Infantería Naval Soviética

La Infantería de Marina Soviética tuvo un gran papel en la Segunda Guerra Mundial y en general a lo largo de toda la Historia de Rusia. De hecho los conocidos como “marines rojos”, fueron decisivos en muchos episodios dentro de la “Gran Guerra Patriótica”, al verse involucrados en los momentos y en los lugares más críticos del Frente Oriental entre 1941 y 1945.

Cuando España fundó el primer cuerpo de marina de infantería del mundo en 1537, otras naciones se encaminaron a copiar este modelo como Gran Bretaña en 1664, Rusia en 1705 o Estados Unidos en 1775. No obstante sería el caso del Imperio Ruso del Zar I, la potencia que desarrolló ampliamente en el siglo XVII este tipo de tropas especializadas en desembarcos y operaciones sobre la costa.

Oficialmente el primer bautismo de fuego de la infantería de marina rusa, por aquel entonces con el tamaño de un regimiento, tuvo lugar durante la Batalla de Gangut en 1714 contra Suecia en la Gran Guerra del Norte. Tras este conflicto, en el siglo XVIII los “marines rusos” combatieron casi ininterrumpidamente contra los suecos en el Mar Báltico y contra el Imperio Otomano en el Mar Negro dentro del marco de las Guerras Ruso-Turcas, arrebatando a los otomanos el puerto de Cesme en 1770 y la Fortaleza de Izmail sobre el Río Danubio en 1790.

Las Guerras Napoleónicas serían el conflicto que catapultaría a la infantería de marina rusa a la fama a inicios del siglo XIX. Entre sus acciones más destacables estuvo la conquista de la Isla de Corfú cerca de Grecia que arrebató al Ejército Francés, a la que siguió un desembarco anfibio en Nápoles, antes de que los infantes navales penetrasen a través de Italia hasta alcanzar los Estados Papales. De hecho cuando la “Grande Armée” de Napoleón Bonaparte invadió Rusia en 1812, la infantería de marina rusa se curtió en la Batalla de Borodinó, pasando a la contraofensiva en el invierno de 1813 que definitivamente derrotó a los franceses primero en la Batalla de Kulm y luego en el asedio a Danzig.

Carga de la Infantería Naval Soviética en Leningrado. Instantánea del documental Soviet Storm.

A mediados del siglo XIX se produjo el declive de la infantería naval del Imperio Ruso cuando varios de sus destacamentos fueron destruidos por el Ejército Británico durante la Guerra de Crimea de 1853 a 1856 tras la caída del puerto militar de Sevastopol. También a inicios del siglo XX, la guarnición de infantería de marina que custodiaba el puerto de Port Arthur colindante con el Océano Pacífico, fue vencida por Japón durante la Guerra Ruso-Japonesa de 1904 a 1905. Incluso en la Primera Guerra Mundial de 1914 a 1917, los infantes de marina fueron derrotados en todas las ocasiones contra el Ejército Alemán sobre el Frente Oriental; mientras que en la Guerra Civil Rusa de 1917 a 1924, sufrieron un gran número de bajas sirviendo en las filas del Ejército Rojo.

Con el nacimiento de la Unión Soviética, el Ejército Rojo potenció la infantería de marina rusa ampliando el cuerpo a 350.000 efectivos que fueron distribuidos sobre las costas del Mar Báltico, Mar Negro, Mar Caspio, el Océano Glacial Ártico y el Océano Pacífico a lo largo de un total de cuarenta brigadas con regimientos de cinco a diez batallones cada uno. Paralelamente se erigieron seis regimientos especiales de infantería naval con 7.800 efectivos, aproximadamente 1.300 “marines rojos” cada uno y dos batallones de otros 650 hombres; así como cinco brigadas de élite denominadas “Gvardy (Guardias)”.

Al estallar la Segunda Guerra Mundial para la Unión Soviética en Junio de 1941, la infantería naval rusa constituía uno de los escasos cuerpos del Ejército Rojo que podían considerarse formidables debido a que en plena “Operación Barbarroja” protagonizaron acciones de resistencia heroicas contra el Ejército Rumano en el sitio de Odessa y contra el Ejército Alemán en el asedio a Leningrado. De hecho su mejor actuación tuvo lugar en Crima mediante un desembarco anfibio desde el Mar Negro en Feodosia y la Península de Kerch que rechazó a las fuerzas germano-rumanas, por lo menos hasta que tras una fanática lucha entre las ruinas del puerto de Sevastopol, los últimos “marines rojos” fueron evacuados o se rindieron al Eje en 1942. También durante la Batalla de Stalingrado, los infantes navales contribuyeron defendiendo la ciudad y llevando suministros a los muelles del Río Volga; mientras que durante la campaña del Cáucaso en la “Operación Edelweiss”, protegieron algunos puertos como el de Tuapse y otras zonas del llamado “Frente Transcaucásico”.

