15ª División SS de Granaderos “Lettische I”

Los Países Bálticos y sobretodo Letonia fueron los pueblos de Europa que más voluntarios aportaron al fenómeno de las Waffen-SS durante la Segunda Guerra Mundial. La 15ª División SS de Granaderos Letones “Lettische I” no fue una excepción porque entre 1944 y 1945 defendió su patria de los asaltos del Ejército Rojo, protagonizando verdaderas hazañas bélicas dentro del contexto del Frente Oriental.

Formación

Originalmente la 15ª División SS de Granaderos Letones “Lettische I” nació siendo la Legión Letona “Latviesu Legion”. Esta unidad proyectada por Walter Schröder, comisario de las SS en Letonia, por aquel entonces ocupada por el Tercer Reich desde 1941, fue de complicada creación porque como por el momento los alemanes se negaban a reconocer la futura independencia del país báltico, las negociaciones se estancaron con el representante independentista Alfrêds Valdmanis que envió el gobierno títere articulado en el Directorio Letón. Solamente la derrota del Eje en la Batalla de Stalingrado y la amenaza cada más más plausible de una nueva invasión por parte de la Unión Soviética, forzó a ambas partes a ceder porque tras una segunda reunión organizada por el comisario Friedrich Jeckeln el 10 de Febrero de 1943, los letones hubieron de continuar reconociendo la soberanía germana, pero éstos últimos tuvieron que conceder una amnistía a todos los presos políticos de nacionalidad letona y devolver a sus legítimos dueños las propiedades confiscadas por los rusos durante la agresión de 1940 (que hasta entonces había gestionado el Ejército Alemán).

Emblema de la 15ª División SS de Granaderos “Lettische I”.

La instrucción de la Legión Letona se efectuó fuera de Letonia, concretamente en los cuarteles de Velikiye Luki que se encontraban a 80 kilómetros de la frontera de su patria, siendo el entrenamiento supervisado por el general Peter Hansen, un voluntario oriundo de Chile. Así fue como a mediados de 1943 su organigrama creció a 13.288 efectivos entre 367 oficiales, 1.301 suboficiales, 10.770 soldados y 850 reservistas repartidos en los 32º, 33º y 34º Regimientos SS de Granaderos, el Regimiento SS de Artillería, el Batallón SS de Fusileros, el Batallón SS de Ingenieros, la Compañía SS de Reconocimiento, la Compañía SS de Artillería Antiaérea y la Compañía SS Cazacarros bajo el mando compartido del general alemán Carl Friedrich Von Pückler-Burghauss y el general letón Rûdolfs Bangerskis, este último veterano de la Guerra Ruso-Japonesa, la Primera Guerra Mundial, la Guerra Civil Rusa y la Guerra de Independencia Letona. Una vez completado el adiestramiento y las plazas previstas, en parte porque se aceptaron algunos rusos blancos de etnia latgal, bielorrusos y todos los varones movilizados nacidos entre 1915 y 1924, la unidad alcanzó a finales de 1943 los 15.192 voluntarios y a inicios de 1944 los 20.000, siendo rebautizada la formación como 15ª División SS de Granaderos Letones “Lettische I”.

Operaciones

A inicios de 1944, la 15ª División SS de Granaderos Letones “Lettische I” fue sacada de Letonia y enviada al Frente Oriental del norte de Rusia, aunque manteniéndose a la retaguardia de Staraia Russa, próxima a la primera línea en Novosokólniki como parte del XVI Ejército Alemán del general Christian Hansen. Originalmente la idea era que los soldados, que por aquel entonces sólo habían hecho de cuarenta a sesenta días de instrucción militar, se fuesen familiarizando con el terreno junto a las veteranas 83ª y 205ª Divisiones de Infantería Alemanas, por lo menos hasta que de manera inesperada el Ejército Rojo desencadenó una ofensiva el 2 de Febrero que forzó a los letones a reubicarse 200 kilómetros más al norte de Belebelka y sobre un frente de 25 kilómetros en el Río Redya, aunque poco después de sostener algunas escaramuzas en torno a bosques y pantanos, el 21, tuvieron que descender hacia el sur para quedar atrincherados sobre la “Posición Panther” del Río Velikaya la jornada del 29. Solamente el 33º Regimiento SS de Granaderos Letón resultó cercado en la huida, pero por suerte las tropas letonas que estaban muy bien dirigidas por el coronel Vilis Janums rompieron el anillo y marcharon a pie durante 30 horas ininterrumpidas hasta alcanzar la seguridad de sus líneas a 60 kilómetros de distancia.

