Aviación Militar Belga (AMB)

Bélgica tuvo una breve participación en la Segunda Guerra Mundial cuando el Tercer Reich invadió el país en 1940. A pesar de que su papel durante la defensa fue efímero, la Aviación Militar Belga se cubrió de gloria protegiendo el espacio aéreo de su patria del enemigo.

Formación

Bajo el nombre de “Compagnie des Ouvries et Aérostiers” o ” Compañía de Observación Aeroestática”, en 1910 fue creada la Aviación Militar Belga (AMB). Surgida como una fuerza de reconocimiento aéreo tanto para el Ejército Belga como la Marina Belga, la invasión de Alemania durante la Primera Guerra Mundial obligó a todos los pilotos a exiliarse en Francia o Reino Unido y continuar la lucha con cazas de combate. Así fue como la Aviación Militar Belga se equipó con aviones anglo-franceses entre los que hubo aparatos del modelo Nieuport 10, Nieuport 11, Nieuport 17, SPAD S.VII, SPAD D.XIII, Spotwith Camel y Hanriot HD.1, a bordo de los cuales combatieron en el Frente Occidental sobre diversas campañas como la Batalla de Flandes, la Batalla de Yprés o la “Ofensiva de los 100 Días”, surgiendo importantes ases como Willy Coppens que derribó 37 cazas alemanes.

Logotipo de la Aviación Militar Belga.

Terminada la Primera Guerra Mundial en 1918, la Aviación Militar Belga se erigió como una de las fuerzas aéreas más modernas de Europa gracias a los numerosos aviones adquiridos a Reino y Francia. Desgraciadamente a comienzos de la década de 1930, la Aviación Militar Belga se fue quedado atrás porque la mayor parte de sus aparatos, todos biplanos de la Gran Guerra, estaban obsoletos y el resto de potencias comenzaron a dotarse de cazas y bombarderos de última generación. De hecho de los 234 aviones previstos para entrar en servicio en 1937, sólo había 163 operativos al mando del general Paul Hiernaux que fueron distribuidos del siguiente modo: el 1º Regimiento de Aeronautica con 60 aparatos, el 2º Regimiento de Aeronautica de Caza con 62 y el 3º Regimiento de Aeronautica de Bombardeo con 41.

Hasta 1938 los únicos aviones de la Aviación Militar Belga que eran de producción nacional construidos por Bélgica fueron los bombarderos Renard 31. Sin embargo desde esa fecha tuvo que ampliar sus plantillas comprando aparatos más modernos a otras potencias como Gran Bretaña, Francia, Italia y Estados Unidos. Por ejemplo de los ingleses obtuvieron en 1939 un lote de veinte biplanos Gloster Gladiator, dieciséis Fairey Battle y veinte cazas Hurricane. También al año siguiente, con la Segunda Guerra Mundial en marcha en 1940, los belgas se equiparon con cuarenta cazas estadounidenses Brewster Buffalo y treinta biplanos italianos Fiat CR-42 Falco. Gracias a estas adquisiciones, justo antes de producirse la invasión del Tercer Reich a su patria, la Aviación Militar Belga disponía en sus filas de 192 aparatos.

“Phoney War”

La “Guerra Tonta” o “Phoney War” que tuvo lugar a inicios de la Segunda Guerra Mundial en el Frente Occidental, llevó a que el espacio aéreo de Bélgica fuese violado en numerosas ocasiones tanto por los Aliados como por el Eje. Sería el Reino Unido el primer país en penetrar en territorio neutral belga cuando un bombardero Arstrom Whitworth Witley fue interceptado sobre el Bosque de las Ardenas por tres cazas Fairey Fox de la Aviación Militar Belga que realizaron unos disparos de advertencia, lo que propició que las torretas del aparato inglés respondiera con una ráfaga de ametralladora. Rápidamente los aviones belgas se evadieron, salvo uno de los cazas que se colocó detrás del Arstrom Whitworth Witley y abrió fuego hasta dañar al bombardero británico, el cual se vio forzado a tomar tierra en un aeródromo del país, siendo incautado el aparato y su tripulación hecha prisionera.

