Batallón Oriental “Ostbataillon” de Asia

Los voluntarios extranjeros que pasaron por el Ejército Alemán durante la Segunda Guerra Mundial procedieron fundamentalmente de Europa, África, Oriente Medio y el Cáucaso, pero también de Asia y del Lejano Oriente. Aquel fue el caso de dos batallones orientales compuestos por soldados asiáticos de países tan alejados como China, Corea, Japón, Thailandia, Indochina e Indonesia, los cuales vistieron el uniforme germano y empuñaron las armas contra los Aliados tanto en el Frente Oriental como en la campaña de Normandía.

Chiang Wei-Kuo, oficial chino del Ejército Alemán e hijo del Presidente Chiang Kai-Shek.

Antes del comienzo de la Segunda Guerra Mundial el primer asiático que formó parte del Ejército Alemán (Wehrmacht) fue nada menos que Chiang Wei-Kuo, el hijo del Presidente Chiang Kai-Shek que lideraba a la República China. La razón de que se enrolara en las Fuerzas Armadas Alemanas fue la de aprender las nuevas tácticas modernas, sobretodo aquello con lo relacionado con los Cuerpos Panzer (Panzer Korps), además de ser instruido en la Escuela Militar de Munich y recibir diversas clases de montañismo en los Alpes y acerca del manejo de ametralladoras MG-34. De hecho Chiang Wei-Kuo tuvo ocasión de participar en la anexión de Austria durante el “Anschluss” del Tercer Reich en Marzo de 1938, comandando un tanque Panzer con el que rodó sobre territorio austríaco antes de su regreso a China.

Comenzada la Segunda Guerra Mundial el Ejército Alemán ni se planteó la posibilidad de enrolar asiáticos en los años 1939 y 1940, por lo menos hasta que al comenzar la “Operación Barbarroja” en 1941 contra la Unión Soviética, las tropas germanas se encontraron con miles de asiáticos que habían sido maltratados por el régimen estalinista y deseaban adherirse a la “Cruzada Bolchevique”. Fue en ese instante cuando el comandante de las SS, Gottlob Berger, propuso al Reichsführer Heinrich Himmler encuadrar a todos aquellos voluntarios de origen asiático que expresaran su deseo combatir al comunismo, en especial los de Asia Central tras las represiones sufridas en Kazakhistán, Uzbekistán, Kirguizistán, Turkmenistán y Tayikistán. De tal tarea se encargaron una serie de oficiales enviados por el Alto Mando Alemán (OKW), pero no solo buscando candidatos entre los centro-asiáticos o los procedentes de India como hacía el líder nacionalista Chandra Bose que recientemente acababa de pactar con Adolf Hitler la creación de la Legión India, sino también entre los prisioneros hechos a los Aliados Occidentales, básicamente a las ex-tropas coloniales del Ejército Francés y el Ejército Holandés.

Oficial japonés (luciendo la bandera del Sol Naciente en el guerrera germana “felgrau”) y otro alemán en la campaña de Rusia, año 1942.

Los cautivos del Ejército Francés fueron los primeros en ser liberados de los campos de prisioneros en Alemania, la mayoría con voluntarios de Vietnam, Laos y Camboya; pero también unos pocos presos del Ejército Holandés, todos de las colonias de Indonesia y Nueva Guinea. Sin embargo la fuente principal de tropas procedentes del Lejano Oriente fueron los prisioneros capturados al Ejército Rojo o liberados de gulags y campos de concentración, la mayoría de Japón o de “estados títeres” de la Esfera de Co-Prosperidad de la Gran Asia Oriental como Corea, Manchukuo o China, que habían sido apresados al Imperio Japonés en la Guerra del Khalkin-Gol de 1939. A pesar de todo también hubo algunos asiáticos residentes en Europa que por afinidad ideológica se apuntaron a título personal u otros que simplemente desertaron del Ejército Rojo, como por ejemplo algunos de Mongolia, pero también unos pocos del Tíbet y Thailandia.

Soldado mongol del Ejército Alemán.

