Retirada de Libia

La derrota del Afika Korps en la Batalla de El-Alamein en Noviembre de 1942 y los inmediatos desembarcos de las tropas de Estados Unidos sobre Marruecos y Argelia durante la «Operación Torch», obligó a las fuerzas del Eje a asentarse sobre la denominada «Cabeza de Puente de Túnez» por encontrarse mucho más cerca de sus bases de aprovisionamiento en Sicilia. Ante este peligroso panorama en que las divisiones supervivientes ítalo-germanas del mariscal Erwin Rommel corrían el riesgo de quedar atrapadas por el VIII Ejército Británico en que las perseguían desde Egipto, los Estados Mayores de Italia y Alemania no tuvieron más remedio que decretar la evacuación escalonada de Libia, no sin antes retrasar en lo máximo posible a sus oponentes en puntos como el El-Agheila o la capital de Trípoli.

Huida de Egipto y Cirenaica

Justo al concluir la Batalla de El-Alamein el 6 de Noviembre de 1942, la climatología jugó en favor del Afrika Korps porque se desataron unas lluvias torrenciales poco habituales en el Desierto del Sáhara que impidieron operar a la aviación anglo-estadounidense y mantuvieron inmovilizado al VIII Ejército Británico, cuyas tropas tan sólo podían circular por los escasos pasillos abiertos en los campos de minas plantados por el Eje. Gracias al embotellamiento de tráfico y atascos de vehículos que padecieron los Aliados, las fuerzas del mariscal Erwin Rommel escaparon sin ser molestadas del noroeste de Egipto.

La persecución del VIII Ejército Británico fue bastante lenta, algo que le granjeó numerosas críticas al general Bernard Montgomery, ya que al recuperar el control de sus dominios perdidos en Egipto con Mersa Matruh el 8 de Noviembre y Sidi Barrani el 9, las fuerzas del Afrika Korps se le escaparon intactas. Al cruzar la frontera con Libia el 11 de Noviembre, el único éxito de los ingleses fue reducir a un regimiento de tropas italianas que ofrecieron una breve resistencia hasta capitular el Fuerte Capuzzo, los carros británicos atravesaron cerca de Sollum el estratégico Paso de Halfaya.

El VIII Ejército Británico recuperando la plaza de Sidi Barrani en Egipto.

A partir del 12 de Noviembre la carrera de los tanques del VIII Ejército Británico fue imparable porque tomaron Bardia y entraron victoriosos en el simbólico puerto de Tobruk, antes de dividir sus fuerzas sobre Cirenaica ocupando Derna sobre la Vía Balbia y descendiendo la 7ª División Blindada Británica sobre las profundidades del Desierto del Sáhara hasta apoderarse del enclave de Msus la jornada del 17. Al cabo de dos días, el 19, los ingenieros italianos volaron con explosivos las instalaciones portuarias de Bengasi, poco antes de ser conquistada la ciudad por las unidades motorizadas inglesas, los cuales durante todo este período sufrieron más de 1.000 muertos a causa de las minas y artefactos explosivos plantados en la arena por los ingenieros del Eje.

Batalla de El-Agheila

El mariscal Ettore Bastico que comandaba las Fuerzas Armadas Italianas en Libia, se apropió del mando provisional del Afrika Korps en conjunción con el mariscal Erwin Rommel, quién tras su visita a Adolf Hitler en Berlín, con el que tuvo una tensa discusión acerca de su insistencia en evacuar África del Norte, al final optó por fijar una nueva línea de defensa sobre la demarcación con Tripolitania en El-Agueila. En este sector precedido por una barrera de 35.000 minas, el «Zorro del Desierto» situó a 65 tanques entre 35 alemanes Panzer III o IV y 30 italianos M13/40 pertenecientes a elementos de 15ª División Panzer, la 90ª División Ligera, las 131ª y 132ª Divisiones Blindadas «Centauro» y «Ariete», y la Brigada Paracaidista «Ramcke»; permaneciendo como reserva en Trípoli unidades de la 1ª División de Camisas Negras «Giovanni Fascisti» y las 16ª y 80ª Divisiones de Infantería «Pistoia» y «Spezia».

Las fuerzas del VIII Ejército Británico que intentarían romper la línea del Afrika Korps en El-Agheila estaban agotadas y lejos de sus bases de aprovisionamiento al haber recorrido 1.200 kilómetros desde su punto de partida en El-Alamein. Se trataba de un contingente de 164 tanques y 1.500 vehículos con varios millares de hombres pertenecientes a la 7ª División Blindada Británica, la 2ª División de Infantería Neozelandesa, la 51ª División de Infantería Escocesa «Highland» y los Dragones de Guardias Reales, todos adscritos al XXX Cuerpo Británico del general Oliver Leese.

Vehículo blindado inglés Daimler en el avance sobre Libia.

El 11 de Diciembre de 1942 dio comienzo la Batalla de El-Agheila con un ataque frontal del XXX Cuerpo Británico que avanzó muy lento, aproximadamente un kilómetro por hora, logrando tan sólo los Dragones de Guardias Reales una pequeña ruptura por Trigh Marada, ya que la 51ª División de Infantería Escocesa «Highland» fue detenida en los campos de minas. Bastante peor le fue a la 7ª División Blindada Británica porque después de contonear la laguna salada de las Marismas de Sebchet Gheizel, de repente se dio de bruces con una emboscada de los carros italianos de las 131ª y 132ª Divisiones Blindadas «Centauro» y «Ariete» que destruyeron 22 tanques a los ingleses.

