Ejército Eslovaco

 

Tras la desmembración de Checoslovaquia en 1939 que llevó a la independencia de Eslovaquia, el nuevo país precisó de la creación de unas fuerzas armadas para proteger unas fronteras amenazadas por múltiples enemigos. Así fue como se creó el Ejército Eslovaco, una unidad militar que a pesar de haber sido pensada como fuerza defensiva, sería empleada como fuerza ofensiva la mayor parte de la Segunda Guerra Mundial.

Antecedentes

Antes de constituirse el Ejército Eslovaco como tal, su creación se empezó a gestar en los años anteriores a la independencia de Eslovaquia. Precisamente durante la unión con Chequia en lo que se conoció como Checoslovaquia, el Ejército Checoslovaco contaba en sus filas con el porcentaje de un 14% de eslovacos, muy por debajo de la media frente a un 64% de checos y otro 22% de alemanes. Dada esta situación y en contra de servir a las órdenes de Praga, un revolucionario político llamado Karol Sidor, fundó una milicia armada, famosa por sus uniformes negros que saludaban brazo romano alto gritando “¡Na Stra! (¡En guardia!)” y copiada del modelo fascista, a la que bautizó como Guardia Hlinka (Hlinková Garda).

Desatada la crisis en Checoslovaquia con la pérdida de los Sudetes a favor del Tercer Reich, Eslovaquia reclamó una autonomía más amplia. Así lo hizo el político Jozef Tiso del Partido del Progreso Eslovaco, quién tras proclamarse dirigente de la “Eslovaquia Autónoma”, autorizó a la Guardia Hlinka y sus 100.000 milicianos a convertirse en el nuevo ejército nacional. Por supuesto Praga no permitió tal cosa y ordenó al Ejército Checo ocupar Eslovaquia, atacando a la Guardia Hlinka a la que venció haciendo 200 prisioneros y causando un muerto (considerado por muchos el primer militar eslovaco caído del siglo XX). Sin embargo a los checos la victoria no les sirvió de nada porque Alemania invadió Praga, anexionó Chequia al Tercer Reich y reconoció la independencia de Eslovaquia.

Soldado eslovaco equipado con uniforme invernal y armado con una metralleta MP-40. Sobre el casco lleva la calcomanía de la Cruz de Caravaca.

No fue muy difícil crear el Ejército Eslovaco que debía defender a la nueva República de Eslovaquia dirigida por el Monseñor Jozef Tiso. Siendo elegido comandante supremo el general Ferdinand Catos, aprovechó todo el material abandonado por los checos, aproximadamente valorado en 7.560 millones de coronas, además de los 6.000 fusiles vendidos por Alemania, con los que equipó al Ejército Eslovaco. Gracias a esta ayuda se pudieron organizar tres cuerpos de ejército (los V, VI y VII) y nueve divisiones (las 1ª y 2ª Divisiones Rápidas; la 2ª División Blindada; las 9ª, 10ª, 11ª, 15ª y 16ª Divisiones de Infantería; más la 17ª División de Montaña), repartidos en los tres departamentos militares de Trencín, Banská Bystrica y Prelov.

Ejército Eslovaco (General Ferdinand Catlos):
V Cuerpo (General Stefan Jurech)
VI Cuerpo (General Augustín Malár)
VII Cuerpo (General Ján Imro)
1ª División Rápida “Jásosík” (Coronel Anton Pulanich)
2ª División Blindada “Skultéty” (General Alexander Cunderlík)
3ª División Rápida “Rázus” (Capitán Benjamín Dúbravec)
9ª División de Infantería (General Ladislav Bodick)
10ª División de Infantería (Capitán Mikulás Markus)
11ª División de Infantería (General Pavol Kuna)
15ª División de Infantería (Capitán Ján Kristín)
16ª División de Infantería (General Jozef Turanec)
17ª División de Montaña (General Michal Sirica)
División Rápida (General Jozef Turanec)
División de Seguridad “Zaislovacia Divízia” (General Augustín Malár)
1ª Brigada Técnica (General Elmir Lendvay)
2ª Brigada Técnica (Comandante Rudolf Pilfousek)
Guardia Hlinka (Comandante Karol Sidor)

