4ª Compañía Española del OMSBON

Cuando el Eje invadió la Unión Soviética el 21 de Junio de 1941, muchos era los exiliados hispanos que se habían refugiado en Rusia tras la derrota de la Segunda República en la Guerra Civil Española. Sintiendo que debían tomar parte en la nueva lucha contra la Alemania Nacionalsocialista, a la que ellos identificaban como en enemigo similar al de la España Nacional del General Francisco Franco, un gran número de voluntarios se presentó al Ejército Rojo para conformar la 4ª Compañía Española del OMSBN.

Bajo el nombre de Brigada Independiente de Fusileros Motorizados de Destino Especial (Otdelnaya Moto-Strekovaya Brigada Osobo Naznacheniya o OMSBON) al mando del coronel Mihail Fedoróvich Orlov, la Policía Estatal Soviética del NKVD creó una fuerza de seguridad encargada de mantener la seguridad y el espíritu de “lucha de clases” en la retaguardia del Frente Oriental, incluyendo entre ésta un Batallón Multinacional encuadrado por extranjeros y una entidad de hispanos bautizada como 4ª Compañía Española. Esta última se trató de una unidad compuesta por 125 paracaidistas españoles entre 119 hombres y 6 mujeres que encabezó el comandante Domingo Ungría (guerrillero que había servido con el Primer Ministro Juan Negrín) y el comisario Pelegrín Pérez Galarza (capitán originario de Buñol en Valencia).

Oficialmente el bautismo de fuego de la 4ª Compañía Española del OMSBN tuvo lugar durante la Batalla de Moscú en Diciembre de 1941 cuando unos pocos españoles defendieron los alrededores de la capital, aunque la mayoría tuvo el honor de ejercer como guardias de seguridad en el propio Kremlin. Al año siguiente, el 25 de Junio de 1942, los primeros paracaidistas de la 4ª Compañía Española del OMSBN saltaron sobre Ucrania para unirse a los partisanos comunistas que operaban retaguardia contra el Ejército Alemán y los nacionalistas del Ejército Insurgente Ucraniano. Desgraciadamente en cuanto los españoles descendieron a tierra, su escondite fue descubierto y atacado por soldados alemanes y ucranianos que obligaron a los hispanos a retirarse, resultando herido en un brazo el catalán Josep Florejacs (que sería evacuado hacia Moscú en un avión de salvamento Polikarpov Po-2). Tampoco los hispanos que combatieron en la Batalla de Stalingrado tuvieron la misma suerte porque durante la lucha perdió la vida Rubén Ibarruri (hijo de Dolores Ibarruri “La Pasionaria”, dirigente del Partido Comunista Español), aunque por lo menos se distinguieron Francisco Cañizares, José Letosa y José Francés que después de saltar en paracaídas destruyeron con explosivo un puente por el que circulaban suministros a la ciudad.

Al producirse la ofensiva del Ejército Alemán hacia el Cáucaso durante la “Operación Edelweiss”, la 4ª Compañía Española del OMSBN participó en la retirada sobre la Ciscaucasia hasta refugiarse en la República Soviética de Georgia y más concretamente en la capital de Tbilisi. Sería precisamente sobre este escenario de los límites de la Transcaucasia, donde entre finales de 1942 e inicios de 1943 los soldados españoles no sólo combatieron a las tropas alemanas, sino también a la guerrilla de los musulmanes chechenos e inguches que operaban en las altas montañas de la cordillera. Entre las acciones más destacadas durante este período de la contienda en el Cáucaso estuvo la toma de la localidad de Guelenzhik (aquí se reunió el mayor contingente republicano español del Frente Oriental) y los enfrentamientos contra el Ejército Rumano en las playas del Mar Negro.

