27ª División SS de Granaderos Belga Flamenca “Langemarck”

Bélgica fue un país muy particular de la Segunda Guerra Mundial para el fenómeno de los voluntarios anticomunistas que se alistaron en las Waffen-SS para luchar contra el comunismo en el Frente Oriental de la Unión Soviética. Entre las unidades más carismáticas de este país estuvo la Legión Flamenca, posteriormente conocida como 27ª División SS de Granaderos Belga Flamenca “Langemarck”, cuyos soldados no solo pelearon por la causa del Eje, sino también por la secesión de los flamencos respecto a los francófonos de Valonia y sobretodo por la autonomía de Flandes.

Legión Flamenca

Emblema de la 27ª División SS de Granaderos Belga Flamenca “Langemarck”.

Flandes era el territorio al norte de Bélgica que estaba habitado por la minoría flamenca de origen neerlandés, la cual desde la creación del país en 1830 como “Estado Tapón” entre Francia y Holanda había sido política y culturalmente desplazada por los francófonos latinos de Valonia. Como consecuencia de este sentimiento anti-francés, al ser ocupado el país por el Ejército Alemán en 1940, los flamencos recibieron a los germanos como libertadores y respondieron positivamente a su presencia, ya que Adolf Hitler les concedió plena autonomía mediante el establecimiento de un gobierno local de carácter fascista articulado en el movimiento separatista de la Liga Nacional Flamenca (Vlaamse Nationaal Verbond).

El 2 de Agosto de 1941, coincidiendo con la “Operación Barbarroja” contra la Unión Soviética y la “cruzada anticomunista” impulsada por las Waffen-SS entre los territorios católicos de Flandes, nació la Legión Flamenca, también conocida como “Vlaamse Legioen” o “Flandern Legion”, cuyo acto inaugural tuvo lugar el día 6 de ese mes cuando 405 voluntarios fueron despedidos en la estación de Bruselas. Acto seguido se sumaron otros efectivos hasta sumar los 1.112 hombres entre 25 oficiales, 78 suboficiales y 1.009 soldados, quienes recibieron adiestramiento en el Centro de Instrucción de Arys en Prusia Oriental, encuadrando a las 1ª, 2ª y 3ª Compañías de Fusileros, la 4ª Compañía de Reserva, la 5ª Compañía Anticarro y la Plana Mayor al mando del general Michael Lippert, cuyo emblema fue la bandera amarilla con el león rampante de Flandes.

La jornada del 10 de Noviembre de 1941 la Legión Flamenca abandonó Prusia Oriental para viajar a bordo de camiones durante un recorrido de 2.000 kilómetros hasta desembocar a las afueras del cerco a la ciudad de Leningrado. Aunque algunas de sus unidades se quedaron atrás como guarniciones de depósito en Letonia, la mayor parte de los flamencos fueron desplegados como fuerza rotatoria para cubrir la línea del frente sobre el Río Voljov, concretamente en el sector defendido por la 126ª División de Infantería Alemana y la División Azul Española. A pesar de todo la mayor parte de los combates sostenidos contra los rusos fueron con los partisanos que infestaban los bosques, obteniendo durante estos enfrentamientos el legionario Pierre Colombier la primera medalla de la Cruz de Hierro de Segunda Clase.

A inicios de Enero de 1942, la Legión Flamenca recibió un contraataque de las tropas soviéticas del II Ejército de Choque, a las que rechazó con 343 efectivos a la defensiva a las afueras de Podbereze. A las pocas jornadas, el 19, las fuerzas flamencas fueron las que atacaron arrebatando a los rusos la localidad de Kopzy, resultando posteriormente los combates en los alrededores del área muy violentos porque la unidad encajó más de 200 bajas, entre las víctimas mortales el político Reimond Tollenaere que lideraba el ala nacionalsocialista de la Liga Nacional Flamenca (a raíz de su muerte su hermano Leo Tollenaere se alistaría para cubrir su puesto). Transcurrido un mes del enfrentamiento, entre los días 2 y 8 de Marzo, las tropas flamencas y soldados españoles de la División Azul volvieron a protagonizar un espectacular avance sobre el terreno nevado hasta conquistar la vital arteria local de Semtizy que conectaba con la ciudad de Novgorod.