Campaña de Polonia

Eslovaquia fue la primera nación en sumarse al Eje junto a Alemania y por tanto tomó parte en invasión de Polonia el 1 de Septiembre de 1939, declarando la guerra a los Aliados y desatando la Segunda Guerra Mundial. Para esta campaña el Ejército Eslovaco desplegó a las 1ª y 3ª Divisiones Rápidas, más la 2ª División Blindada, cuyas fuerzas sumaban 51.000 tropas y 56 tanques (treinta CKDvz.33, veinte OAvz.30 y tres LT-35).

A las 5:00 horas de la mañana del 1 de Septiembre de 1939, la 1ª División Rápida cruzó la frontera con Polonia sin encontrar apenas resistencia en la conquista de las localidades de Javorina, Podspády y Zakopane, llegando a profundizar más de 30 kilómetros dentro del territorio enemigo. Menos suerte tuvo la 2ª División Blindada que el 3 de Septiembre fue detenida por los polacos en Tylicze; aunque sí la 3ª División Rápida ayudando a los alemanes a despejar de tropas polacas las áreas de Jaslo, Krosno y Sanok. De hecho tan castigados resultaron los polacos, que el día 8 de Septiembre los eslovacos les arrollaron hasta ocupar el importante enclave de Krynica. Durante las semanas siguientes continuó la penetración de las fuerzas eslovacas, siendo el asedio en torno a la ciudad Sanok la última acción protagonizada por el Ejército Eslovaco durante la campaña, antes de que el 1 de Octubre de 1931 Polonia fuese repartida por Alemania y la Unión Soviética.

Vehículos ligeros OAvz.30 eslovacos entrando en Polonia.

Victoria absoluta fue el resultado de Eslovaquia en la invasión a Polonia. Durante la campaña el Ejército Eslovaco únicamente encajó 75 bajas entre 18 muertos, 46 heridos y 11 desaparecidos; a costa de capturar 1.350 tropas polacas.

Operación Barbarroja

Oficialmente el 22 de Junio de 1941, Eslovaquia declaró la guerra a la Unión Soviética y junto al Eje inició la conquista de Rusia en la llamada “Operación Barbarroja”. Para ello desplegó un primer contingente bautizado como Grupo Rápido que estaba integrado por 1.910 tropas (59 oficiales, 27 suboficiales y 1.824 soldados), 40 tanques (treinta LT-35, siete LT-40 y tres OAvz.30), 29 cañones (cuatro de 75 milímetros, nueve de 100 milímetros y dieciséis de 37 milímetros), 183 ametralladoras, 813 fusiles, 661 pistolas, 183 camiones, 49 coches, 33 motos, 112 caballos con carro, 3 ambulancias y 3 cisternas.

Partiendo de Medzilaborce, el Ejército Eslovaco cruzó la frontera con la Unión Soviética. La primera ciudad en caer bajo su poder fue Krosno el día 25, al mismo tiempo que tropas eslovacas de flanqueo cruzaban el Río San. Poco después la Fortificación de Wojtkowa fue asediada por el Ejército Eslovaco, donde los soviéticos resistieron con tenacidad a pesar del fuego de los tanques contra la muralla (de hecho en la acción se registró la primera víctima mortal eslovaca y otros seis heridos). Así pues, tras ceder el testigo del asedio a las tropas alemanas de retaguardia, el día 27 los eslovacos prosiguieron su marcha atacando una línea de búnkers en Zaluz. Durante los combates dos de los tanques LT-35 resultaron destruidos, aunque en el último instante un contraataque en el que los eslovacos arrojaron granadas por los conductos de ventilación de los búnkers, forzó a los soviéticos a rendirse y entregarse prisioneros.

