La familia SS

El pilar fundamental de las SS y en general del “Estado Nacionalsocialista” fue la institución de la familia. Clave para mantener la continuidad del pueblo alemán y la perpetuidad de la raza aria en el Tercer Reich, la Allgemeine-SS invirtió tiempo y dedicación a defender a ultranza los conceptos de matrimonio, hijos y el hogar.

Matrimonio

La Orden de Compromiso y Matrimonio de las SS aprobada por el Reichsführer Heinrich Himmler el 1 de Diciembre de 1931, exigía a los hombres aspirantes a casarse a cumplir una serie de requisitos y a la esposa candidata a superar determinadas normas y pruebas específicas para contraer matrimonio. Los pasos a seguir eran los siguientes:

-La mujer debía demostrar su pureza racial.
-La mujer no debía tener ninguna enfermedad ni discapacidad física o mental.
-La mujer debía poseer una herencia genética limpia y una sangre pura con antepasados arios al menos desde mediados del siglo XVIII.
-La mujer debía someterse a un examen efectuado por doctores expertos en medicina para determinar en una serie de pruebas de fecundidad su fertilidad.
-Las edades de la pareja no podían diferenciarse mucho en años de vida.
-La pareja debía compartir ciertas compatibilidades físicas para poder resultar una unión fértil.

Superadas las pruebas por los aspirantes al matrimonio, las SS otorgaban autorización a los cónyugues para casarse. No obstante, en caso de llevarse a cabo una boda sin el permiso previo o denegado por parte de la organización, el miembro era expulsado de las SS para siempre. Respecto a los mujeres de las SS que quisieran contraer matrimonio con un hombre fuera de la Orden Negra, el varón debía someterse a unas pruebas similares.

Las bodas de las SS se celebraban siguiendo los ritos pseudopaganos germánicos característicos de las diversas culturas celtas del norte de Europa. Normalmente la ceremonia se realizaba al aire libre o en edificios de las SS adornados con runas y ramitas de abeto, presidiendo el oficio el comandante más directo del varón. Una vez se reunían los dos cónyuges ante un altar con forma de urna en donde ardía una llama, éstos hacían un juramento de lealtad, intercambiaban los anillos y recibían como regalo pan y la sal (el primero evocando la fecundidad y el segundo la pureza de la tierra). Por último y para finalizar la celebración, se entregaba al novio un ejemplar del libro Mein Kampf y la pareja salía a través de una galería repleta de tropas de las SS que hacían el saludo militar.

Orden de Compromiso y Matrimonio de las SS:

1. Las SS son una asociación de hombres alemanes, definidos en función de su sangre nórdica y especialmente seleccionados.

2. De conformidad con la concepción nacionalsocialista del mundo, y reconociendo que el futuro de nuestro pueblo se basa en la selección y conservación de la buena sangre alemana, libre de la contaminación de cualquier enfermedad hereditaria, es imprescindible que todos los miembros de las SS obtengan la autorización del Reichsführer de las SS antes de contraer matrimonio.

3. El consentimiento para el matrimonio sólo se otorgará en función de consideraciones raciales o físicas, teniendo en cuenta la salud congénita.

4. Si un miembro de las SS se casa sin obtener antes la autorización del Reichsführer de las SS o si se casa aunque se le haya denegado la autorización, será expulsado de la misma.

Hijos

Oficialmente todas las parejas de las SS tenían la misión patriótica y racial de traer al mundo al menos a cuatro hijos, aunque en caso de no ser posible tal cosa, debían de adoptar huérfanos racialmente adecuados para educarlos en las doctrinas del nacionalsocialismo. Curiosamente cuando en una pareja nacía el primogénito, el Reichsführer Heinrich Himmler regalaba a los padres una cinta y un babero de seda azul que simbolizaba el nacimiento, el matrimonio, la vida y la muerte, además de entregarles también una taza y una cuchara de plata que evocaban el alimento eterno. De hecho, en caso de venir al mundo el cuarto hijo, enviaba una carta de felicitación a la familia que decía: “Eres un eslabón de la eterna cadena racial”.

Los bautismos de las SS también se oficiaron respetando los ritos paganos y nórdicos. Primeramente se envolvía al bebé en un mantón de lana sin teñir con hojas de roble, esvásticas y runas grabadas, momentos antes de que los padres posaran las manos sobre la cabeza del pequeño y pronunciasen nombres como Siegfred, Helga, Karl, Gudrun, Adolf o Himmler. Sorprendentemente, cuando un hijo nacía un 7 de Octubre, coincidiendo con la fecha de aniversario del Reichsführer, Heinrich Himmler se convertía en el padrino nominal de los niños.

Hogar

Como las familias SS eran muy numerosas dentro de la Orden Negra, se decidió establecer colonias según las regiones para que el marido pudiese estar cerca tanto de su cuartel como de su esposa y niños. Así fue como todo el personal casado fue alojado en confortables viviendas con excelentes servicios públicos, instalaciones deportivas y hasta guarderías gratis para dejar a los pequeños.

Usualmente las colonias de los miembros de las SS y sus familias fueron ubicadas a las afueras de las ciudades, cerca de los cuarteles o próximas a los campos de concentración de la Agencia “Totenkopfverbände”. Los soldados se alojaron en las áreas de Berlín, Graz, Viena, Radolfzell, Auschwitz, Oranienburg, Dachau y Buchenwald; mientras que los oficiales en Frankenhausen, Klagenfurt y Jüterbog.

 

Bibliografía:

Robin Lumsden, Historia Secreta de las SS, “La élite racial”, la Esfera de los Libros (2005), p.146-152
Editores de Time-Folio-Books, Hitler y el III Reich, las SS, “Capítulo 1 ¡El futuro nos pertenece!”, Time-Folio-Books (2008) p.42-43