Policía Auxiliar Letona

Letonia fue de los tres “Países Bálticos” junto a Estonia y Lituania la nación ocupada que más voluntarios aportó a la causa anticomunista del Tercer Reich durante la Segunda Guerra Mundial. Entre los diferentes cuerpos que surgieron par apoyar el esfuerzo bélico del Eje estuvo la Policía Auxiliar Letona que mantendría el orden en la retaguardia, ya fuese cazando partisanos dentro su patria o sobre otras áreas del Frente Oriental, pero en ocasiones también como fuerza de choque contra el Ejército Rojo entre los años 1941 y 1945.

Al materializarse la liberación de Letonia por parte del Grupo de Ejércitos Norte del Eje, los oficiales alemanes autorizaron el reclutamiento de voluntarios letones para mantener el orden en la retaguardia después de la huida del Ejército Rojo, normalmente contingentes de 700 hombres articulados en los Comandos de Autodefensa Letones. Así como se crearon una serie de unidades aisladas dependiendo de la región que contaron con un total de 8.000 efectivos repartidos en 53 destacamentos provisionales denominados “pasaizsabarda”, de los cuales 46 fueron de fusileros, seis de ametralladoras y uno de caballería, al mando del coronel Alexander Plensners y el teniente coronel Viktors Deglavs, ambos antiguos miembros del extinto Ejército Letón. El papel de dichos voluntarios, todos vestidos con el uniforme letones, fue de salvaguardar el orden en las comarcas liberadas, salvo un reducido grupo de 500 que combatió como una fuerza regular en la línea del Frente Oriental.

Cuando el 8 de Julio tomó el mando de las fuerzas policiales en Letonia el general Franz Stahlecker, los 8.000 hombres que operaban en la retaguardia fueron puestos bajo el mando de oficiales alemanes y sus antiguos jefes letones despedidos, por lo que a consecuencia de esta decisión el teniente coronel Viktors Deglavs se suicidó el día 18). Así fue como la Policía de Control (Hilfsordnungdpolizei) que supervisaba el mismo Reichsführer de las SS, Heinrich Himmler, se hizo cargo de los combatientes letones a los que muy pronto se unieron otros 3.000, totalizando alrededor de 11.000 efectivos en aquellas primeras fases de la “Operación Barbarroja”.

Milicianos de la Policía Auxiliar Letona al inicio de la “Operación Barbarroja” (con ropas civiles antes de que a mediados de 1941 recibiesen equipo militar).

Oficialmente en Noviembre de 1941 se creó la Policía Auxiliar Letona que contó 23.000 efectivos en los denominados “Batallones de Seguridad Letones” o “Lettische Schutzmannschaften”, los cuales en un principio fueron 25, pero posteriormente aumentaron a un total de 49 batallones, entre estos 39 letones y 7 de la minoría ruso-letona de los latgales. Al mando del general Voldemârs Veiss, todas estas unidades se articularon en entidades mayores, en concreto el 1º Regimiento de Policía en Riga, el 2º Regimiento de Policía en Liepâja y el 3º Regimiento de Policía en Cêsis. Básicamente su composición fue la siguiente: el 16º Batallón “Zemgale”, el 17º Batallón “Kurzemes”, el 18º Batallón “Kurzemes II”, el 19º Batallón Latgal “Latgalia”, el 20º Batallón “Riga”, el 21º Batallón “Liepâja”, el 22º Batallón “Daugavas”, el 23º Batallón “Gaujas”, el 24º Batallón “Talsu”, el 25º Batallón “Abavas”, el 26º Batallón “Tukuma”, el 27º Batallón Burtnieku”, el 28º Batallón “Bartas”, el 266º Batallón “Rezeknes”, el 267º Batallón “Reznas”, el 268º Batallón “Erglu”, el 269º Batallón, el 270º Batallón “Abrenes”, el 271º Batallón “Valmie”, el 272º Batallón “Daugav”, el 273ª Batallón “Ludzas”, el 274º Batallón, el 275º Batallón, el 276º Batallón “Kuldigas”, el 277º Batallón “Siguldas”, el 278ª Batallón “Dobeles”, el 279º Batallón “Cêsis”, el 280º Batallón “Bolderajas”, el 281º Batallón, el 282º Batallón “Ventas”, el 283º Batallón Latgal, el 311º Batallón, el 313º Batallón, el 314º Batallón Latgal, el 315º Batallón Latgal, el 316º Batallón, el 317º Batallón, el 318º Batallón, el 319º Batallón, el 320º Batallón, el 321º Batallón, el 322º Batallón, el 325º Batallón Latgal, el 326º Batallón Latgal, 327º Batallón el Latgal y el 328º Batallón Latgal.