Al finales Junio de 1941, el Ejército Eslovaco había establecido una zona de ocupación en la Unión Soviética en la que se asentaron 50.698 hombres. Fue entonces cuando pensando en una profunda penetración dentro del territorio enemigo, se creó la Brigada Rápida compuesta por 4.912 tropas eslovacas (195 oficiales, 52 suboficiales y 4.665 soldados), 48 tanques (27 LT-35, 9 LT-38, 7 LT-40 y 5 OAvz.30), 48 cañones (4 de 75 milímetros, 12 de 105 milímetros, 24 de 100 milímetros y 8 de 20 milímetros), 2 morteros, 279 ametralladoras, 2.815 fusiles, 666 pistolas, 445 camiones, 137 coches, 90 motos, 296 caballos con carros,10 ambulancias, 5 tractores y 3 cisternas.

A las 4:30 del 22 de Julio de 1941, se reanudó la ofensiva eslovaca cuando la Brigada Rápida se enfrentó a la 44ª División de Infantería Siberiana en la Batalla de Lypovec. Durante la operación, los tanques LT-35 eslovacos ocuparon rápidamente la Cordillera de Lypovec, aunque al descender por la carretera varios camiones fueron pulverizados por cañones soviéticos, lo que ralentizó notablemente el avance. Una vez caída la tarde, los combates se fueron intensificando en torno a la Estación de Lypovec, sobretodo tras la destrucción de dos tanques eslovacos LT-35 y la captura de un LT-38 (aunque este último los rusos lo abandonaron posteriormente y volvió a caer en manos eslovacas). Finalmente y después de más de 24 horas de intensísima lucha, el 23 de Julio de 1944 el Ejército Eslovaco ocupó la ciudad de Lypovec a costa de haber sufrido 261 bajas (75 muertos, 167 heridos, 2 prisioneros y 17 desaparecidos), más 2 tanques destruidos.

Tanque eslovaco LT-35 durante la invasión a la Unión Soviética.

Hasta Agosto de 1941, el Ejército Eslovaco había avanzado unos 500 kilómetros territorio a dentro de la Unión Soviética. Como los resultados no eran tan buenos como los esperados, el general Ferdinand Catlos decidió disolver a la Brigada Rápida y repartir a sus hombres dentro de la División Rápida con 10.000 efectivos y de la División de Seguridad (Zaislovacia Divízia) con otros 6.000 más. Mientras tanto se suministró a las tropas nuevo material que incluyó 76 cañones (4 de 88 milímetros, 4 de 105 milímetros, 12 de 75 milímetros, 16 de 100 milímetros y 40 de 37 milímetros), 322 ametralladoras, 22 morteros, 4.898 fusiles, 2.111 pistolas, 893 camiones, 201 coches, 133 motos, 6 motocarros y 282 caballos con carro.

Durante el avance sobre Ucrania en Septiembre de 1941 como parte del Grupo de Ejércitos Sur del Eje, la División Rápida Eslovaca fue fundamental cuando se produjo la Batalla de Kíev. Desplegada el 14 de Septiembre frente al Río Dniéper, rechazó un contraataque soviético entre Ukrajinka y Chodosivka, haciendo más de 1.650 prisioneros rusos, lo que constituyó una de las mayores victorias eslovacas de la Segunda Guerra Mundial.

Mar de Azov

Iniciado el otoño de 1941, la División Rápida Eslovaca cruzó el Río Dniéper y posteriormente el Río Kremencuk, llegando a las orillas del Mar de Azov. Sin embargo entre el 2 y el 5 de Octubre, los eslovacos consolidaron la posición frente al Ejército Rojo entre Perescepyne y Hubynycga, donde a causa de la intensa resistencia comenzó una dura campaña de desgaste que se prolongaría meses desde finales de 1941 a mediados de 1942.

