CXXX Cuerpo Letón

El CXXX Cuerpo Letón fue una extraña unidad de los Países Bálticos que combatió dentro de las filas del Ejército Rojo durante la Segunda Guerra Mundial. A pesar de la invasión de Letonia en 1940 y la posterior represión de decenas de miles de ciudadanos en 1941, poco antes de “Operación Barbarroja” lanzada por el Tercer Reich, un total de 50.000 voluntarios letones, desde reclutas forzosos a comunistas convencidos, lucharon por el proyecto de la Unión Soviética y en contra de las potencias del Eje.

Históricamente ya existía una afinidad muy fuerte entre la Unión Soviética y el comunismo clandestino en Letonia, pues durante la Guerra de Independencia Letona de 1918 a 1920, más 30.000 voluntarios sirvieron en los denominados Fusileros Rojos Letones “Strelniki” que ayudaron al Ejército Rojo. Estas unidades que estuvieron lideradas por el coronel Jukums Vacietis combatieron contra el Ejército Letón y posteriormente contra el Ejército Blanco en la Guerra Civil Rusa.

Al estallar la Segunda Guerra Mundial en 1939 y firmarse el Pacto de No Agresión Germano-Soviético “Ribbentrop-Molotov” mediante el cual Alemania y la Unión Soviética se repartieron en esferas de influencia Europa Oriental, Letonia fue anexionada por los rusos en Junio de 1940. Rebautizada desde entonces como República Socialista Soviética de Letonia, importantes formaciones del Ejército Letón fueron disueltas y sus miembros ejecutados o deportados a los gulags de Siberia, pero otras muchas se integraron en el Ejército Rojo como parte del XXVI Cuerpo Territorial Letón.

El XXVI Cuerpo Territorial Letón creció hasta 24.416 efectivos distribuidos en los 1º y 2º Regimientos de Trabajadores, el 76º Regimiento de Fusileros, el Batallón Destructor y el Batallón de Fusileros “Latvia”. De hecho los letones estaban en plena construcción de su organigrama cuando Alemania invadió la Unión Soviética durante la “Operación Barbarroja” y la mayor parte de sus unidades demostraron tener una escasa capacidad combativa debido a la infinidad de deserciones y a que muchas se disolvían al entrar en combate contra las fuerzas germanas en la frontera. Precisamente cientos de sus hombres se cambiaron de bando a una célula de la guerrilla anti-soviética de los Hermanos del Bosque liderada por el partisano Kärlis Aperâts, sin obviar con que otros 2.000 tiraron las armas y escaparon de los centros de instrucción de Ostrovieshi y Litene.

Soldados del CXXX Cuerpo Letón invadiendo Letonia.

Las bajas encajadas por el XXVI Cuerpo Territorial Letón fueron tan elevadas que las fuerzas supervivientes o las pocas que no desertaron se retiraron con el Ejército Rojo hacia el corazón de Rusia e incluso algunos pequeños contingentes fueron evacuados a través del Mar Báltico hacia la Base Naval de Kronstadt en Leningrado. Sin embargo la huida tampoco fue fácil porque numerosas columnas fueron alcanzadas por los alemanes y salieron muy mal paradas como le ocurrió a una en Peterfof, además de resultar el 15 de Julio embolsado el 2º Regimiento de Trabajadores Letón en Estonia y finalmente destruido la jornada del 4 de Agosto.

Frenado el ímpetu de la “Operación Barbarroja” tras la Batalla de Moscú y con Letonia totalmente ocupada por Alemania, los miles de simpatizantes del Partido Comunista Letón comenzaron a crear sus propias formaciones nacionales en el exilio, concretamente la 43ª División de Guardias Letona, la 201ª División Motorizada Letona y la 308ª División de Fusileros Letona. Dichas unidades se articularon en el CXXX Cuerpo Letón del general Detlev Brantkaln y pelearon en la “Bolsa de Dmyansk” y la Batalla de Stalingrado en 1942, en choques sobre Leningrado y Novgorod en 1943 durante la “Operación Estrella Polar” y en los combates de Novosokolniki y Velikiye Luke a inicios de 1944.

La ofensiva del Mar Báltico en el verano de 1944 acercó al CXXX Cuerpo Letón a la frontera de su patria que cruzó a las 4:30 horas del 18 de Julio para combatir a lo largo de Agosto sobre la línea ferroviaria entre Krustpils y Rêzekne. A partir de Septiembre los enfrentamientos, a veces con compatriotas que servían en la 19ª División SS de Granaderos Letones “Lettische II” o en la Policía Auxiliar Letona, se extendieron en Septiembre a Baldine, Viêsite y el Río Daugava, así como al Río Aivietske y las localidades de Jêkabpils, Olaine, Dzûkste y Blîdene, antes de entrar truiunfales los comunistas letones sobre la capital de Riga el 13 de Octubre.

Con Letonia dividida en dos mitades a finales de 1944 porque la Unión Soviética ocupaba una parte del país con Riga y el Eje la Península de Curlandia, en la zona que estuvo bajo control del Ejército Rojo se llevó a cabo un reclutamiento masivo de jóvenes que junto a los ya enrolados desde el año 1941 elevaron la cifra de combatientes letones a los 50.000 efectivos (lo que no evitó 2.214 deserciones y otros 1.529 arrestos por insubordinación). Una movilizados para pelear en la denominada “Bolsa de Curlandia”, entre los combates más virulentos estuvo la especie de “guerra civil” librada contra la 19ª División SS de Granaderos Letona “Lettische II” a la que el 23 de Diciembre arrebataron Lestene y hicieron retroceder 3 kilómetros hasta Dzûkste, aunque en seguida las tropas letonas de las Waffen-SS contraatacaron el 29 para recuperar el terreno perdido e infligir la jornada del 31 bajas muy elevadas a la 308ª División de Fusileros Letona.

Paralelamente al grueso principal del CXXX Cuerpo Letón, existió un buen puñado de pilotos letones que encuadrados en el 1º Regimiento de Bombardero Nocturno Letón llevaron a cabo 6.475 misiones de vuelo contra las posiciones del Eje a bordo de viejos aviones biplanos Polikarpov Po-2, normalmente efectuando raids nocturnos. Respecto a las demás unidades terrestres del CXXX Cuerpo Letón que no estaban desplegadas sobre la “Bolsa de Curlandia”, fueron enviadas a Centroeuropa para participar en la invasión de Checoslovaquia y en el asalto a la capital de Praga en la primavera de 1945.

Terminada la Segunda Guerra Mundial sobre Europa en Mayo de 1945, los soldados del CXXX Cuerpo Letón desarmaron a las fuerzas germano-letonas del Eje sitiadas en la Península de Curlandia. Una vez reunificado el territorio en la República Socialista Soviética de Letonia, las tropas comunista letonas ejercieron labores de seguridad contra la insurgencia anti-soviética de los Hermanos del Bosque durante los primeros años de la Guerra Fría, hasta que curiosamente el Ejército Rojo decidió disolver el CXXX Cuerpo Letón en 1956.

 

Bibliografía:

-Antonio García Palacios, Cruces en la Nieve. La Resistencia Alemana y Letona en Curlandia 1944-45, “Resistencia en la Sombra: El Movimiento Partisano en Letonia”, HRM Ediciones (2020), p.65-66
-https://en.wikipedia.org/wiki/Latvian_Riflemen_Soviet_Divisions