Oficialmente el primer bautismo de fuego de los asiáticos del Ejército Alemán tuvo lugar a finales de 1941 sobre el área de operaciones del Grupo de Ejércitos Sur en Ucrania, en concreto cuando más de un centenar de soldados mongoles integrados dentro de la 444ª División de Seguridad al mando del general Ernst Wagner combatieron contra los partisanos soviéticos sobre el área de Tavrii, un trabajo que desempeñaron de manera excelente porque contribuyeron a limitar el poder de la guerrilla en la región de Jerson. A partir de entonces también comenzaron a venir oficiales del Ejército Imperial Japonés desde la Agregaduría Militar de Berlín, quienes conformaron grupos de consejeros, asesores y observadores que acompañaron a las columnas alemanas en la Unión Soviética, a veces tomando parte en acciones como la conquista de Crimea, la ofensiva del Río Don o la campaña del Cáucaso en 1942 y 1943, aunque para evitar violar la neutralidad soviética a mitad del conflicto tuvieron que sustituir sus clásicos uniformes nipones amarillentos por los típicos verde “feldgrau” germanos a los que cosieron una bandera japonesa con los rayos del Sol Naciente. De hecho los oficiales japoneses pronto se extenderían a otras ramas militares como algunas unidades de la Marina de Guerra Alemana (Kriegsmarine) destacadas en Noruega y Francia, e incluso a Hungría que formaba parte del Eje, ya que el teniente Sunji Samamoto se convirtió en asesor del general Rakovszky György que comandaba al III Cuerpo Húngaro en el Frente Oriental.

Combatiente indonesio de la 34ª División SS de Granaderos Holandesa “Landstorm Nederland”, originario de la colonia de las Indias Orientales Holandesas.

Entre 1943 y 1944 los asiáticos del Ejército Alemán fueron empleados como tropas auxiliares o “hiwis”, normalmente de unidades antipartisanas o de depósito en el Frente del Este, antes de pasar a formar parte con uniforme alemán de las denominadas Legiones Orientales (Ostlegionen) que previamente ya existían con ex-prisioneros de la URSS, para finalmente se constituidos dos modestos contingentes agrupados en el llamado Batallón Oriental (Ostbataillon). Según su procedencia del Lejano Oriente o del Sudeste Asiático el despliegue en Francia se efectuó de la siguiente manera: los japoneses, chinos, coreanos, mongoles y tibetanos estuvieron distribuidos entre las playas de Normandía y la Península del Contentín para proteger la Muralla Atlántica (Atlantikwall); mientras que los vietnamitas, laosianos, camboyanos y thailandesas fueron estacionados en la Riviera de Provenza junto a la costa del Mar Mediterráneo para custodiar la Muralla Sur (Südwall). Curiosamente durante su presencia en suelo galo la Resistencia Francesa confundió a los voluntarios asiáticos con soldados del Ejército Imperial Japonés después de mantener una serie de choques armados en los que mataron a varios partisanos e incluso ejecutaron a unos pocos “maquis”, algo que también creyeron los servicios de inteligencia de Estados Unidos y Gran Bretaña por los informes que les llegaron de los guerrilleros a sus oficinas de Washington y Londres.

Casualmente al producirse el desembarco de Normandía el 6 de Junio de 1944, algunos de los sectores de las playas de “Omaha” y “Utah” estuvieron defendidos por un buen puñado de soldados coreanos y en menor medida japoneses y chinos adscritos al Batallón Oriental, los cuales se defendieron durante casi ocho horas disparando sus armas y matando a algunas tropas norteamericanas desde las trincheras y búnkers, hasta que finalmente al mediodía los estadounidenses se apoderaron de una cabeza y conquistaron las fortificaciones de costa, quedándose completamente estupefactos al ver a una enorme cantidad de prisioneros procedentes de Corea. Algo similar también ocurrió al sur de Francia durante la “Operación Dragoon” sobre Provenza en Agosto de 1944, ya que las fuerzas de los Aliados se enfrentaron y capturaron a numerosos soldados vietnamitas, laosianos y camboyanos adscritos al XIX Ejército Alemán.