Protegiendo 120 kilómetros de costa desde Marypol a Taganrog, la División Rápida fue primordial para cubrir el Mar de Azoz en 1942. Durante meses tuvo que rechazar numerosos ataques soviéticos desde el Mar Negro y también desde las orillas del Río Mius. Uno a uno los eslovacos desbarataron los contraataques rusos e incluso llegaron a fabricar un barco de pesca armado con ametralladoras para defender la costa (algo curioso debido a que Eslovaquia no tenía mar, por lo que aquel pequeño buque en el que ondeó la bandera eslovaca sobre el mástil fue bautizado irónicamente como el primer navío de una supuesta “flota eslovaca”). De este modo y tras aguantar heroicamente, al finalizar las operaciones en el Mar de Azov, el Ejército Eslovaco había sufrido 783 bajas entre 119 muertos, 575 heridos y 89 desaparecidos, además de resultar 56 de sus camiones destruidos.

Cáucaso

“Operación Blau” u “Operación Azul” fue el nombre que el Eje otorgó a la invasión Cáucaso, en la cual participaría el Ejército Eslovaco. Para ello se estacionó en la zona a la División Rápida Eslovaca con 6.013 tropas (57 oficiales y 5.956 soldados), 12 tanques (seis LT-38 y seis LT-40), 64 cañones (4 de 88 milímetros, 6 de 50 milímetros, 7 de 105 milímetros, 10 de 20 milímetros, 18 de 75 milímetros y 19 de 37 milímetros), 693 ametralladoras, 32 morteros, 844 camiones, 156 coches, 84 motos, 15 ambulancias, 2 vehículos de reparación y 1 coche cisterna.

Fue el 22 de Julio la fecha de inicio de la invasión al Cáucaso cuando tropas eslovacas y alemanas cargaron con Rostov. Sólo tres días más tarde, el 25 de Julio, los eslovacos se adelantaron cruzando el Río Don y estableciendo una cabeza de puente en la orilla opuesta, concretamente en la demarcación de la Eurasia que separaba el continente asiático de Europa. Gracias a dicha acción el Ejército Eslovaco tuvo el honor de convertirse en el primer ejército europeo del Eje en cruzar la frontera con Asia durante la Segunda Guerra Mundial.

A través del Cáucaso la División Rápida Eslovaca avanzó rápidamente ocupando la localidad de Kutais. Sin embargo el frente se estabilizó cuando más al norte los alemanes fueron copados en la Batalla de Stalingrado, pasando el Cáucaso a convertirse en un teatro de operaciones defensivo. A ese estancamiento se sumó la nieve en las montañas y el insoportable frío, un infierno que llevó al general eslovaco Stefan Jurech a plantearse la idea de pasarse al lado soviético, aunque en el último instante recapacitó reconociendo que aquello era una locura.

Vencido el Eje en la Batalla de Stalingrado a inicios de 1943, el frente del Cáucaso se desmoronó y el Ejército Eslovaco comenzó la retirada general. Durante la fuga los eslovacos resistieron en determinados sectores como ocurrió en Penzenskaja, donde tras rechazar a los rusos perdieron uno de sus tanques LT-38. Así fue como poco a poco la División Rápida en plena retirada estuvo a punto de ser destruida en Saratovskaya, justo antes de conseguir escapar y refugiarse en la cabeza de puente del Kubán. Bloqueadas las tropas eslovacas en aquella ciudad portuaria junto al Mar Negro, la mayor parte de la División Rápida fue evacuada por aire mediante aviones de transporte eslovacos y alemanes, exceptuando a 2.500 hombres y su material que abandonaron el Cáucaso a través de los muelles de Kamán por barco.