De vuelta a Moscú a mediados de 1943, la 4ª Compañía Española del OMSBN fue requerida por el comisario Lavrenti Beria en el Kremlin para llevar a cabo una misión especial consistente en secuestrar al general Emilio Esteban Infantes que lideraba la División Azul enviada por España. Inmediatamente seis voluntarios disfrazados de oficiales alemanes saltaron en paracaídas a las afueras de Vilna en Lituania durante una operación que resultó un completo fracaso primeramente porque su objetivo no se encontraba en el lugar previsto y segundo porque fueron descubiertos y tuvieron que abortar la misión.

En Julio de 1943 un comando de 20 paracaidistas de la la 4ª Compañía Española del OMSBN fueron arrojados desde aviones sobre Ucrania con la misión de volar un tren en el que se alojaban numerosos oficiales del Ejército Alemán. Lamentablemente en cuanto los españoles se aproximaron a la estación, no pudieron actuar porque los soldados alemanes habían organizado una fiesta a la que habían invitado a todos los ciudadanos ucranianos de una aldea vecina. Así fue como la misión hubo de retrasarse mientras los hispanos permanecieron tumbados entre la hierba a la espera, por lo menos hasta que tuvieron la mala suerte de que un perro vigilante les olió y comenzó a ladrar. Acto seguido se desató un tiroteo entre la maleza y la oscuridad nocturna justo al mismo tiempo en que un pequeño destacamento bordeó la estación y colocó cargas explosivas en el tren, haciendo que saltara por los aires. Aquella operación que costó la muerte al soldado Antonio Blanco de 22 años y procedente de Asturias, comprendió el único tren pulverizado por españoles en la Segunda Guerra Mundial.

Nuevamente Ucrania constituyó en 1944 el área de operaciones de la 4ª Compañía Española del OMSBN actuando en la retaguardia como fuerza guerrillera contra el Eje e incluso llegando a algún acuerdo político con ciertos grupos del Ejército Insurgente Ucraniano como el de Taras Borovets, con quién después de mantener una entrevista tres de los españoles, lograron que por un tiempo los ucranianos no centrasen sus ataques en los rusos y se concentrasen en los alemanes. Posteriormente, otras de las campañas tras las líneas enemigas en que destacó la 4ª Compañía Española del OMSBN fueron las diversas acciones protagonizadas por los comandos Manuel Souto, Baltasar Ripoll y Carlos García en Rumanía; por los radiotelegrafistas Segundo Moreno y Ángel Ferrer en Checoslovaquia; y tantos otros combatientes en Yugoslavia, Hungría y Austria. Hubo incluso algunos hispanos de la 4ª Compañía Española del OMSBN en la Batalla de Berlín de 1945, como el teniente Manuel Alberdi de Vascogadas que tendió uno de los puentes sobre el Río Spree que condujeron al Ejército Rojo hacia el Parlamento Alemán (Reichstag).

Finalizada la Segunda Guerra Mundial sobre Europa en Mayo de 1945, la 4ª Compañía Española del OMSBN había sufrido un total de 204 españoles muertos, aunque al mismo tiempo se repartieron 700 condecoraciones que incluyeron la Medalla de la Estrella Roja y la Orden de Lenin, además de otras concedidas por los países comunistas del Pacto de Varsovia durante la Guerra Fría entre los que estuvieron Polonia, Rumanía, Hungría y Yugoslavia. Ante este magnífico historial por parte de la 4ª Compañía Española del OMSBN, a los que también se sumaron los de la División Azul y la 9ª Compañía Republicana “La Nueve”, se demostró que los españoles a pesar de ser neutrales, fueron uno de los combatientes más formidables del siglo XX.

 

Bibliografía:

-Martínez Marina, Partisanos españoles en el infierno de Ucrania I, Revista Serga Nº54 (2008), p.46-53
-Martínez Marina, Partisanos españoles en el infierno de Ucrania II, Revista Serga Nº55 (2008), p.34-41
-Janire Ramila, Los “Quijotes” de Stalin, Revista Especial Clio (2009), p.52-61