Soldados de la Legión Flamenca en Flandes.

Después de reorganizarse la Legión Flamenca en la retaguardia sobre el pueblo de Krutik, en Mayo de 1942 volvió a ser desplegada en la línea del frente del Río Voljov con 257 efectivos entre 13 oficiales, 26 suboficiales y 258 soldados. Como parta de una fuerza mixta hispano-flamenca que conformó con la División Azul y aparte con los elementos sueltos del XVIII Ejército Alemán, los flamencos repelieron varios asaltos del II Ejército de Choque y los LIII y LIX Ejércitos Soviéticos, contribuyendo al embolsamiento de grandes unidades enemigas entre Bol-Samoschie y Mal-Samoschie con la consiguiente aniquilación de más de 100.000 soldados enemigos, la captura de 32.759 prisioneros y la destrucción de 181 tanques, 649 cañones y 645 morteros, entre otro material. Entre los condecorados por esta exitosa campaña del Eje estuvo un joven de 19 años llamado Jules Geurts que fue el primer flamenco en obtener la Cruz de Hierro de Primera Clase.

Durante el resto de 1942 la Legión Flamenca que poseía 685 efectivos entre 21 oficiales y 664 soldados o suboficiales, rechazó contraataques menores del Ejército Rojo en el Río Neva, estando protegida a su derecha por la División Azul Española y a su izquierda por la Legión Holandesa, antes de ser agregada al L Cuerpo Alemán, primero para cubrir a la 254ª División de Infantería Alemana y luego para hacer lo mismo con la 4ª División SS de Polizía “Polizei”. Al año siguiente, el 10 de Febrero de 1943, participó junto a las tropas españolas en la Batalla de Krasny Bor; mientras que al cabo de doce días, las jornadas del 22 y 23 de Marzo, se lanzó a la contraofensiva con el apoyo de bombarderos en picado Stukas y tanques Tiger, logrando eliminar a un millar de soviéticos y destruir numerosos carros T-34, aunque a un elevado coste de 405 bajas entre muertos, heridos y desaparecidos.

Brigada SS de Asalto “Langemarck”

El Reichsführer Heinrich Himmler de las SS se sintió tan complacido por el papel de la Legión Flamenca al norte de Rusia que el 31 de Mayo de 1943 decidió enviarla a la retaguardia y reconvertirla en la Brigada SS de Asalto Flamenca “Langemarck”, bautizada así en honor a la ciudad de Langemarck, donde campesinos católicos flamencos resistieron a las tropas de la Revolución Francesa el 26 de Octubre de 1786, aunque en esta ocasión se sustituyó el escudo original del león rampante de Flandes por el trisquelón celta. La ampliación de la unidad se llevó a cabo con un total de 2.205 efectivos al mando del general Conrad Schellong entre 42 oficiales instruidos en la prestigiosa Escuela de Bad Tölz, 162 suboficiales y 1.864 soldados equipados con armamento pesado de todo tipo desde piezas de artillería a tanques Sturmgeschutze, siendo repartidos los voluntarios en las 1ª, 2ª y 3ª Compañías SS de Infantería, la 4ª Compañía SS de Reserva, la 5ª Compañía SS de Artillería, la 6ª Compañía SS Anticarro, la 7ª Compañía SS Autopropulsada, la 8ª Compañía SS de Artillería Antiaérea Ligera y la 9ª Compañía SS de Artillería Antiaérea Pesada, la Compañía SS de Marcha, la Sección SS Motorizada, la Sección SS de Zapadores y la Sección SS de Transmisiones.

