“Acorazados de la Segunda Guerra Mundial. Un Estudio Técnico (1921-1945)” de Manuel González López

Jamás pensaba que haría una reseña sobre un libro orientado a cuestiones técnicas, o al menos eso es lo que uno interpreta al ver la portada, cuando cayó en mis manos esta obra de Manuel González López. Acorazados de la Segunda Guerra Mundial. Un Estudio Técnico (1921-1945) es el primer gran trabajo elaborado por este químico de la industria conservera, quién pese a no tener ninguna relación con el mundo militar salvo como hobby, nos ha traído una auténtica joya que esperemos no sea la última.

Normalmente cuando alguien escribe una obra científica orientada al armamento, ya sea sobre aviones, buques, tanques, cañones, etcétera, siempre está enfocado a un tipo de lector muy específico, pues la mayor parte de los aficionados a la historia suelen escoger temáticas mucho más genéricas u otros ámbitos más comunes como por ejemplo son los diferentes episodios bélicos de un conflicto o las campañas más conocidas. La razón de ello es que leer sobre las características del motor de pistón de un caza o de la suspensión del chasis de un carro es algo que se considera bastante aburrido. No obstante y contra lo que mucho pensáis, éste no es el caso del presente libro publicado por la editorial HRM sobre un arma tan popular de la Segunda Guerra Mundial como son los acorazados.

Con Acorazados de la Segunda Guerra Mundial. Un Estudio Técnico (1921-1945), el autor hace que un libro cargado de materia técnica no solo sea una obra encaminada a hacer feliz a su público natural, sino que también es extensible a cualquier aficionado del conflicto independientemente de que le atraigan las cuestiones técnicas o no. Aunque algo así es muy difícil de conseguir, Manuel González López lo ha logrado con creces por tres motivos que a continuación voy a exponer:

-1º) La manera de explicar las principales partes técnicas de un acorazado, las cuales constituyen el primer bloque del libro, son descritas de un modo tan sencillo y comprensible, con vocabulario fácil e introducidas casi a cucharaditas sin extenderse en detalles inútiles, que hacen que el lector entienda de una sola pasada lo que nos está queriendo decir el autor. Gracias a este procedimiento de divulgación no es difícil llegar a comprender el funcionamiento de cosas que hasta ese momento nos habían parecido muy alejadas de nuestras capacidades intelectuales, como por ejemplo los tipos de blindaje, la estructura de los torreones o los telémetros. Especialmente interesante es conocer las distintas fases de disparo de las torretas con todos los factores que intervienen, desde la curvatura y rotación de la tierra, a la velocidad inicial y posterior de los proyectiles, así como el desplazamiento del barco enemigo, la resistencia y presión del aire, el viento, climatología, etcétera.

-2º) Los motivos y las razones del por qué cada nación decidió construir sus diferentes clases de acorazados es una parte fundamental de la obra. En este apartado no solo llama la atención la competitividad entre los principales rivales encarnados por Estados Unidos y Japón, Reino Unido y Alemania, e Italia y Francia; sino también cómo la botadura de un barco propiciaba con efecto inmediato en el país adversario la construcción de otro mejor, desatándose una carrera armamentística que en ocasiones generó tensos debates entre los analistas y poderes que debían financiar estos proyectos como el aumento o reducción del tonelaje, piezas de mayor o menor calibre, incremento de velocidad en detrimento del blindaje, etcétera.

-3º) La vida operativa de cada acorazado botado posteriormente al año 1921 comprende la otra mitad del libro. Dentro de este bloque se encuentra descrita la participación de los buques en las diferentes operaciones navales y batallas de la Segunda Guerra Mundial (en el caso de la “Clase Iowa” también hay un episodio dedicado a la Guerra Fría). Según su nacionalidad, los barcos que aparecen son los siguientes:
-Estadounidenses: USS North Carolina, USS Washington, USS South Dakota, USS Indiana, USS Massachusetts, USS Alabama, USS Iowa, USS New Jersey, USS Missouri y USS Wisconsin.
-Británicos: HMS Nelson, HMS Rodney, HMS King George V, HMS Prince of Wales, HMS Duke of York, HMS Anson y HMS Howe.
-Alemanes: Scharnhorst, Gneisenau, Bismarck y Tirpitz.
-Franceses: Dunkerque, Strasbourg, Richelieu y Jean Bart.
-Italianos: Littorio, Vittorio Véneto y Roma.
-Japoneses: Yamato y Musashi.
-Otros: El británico HMS Vanguard que fue construido después de la Segunda Guerra Mundial, así como los “acorazados de bolsillo” alemanes Graf Spee, Admiral Scheer y Deutschland que en realidad eran una especie de cruceros ligeros rápidos, además de los norteamericanos HMS Alaska y HMS Guam que equivaldrían a cruceros pesados.

Para resumir, Acorazados de la Segunda Guerra Mundial. Un Estudio Técnico (1921-1945) es un libro altamente recomendable para conocer un poco mejor y de forma sencilla el ámbito naval de este conflicto desde el punto de vista de las unidades de superficie más pesadas. Fácilmente reconocible en las librerías por las torretas artilladas del acorazado francés Richelieu en la portada, es una obra que no puede faltar, gusten las cuestiones técnicas o no, ya que puedo asegurar que no defraudará a los lectores.

Rubén Villamor.