“Cruces en la Nieve. La Resistencia Alemana y Letona en Curlandia, 1944-45” de Antonio García Palacios

El Frente Oriental de la Segunda Guerra Mundial es un tema que nunca deja de sorprendernos desde su cierre hace ya 75 años. Precisamente las últimas tropas en capitular sobre el que fue el teatro de operaciones más mortífero de la contienda, no lo hicieron ni en Berlín ni en algún punto de Austria, sino nada menos que en Letonia el 9 de Mayo de 1945, cuando todo el Grupo de Ejércitos Norte que había quedado atrapado entre la Península de Curlandia y las costas del Mar Báltico, se rindió después de más de siete meses y medio de asedio a las tropas del Ejército Rojo. Eso mismo nos cuenta el escritor Antonio García Palacios en su nueva obra Cruces en la Nieve. La Resistencia Alemana y Letona en Curlandia, 1944-45.

Antonio García Palacios, un profesor de Geografía e Historia nacido en Ávila en 1987, quién ya es muy conocido desde hace tiempo por sacar otros títulos con la editorial HRM. Entre sus publicaciones antes de esta última, cuya línea se centra siempre en campañas muy diversas pero que tienen al Ejército Rojo como protagonista, están La Guerra Oculta, el Conflicto Soviético-Japonés 1939-1945 que precisamente fue el primer libro suyo que leí acerca de la Guerra del Khalkhin-Gol y la invasión rusa a Manchuria; pero también La Batalla del Lago Balatón, el final de las Waffen-SS sobre la ofensiva germano-húngara sobre el corazón del territorio magiar en el último año de la contienda; o Rumanía 1944, el Martillo de Stalin golpea los Cárpatos que trata la campaña de Iasi-Chisinâu, la mayor derrota militar en la Historia del Eje.

Este año 2020, de nuevo Antonio García Palacios nos trae una obra sobre un acontecimiento conocido de la Segunda Guerra Mundial, pero que jamás nadie aborda ni tan siquiera existen publicaciones en casi ningún idioma, siendo precisamente dicho escritor el primer español en atreverse con un proyecto de esta naturaleza. Me refiero al asedio de la Península de Curlandia entre Octubre de 1944 y Mayo de 1945, donde el Ejército Rojo se estrelló una y otra vez para desalojar al Grupo de Ejércitos Norte conformado por una mezcolanza de tropas alemanas y colaboracionistas letonas que escribieron una de las epopeyas más impresionantes de la Historia Militar.

El libro se distribuye en varios apartados que siguen un orden cronológico desde incluso antes del estallido de la Segunda Guerra Mundial, pues para comprender la batalla que va a tener lugar entre 1944 y 1945, hay que conocer a sus principales protagonistas que son los soviéticos, los alemanes y los letones, estos últimos peleando en su propio país. Por tal motivo el principio de la obra comienza con la situación política de Letonia desde su guerra de la independencia contra la Rusia Bolchevique, pasando por los posteriores movimientos fascistas letones hasta el régimen autoritario del Presidente Kârlis Ulmanis; para acto seguido sumergirnos en la invasión de la Unión Soviética en 1939 que coincidió con el inicio de las hostilidades en Europa, así como la inmediata represión de miles de ciudadanos a manos del régimen comunista.

Con la “Operación Barbarroja” en marcha y la ocupación del Tercer Reich a Letonia en 1941, Antonio García Palacios nos explica la relación entre alemanes y letones, al principio de amistad, pero que poco a poco derivará en una desilusión generalizada por parte de los segundos debido a las intenciones expansionistas hitlerianas del “espacio vital” o “Lebensraum”. A pesar de todo y como siempre el miedo de los letones al comunismo fue mucho mayor que no a los alemanes, los casos de colaboracionismo entre 1941 y 1944 fueron incontables, algo que el autor recoge de manera magistral presentándonos a las principales fuerzas letonas cooperantes, como los batallones de defensa de la Policía Auxiliar o las 15ª y 19ª Divisiones de Granaderos “Lettische” de las Waffen-SS, así como otras unidades menores pero no por ello menos interesantes. Gracias a este extenso capítulo pude descubrir acerca de la existencia de nada menos que ¡un escuadrón letón en la Luftwaffe!.

