Cuerpo Voluntario Luxemburgués

Luxemburgo disponía de las fuerzas armadas más pequeñas de Europa al comienzo de la Segunda Guerra Mundial. Reducidos sus efectivos a poco más que agentes del orden y guardias a caballo, contra todo pronóstico y dentro de sus posibilidades defenderían heroicamente su patria.

El Cuerpo Voluntario Luxemburgués era una fuerza defensiva compuesta por 658 hombres al mando del general Emile Speller. Según sus funciones, las tropas destinadas a proteger el Gran Ducado de Luxemburgo se distribuyeron en 400 soldados de infantería, 200 policías o agentes y 12 jinetes a caballo con sus respectivas monturas.

A las 4:35 horas del 10 de Mayo de 1940, el Ejército Alemán (Wehrmacht) con 50.000 soldados y 600 tanques cruzó la frontera de Luxemburgo. Rápidamente y en tiempo récord, el Cuerpo Voluntario Luxemburgués reaccionó cerrando los puentes en dirección a Alemania, tendiendo alambradas en todas las carreteras, levantando barricadas en las calles de las principales localidades y evacuando a la población rural de los pueblos hacia la capital, además de trasladar a la Duquesa Carlota desde su Residencia de Colmar hasta el Palacio del Gran Ducado.

A pesar de la inferioridad del Cuerpo Voluntario Luxemburgués, las tropas del Ejército Alemán fueron frenadas durante algunas horas en las rutas principales de avance, tiempo suficiente que los luxemburgueses aprovecharon para destruir con explosivos los puentes de acceso. Gracias a ello, el Cuerpo Voluntario Luxemburgués al completo pudo reagruparse en Luxemburgo capital a la caída de la tarde; por lo menos hasta que los alemanes atacaron por la noche, desarrollándose un intenso combate entre las calles que acabó con la derrota de los defensores y la capitulación del Gran Ducado.

Ocupada Luxemburgo por el Ejército Alemán la mañana del 11 de Mayo de 1940, las pérdidas del Cuerpo Voluntario Luxemburgués sumaron las 82 bajas entre 7 muertos, 7 heridos y 68 prisioneros. El resto de soldados huyó a Francia junto a 47.000 refugiados civiles; aunque otros se ocultarían en su propia patria organizado la Resistencia Luxemburguesa. Respecto al destino del Gran Ducado sería anexionado como provincia del Tercer Reich hasta que Luxemburgo recuperó de nuevo la independencia tras la derrota del Eje al término de la Segunda Guerra Mundial.

 

Bibliografía:

-Robert Wernick, Hitler y el III Reich. “Una temporada de desaciertos”, Time-Folio-Books (2008), p.60-61
-http://en.wikipedia.org/wiki/German_occupation_of_Luxembourg_in_World_War_II