26º Regimiento de Caballería Filipino

Las galopadas de los jinetes y sus monturas constituyeron una táctica ampliamente utilizada por los diversos contendientes que participaron en la Segunda Guerra Mundial. Ése fue el caso del 26º Regimiento de Caballería del Ejército Filipino que durante la defensa de su patria contra Japón, protagonizó una brillante gesta conocida como la “Carga de Morón”.

El 26º Regimiento de Caballería fue creado en 1922 por una comisión mixta del Ejército Filipino y el Ejército Estadounidense a 80 kilómetros al norte de Manila, concretamente en el Fuerte Stotsenburg que pertenecía al Barrio de Sapang Bato en el distrito de Ciudad de los Ángeles. Se trataba de una fuerza de 842 hombres entre 55 oficiales norteamericanos y 787 hombres al mando del coronel Clinto Pierce, los cuales fueron distribuidos en varios escuadrones de caballería, un escuadrón montado de ametralladoras y un escuadrón mecanizado integrado por seis coches blindados Indiana White M1 y ocho camiones de transporte.

Al invadir Japón las Filipinas dentro del contexto de la Segunda Guerra Mundial en 1941, el 26º Regimiento de Caballería cubrió la retirada del Ejército Estadounidense y del Ejército Filipino desde el norte de la Isla de Luzón hasta la Península de Bataán. Durante esta operación, los jinetes y sus monturas, aprovechando que conocían el terreno selvático, hostigaron las vanguardias del Ejército Imperial Japonés y ralentizaron la consolidación de las posiciones ocupadas, tal y como por ejemplo hizo el Escuadrón de Ametralladoras del capitán John Wheeler.

Jinetes y monturas del 26º Regimiento de Caballería Filipino.

La mañana del 15 de Enero de 1942, un escuadrón del 26º Regimiento de Caballería compuesto por 27 jinetes y monturas al mando del teniente de veinticuatro años, Edwin Price Ramsay, se internó en la selva ubicada al oeste de Bataán hasta bordear el Monte Natib y entrar en el poblado de Morón, una pequeña aldea de chozas alzadas sobre troncos de palmera y con una iglesia de piedra, que tomó una avanzadilla de cuatro exploradores filipinos después de encontrar la población vacía. No obstante y a pesar de sentirse seguros, la situación se complicó cuando se descubrió a un grupo de tropas japonesas cruzar el cercano Río Batalán en dirección al pueblo. Justo en ese instante, el teniente Ramsey levantó su pistola y vociferó: “¡A la carga!”. Acto seguido los jinetes filipinos cargaron al galope contra los japoneses, dispersando su formación y abatiendo a muchos con sus pistolas hasta que forzaron su retirada. Este episodio que sería conocido como la “Carga de Morón”, fue uno de los últimos asaltos de caballería dirigido por Estados Unidos y protagonizado por las Filipinas.

Durante el resto de la campaña de Filipinas en 1942, el 26º Regimiento de Caballería defendió la localidad de Baguio y llevó a cabo una incursión rápida contra el Aeródromo de Tuguegarao, matando algunos soldados japoneses y destruyendo unos pocos aviones aparcados sobre la pista. Una vez ocupadas las Filipinas, el 26º Regimiento de Caballería se disolvió para convertirse sus miembros en partisanos de la Guerrilla Filipinas hasta la liberación de la Isla de Luzón por el Ejército Estadounidense en 1945.

 

Blibliografía:

-Redacción Serga, La Última Carga de Caballería. Filipinas 1942. El 26º Regimiento de Caballería Norteamericano carga contra la Infantería Japonesa, Revista Serga Nº113 (2018), p.20-24
-https://en.wikipedia.org/wiki/26th_Cavalry_Regiment