Soldados de la 15ª División SS de Granaderos “Lettische I”.

La primera gran ofensiva a la que hubo de hacer frente al 15ª División SS de Granaderos Letona tuvo lugar a las 6:40 horas del 16 de Marzo de 1944 cuando el Ejército Rojo inició un potente bombardeo de artillería contra el Río Velikaya, seguido a las 7:00 por un ataque de infantería y tanques de la 23ª División de Guardias que a las 11:00 desalojaron a las tropas letonas de la Cota 93.4 y de las aldeas de Sapronovo y Oshidkovo, destruyendo durante la acción una compañía al completo. Afortunadamente los letones se reagruparon con rapidez y tras organizar un contingente bautizado como “Grupo Silgalis” o “Kampfgruppe Silgalis” contraatacaron contra los soviéticos y reconquistaron los pueblos de Sapronovo y Oshidkovo después de haber sufrido unas bajas de 200 efectivos. No obstante y pese a estas pérdidas tan elevadas, a la jornada siguiente, el 17, los letones obtuvieron un nuevo triunfo al rechazar un asalto y obligarles a los rusos a retirarse de la localidad de Hryapino, a costa de 62 bajas entre 15 muertos, 45 heridos y 2 desaparecidos.

Formando parte del VI Cuerpo SS Letón organizado en el verano de 1944, la 15ª División SS de Granaderos Letona combatió en Junio sobre el margen del Río Sanuhka y la Cota 228, y en Julio cerca de Ostrova sufriendo 60 bajas entre muertos y heridos. Precisamente el 10 fue víctima de una poderosa carga del Ejército Rojo en Kudever que forzó a sus combatientes a retroceder desde sus posiciones en Bardovo hasta Opochka, donde la jornada del 16 el 32º Regimiento SS de Granaderos resistió unas horas en el Río Zilupe a miles de tropas rusas y tanques T-34, siendo sus hombres expulsados hacia la propia frontera con Letonia después de numerosas bajas, contabilizándose entre las víctimas el comandante Kârlis Aperâts que recibió póstumamente la Cruz de Caballero.

La defensa de Letonia comenzó a finales de Agosto de 1944 cuando el Ejército Rojo cruzó la frontera ruso-letona y chocó con elementos de la 15ª División SS de Granaderos Letona en las inmediaciones de Kârsava y posteriormente en Jelgava, donde cientos de soviéticos causaron baja frente a los aguerridos patriotas que no pudieron impedir la caída de la ciudad. Las pérdidas encajadas por los letones fueron tan elevadas, que una vez contenidos los invasores en los bosques y entornos lacustres, los alemanes retiraron a la unidad de suelo letón y trasladaron sus fuerzas a Prusia Oriental, siendo las tropas letonas acuarteladas en la ciudad de Konitz con vistas a esperar la siguiente arremetida de los rusos en Polonia.

El 12 de Febrero de 1945, el Ejército Rojo desencadenó su ofensiva al norte de Polonia contra la 15ª División SS de Granaderos Letona que durante casi dos semanas resistió en las inmediaciones de Bromberg, soportando bajas muy elevadas que ascendieron a 350 muertos y heridos, estando entre los fallecidos el general Herbert Von Obwurzer que fue sustituido por el general Adolf Ax. Afortunadamente aquel sacrificio no fue en vano porque se rechazó varias veces a los rusos sobre las tierras situadas entre el Río Vísutula y el Río Oder, sin obviar con que se liberó de una bolsa a 1.000 letones de los batallones de construcción que previamente habían sido cercados al carecer de armas para defenderse. De igual manera se produjeron otras acciones muy destacadas, como por ejemplo el episodio en que el 34º Regimiento de Granaderos del oficial Julijs Kilitis y una batería de artillería al frente del oficial Janis Lusis, cubrieron el repliegue del resto de la división en Kujan, donde aprovechándose del terreno boscoso sobre la carretera que iba de Sypniewo a Zlotow, repelieron a los soviéticos el 29 de Febrero. Solamente la ruptura de la línea, forzó a los letones a retirarse hasta Podjace, donde tomando como posición las orillas del Río Gwada (previamente volaron los puentes), volvieron el 31 de Enero para detener a los rusos y destruir a un tanque SU-76.

