Movimiento Libre Thailandés

 

Excepcional fue el caso del Movimiento Libre Thailandés en la Segunda Guerra Mundial. Thailandia fue la única nación que teniendo un estatus pleno dentro del Eje y luchando en los frentes de guerra contra los Aliados, a nivel político su Gobierno se declaraba pro-japonés oficialmente y en secreto pro-aliado con una importante representación en Washington. Este inédito caso de doble juego fue el germen de la “resistencia thailandesa” conocida como Movimiento Libre Thailandés.

Thailandia desde el comienzo de la Segunda Guerra Mundial había jugado a dos bandas con los Aliados y el Eje. En primer lugar había ocupado los territorios del margen derecho del Río Mekong tras la Guerra Franco-Thailandesa contra Francia, un conflicto que había implicado enemistarse con Gran Bretaña y acercase a Japón. Repentinamente esa tendencia cambió el 8 de Diciembre de 1941, cuando Japón invadió Thailandia en una contienda de poco menos de 24 horas conocida como la Guerra Thai-Japonesa que llevó a Bangkok a pedir ayuda a los Aliados y prometerles luchar al lado de ellos. No obstante, el Gobierno fascista de Phibun Songkhram que dirigía el país, auspició en secreto un alto el fuego con los japoneses, adhirió Thailandia a las potencias del Eje y declaró la guerra a los Aliados, lo que supuso una auténtica puñalada por la espalda para Gran Bretaña y Estados Unidos.

Dentro del mismo Gobierno de Phibun Songkhram existían casi a partes iguales dos alas políticamente enfrentadas, de las cuales una era un sector filofascista que se definía a favor del Eje y otra un sector liberal que se declaraba en contra de la alianza con Japón. Esta división obligó al sector liberal a desmarcarse del Gabinete y le llevó a plantearse seriamente conspirar en la clandestinidad para derribar al Gobierno de Phibun Songkhram, nombrar una administración nacional en el exilio y atacar militarmente a los japoneses presentes en el territorio patrio.

Los primeros thailandeses que públicamente se declararon contrarios al Eje lo hicieron mucho antes de estallar la Guerra del Pacífico, concretamente inmigrantes, nacionalizados y estudiantes becados que residían en Reino Unido. Estos thailandeses, dirigidos por el Príncipe Chula Chakrabongse, se presentaron libremente para incorporarse a la milicia de los Voluntarios de Defensa Local (Local Defence Volunteers o LDV) durante la Batalla de Inglaterra de 1940, cuya aportación fue la de contribuir al levantamiento de puestos defensivos para hacer frente a una invasión alemana que nunca se llegaría a realizar. Disipado el peligro de un ataque germano a Gran Bretaña, un número menos numeroso de thailandeses se alistaron en el Ejército Británico y participaron en algunas batallas del teatro afro-europeo mostrando su valentía en combate.

Emblema del Movimiento Libre Thailandés “Free Thai”.

Cuando Thailandia declaró la guerra a Gran Bretaña el 8 de Diciembre de 1941, todos los residentes thailandeses en Reino Unido fueron tratados como ciudadanos del Eje y encerrados provisionalmente en campos de internamiento con el calificativo de “prisioneros de guerra”. Sin embargo a las pocas semanas, los británicos pronto empezaron a descubrir que internar a tantos thailandeses había sido un error. El primer síntoma de ello fue cuando muchos de estos cautivos se anunciaron indignados por la posición política de su país al haberse adherido a las potencias del Eje. El ejemplo más significativo fue el de la Asociación de Artistas Thailendeses Europeos (Sinlapa Thai Nai Yurop) o el de los numerosos alumnos que en aquel momento se encontraban estudiando en la Universidad de Cambridge. En cuestión de poco menos de un mes los ingleses fueron liberando a muchos thailandeses de los campos e incluso devolvieron a un considerable número a sus viejos puestos de trabajo. Todos estos thailandeses descontentos con la orientación de su patria terminarían finalmente inaugurando el Movimiento Libre Siamés el 7 de Agosto de 1942, cuya organización quedó bajo el mando de Nai Mani Sanasen, con la misión de luchar contra las potencias del Eje y contra el fascismo de Phibun Songkhram.