Aunque durante la primera mitad del libro el autor se dedica a contarnos infinidad de cosas sobre Letonia que aparentemente no tienen nada que ver con la Batalla de Curlandia, realmente es necesario para entender posteriormente el desarrollo de las operaciones bélicas. Al fin y al cabo los letones fueron junto a rusos y alemanes el “otro ejército” que participó en esta campaña, ya que un considerable porcentaje de las tropas sitiadas fueron de esta nacionalidad, una cifra imposible de calcular, pero que si nos atenemos al libro del profesor Carlos Caballero Jurado de David contra Goliat. Voluntarios Letones en la Campaña de Rusia 1941-45 publicado en los años noventa nos da una cifra a la baja de 148.000 en 1944, con lo cual no es descabellado pensar que el número de fuerzas letonas atrapadas en el cerco debió ser espectacular. Es más la participación de los letones durante el asedio no sólo fue a nivel militar, sino político y diplomático porque Berlín no tuvo más remedio que recular ante la mala marcha de la guerra y reconocer al Comité Nacional Letón, lo que de facto a principios de 1945 convirtió a Curlandia en el único territorio independiente de Letonia por tan sólo unos meses.

Respecto a la otra mitad del contenido de Cruces en la Nieve, decir que la obra ya nos introduce en el ámbito de lo puramente bélico. A partir de aquí podemos dividir el ensayo en dos bloques cronológicos: el embolsamiento del Grupo de Ejércitos Norte desde Agosto hasta Octubre de 1944, y el asedio desde Octubre de 1944 hasta Mayo de 1945. El primer bloque está dedicado a la denominada “Ofensiva de Riga” que siguió al poco de terminar la “Operación Bagration” con un gran movimiento de pinza del Ejército Rojo sobre los Países Bálticos, a la conquista de gran parte de Letonia y al cierre de la “Bolsa de Curlandia” después de que las vanguardias rusas alcanzasen la costa del Mar Báltico. El segundo bloque es precisamente el propio cerco de la Península de Curlandia, donde se nos detallan los continuos intentos de penetrar en el perímetro protagonizados por los soviéticos a lo largo de más de siete meses, todos infructuosos y con una enorme cantidad de bajas humanas y materiales, a todas luces injustificables cuando el Grupo de Ejércitos Norte ya estaba sentenciado.

En general el libro está muy bien estructurado, posee abundante información en cada bloque, sin quedarse corto pero tampoco sin saturar al lector. Además a medida que uno profundiza en el texto, los análisis más allá de las operaciones bélicas son frecuentes en asuntos de importancia capital para contextualizar el momento histórico, ya que nos proporcionan datos y aportes de carácter económico o industrial, pero también agrícolas, comerciales y hasta de la modesta marina mercante letona. Y qué decir de un capítulo muy llamativo acerca de la guerrilla letona de los Hermanos del Bosque, unos partisanos que combatieron a los soviéticos entre 1940 y 1950; así como de la increíble historia de un prófugo, Jânis Pînups, que permaneció escondido de los comunistas durante 50 años hasta que se dio a conocer en 1995.

Para concluir voy a decir que Cruces en la Nieve. La Resistencia Alemana y Letona en Curlandia, 1944-45, es hasta la fecha el mejor libro de Antonio García Palacios, eso sí, al menos esa es mi opinión después haber leído todas sus obras anteriores. Gracias a esta publicación de la editorial HRM por primera vez en español todos los aficionados a la Segunda Guerra Mundial van a tener un trabajo de referencia sobre la “Bolsa de Curlandia”, una batalla que todo el mundo siempre ha sabido que existe, pero que jamás nadie había tenido la oportunidad de indagar.

Rubén Villamor.