Acciones Antipartisanas

Hasta la primavera de 1942, la División de Seguridad no se estrenó en combate. Por aquel entonces contaba con 7 tanques LT-40, 62 cañones (2 de 105 milímetros, 8 de 100 milímetros, 12 de 75 milímetros, 16 de 24 milímetros y 24 de 37 milímetros), 439 ametralladoras, 25 morteros, 6.296 fusiles, 2.273 pistolas, 206 camiones, 45 coches, 24 motos, 4 motocarros, 14 ambulancias, 7 cisternas, 4 transportes de radio, 2 vehíclos de reparación y 1 tractor.

Soldados eslovacos se camuflan en un campo de maíz del Cáucaso. Uno lleva una granada en mano y el otro una metralleta Ppsh rusa que probablemente ha arrebatado a algún soviético muerto. Las bajas para los eslovacos en las altas cumbres del Cáucaso fueron altísimas tanto en la ofensiva inicial como en el repliegue posterior.

No obstante y a pesar de la numerosa cantidad de hombres y equipo con que contaba la División de Seguridad, únicamente se dedicó a realizar acciones antipartisanas. Por ejemplo en Kalinkavicy la División de Seguridad aniquiló a 200 partisanos rusos a costa de una sóla baja, en este caso el teniente Ján Antala que desertó para unirse a los soviéticos. Poco después, el 1 de Agosto de 1942, los guerrilleros comunistas cometieron el primer atentado contra la División de Seguridad estacionada en Malodusa, volando mediante dinamita a tres camiones y matando 8 guardias eslovacos. Como represalia por la acción, un grupo de tropas eslovacas entraron en el pueblo de Malodusa y asesinaron a algunos civiles rusos. Por suerte, cuando los eslovacos se disponían a ejecutar al resto de la aldea, una columna de tropas alemanas apareció y calmó los ánimos de estos para que no llegasen a más. No obstante algunos de los eslovacos más radicales amenazaron a los alemanes advirtiéndoles que no se metieran en sus asuntos, por lo que a continuación regresaron a Malodusa y asesinaron a una familia tras incendiar su casa. Aquella matanza en el pueblo de Malodusa constituyó el único crimen perpetrado por el Ejército Eslovaco en el Frente Oriental.

Para Noviembre de 1942, la División de Seguridad Eslovaca fue seleccionada para despejar de partisanos los alrededores de Chojniki y Loev. Nada más asentarse en Chojniki, los eslovacos desbarataron un asalto de 800 guerrilleros y mataron a 50 de ellos. Simultáneamente también consiguieron perseguir a los fugados y reconquistar la importante localidad Loev. Durante esta acción se contabilizaron 14 bajas eslovacas, de las cuales hubo 3 muertos, 8 heridos y 3 desertores, entre ellos un capitán, un alférez y un teniente.

Península de Crimea

Retirarse del Cáucaso supuso un revés militar para el Ejército Eslovaco que tuvo que asentarse en la Península de Crimea con la División Rápida. De todo el material inicial únicamente sobrevivió 1 tanque LT-38, 32 cañones, (cinco, de 100 milímetros, cinco de 105 milímetros, ocho de 37 milímetros y catorce de 45 milímetros), 11 morteros, 262 ametralladoras, 3.538 fusiles, 1.438 pistolas, 224 camiones, 29 coches, 7 motos y 4 ambulancias.

Repentinamente Crimea fue asaltada por el Ejército Rojo a finales de 1943 desde diversos sectores mientras el Ejército Eslovaco desempeñaba una simple vigilancia costera en el Mar Negro. Inmediatamente la División Rápida fue transferida a Arabat y el Istmo Perekop, así como a Henibesk y Chorly, donde contribuyó a cubrir el repliegue de las tropas alemanas y rumanas. Durante los combates por Krasnoperekops, el último tanque LT-38 se curtió antes de ser definitivamente evacuado hacia Eslovaquia, lo que le convirtió en ser el único carro eslovaco superviviente del Frente Oriental.