Simultáneamente a las reacciones de los thailandeses en Gran Bretaña, dentro la propia Thailandia muchos fueron los que empezaron a tomar partido por la misma causa que sus compatriotas en el exilio e instauraron clandestinamente en el país las primeras células de lo que se conocería popularmente como Movimiento Libre Thailandés. Una de las particularidades que caracterizó a la “resistencia thailandesa” en el territorio nacional fue el liderazgo que ejercieron altas esferas del poder como la monarquía, algunos ministros y un puñado de generales de las fuerzas armadas. Por ejemplo el Regente Nai Pridi Banomyong se erigió como líder del Movimiento Libre Thailandés en su patria, apoyándose para ello en otros miembros de la realeza como Subha Svasti y Karawik Chakraphan, en políticos del Gabinete como Nai Thawi Bunyaket, Sangwon Suwanchip, Pridi Phanomyong o Nai Direk Janamaya, en generales como Chit Mansin Sinatyotharak o Luang Suphachalasai y en las fuerzas del orden como el comisario de policía Adun Adundetcharat. Otros partícipes del movimiento fueron oficiales y cadetes, intelectuales, funcionarios civiles, comerciantes, propietarios agrícolas y ciudadanos anónimos.

Reino Unido inicialmente se mostró poco convencido acerca de colaborar con thailandeses exiliados. Sin embargo el antiguo embajador thailandés en Washington, Seni Pramoj, convenció al Gobierno de Estados Unidos para que aceptase thailandeses en sus fuerzas armadas, por lo que Gran Bretaña también tuvo que imitar la misma postura. Así pues, todos aquellos thailandeses que se enrolaron en el Ejército Británico fueron integrados en el Cuerpo de Ingenieros (Pioner Corps), una unidad dedicada a tareas en la retaguardia que estaba formada por ciudadanos del Eje en contra del fascismo entre los que había alemanes, austríacos, italianos, húngaros y por supuesto thailandeses. De esta manera, un total de 37 thailandeses se alistaron en el Ejército Británico y otros 17 se incorporaron a la Inteligencia.

Oficialmente en 1943 Estados Unidos fue el primer país en reconocer al Movimiento Libre Thailandés como el Gobierno legítimo del país, por aquel entonces en el exilio. A esta proclama se sumaron Gran Bretaña y la China del Kuomintang, ambas con población thailandesa que ya luchaba voluntariamente en el Ejército Británico o en el Ejército Chino. Precisamente en Chongqing, la capital del Kuomintang, había una emisora thailandesa libre que emitía ondas de radio hacia su patria. El líder provisional de todo aquel movimiento y entramado político internacional hasta que fuese reinstaurada la democracia en Thailandia fue el embajador Seni Pramoj con sede en Washington, así como el Ministro de Finanzas Pridi Phanomyong dentro de Thailandia y Nai Mani Sanasen en Reino Unido.

Tanto las fuerzas armadas de Estados Unidos, Gran Bretaña y China comenzaron un duro programa de adiestramiento para todos aquellos thailandeses que a partir de 1943 se presentaron en elevado número a engrosar las filas de sus ejércitos. Estados Unidos abrió más de una decena de campamentos para ellos, China los enseñó a sobrevivir en las hostiles tierras del Yunnan y Reino Unido los entrenó en los campos de Delhi, Bombay y Karachi bajo el nombre de “elefantes blancos”. Sin embargo los resistentes más preparados fueron los voluntarios adiestrados en la misma Thailandia por todas aquellas agrupaciones militares contrarias a Japón que en secreto comenzaron a mentalizar a sus soldados para una posible sublevación. Chon Buri fue el campo de instrucción más eficiente de todos estos, liderado por el almirante Sangwon Suwanchip, cuyos reclutas variaban desde estudiantes de la Universidad de Chulalongkorn a religiosos budistas del Templo de Khao Bang Sai.

Hubo un total de 24 grupos armados del Movimiento Libre Thailandés (13 entrenados por estadounidenses y 11 por británicos) de 500 miembros cada uno, lo que totalizó unos efectivos de 12.000 resistentes distribuidos en ocho áreas de actuación: Bangkok, Chai Nat, Uthai Thani, Kanchanaburi, Chachoengsao, Nakhom Pathom, Chon Buri y Sukhothai. El equipamiento que estos recibieron de los Aliados incluyó miles de carabinas, subfusiles del modelo Sten, pistolas, ametralladoras Bren, morteros, bazookas, granadas de mano o toneladas de explosivo plástico.