También contra la Fuerza Aérea Alemana (Luftwaffe) la Aviación Militar Belga sufrió una serie de incidentes como cuando el 12 de Marzo de 1940 unos cazas belgas Hurricane efectuaron una serie de disparos perdidos contra un bombardero Dornier Do 17 al que ahuyentaron de vuelta hacia la frontera con el Tercer Reich. Menos suerte ocurrió en el siguiente choque porque en esta ocasión un Dornier Do 17 alemán abatió con fuego de sus torretas artilladas a un caza Hurricane belga. Sin embargo los belgas pronto se cobrarían su venganza el 20 de Abril después de que veinte biplanos Gloster Gladiator entablaran cerca de Maastrich un duelo con un bombardero Heinkel He 111, el cual fue impactado por los disparos del sargento Paul Delorme y envuelto en llamas hasta estrellarse en Holanda (según el Ejército Holandés fue la artillería antiaérea neerlandesa la que se adjudicó el derribo, algo que los belgas se negaron a reconocer).

Invasión de Bélgica

Sólo 24 horas antes de la invasión de Alemania a Europa Occidental, el 9 de Mayo de 1940, una serie de documentos que habían caído sido capturados por el Ejército Belga acerca del boceto de ataque elaborado por el Tercer Reich (y que sorprendentemente los Aliados no se creyeron), llevó a la Aviación Militar Belga a no correr riesgos y por ello evacuó a todos sus aviones a las bases más alejadas de la frontera y que no aparecían en los planos germanos (salvo el Aeródromo de Schaffen que resultó colapsado por el tráfico aéreo). Al día siguiente, cuando se produjo el ataque de Alemania a Bélgica el 10 de Mayo de 1940, la Luftwaffe bombardeó aeropuertos vacíos, con la excepción del Aeródromo de Schaffen que con once Hurricane, catorce Gloster Gladiator y nueve Fairey Fox, a las 4:20 horas sufrió una incursión de cincuenta bombarderos Heinkel He 111. El resultado fue la destrucción en tierra los nueve Fairey Fox y ocho Hurricane que se encontraban aparcados junto a los hangares, además de un Gloster Gladiator que al despegar se pinchó la rueda por culpa de una bala y se estrelló. Finalmente y contra todo pronóstico, un Hurricane y tres Gloster Gladiator despegaron a duras de penas del asfalto, aunque nada más hacerlo una de las ametralladoras de un Heinkel He 111 abatió a uno de los biplanos belgas. Tras ser pulverizados un total de diecinueve aviones en el Aeródromo de Schaffen; bombarderos picado Junkers Ju 87 Stukas destrozaron en el Aeródromo de Nivelle a otros cuatro aparatos Fiat CR-42 Falco, dos de estos cuando tomaban tierra en un aterrizaje; mientras que en el Aeródromo de Le Culot tuvieron más suerte porque todos los aeroplanos abandonaron a tiempo la instalación para refugiarse al suroeste del país. Poco después, a las 9:15 horas, se desarrolló un combate aéreo sobre Tirlemont en el que cinco Gloster Gladiator cayeron abatidos, al mismo tiempo en que lograban su primer derribo haciendo caer a un caza alemán Messerschmmit Bf 109. También al final de aquella oscura jornada para la Aviación Militar Belga, tres Gloster Gladiator más fueron destruidos, justo antes de que el teniente Etienne Dufossez acabase con un Messerschmitt Bf 109.

Caza belga Fiat CR-32.