Más tarde también la Policía Auxiliar Letona absorbió los Regimientos de Guardia Fronteriza “Lettische Grenschutz Regiment” dependientes de las Waffen-SS con un total de 16.859 combatientes distribuidos en el en el 1º Regimiento de Guardia Fronteriza con 2.769 hombres, en el 2º Regimiento de Guardia Fronteriza con 2.823, en el 3º Regimiento de Guardia Fronteriza con 2.775, en el 4º Regimiento de Guardia Fronteriza con 2.750, en el 5º Regimiento de Guardia Fronteriza con 3.328 y en el 6º Regimiento de Guardia Fronteriza con 2.414. Dichas unidades sumadas a los Batallones de Seguridad Letones conformaron un total de 54.504 efectivos dentro de la Policía Auxiliar Letona.

El bautismo de fuego de la Policía Auxiliar Letona tuvo lugar al oeste de Rusia en el otoño de 1941, protegiendo de las incursiones de los partisanos el ferrocarril que conectaba las plazas de Staraia Russa y Dno. Al mismo tiempo el 18º Batallón de Seguridad “Kurzemes II” fue desplegado como fuerza sitiadora en el cerco a la ciudad de Leningrado, mientras que algunos otros actuaron como unidades de guarnición o depósito en Bielorrusia y Polonia. A partir del siguiente año, 1942, los letones auxiliares ya protagonizaron combates contra el Ejército Rojo, como por ejemplo hicieron los días 20 y 28 de Julio los soldados del 21º Batallón de Seguridad “Liepâja” cubriendo un frente de 5 kilómetros junto a Krasnoye Selo, donde consiguieron repeler a las tropas soviéticas pese a disponer de un pobre armamento de los disueltos Ejércitos Francés y Checoslovaco.

Desgraciadamente no todos los episodios protagonizados por la Policía Auxiliar Letona fueron ejemplares porque muchos de los milicianos encuadrados en sus filas colaboraron con los Grupos de Acción de las SS (SS-Einstazkommando), la Policía del Orden (Ordnungspolizei) y el Servicio de Seguridad (Schiherhetisdient) para cometer atrocidades dentro del contexto del Holocausto. Por ejemplo las tropas letonas de los Batallones de Seguridad contribuyeron decisivamente a ejecutar 5.000 judíos en la Masacre de Liepâja, además de otros hebreos, gitanos y disidentes comunistas en diversas matanzas como la de Skede, ascendiendo las víctimas totales a 26.000 durante toda la Segunda Guerra Mundial, muchas a manos de los 1.600 hombres del Comando “Arajs”.

A comienzos de 1943 la Policía Auxiliar Letona reforzó el Grupo de Ejércitos Norte del Eje, colaborando el Batallón de Seguridad “Zemgale” del teniente coronel Kârlos Mangulis con el XVI Ejército Alemán del general Ernst Busch y la División Azul Española del general Emilio Estaban Infantes en contener la presión del Ejército Rojo sobre las aguas heladas del Lago Ilmen. Precisamente sobre dicho sector los soldados letones llegaron en ayuda de las tropas españolas durante la Batalla de Krasny Bor el 10 de Febrero de 1943, logrando una impresionante victoria sobre las fuerzas soviéticas que tuvieron que cancelar la ofensiva dentro del contexto de la “Operación Estrella Polar”. Incluso aquel mismo año en Noviembre, los 313º y 316 Batallones de Seguridad que recientemente habían sido desplegados al noroeste de Rusia, contra todo lo previsto rechazaron un contraataque de los rusos sobre el perímetro de Nevel.

Soldados de la Policía Auxiliar Letona en una acción antipartisana en 1943.