La primera acción armada del Movimiento Libre Thailandés tuvo lugar cuando dos soldados japoneses fueron abatidos a tiros y sus cuerpos incinerados después de que se aproximaran por casualidad a uno de los campos de entrenamiento de los guerrilleros situado entre Kanchanaburi y Sukhothai. A partir de entonces los partisanos del Movimiento Libre Thailandés atacaron propiedades militares niponas como tanques de combustible, depósitos de armas, polvorines de munición o lanzaron incursiones en las carreteras contra vehículos aislados. Sin embargo las acciones del Movimiento Libre Thailandés fueron minoritarias y minúsculas en comparación con otras resistencias en contra del Eje que habían surgido en Asia o Europa.

Guerrilleros del Movimiento Libre Thailandés.

Otra de las misiones del Movimiento Libre Thailandés aparte de la lucha armada, fue la de rescatar a los pilotos anglo-americanos derribados sobre Thailandia y darles cobijo para que no fueran encontrados por los japoneses. Precisamente hubo un caso muy curioso en el campo de prisioneros de Chon Buri, cuya autoridad estuvo bajo la responsabilidad de un funcionario del Movimiento Libre Thrailandés que utilizó sus instalaciones como medio de contacto entre los resistentes y las grandes potencias. Hubo incluso un suceso sorprendente en el que unos oficiales thailandeses pasearon por el centro de Bangkok con algunos oficiales americanos, lo que evidentemente llamó la atención de un grupo de soldados japoneses que se acercaron para preguntar qué sucedía, obteniendo como contestación una tranquilizadora respuesta consistente en que simplemente estaban trasladando a dichos reos de un campo de prisioneros a otro, explicación que increíblemente los nipones se creyeron.

Normalmente las formas de los comandos del Movimiento Libre Thailandés para acceder a su país era mediante el lanzamiento en paracaídas sobre la jungla, cruzando las montañas del Yunnan por China o navegando el mar en sampanes hasta las playas cuando caía la noche. Una vez en su patria, los thailandeses se dirigían a sus hogares clandestinos en las ciudades o a las zonas controladas por la guerrilla en la jungla, siendo las más numerosas las ubicadas en los bosques de Sukhothai y Sawankhalok. En todo momento los comandos estaban cubiertos informativamente por el Servicio de Inteligencia Thailandés, por lo que siempre sabían como encontrar los depósitos de armas o combustible, explorar las posiciones militares niponas y recopilar los horarios de tren y convoyes por carretera. Su asistencia estaba tan perfectamente garantizada que si uno de los resistentes resultaba herido en combate, aviones anglo-americanos solían tirar medicamentos en paracaídas sobre una zona de lanzamiento improvisada en Sanam Luang.

Posiblemente uno de los aspectos más destacados del Movimiento Libre Thailandés, fue la colaboración de ciertos sectores de la Real Fuerza Aérea Thailandesa con los Aliados, creando para la ocasión el 357º Escuadrón Thailandés Libre al mando compartido de Thawi Chunlasap y Harin Hongsakul, algo insólito en los núcleos de resistencia de la Segunda Guerra Mundial. La primera misión de estos aviadores tuvo lugar el 6 de Diciembre de 1944 cuando un aparato thailandés trasladó a un agente secreto hasta una base de Saraburi. A esta operación siguieron otras de lanzamiento en paracaídas, reconocimiento fotográfico o recogida de agentes sobre pistas camufladas en un total de 28 puntos distintos del país, normalmente alejados de las zonas con presencia japonesa como Phu Khieo, Khon Kaen, Pitsanulok, Lomsak, Loei o Ban Phae, entre otros. Jamás hubo enfrentamientos con la Fuerza Aérea Imperial Japonesa, ya que los nipones nunca descubrieron que existía tal escuadrón hasta una vez acabada la contienda. Las únicas dos pérdidas del 357º Escuadrón Thailandés Libre fueron un bombardero medio Martin B-10 que se estrelló accidentalmente al aterrizar y un bombardero B-24 Liberator a manos de un caza japonés que derribó sobre Malasia creyendo que se trataba de un avión americano.