Soldados de la 15ª División SS de Granaderos Letona desfilando en Riga.

A finales de Febrero de 1945, la 15ª División SS de Granaderos Letona del general Karl Burk contaba con 8.250 efectivos entre 250 oficiales y 8.000 soldados. A pesar de esta inferioridad respecto de sus enemigos, los letones combatieron contra el Ejército Polaco en Jastrowie, sufriendo unas 70 bajas; para a continuación lanzar una contraofensiva contra el Ejército Rojo bautizada como “Operación Sonnenwende” que pese a hacer retroceder unos kilómetros a los soviéticos y enlazar con las tropas germanas sitiadas en Kolberg, finalmente la misión acabó fracasando ante la manifiesta superioridad del enemigo en prácticamente todos los ámbitos. Como consecuencia de este revés, algunos elementos de la división que sumaban 3.000 hombres quedaron embolsados en Danzig, Gotenhafen y la Península de Hela, de los cuales la mayoría se rendirían a los rusos salvo algunos centenares que huyeron en barco hacia Dinamarca.

La defensa de Alemania comenzó en Abril de 1945 con el despliegue de la 15ª División SS de Granaderos Letona en Neubrandenburg y la orilla occidental del Río Oder. Curiosamente en esta última fase de la contienda, las escaramuzas contra el Ejército Rojo fueron escasas porque la unidad, que en aquellos instantes lideraba el coronel Vilis Janums, se limitó a replegarse hacia el oeste para entregarse al Ejército Estadounidense situado en el Río Elba durante la jornada del 27 de Abril. A pesar de todo, un grupo de letones de los 32º y 33º Regimientos de Granaderos optaron por continuar su “cruzada anticomunista” y combatieron con tenacidad entre las ruinas de la capital e incluso en la Cancillería de Adolf Hitler a lo largo de toda la Batalla de Berlín. Así pues y aunque muchos de los fugados cayeron bajo el fuego o prisioneros de las vanguardias soviéticas, el 2 de Mayo de 1945, un total de 824 efectivos entre 40 oficiales, 126 suboficiales y 658 soldados disolvieron a la 15ª División SS de Granaderos Letona y se rindieron al Ejército Canadiense en el Lago Schwerin.

Terminada la Segunda Guerra Mundial en 1945, los soldados de la 15ª División SS de Granaderos Letona fueron internados como prisioneros de los Aliados, hasta que al año siguiente, en 1946, fueron liberados del cautiverio. Como regresar a su patria era imposible al estar ocupada por la Unión Soviética, la mayoría se exiliaron a Estados Unidos, Gran Bretaña, Canadá, Australia o permanecieron en la República Federal Alemana. Una vez cayó el comunismo y se produjo la independencia de Letonia en 1991, muchos de los supervivientes no sólo regresaron a su hogar, sino que además fueron considerados como héroes nacionales.

 

Bibliografía:

-Antonio García Palacios, Cruces en la Nieve. La Resistencia Alemana y Letona en Curlandia 1944-45, “Del Primer Ejército Nacional a la Legión Letona”, HRM Ediciones (2020), p.94-113
-Redacción Serga, 15.Waffen-Grenadier-Division der SS [Lettische Nr.1], Revista Serga Nº110 (2017), p.36-39
-Redacción Serga, 15.Waffen-Grenadier-Division der SS [Lettische Nr.1], Revista Serga Nº113 (2017), p.36-39
-Carlos Caballero Jurado, David contra Goliat. Voluntarios Letones en la Campaña de Rusia 1941-45, “La 15 División Renace y Muere”, García Hispán Editor (1989), p.53-56
-Chris Bishop, Divisiones Waffen-SS, “15ª División SS Waffen Grenadier”, Libsa (2009), p.142-143