Mientras tanto en la retaguardia la Policía Auxiliar Letona contribuyó a las operaciones antiguerrilleras contra los partisanos soviéticos, sobretodo en diversos puntos de Ucrania como Dniepropetovsk, Krivoi-Rog o Crimea; así como en Bielorrusia en las proximidades de la capital de Minsk y la ciudad de Bobruisk; o en Lituania sobre las comarcas rurales adyacentes a Vilna. Solamente en la “Operación Winterzauber” las tropas letonas auxiliares quemaron 439 pueblos, mataron a 10.000 insurgentes e hicieron 7.000 prisioneros que fueron enviados al campo de concentración de Salaspils. De hecho al año siguiente, en 1944, también surgió un movimiento partisano al sureste de Letonia, aunque no compuesto por letones debido a que sus miembros fueron de la minoría rusa y algunos judíos, a los cuales los batallones de seguridad y los guardias fronterizos combatieron sobre el Río Dvina Occidental y la Meseta de Valdai, así como en un cuadrángulo de 40 kilómetros que incluyó la localidad de Audrini, donde los auxiliares asesinaron a 235 compatriotas por esconder a soldados soviéticos en sus hogares.

Con la ofensiva del Ejército Rojo que a inicios de 1944 levantó el sitio a Leningrado y propició la retirada del Grupo de Ejércitos Norte hacia el sur, la Policía Auxiliar Letona se comportó a un alto nivel peleando en la Batalla de Velikiye Luki antes de replegarse hacia la propia Letonia. Entre las víctimas de estas escaramuzas estuvo el general letón Voldemârs Veiss, líder de la Policía Auxiliar Letona, quién tras fallecer después de un impacto de metralla el 17 de Abril, al cabo de cuatro días, el 21, recibió un funeral de Estado ante unas abarrotadas calles de Riga, siendo su féretro paseado a bordo de un tanque Marder II para ser enterrado con todos los honores en el Cementerio de los Hermanos.

Después de la “Operación Bagration” en el verano de 1944 que implicó la invasión del Ejército Rojo a Letonia, los tres regimientos de la Policía Auxiliar Letona combatieron contra las tropas rusas sobre el Río Daugavpils e incluso las rechazaron varias veces en las ciudades de Jelgava y Levaca. Una vez las fuerzas del Eje quedaron atrapadas en la llamada “Bolsa de Curlandia” junto al Mar Báltico, los milicianos letones combatirían hasta su total destrucción en 1945, además de rendirse el 23º Batallón de Seguridad del oficial Kristaps Brigaders, el 267º Batallón de Seguridad del oficial Ernest Voldemârs Birzietis, el 319º Batallón de Seguridad del oficial Oskars Tiltins y el 322º Batallón de Seguridad del oficial Alfons Kikuts.

Con la finalización de la Segunda Guerra Mundial y la capitulación de la “Bolsa de Curlandia”, los últimos contingentes de la Policía Auxiliar Letona fueron disueltos para siempre el 9 de Mayo de 1945. La mayoría de sus miembros sufrieron represión o deportación a los gulags de Siberia, salvo unos pocos que se unieron a los guerrilleros de los Hermanos del Bosque Letones que pelearon hasta la década de 1950. Entre los que sobrevivieron al régimen estalinista y fueron liberados en 1953, tuvieron que esperar varias décadas hasta ver liberada Letonia del comunismo en 1991.

 

Bibliografía:

-Carlos Caballero Jurado, David contra Goliat. Voluntarios Letones en la Campaña de Rusia 1941-45, “Los Regimientos de Policía y Regimientos de Guarda de Fronteras”, García Hispán Editor (1989), p.42-45
-Antonio García Palacios, Cruces en la Nieve. La Resistencia Alemana y Letona en Curlandia 1944-45, “Del Primer Ejército Nacional a la Legión Letona”, HRM Ediciones (2020), p.92-99
-Donny Gluckstein, La otra Historia de la Segunda Guerra Mundial. Resistencia contra Imperio, “Letonia, Poniendo la Historia Patas Arriba”, Ariel (2012), p.85-97
-https://en.wikipedia.org/wiki/Latvian_Auxiliary_Police