Bajo nombre de 1ª Brigada Técnica, la División Rápida fue rebautizada como tal en el verano de 1943, siendo equipada por 10 vehículos blindados Sdkfz-251 y recibiendo un nuevo comandante, el general Elmir Lendvay. Durante el otoño esta nueva unidad combatió en batallas defensivas contra los rusos sobre los sectores de Zaporizza, Melitopol y Kachovka. Sin embargo al producirse la retirada alemana hacia el interior de Europa Oriental, la 1ª Brigada Técnica fue empleada en tareas de construcción sobre los Cárpatos para proteger Tatar, Kopcak, Curciu, Brian y Bolgrad en Rumanía; así como el Río Prut, Bacau, Pietra, Neamt, Ditrau y Muresul en Hungría.

Campaña de Italia

Como Eslovaquia oficialmente también se encontraba en guerra con Estados Unidos y Gran Bretaña, el Ejército Eslovaco tuvo que enviar presencia militar al Frente Occidental, en este caso a Italia, para apoyar a su aliado Benito Mussolini. Fue entonces cuando al sur de la Península Italiana se organizó la 2ª Brigada Técnica compuesta por 4.345 tropas (169 oficiales y 4.176 soldados) al mando del comandante Rudolf Pilfousek, cuyos efectivos se convertirían en la fuerza expedicionaria destinada a combatir a los Aliados Occidentales.

La Batalla de Montecassino fue el primer escenario de combate donde se estrenó la 2ª Brigada Técnica, no luchando directamente con los Aliados, sino contra los partisanos comunistas italianos que intentaban cortar las rutas de abastecimiento entre Cassino y Roma. De hecho durante el resto de la Segunda Guerra Mundial los eslovacos jamás se enfrentarían a las fuerzas anglo-estadounidenses en Italia, ya que todas sus misiones se centraron en combatir exclusivamente a los partisanos en torno a Roma, San Marino, Vergheto, Penabilli, Mercantino Marecchia, Bolonia, Romaña, Badia Tedalda, Ferrara y Pad. Precisamente justo antes de finalizar la contienda tras la ofensiva de los Aliados contra el Río Po, la 2ª Brigada Técnica se rindió a los partisanos de la Brigada “Garibaldi” en Lombardía, la cual entregó a continuación a todos los eslovacos en condición de prisioneros de guerra a las tropas de Estados Unidos.

Levantamiento Nacional Eslovaco

Cuando el Ejército Rojo se encontraba a las puertas de Eslovaquia a mediados de 1944, muchos eran los oficiales que pensaron en rebelarse contra los alemanes para tomar la administración del país y de ese modo impedir que la Unión Soviética se apoderara de los asuntos gubernamentales. Así fue como un grupo de militares decidió perpetrar un golpe de Estado utilizando a un sector del Ejército Eslovaco que por aquel entonces contaba con 35.000 soldados armados por 50 tanques, 219 cañones, 91 morteros, 1.540 ametralladoras, 15.870 fusiles, 130 metralletas y 6.558 pistolas.

A media mañana del 29 de Agosto de 1944 se produjo lo que se conoció como “Levantamiento Nacional Eslovaco”, un golpe de Estado contra el Gobierno del Monseñor Jozef Tiso y la Guardia Hlinka. De forma repentina, se rebelaron las guarniciones militares de Hlohovec, Sered, Nové Mestonad, Váhom, Trencín, Nemsová y Levoca con 29.000 soldados, así como el distrito militar de Bánska Bystrica al completo. Sin embargo la rebelión fracasó estrepitosamente en la capital de Bratislava porque únicamente 900 soldados se sublevaron, mientras que los 9.000 restantes, incluyendo la Guardia del Palacio Presidencial, permanecieron fieles a Tiso y a la causa del Eje.

Cañones eslovacos con sus dotaciones en acción.