La maniobra de flanqueo de la la 2ª División de Infantería Neozelandesa más al sur y el descubrimiento por parte de la aviación del Eje de más de 300 vehículos que les acompañaban la jornada del 13, condujo al mariscal Erwin Rommel a decretar la retirada de El-Agheila para evitar un enfrentamiento, algo que se hizo gradualmente primero hacia el Desfiladero de Mougtaa el día 15, donde chocaron blindados Sherman y Grant contra 17 tanques Panzer III y IV, viéndose entonces los alemanes forzados a replegarse a Bir El-Merduma y los italianos a abandonar el monumento fascista del Arco de los Filenos. Aunque con el movimiento de los soldados neozelandeses los hombres de la 90ª División Ligera quedaron atrapados cerca de Nofilia, los germanos rompieron el asedio la jornada del 17 y escaparon causando la destrucción de 22 tanques británicos y 48 bajas a las tropas neozelandesas entre 11 muertos, 29 heridos y 8 prisioneros.

Caída de Trípoli

La nueva línea de defensa fijada por el Afrika Korps se estableció entre Homs y Tarhouna el 2 de Enero de 1943 con una fuerza que había aumentado a 93 tanques entre 36 alemanes y 57 italianos, así como con 346 piezas de artillería entre 176 anticarro y 170 de campaña. El problema era que el VIII Ejército Británico durante las dos semanas siguientes reunió a 450 tanques, 200 vehículos blindados y 500 aviones, todos debidamente abastecidos a diferencia del Eje debido a que los ítalo-germanos estaban al mínimo de gasolina y munición.

El 15 de Enero de 1943 el XXX Cuerpo Británico reanudó la ofensiva con un bombardeo preliminar de artillería y varios asaltos de tropas que quedaron varadas en las campos de minas, tal y como le sucedió a la 51ª División de Infantería Escocesa «Highland» tras ser detenida por la 90ª División Ligera en la Vía Balbia, algo que sin duda fue aprovechado por el Afrika Korps para abandonar el eje de Buerat y replegarse 80 kilómetros, exactamente igual que hicieron los ítalo-germanos el 16 con una segunda retirada de 80 kilómetros. A pesar de que la 7ª División Blindada Británica trató de envolver a sus oponentes desde el sur, el «Zorro del Desierto» efectuó un golpe de gancho con la 15ª División Panzer sobre el área de Fortino que concluyó en un rotundo éxito porque fueron destruidos 52 tanques ingleses por tan sólo dos alemanes.

La jornada del 19 de Enero la situación del Afrika Korps era crítica porque los soldados alemanes e italianos abandonaron definitivamente la línea entre Homs y Tarhouna, conteniendo a duras penas la 90ª División Ligera y la Brigada Paracaidista «Ramcke» a los carros de la 7ª División Blindada que se colaron por Garian. Milagrosamente en el repliegue fueron capturados unos pocos oficiales británicos que portaban un maletín, en cuyos documentos se exponía que se el plan del general Bernard Montgomery era hacer una maniobra de flanqueo a 50 kilómetros de Trípoli por Zaouia. Gracias a que el mariscal Erwin Rommel fue consciente de que todas sus fuerzas podían quedar rodeadas y aniquiladas, el 20 de Enero convocó una reunión de urgencia con el mariscal Albrecht Kesselring de la Fuerza Aérea Alemana en el Mar Mediterráneo, el mariscal Ettore Bastico en calidad de gobernador de Libia y con su enlace el general Ugo Cavallero, a quienes convenció de la necesidad de abandonar el territorio Libio para refugiarse en Túnez y unirse al XV Ejército Alemán que ya combatía allí contra los Aliados.

Desde el 20 de Enero los ingenieros del Ejército Italiano se dedicaron a destruir los muelles, instalaciones portuarias y almacenes del puerto de Trípoli para evitar que pudiesen ser utilizados a corto plazo por los Aliados. Después de dos días de sabotear todas las infraestructuras e incluso celebrarse una ceremonia mediante la que se licenció a las tropas coloniales libias de las Fuerzas Armadas Italianas, la noche del 22 las divisiones del Eje y los mandos del Afrika Korps se retiraron de la capital de Libia. Al día siguiente, el 23 de Enero de 1943, los soldados del VIII Ejército Británico entraron triunfales en Trípoli, uno de los objetivos más codiciados por los ingleses en el Norte de África desde que había empezado la Segunda Guerra Mundial.

Tanque británico Valentine entrando en las calles de la capital libia de Trípoli.

Aproximadamente los Aliados sufrieron unas 1.100 bajas y la destrucción de 96 tanques durante la fugaz conquista de tres meses a Libia, mientras que el Afrika Korps tan sólo unas 450 bajas, casi todos prisioneros italianos, así como la pérdida de 20 tanques y 25 piezas de artillería. A pesar de que el repliegue fue obviamente una evidente derrota del Eje, el hecho de salvar a la mayor parte de las tropas ítalo-germanas en su totalidad y con la mayor parte de su material, convirtió a esta operación gestionada por el «Zorro del Desierto» en una obra maestra de las retiradas de la Historia.

Al amanecer del 26 de Enero de 1943, las últimas fuerzas del mariscal Erwin Rommel atravesaron la frontera líbico-tunecina para dejar la colonia de Libia en manos de los Aliados, algo que puso fin al sueño de Benito Mussolini de dominar un «Imperio Italiano-Africano». A partir de entonces el Afrika Korps se reconvertiría en el I Ejército Italiano al mando del mariscal Giovanni Messe, mientras que el «Zorro del Desierto» emprendería una nueva aventura africana que desembocaría en la campaña de Túnez.

Bibliografía:

-Antonio Muñoz Lorente, Duelo en el Desierto, la Campaña del Norte de África por el control del Mediterráneo, Volumen II, De El-Alamein a Túnez, «La retirada desde El-Agheila», Salamina (2021), p.229-258
-https://en.wikipedia.org/wiki/Battle_of_El_Agheila