandia cuando la Unión Soviética la agredió en 1939. Entre los diferentes países que ayudaron al Ejército Finlandés estuvo Noruega a través de un contingente militar conocido con el nombre de Unidad de Voluntarios Noruegos, cuyos soldados se batieron con bravura contra el Ejército Rojo durante la fase final de la Guerra de Invierno.

Cuando el Presidente Johan Nygaardsvold de Noruega, por ese entonces al frente del Partido Laborista, anunció una postura estrictamente neutral de Suecia respecto a la agresión de la Unión Soviética a Finlandia, la indignación popular se extendió por todos los rincones del país, sobretodo teniendo en cuenta que otras naciones de la región como Suecia o Estonia ya se habían volcado en la causa del pueblo finés. Así fue como a modo de protesta contra esta polémica decisión gubernamental, el 15 de Diciembre de 1941 se fundó el Comité Finlandés en Noruega al frente del general noruego Ivar Aavastsmark, quién se dedicó a reclutar voluntarios para el Ejército Finlandés con la apertura de un total de 22 oficinas, la más importante en Oslo bajo el mando del coronel Alfred Zimmer.

La Unidad de Voluntarios Noruegos sumó un total de 752 efectivos de los más de 2.000 aspirantes que en un principio se presentaron en las oficinas del Comité Finlandés, la mayoría con edades comprendidas entre los 18 y 50 años. El perfil de estos voluntarios era de diferentes clases sociales que variaban desde nobles hasta obreros, mientras que a nivel político se contabilizaron demócratas del Partido Liberal y nacionalistas de la Asociación Samfundsvernet, aunque curiosamente muy pocos fascistas de la Unión Nacional (Nasjonal Samling) debido a que su dirigente Vidkun Quisling prohibió el alistamiento a sus miembros, en parte siguiendo órdenes de Alemania que no deseaba enemistarse con la Unión Soviética. De igual manera hubo unos pocos veteranos de la Guerra Civil Española que habían combatido en España junto al bando nacional, como por ejemplo Per Imerslund y Roy Rossland; así como futuros líderes de la Resistencia Noruega contra el Tercer Reich como Max Manus y Leif Larsen.

Esquiadores de la Unidad de Voluntarios Noruegos en Finlandia.

Oficialmente el 4 de Enero de 1940 partieron de Oslo los primeros 129 combatientes de la Unidad de Voluntarios Noruegos que atravesaron la neutral Suecia hasta Finlandia, aunque los 300 siguientes lo hicieron desde la frontera noruego-finesa al norte de Escandinavia. Una vez alcanzaron su zona de concentración en Laponia los expedicionarios fueron integrados en el organigrama del Cuerpo Voluntario Sueco, en cuyos campamentos esperaron al resto de sus compañeros que sumaron los 725 efectivos en Marzo de 1940, sin incluir al equipo sanitario encabezado por el cirujano Olav Farnes que se conformaba por 30 médicos y 40 enfermeras. Simultáneamente se abrió una cadena logística procedente de Noruega gracias a la caridad de muchos ciudadanos que enviaron a sus compatriotas ropa invernal y comida, sin obviar la amabilidad demostrada por la Asociación Deportiva de Estudiantes Femeninas de la Universidad de Bergen que les mandaron un total de 100 kilogramos de regalos durante una colecta.

El hecho de formar parte del Cuerpo Voluntario Sueco no sentó nada bien a muchos de los soldados de la Unidad de Voluntarios Noruegos, ya que Noruega se había independizado de Suecia en 1905 (un acontecimiento reciente del que sólo habían transcurrido 35 años). Esta situación generó muchas tensiones entre las dos nacionalidades desplegadas en Laponia, lo que provocó una queja formal del Ministro del Interior Birger Ljungberg al embajador finés en Oslo, en este caso el diplomático Uhro Toivola, quién subsanó aquella incomodidad enviando a diez altos oficiales de la 6ª División del Ejército Noruego para que sustituyeran a la oficialidad sueca y de ese modo tomaran directamente el mando de sus hombres.