La Nochevieja del 31 de Diciembre de 1943, la Brigada SS de Asalto Flamenca “Langemarck” fue desplegada en Ucrania tras bajar de los trenes en Tchudnow, muy cerca de Zhitomir, para reforzar a las 1ª y 2ª Divisiones SS Panzer “Leibstandarte” y “Das Reich”. El mismo día 1 de Enero de 1944 perdió la vida el primer combatiente, aunque la jornada del 2 el voluntario flamenco Remy Schrijnen se convirtió en un héroe por destruir con un arma anticarro dos tanques soviéticos T-34 y luego por sacar de un camión en llamas todas las cajas de municiones necesarias para seguir combatiendo. Al cabo de una semana, el 11 de Enero, las tropas flamencas y alemanas rechazaron una contraofensiva enemiga en Berdichev y algo más tarde al norte de Vinnitsa. Posteriormente la Brigada SS de Asalto Flamenca “Langemarck” defendió el Río Horyn entre Jampol y Bjelgorodka, antes de ser retirada gradualmente los días 2 y 11 de Marzo hacia Stara Konstantinov y más tarde sacada del Frente Oriental con 1.600 bajas entre sus filas para ser acantonada en Bohemia-Moravia el 3 de Mayo.

Sobre el Protectorado de Bohemia-Moravia, la Brigada SS de Asalto Flamenca “Langemarck” fue acantonada en el Polígono de Instrucción de Knowitz y reconvertida en la 6ª Brigada SS de Asalto Flamenca “Langemarck” con los 400 combatientes ilesos del Frente Oriental y nuevos reclutas procedentes de Flandes que se integraron en el 1º Batallón SS con las 1ª, 2ª y 3ª Compañías SS de Infantería, la 4ª Compañía SS Pesada y la 5ª Compañía SS Anticarro; el 2º Batallón SS con las 6ª, 7ª y 8ª Compañías SS de Infantería, la 9ª Compañía SS Pesada y la 10ª Compañía SS Anticarro; y el Núcleo SS con la 11ª Compañía SS de Artillería Ligera, la 12ª Compañía SS de Autopropulsados, la 13ª Compañía SS de Artillería Antiaérea Ligera y la 14ª Compañía SS de Artillería Antiaérea Pesada. Hasta el 19 de Julio los 1.700 voluntarios disponibles no volvieron a primera línea, siendo los flamencos desembarcados desde trenes en Toila, una ciudad de Estonia, para posteriormente pasar a ocupar el 25 de Julio los espacios huecos de la “Línea Panther” durante la llamada Batalla de Narwa.

La Batalla de Narwa fue el episodio más épico de la 6ª Brigada SS de Asalto Flamenca “Langemarck” que fue desplegada en torno al orfanato que coronaba la cima de la Colina Kinderheim de 84 metros de altura, estando protegida a sus flancos por la Colina Granadierhohe de 83 metros y Lieberhohe de 79 metros, ambas defendidas por una fuerza mixta de voluntarios europeos de las Waffen-SS originarios de Estonia, Noruega, Dinamarca, Suecia y Finlandia. El ataque del Ejército Rojo comenzó el 26 de Julio con un potente bombardeo de artillería que acabó con la vida de Wilhelm Rehmann, comandante del 1º Batallón SS, aunque en seguida las tropas soviéticas se estrellaron contra los valerosos flamencos que les rechazaron peleando al cuerpo a cuerpo con machetes y bayonetas, logrando el soldado Remy Schrijnen destruir con un cañón PaK 40 de 75 milímetros a seis tanques T-34. De hecho en los asaltos de los próximos días este mismo artillero flamenco volvería a protagonizar una proeza porque después de morir sus compañeros de pieza, él sólo se las apañó para ponerla operativa y disparar una granizada proyectiles con los que pulverizó a otros siete carros, entre estos cuatro T-34 y tres pesados Stalin IS-2, una acción por la cual fue condecorado con la Cruz de Caballero (a lo largo de la contienda ostentaría el récord de haber acabado con un total de 35 tanques enemigos). Una vez concluida la Batalla de Narwa después de haber perdido la Colina Kinderheim el 13 de Julio, solamente 130 combatientes salieron ilesos del enfrentamiento a cambio de provocar unas bajas mucho más elevadas a los rusos y dejarles ardiendo sobre el terreno a 30 tanques de los 113 eliminados por los diferentes soldados multinacionales del Eje.