Soldado thailandés, Lucien Kemarat, quién perdió la vida en Pomerania disparando contra el Ejército Rojo una ametralladora MG-42.

A finales del año 1944 todos los asiáticos que todavía formaban parte del Ejército Alemán fueron transferidos al “ejército multinacional” de las Waffen-SS. Así fue como los indochinos que hablaban el idioma francés y unos pocos japoneses fueron integrados en la 33ª División SS de Grananderos Francesa “Charlemagne”, como también hicieron los indonesios tras ser adheridos a la 34ª División SS de Granaderos Holandesa “Landstorm Nederland” por su conocimiento de la lengua neerlandasa. De igual manera tres chinos, dos japoneses, dos indonesios (ambos originarios de la Isla de Sumatra) y un neoguineo se incorporaron al servicio de seguridad de las SS, mientras que un par de chinos asombrosamente se enrolaron en el Ejército Húngaro.

Los asiáticos de las Waffen-SS fueron bastante escasos en comparación con el resto de voluntarios pro-Eje, pero poseyeron un excelente nivel de combate porque destacaron en diferentes campañas como en la defensa de Alsacia y la “Línea Sigfrido”, en la resistencia de la “Bolsa de Colmar”, en la retirada sobre Hungría y en la misma Batalla de Berlín contra el Ejército Rojo. Curiosamente uno de sus soldados más famosos fue el thailandés Lucien Kemarat que servía en la 33ª División SS Francesa “Charlemagne”, quién manejando una ametralladora MG-42 acribilló a numerosos soldados soviéticos antes de caer él mismo abatido por una bala durante los combates en Pomerania.

El soldado coreano Kyoungjong Yang capturado por tropas estadounidenses en la playa de Omaha durante el desembarco de Normandía.

El voluntario de Asia más popular del Ejército Alemán durante la Segunda Guerra Mundial fue sin duda el coreano Kyoungjong Yang, quién a los dieciocho años de edad en 1939, fue reclutado por el Ejército Imperial Japonés por aquel entonces en la colonia de Corea, siendo entonces acto seguido enviado a Manchuria para pelear en la Guerra del Khalkhin-Gol contra la Unión Soviética. Después de la debacle de Japón en la Batalla de Nomonhan, éste coreano fue capturado por los rusos y deportado como prisionero a un gulag de Siberia, en cuyo interior permanecería viviendo todo tipo de calamidades y trabajos forzados hasta que en 1942 se le ofreció la oportunidad de ser libre si se enrolaba en el Ejército Rojo. Obviamente Kyoungjong Yang aceptó y decidió ponerse el uniforme soviético para ser utilizado como “carne de cañón” durante la Tercera Batalla de Kharkov sobre Ucrania en 1943, en cuyas inmediaciones fue apresado en esta ocasión por el Ejército Alemán. De nuevo en manos del Eje y a sabiendas las autoridades germanas de que como ciudadano japonés (todos los coreanos eran considerados como tal al poseer dicha nacionalidad) debía contribuir a la causa, fue enrolado en el Ejército Alemán como parte del Batallón Oriental que fue desplegado en la costa normanda de Francia. Contra todo lo imaginado por él se encontró inmerso en el Día-D durante el desembarco de Normandía el 6 de Junio de 1944, haciendo frente con una ametralladora a numerosas tropas estadounidenses a las que eliminó, poco antes de ser hecho prisionero al mediodía por paracaidistas estadounidenses. Una vez cautivo fue enviado a un recinto penitenciario en Estados Unidos, donde sería liberado al terminar la contienda en 1945 y se nacionalizaría norteamericano para vivir en Illinois hasta su fallecimiento en 1992, dejando como testigo de sus vivencias un libro que posteriormente se trasladaría al cine en 2011 con el título de My Way (Mi Camino).

 

Bibliografía:

-Antonio Munoz, The East come West, Muslim, Hindu and Buddhist Volunteers in the German Armed Forces 1941-1944, “Indochinese Volunteers in the German Army, 1944”, Axis Europa Books (2001), p.145-146
-http://forum.axishistory.com/viewtopic.php?t=4987