Prisioneros alemanes capturados por la Infantería Naval Soviética en Crimea en el año 1944.

La “Cabeza de Puente del Kubán” en el Cáucaso fue la mayor campaña a la que se enfrentó la infantería naval soviética en la Segunda Guerra Mundial. Todo comenzó la mañana del 4 de Febrero de 1943 cuando la Flota Roja del Mar Negro desembarcó a 1.500 efectivos de las 83ª y 255ª Brigadas de Infantería Naval sobre la Bahía de Orievka, siendo inmediatamente todos los hombres masacrados en la playa por una guarnición comprendida por la 789ª Batería Costera Alemana y la 10ª División de Infantería Rumana, que provocaron a los soviéticos un total de 1.216 bajas entre 620 muertos y 594 prisioneros. Mejor suerte tuvo un contingente de 250 infantes de marina rusos que desembarcó en el Cabo Myshako y milagrosamente consolidó una cabeza de playa a las afueras de Novorossiysk bautizada como “Tierra Pequeña” o “Malaya Zemlya”, la cual pronto sería reforzada con 600 hombres el 6 de Febrero, 8.000 la jornada del 7 y 17.000 el día 9. Gracias a esta fuerza en la retaguardia del Eje, a los infantes navales que asaltaron Novorossiysk el 10 de Septiembre, les fue más fácil adentrarse en la ciudad hasta la conquista definitiva de esta última el 16. Desde entonces, la lucha se concentró en la Península del Tamán, donde los “marines rojos” procedentes del Mar Negro y el Mar de Azov desembarcaron y tomaron los muelles Anapa y Utash, así como las playas de Vesselovka y la Isla de Kossa Tusla, poniendo fin a la “Cabeza de Puente del Kubán” en Octubre de 1943.

A partir de 1944 la contienda se volvió favorable a los infantes de marina de la Unión Soviética cuando a través del Estrecho de Kerch desembarcaron en la Península de Crimea, dejando embolsados a más de 100.000 soldados alemanes y rumanos que cayeron prisioneros del Ejército Rojo. Simultáneamente en Finlandia, la infantería de marina realizó dos desembarcos, uno en Viipuri y otro entre los Ríos Tuloksa y Vidlista, expulsando de ambos sitios a las tropas del Ejército Finlandés que hubieron de retirarse hacia el interior del país. Otra misión de calado fue la exitosa operación anfibia sobre Moosund en Estonia que forzó el repliegue de las últimas divisiones del Grupo de Ejércitos Norte hacia Curlandia; mientras que al año siguiente, en 1945, algunos infantes navales participaron en la ocupación de Bulgaria, en la conquista de Prusia Oriental y en la ofensiva sobre Checoslovaquia que culminó con una victoria durante la Batalla de Praga.

La “Operación Tormenta de Agosto” que implicó la invasión de Manchukuo tras la declaración de guerra de la Unión Soviética a Japón en Agosto de 1945, fue el escenario donde la infantería de marina rusa, por aquel entonces acuartelada en Vladivostok, se distinguió peleando con bravura contra el Ejército Imperial Japonés después de irrumpir en Manchuria y atravesar los perímetros fortificados del Río Amur y Río Ussuri. Al mismo tiempo, otras unidades de la infantería naval destacadas en el Océano Pacífico y bordo de lanchas escoltadas por destructores, desembarcaron en las Islas Kuriles y el sur de la Isla de Sajalín, librando intensos combates que costaron a los soviéticos una gran cantidad de bajas hasta que finalmente se apoderaron de los archipiélagos. Sin embargo el mayor triunfo y también el más simbólico, sucedió cuando la infantería de marina rusa reconquistó la plaza de Port Arthur (poniendo fin a la humillación de haberla perdido este mismo cuerpo contra Japón durante la Guerra Ruso-Japonesa de 1905).

Infantería Naval Soviética izando su bandera en Port Arthur después de habérselo arrebatado al Ejército Imperial Japonés en 1945.

Finalizada la Segunda Guerra Mundial el 2 de Septiembre de 1945, la infantería de marina soviética continuó desempeñando misiones de seguridad y mantenimiento durante la Guerra Fría a lo largo de toda la geografía de la URSS con la finalidad de impedir eventuales sabotajes por parte de Estados Unidos. Curiosamente, una vez desaparecido el comunismo, la Infantería Naval Rusa y el Cuerpo de Marines Estadounidense “US Army Corps” realizaron en 1994 unas maniobras militares conjuntas en las Islas Hawaii que pasarían a la memoria colectiva como uno de los episodios de reconciliación más llamativos de la Historia.

 

Bibliografía:

-Rubén Villamor, La Batalla del Kubán 1943. La Wehrmacht se defiende en el Cáucaso, “Desembarco de Novorossiysk”, Almena (2017), p,60-62
http://en.wikipedia.org/wiki/Naval_Infantry_(Russia)
http://www.flamesofwar.com/hobby.aspx?art_id=1197