“Messerschmitt ME 109, las Águilas de la Luftwaffe” de Juan Campos Ferreira

Cuando pensamos en el caza por excelencia de la Fuerza Aérea Alemana en la Segunda Guerra Mundial, sin duda lo primero que se nos viene a la mente es el Messerschmitt Bf 190. A pesar de que este monoplaza no fue el mejor interceptor desplegado por la Luftwaffe, ya que desde 1942 le superaría en prestaciones el Focke Wulf Fw 190 y desde 1944 el imbatible reactor Messerschmitt ME 262, es indudable que fue el cazador estándar del Tercer Reich y numéricamente el más construido por su industria bélica, sin obviar con que fue el que más victorias se anotó frente a sus rivales y a bordo del cual más “ases” surgieron, como los míticos Erich Hartmann, Adolf Galland, Hans Marseille o Werner Mölders.

Hecha esta breve introducción sobre el Messerschmitt Bf 109, decir que todo lo expuesto con anterioridad lo encontraremos de manera mucho más amplia, detallada y analítica en el nuevo libro de Juan Campos Ferreira, publicado este año 2021 con la editorial HRM. Me refiero a su reciente obra técnica Messerschmitt ME 109, las Águilas de la Luftwaffe, donde nos presenta una auténtica biografía de dicho pájaro metálico, desde su gestación en el útero materno de las industrias de la Compañía Messerschmitt, a su bautismo de fuego en la Guerra Civil Española y por su puesto su dilatado papel en la Segunda Guerra Mundial desde la invasión de Polonia en 1939 hasta el colapso definitivo del Tercer Reich en 1945.

La estructura del libro Messerschmitt ME 109, las Águilas de la Luftwaffe es similar a la de otras obras que en el pasado ya ha publicado Juan Campos Ferrerira, como por ejemplo Tigers, la Garra Acorazada del Panzerwaffe (HRM, 2018). Esto último es importante remarcar si no conocéis al autor, pues salvo por el proceso de fabricación del arma a tratar, el estudio de su empleo operativo que ocupa la mayor parte del contenido suele estar dividido en capítulos según las unidades que la usaron, ya que de lo contrario quedaría un caótico “collage” que complicaría notablemente su comprensión y lectura. Así pues nos encontraremos la historia de cada escuadrón, denominados “Jagdgeschwader “, con sus alas, sus líderes, sus “ases”, sus campañas sobre los diferentes teatros, el ratio de derribos-bajas y por supuesto todo tipo de curiosidades. Aclarar que el exhaustivo trabajo no deja un sólo escuadrón sin abordar, incluyendo los más extraños y exóticos, siendo mi favorito el “5º Jagdgeschwader Eismeer” que cubrió todo el frente del Círculo Polar Ártico con base en Petsamo, defendiendo el norte de Finlandia y atacando objetivos rusos en la Península de Kola y el puerto de Múrmansk.

A lo largo de toda la obra Juan Campos Ferreira nos cuenta anécdotas de lo más interesantes y desconocidas que irán a apareciendo a medida que nos sumerjamos en la historia de las diferentes escuadrillas. Entre las que más me han llamado la atención y he podido aprender durante la lectura están el uso que hicieron los Messerschmitt Bf 109 de bombas convencionales para derribar a las “fortalezas volantes” sobre Alemania; o bien la utilización de estos interceptores como cazabombarderos navales, los cuales solo se anotaron el hundimiento de algunas embarcaciones menores, con la excepción del crucero inglés HMS Fiji echado a pique a Creta.

Fuera de las fronteras del Tercer Reich, el Messerschmitt Bf 109 operó con muchas otras naciones, a veces con unidades de extranjeros dentro de la Luftwaffe, otras porque les vendió sus cazas a terceros o simplemente porque sus socios lo fabricaron comprando la patente. Obviamente el libro no olvida este aspecto porque nos narra los increíbles de éxitos de los Messerschmitt Bf 109 en el Frente del Este que estuvieron al servicio de Rumanía, Hungría, Finlandia, Eslovaquia o la “Escuadrilla Azul” enviada por España, así como su empleo por Yugoslavia en 1941 o por Suiza para defender su espacio aéreo neutral. Algo muy curioso fueron los Messerschmitt Bf 109 al servicio de la Rusia Blanca del general Andrei Vlasov o una pequeña escuadrilla de la República Social Italiana que defendió Viena en 1944.

En mi caso he de reconocer que Messerschmitt ME 109, las Águilas de la Luftwaffe me ha vuelto a despertar esa pasión dormida que siendo un chaval de 14 años me producían todos los tipos de aviones de la Segunda Guerra Mundial, cuando era habitual coleccionar figuras, ensamblar maquetas o derribar cazas enemigos a los mandos de un videojuego. Así que para concluir voy a recomendar altamente esta obra, especialmente si se es amante de la aviación en el segundo conflicto a escala mundial y más aún de la legendaria Luftwaffe.

Rubén Villamor.