A comienzos de Marzo de 1940 la Unidad de Voluntarios Noruegos recibió su bautismo de fuego en Laponia tras un breve choque contra el Ejército Rojo en el gélido sector de Märkäjärvi, muy cerca de la frontera con la URSS. A partir de este encuentro armado toda la campaña transcurrió en forma de una «guerra de trincheras» sobre la nieve, apenas sin avances ni retrocesos mientras las fuerzas noruegas recibían disparos de francotiradores, proyectiles sueltos de artillería y bombas de aviación. Solamente el equipo sanitario del doctor Olav Farnes permaneció en un sector bastante más tranquilo del frente debido a que el hospital militar se ubicaba en Änekoski, una población situada en el lejano distrito de Jyväskyla.

El 2 de Marzo de 1940 se registró la primera víctima mortal noruega de la Segunda Guerra Mundial cuando la bala de un tirador soviético acabó con la vida de Arvid Anderssen, un joven soldado de 28 años que era oriundo de Oslo. A la semana siguiente, el 10 de Marzo, las tropas soviéticas protagonizaron un demoledor avance durante el que mataron a tres oficiales noruegos, entre ellos el teniente Johan Abraham, el teniente Einar Gamst y el alférez Gissur Christianssen. Curiosamente el quinto y último noruego caído en combate, como en este caso pertenecía a una minoría adscrita al Ejército Finlandés, constó en los informes como inmigrante y no se reveló su identificación salvo la nacionalidad del difunto.

Con la firma del Armisticio entre Finlandia y la Unión Soviética en Marzo de 1940, los veteranos de la Unidad de Voluntarios Noruegos contemplaron con preocupación como los rusos fueron premiados con el distrito de Pétsamo, situado justo en la frontera norte con Noruega. De hecho cuando los voluntarios emprendieron el viaje de regreso en tren desde el territorio finlandés hasta su país la jornada del 8 de Abril de 1940, al cabo de venticuatro horas, el 9, su sorpresa fue mayúscula cuando al poco de desembarcar en las estaciones de Oslo, de repente comprobaron como estaban siendo invadidos por el Ejército Alemán.

Al poco de concentrarse la Unidad de Voluntarios Noruegos en Oslo el 9 de Abril de 1940, la ceremonia prevista tuvo que reducirse a un simple desfile en el casco urbano porque en seguida los veteranos fueron desplegados a las afueras del puerto que en aquellos instantes se encontraba bajo el ataque los buques de la Marina de Guerra Alemana (Kriegsmarine). A pesar de la tenacidad demostrada por los curtidos combatientes contra las tropas germanas en las calles de la capital, finalmente la noche del 9 al 10 la Unidad de Voluntarios Noruegos fue disuelta y la mayor parte de sus hombres hechos prisioneros por la Wehrmacht.

Después de ser ocupada Noruega por el Tercer Reich en Junio de 1940, los veteranos de la Unidad de Voluntarios Noruegos tuvieron un destino muy diferente dependiendo de cada caso, pues muchos se exiliaron en el Reino Unido junto al Rey Haakon VII, algunos se unieron a la Resistencia Noruega y muchos colaboraron con el Ejército Alemán formando parte del Regimiento SS de Granaderos Noruego «Norge» que luchó contra el Ejército Rojo en la URSS. Curiosamente el mariscal Carl Gustav Emil Von Mannerheim al mando del Ejército Finlandés, quién siempre había valorado muy positivamente el papel de los voluntarios noruegos, recordaría con gratitud el papel de esta unidad con las siguientes palabras: Os saludo honrado, noruegos, que del par de las altas montañas os apresurásteis a llegar aquí para proteger la libertad del Norte.

Bibliografía:

-Erik Norling, Sangre en la Nieve, «Capítulo III. Voluntarios noruegos en Finlandia 1939-1944: Voluntarios noruegos en la Guerra de Invierno 1939-1940», García Hispán Editor (1996), p.-111-119
-http://en.wikipedia.org/wiki/Foreign_support_in_the_Winter_War#Norway
-http://www.axishistory.com/index.php?id=6299