Soldados Micronesios

Micronesia hasta el siglo XX era un gigantesco archipiélago de diminutas islas en el corazón del Océano Pacífico habitado por tribus muy rudimentarias. Islas Marshall, Islas Marianas, Islas Carolinas, Islas Palau e Islas Gilbert fueron los grupúsculos de archipiélagos más importantes. De aspecto totalmente exótico con preciosas playas y cocoteros, los indígenas micronesios no serían una excepción de colaboración con Japón en la Segunda Guerra Mundial.

Colonización

España fue la primera potencia colonial en ocupar Micronesia en el siglo XVI. A causa de la derrota en la Guerra de Independencia de Filipinas, España vendió sus archipiélagos a Alemania en 1899. Con el estallido de la Primera Guerra Mundial, Japón declaró la guerra a Alemania e invadió Micronesia junto a las Islas Carolinas, Islas Palau e Islas Marianas (Saipán y Tinian) en 1914, derrotando a las guarniciones alemanas y anexionándose el territorio. Hasta 1921 la Sociedad de Naciones oficialmente no reconoció a Micronesia como colonia legítima del Imperio Japonés, la cual pasó a denominarse con el nombre de “Islas de los Mares del Sur”.

Japón supuso un cambio absoluto y revolucionario en la vida de los micronesios que hasta ese instante no habían recibido más de los europeos que la religión cristiana. Entre las ventajas importadas por los japoneses estuvieron una educación gratuita y obligatoria, la sanidad pública, industrialización, urbanización y el establecimiento de una administración política moderna.

Como en otros territorios colonizados se trasladó el estudio de la lengua japonesa y el culto al Emperador. Los días declarados festivos fueron el Cumpleaños del Emperador (Tenchosetsu) y el Ascenso del Emperador Jinmu (Kingensetsu), mientras que el himno oficial el Kimigayo, siempre cantado en escuelas y administraciones. No obstante fue a la educación pública a la que se prestó una especial atención, ya que al fin y al cabo de allí saldrían los futuros micronesios que debían defender ideológicamente el Imperio Japonés. Todo este plan educativo de enseñanzas morales y tradiciones fue recogido en la Agencia Reglamentaria para las Escuelas Públicas de los Isleños en los Mares del Sur (Nan’ yocho Kogakko Kisoku).

Una de las curiosidades fue el crecimiento de la población de Micronesia con colonos japoneses, los cuales llegaron sorprendentemente a sumar las 81.000 personas, más incluso que los únicamente 50.000 micronesios autóctonos. Simultáneamente al ser Micronesia un enclave estratégico del Océano Pacífico, el militarismo rápidamente se propagó culturalmente a la población, llegando a construirse en la Isla de Truk una base aeronaval a los que muchos militares en el extranjero bautizaron como el “Pearl Harbor” de Asia.

Segunda Guerra Mundial

Al empezar la Segunda Guerra Mundial en el Pacífico el 7 de Diciembre de 1941, Micronesia instantáneamente se convirtió en un punto marítimo entre dos fuegos: a un lado el Imperio Japonés y al otro Estados Unidos. Simultáneamente, a estos dominios se añadieron la Isla de Guam en las Marianas y las Islas Gilbert que pasaron a formar parte del Imperio Japonés.

Desde que se produjeron los primeros combates en las Islas Marshall a principios de 1942, los micronesios fueron concentrados para el esfuerzo de guerra japonés. Numerosas mujeres y niños trabajaron activamente en la producción de productos agrarios, ropa y otras materias primas básicas para la economía bélica japonesa. Los hombres por otro lado construyeron las defensas a la espera de la ofensiva norteamericana que a partir de 1943 se volvió evidente. La mayoría de estas obras realizadas por los micronesios fueron trincheras junto a las playas y aeródromos, como el levantado exclusivamente por trabajadores chamorros en Sumay.

Muchos micronesios sirvieron también como soldados en el Ejército Imperial Japonés durante la Guerra del Pacífico, la mayoría como auxiliares, aunque también algunos como infantes. La mayoría combatieron en su propia patria, Micronesia, defendiendo su tierra de los estadounidenses en batallas como las de Tarawa, Kwajelin, Eniwetok, Saipán, Peleliu o Ponape, en donde sufrieron elevadas bajas. La única excepción fueron los chamorros de Guam a los que se envío a los frentes de Nueva Guinea e Indonesia. Cuando las Islas Marshall y las Islas Marianas pasaron a estar en manos de los norteamericanos en 1944, las tropas auxiliares micronesias se concentraron en islas como Truk, Satawal y Pohnpei, territorios que no fueron invadidos, aunque sí bombardeados duramente con aviones y barcos, muriendo numerosos micronesios durante los raids.

Terminada la Segunda Guerra Mundial, Micronesia pasó a ser propiedad de Estados Unidos, aunque lo hizo como territorio federado y socio comercial privilegiado durante la Guerra Fría. Permaneció con esa denominación hasta que en 1991 las Naciones Unidas declararon a Micronesia país indenpendiente.

 

Bibliografía:

-Lin Poyer, Memories War: Micronesians in the Pacific War, University of Hawaii Press (2001), p.81-87