La más importante reunión entre el Movimiento Libre Thailandés y los Aliados tuvo lugar en Diciembre de 1944 mediante una delegación conocida como “Violet” por los angloamericanos y otra como “Omar” por los thailandeses. Precisamente esta última estaba encabezada por el diplomático Direk Jayanama, el ministro Nai Thawi Bunyaket, el general Luang Chatnakrop y los estudiantes Nai Chin Keng y Nai Paphruet, quienes partieron en secreto de Bangkok hacia la Isla de Tarutao, donde un hidroavión inglés les recogió para llevarlos primero a Calcuta y luego a Ceilán. Una vez en territorio aliado se alojaron en una plantación del Estado de Riverdale llamada Kandy y se entrevistaron con el delegado del Virrey Lord Louis Mounbatten, Maberly Dening, y el general de la Fuerza 136 (136th Force) Colin Mackenzie. La finalidad de la reunión era crear una especia de “Gobierno Libre” en el exilio al estilo del general Charles De Gaulle en Francia, aunque al final se rechazó la idea ante la posibilidad de fracturar a la sociedad thailandesa y generar un clima de guerra civil entre los pro-aliados y los pro-japoneses. La solución fue apoyar una resistencia interna organizada que se dedicara a la propaganda y obstaculizar el esfuerzo de guerra japonés hasta que el ejército estuviese preparado para iniciar una sublevación militar.

Desde inicios de 1945 algunos oficiales y soldados adscritos al Movimiento Libre Thailandés comenzaron en los alrededores de Bangkok a cavar trincheras, establecer posiciones defensivas e instalar nidos de ametralladoras ante una eventual sublevación en contra de Japón. Sorprendentemente al mismo tiempo tranquilizaban a los nipones que contemplaban confiados los trabajos de sus colegas después de haberles asegurado que las obras estaban orientadas a protegerse de una invasión aliada. Mientras tanto la resistencia se armaba con equipo enviado por Estados Unidos y Gran Bretaña a través de la Fuerza 136, la cual estableció clandestinamente una misión militar en Bangkok. Precisamente cada vez que los anglo-estadounidenses necesitaban desarrollar acciones con los thailandeses libres, recogían a los resistentes en las solitarias playas de Amphoe Ba Cha-An a través de un hidroavión PBY Catalina que los llevaba a Kandy, para luego retornarlos armados y entrenados por la misma ruta o lanzándoles en paracaídas durante la noche.

Todo el mundo esperaba una insurrección general del Movimiento Libre Thailandés en conjunción con un sector importante de las fuerzas armadas en el verano de 1945. Sin embargo no fue así, pues jamás el muy inferior en número Movimiento Libre Thailandés encontró los apoyos necesarios entre los militares y además los mismos líderes resistentes sabían que era cuestión de tiempo que Japón anunciase su capitulación, por lo que era preferible mantenerse a la espera y evitar un baño de sangre inútil que redujese la nación a cenizas. Afortunadamente para el Movimiento Libre Thailandés, sus jefes acertaron y tras las bombas atómicas de Hiroshima y Nagasaki el Imperio Japonés se rindió incondicionalmente, poniendo fin a la Segunda Guerra Mundial.

Finalizada la Segunda Guerra Mundial, tropas anglo-americanas y guerrilleros del Movimiento Libre Thailandés protagonizaron un desfile de la victoria en Bangkok de más de una hora de duración que recorrió a paso de marcha un trayecto desde el distrito de Sanam Luang hasta el Monumento a la Democracia de la Avenida Rajadamnoen. El líder de la resistencia, Seni Pramoj, fue investido como Primer Ministro en recompensa por los servicios prestados.

A pesar de que el papel del Movimiento Libre Thailandés fue minoritario y únicamente simbólico en la Segunda Guerra Mundial, su existencia y peso político fueron decisivos a la hora de que los vencedores no castigaran a los thailandeses. Así pues, gracias al Movimiento Libre Thailandés, Thailandia fue la única nación del Eje en no ser tratada vengativamente por los Aliados, en mantener intactos sus territorios y en sobrevivir como Estado.

 

Bibliografía:

Direk Jayanama, Thailand in World War II, “Final Year of the War and Involvement in the Free Thai Movement”, Silkworm Books (2008), p.123-202

Edward Young, Aerial Nationalism. A History of Aviation in Thailand, “The Air Force and the Underground”, Smithsonian (1995), p.206-211
http://en.wikipedia.org/wiki/Free_Thai_Movement