El 11 de Mayo de 1940 la Aviación Militar Belga que ya había perdido al 50% de sus efectivos, atacó los puentes sobre el Canal de Alberto con al intención de interceptar a los tanques alemanes Panzer que en aquellos instantes estaban cruzándolos. Fue así como las 7:00 horas, despegaron cinco bombarderos Fairey Battle escoltados por nueve cazas Gloster Gladiator que antes de alcanzar su objetivos fuero emboscados por nueve cazas alemanes, desarrollándose a continuación una lucha que acabó con el derribo de cuatro biplanos belgas y un Messerschmitt Bf 109 germano abatido por el sargento Henri Winrad. A pesar del fracaso, unas horas después se realizó un segundo intento contra el Canal de Alberto con nueve bombarderos Fairey Battle que concluyó con la destrucción de cinco aviones belgas a manos de los cazas y las piezas de artillería antiaérea alemana, obteniendo los atacantes únicamente el impacto de una de sus bombas de 50 kilogramos sobre un puente que casualmente no explosionó por culpa de un error técnico. Respecto a la tercera incursión ya no se produjo porque la Luftwaffe se adelantó con un escuadrón de Heinkel He 111 que bombardearon el Aeródromo de Beauvechain pulverizando en tierra a siete Gloster Gladiator.

Como consecuencia del desastre que estaba cosechando la Aviación Militar Belga, el Rey Leopoldo III ordenó el 12 de Mayo de 1940 retirar a todos los aviones hacia el interior del país lo antes posible, la mayoría Fiat CR-42 Falco comprados a Italia. De hecho uno de estos biplanos italianos pilotado por el capitán Jean de Callatay derribó a un caza alemán Messerschmitt Bf 109 sobre Fleurus mientras cubría la retirada del VII Ejército Francés el 14 de Mayo. A la jornada siguiente, el 15, se produjo un nuevo combate que terminó con el abatimiento de un Fiat CR-42 Falco y a su vez de un Messerschmitt Bf 109 de la Lufwaffe que destruyó el teniente Charles Goffin.

Oficialmente el 16 de Mayo de 1940, el Rey Leopoldo III de Bélgica decretó la evacuación de toda la Aviación Militar Belga hacia Francia. Durante esta retirada, todavía se produjeron algunas pérdidas como la destrucción de un Fiat CR-42 en el Aeródromo de Chartles (a pesar de que otros seis tuvieron tiempo de escapar) o el arrasamiento total del Aeródromo de Aalter, así como la captura del general del aire Paul Hiernaux que fue apresado por las tropas alemanas en plena huida. No obstante y cuando casi el 90% de Bélgica se encontraba ocupada por el Ejército Alemán, todavía el 27 de Mayo los tres últimos Fiat CR-42 Falco tuvieron tiempo de salir y cruzar intactos la seguridad del espacio aéreo con Francia.

Al producirse la capitulación de Bélgica ante Alemania el 28 de Junio de 1940, la Aviación Militar Belga fue oficialmente disuelta en su totalidad. Hasta ese momento un total de 154 aviones belgas habían sido destruidos o capturados, además de resultar 18 pilotos muertos; mientras que habían abatido en combate a un total de 9 aviones alemanes.

Durante la Segunda Guerra Mundial la Aviación Militar Belga renació en el exilio de Gran Bretaña y la colonia del Congo Belga con el 305º Escuadrón basado en Gales y el 349º Escuadrón basado en Nigeria. Al frente de estas dos agrupaciones, entre 1940 y 1944 los pilotos belgas combatieron contra la Luftwaffe en la Batalla de Inglaterra, atacaron al Ejército Italiano en Etiopía, realizaron bombardeos sobre Europa y proporcionaron escolta en el desembarco de Normandía. Una vez finalizada la contienda en 1945 tras la liberación de Bélgica por los Aliados, el 15 de Octubre de 1946 volvió a refundarse de manera oficial la Aviación Militar Belga.

 

Bibliografía:

-Ismael García, La Aviación Militar Belga en la Segunda Guerra Mundial, Revista Serga Nº52 (2008), p.17-24
-http://en.wikipedia.org/wiki/Belgian_Air_Component