27ª División SS de Granaderos Belga Flamenca “Langemarck”

El 12 de Agosto de 1944 tuvo lugar la última acción de la 6ª Brigada SS de Asalto Flamenca “Langemarck” en Estonia cuando sus tropas rechazaron un asalto del Ejército Rojo. Después de aquel episodio la unidad fue embarcada en navíos desde la capita de Tallin y enviada a través del Mar Báltico hasta el norte de Alemania. Cuando alcanzaron el enclave de Swinemunde, los voluntarios se enteraron de que Flandes acababa de ser invadido por las tropas de Estados Unidos y Gran Bretaña, por lo como consecuencia de las represalias tomadas por la Resistencia Belga, una enorme cantidad de refugiados afluyó hacia el Tercer Reich, muchos huyendo del terror pero otros con intención de unirse a las Waffen-SS.

Las Waffen-SS disolvieron la 6ª Brigada SS de Asalto Flamenca “Langemarck” y el 26 de Septiembre de 1944 la ampliaron a la 27ª División SS de Granaderos Belga Flamenca “Langemarck” que estuvo compuesta por los supervivientes de la Batalla de Narwa y voluntarios flamencos sacados de otras formaciones militares y políticas como la Fuerza Aérea Alemana (Luftwaffe), la Marina de Guerra Alemana (Kriegsmarine), el Cuerpo Motorizado Nacionalsocialista Flamenco, la Liga Nacional Flamenca, las Juventudes Hitlerianas Flamencas y la Organización “Todt”. Se trató de 15.000 soldados, entre estos 152 oficiales, bajo el mando compartido del general alemán Thomas Müller y del general flamenco Jef Van de Wiele que incluyeron a los 66º, 67º y 68º Regimientos SS de Granaderos, el 27º Regimiento SS de Artillería, el 27º Batallón SS de Cazacarros, el 27º Batallón SS de Reconocimiento, el 27º Batallón SS de Zapadores, la 27ª Compañía SS de Intendencia y la 27ª Compañía SS Sanitaria.

Soldados flamencos de la 27ª División SS de Granaderos Flamenca “Langemarck”.

Al principio el adiestramiento de la 27ª División SS de Granaderos Belga Flamenca “Langemarck” se inició en el Cuartel de Soltau ubicado sobre la comarca de Luneburger Heide al sur de Hannover, salvo por la excepción de las compañías antiaéreas que fueron enviadas enviadas a Munich para responder a los bombardeos de la Fuerza Aérea Estadounidense, sufriendo ya durante dichos raids las primeras víctimas mortales tras perder la vida varios artilleros y operarios de transmisiones. Al cabo de unas semanas, coincidiendo con la Batalla de las Ardenas en Diciembre de 1944, la unidad fue desviada hacia el oeste para contribuir a la liberación de Flandes, aunque el fracaso de la ofensiva germana la obligó a regresar al corazón de Alemania a inicios de 1945.

Pomerania fue la siguiente campaña de la 27ª División SS de Granaderos Belga Flamenca “Langemarck” que defendió la carretera de Stargard a Zachan con 2.000 efectivos, teniendo a su derecha a sus compatriotas francófonos de la 28ª División SS de Granaderos Belga Valona “Wallonie” y a su izquierda a sus hermanos lingüísticos de la 23ª División SS de Granaderos Holandesa “Nederland”. Estos voluntarios del “Benelux” a los que muy pronto se unieron otros holandeses y escandinavos de la 11ª División SS Panzer “Nordland”, lanzaron un contraataque el 16 de Febrero con el que liberaron a un considerable contingente de tropas germanas sitiadas en Arnswalde. Cosechado este éxito conocido como la “Operación Sonnenwende”, los flamencos pudieron replegarse ordenadamente y sin dejar de combatir a las vanguardias soviéticas hasta lograr resguardarse al sur del Río Inha la jornada del 21, siendo condecorado con la Cruz de Caballero el general Conrad Schellong.