Fracasado el Levantamiento Nacional Eslovaco, se desató una mini versión de “Guerra Civil Eslovaca” entre los sublevados y los tisistas. De hecho 11.000 eslovacos leales a Tiso (9.000 procedentes de Bratislava y 2.000 de Nitra), desencadenaron una lucha que se prolongó dos meses y que se resolvió en favor de los tisistas gracias al apoyo de 48.000 soldados alemanes. Finalmente el 28 de Octubre de 1944, los tisistas derrotaron a los rebeldes en Bánska Bystrica, lo que devolvió el control del Ejército Eslovaco en favor del Eje.

Final

Inesperadamente el Ejército Rojo invadió Eslovaquia el 15 de Enero de 1945. Por aquel entonces el Ejército Eslovaco únicamente contaba con 30.000 soldados repartidos en un regimiento de infantería, un regimiento de artillería antiaérea, una batería de artillería y diversas formaciones paramilitares dependientes de las fuerzas armadas y la Guardia Hlinka. Todo ello contra más de 100.000 soldados soviéticos del IV Frente Ucraniano al mando del mariscal Iván Koniev.

Heroica fue la resistencia presentada por el Ejército Eslovaco, consiguiendo alguna victoria local como en la Batalla de San Nicolás de Liptov donde provocó 410 bajas a los soviéticos. Durante los dos meses siguientes, entre Febrero y Marzo de 1945, las tropas eslovacas aguantaron estoicamente las embestidas rusas en unas condicines de inferioridad numérica y material abrumadoras. Entre los ejemplos de heroísmo estuvo la lucha prolongada de la 1ª Brigada Técnica contra los ataques soviéticos entre el Labo Batalón y Nezired hasta su completa destrucción. No obstante y a pesar de la valentía eslovaca, ya nada se pudo hacer por detener al temible Ejército Rojo, el cual terminó por conquistar Eslovaquia tras la caída de Zilina el 30 de Abril de 1945.

Unificada de nuevo Checoslovaquia al término de la Segunda Guerra Mundial, el Ejército Eslovaco fue disuelto e incorporado al renaciente Ejército Checoslovaco. Eslovaquia tendría que esperar hasta el final de la Guerra Fría en 1989 para obtener su ansiada independencia y reconstruir de nuevo el Ejército Eslovaco.

Durante la Segunda Guerra Mundial las pérdidas del Ejército Eslovaco fueron las siguientes: las bajas humanas sumaron 7.690 bajas (186 oficiales, 251 suboficiales y 6.533 soldados) entre las que hubo 1.235 muertos (50 oficiales, 43 suboficiales, 1.142 soldados), 3.918 heridos (93 oficiales, 155 suboficiales y 2.950 soldados), 294 prisioneros (7 oficiales, 4 suboficiales y 283 soldados) y 2.243 desaparecidos (36 oficiales, 49 suboficiales y 2.158 soldados); mientras que las pérdidas materiales ascendieron a 11 tanques (4 LT-40, 4 LT-38 y 3 OAvz.30), 172 cañones (5 de 105 milímetros, 8 de 88 milímetros, 28 de 75 milímetros, 40 de 37 milímetros, 44 de 20 milímetros y 47 de 100 milímetros), 422 ametralladoras, 59 morteros, 8.052 fusiles, 51 metralletas, 4.642 pistolas, 1.200 camiones, 360 coches y 250 motos.

 

Bibliografía:

Santiago Mata, El Ejército Eslovaco durante la Segunda Guerra Mundial (I): Las campañas exteriores, Revista Serga Nº18 (2002), p.28-42

Santiago Mata, El Ejército Eslovaco durante la Segunda Guerra Mundial (II): La guerra en Eslovaquia, Revista Serga Nº18 (2002), p.45-55

Petter Abbott y Nigel Thomas, Aliados de Alemania en el Frente del Este, “Eslovaquia”, Osprey Publishing (2010), p.35-38

http://en.wikipedia.org/wiki/Slovak_Republic_(1939%E2%80%931945)