A inicios de Marzo de 1945 las fuerzas de la 27ª División SS de Granaderos Belga Flamenca “Langemarck” ascendían a 500 hombres y 3 piezas de artillería para resistir en la ciudad de Stettin, aunque por suerte pronto recibieron los refuerzos del 68º Regimiento SS de Granaderos conformado en su mayoría por menores de edad de las Juventudes Hitlerianas Flamencas. Contra todo pronóstico los supervivientes repelieron un asalto soviético en el Barrio de Altdamm el día 16 y posteriormente los jóvenes fanatizados mataron a un buen puñado de rusos, sin obviar con que los dos últimos cañones disponibles al 27º Regimiento SS de Artillería todavía pudieron causar daños a sus oponentes pese a que el Ejército Rojo les había bombardeado previamente con 92 obuses y camiones lanzacohetes Katyusha.

El 15 de Abril de 1945 la 27ª División SS de Granaderos Belga Flamenca “Langemarck” sumó 5.000 soldados para la defensa del Río Oder junto a otras unidades europeas que formaban parte del Cuerpo SS Oder “SS Korps Oder” al mando del general Erich Von dem Bach-Zelewski. Al día siguiente, el 16 de Abril, el Ejército Rojo desencadenó una gran ofensiva que en algunos puntos fue contenida por los soldados flamencos, destacándose especialmente durante las semanas próximas los niños de las Juventudes Hitlerianas Flamencas del 68º Regimiento SS de Granaderos a la hora de provocar bajas a los soviéticos en Prenzlay y los veteranos del 27º Batallón SS de Cazacarros que destruyeron numerosos tanques rusos en Eberswalde.

Artilleros de la 27ª División SS de Granaderos Flamenca “Langemarck” con un cañón PaK 40.

Cuando el 30 de Abril se suicidó Adolf Hitler en Berlín y el 2 de Mayo se enteraron los componentes de la 27ª División SS de Granaderos Belga Flamenca “Langemarck”, el general Thomas Müller ofreció a sus hombres licenciarse para poder escapar, aunque un buen grupo todavía se quedó peleando en el Río Oder, unos pocos en la Batalla de Berlín e incluso un buen puñado en la ciudad de Stettin antes de caer en manos de las tropas soviéticas la jornada del 4. Finalmente la mayor parte de los componentes flamencos de la unidad se rendirían a las fuerzas de los Aliados Occidentales, mientras que el 8 de Mayo lo harían los últimos contingentes al Ejército Rojo en Meckelemburgo.

Terminada la Segunda Guerra Mundial, la 27ª División SS de Granaderos Belga Flamenca “Langemarck” fue disuelta y sus voluntarios enviados Bélgica. Lamentablemente al regresar a su país la mayoría fueron represaliados por el Gobierno de Bruselas acusados de traición, algo absurdo porque simplemente habían luchado contra la Unión Soviética, siendo algunos de los veteranos fusilados como por ejemplo Gustke Claes, sin contar los fallecidos en los gulags de Siberia que fueron capturados por el Ejército Rojo. Incluso héroes como el artillero Remy Schrijnen fue encarcelado (posteriormente escaparía a Alemania Occidental en 1962), mientras que el general Conrad Schellong se exilió en Estados Unidos.

La 27ª División SS de Granaderos Belga Flamenca “Langemarck” al igual que muchas otras formaciones extranjeras de las Waffen-SS fue una excelente unidad que contó con un elevado espíritu combativo y también con gran eficacia en el desempeñó de sus funciones durante las innumerables campañas que libró en el Frente Oriental entre 1941 y 1945. Gracias a estas tropas flamencas de alto nivel militar, se pudo estancar en determinadas ocasiones el avance del Ejército Rojo y retrasar su avance sobre algunos puntos estratégicos de Europa en momentos clave de la Segunda Guerra Mundial.

 

Bibliografía:

-Carlos Caballero Jurado, Cruces de Abedul. Voluntarios Flamencos en la Campaña de Rusia 1941-45, García Hispán Editor (2018), p.27-76
-Chris Bishop, Divisiones Waffen-SS, “27ª División SS Freiwilligen Grenadier Langemarck”, Libsa (2009), p.176-177