Raids de Ceilán

Las impresionantes conquistas de Japón en 1942 estuvieron acompañadas de una serie de apabullantes victorias militares sobre las fuerzas militares del bando de los Aliados en todos los puntos de Asia y Oceanía. Aquel fue el caso de las incursiones aéreas protagonizadas por la aviación embarcada de la Marina Imperial Japonesa sobre la Isla de Ceilán y el Océano Índico que implicaron la destrucción y neutralización de prácticamente toda la Marina Real Británica en el Lejano Oriente.

Plan del Reino Unido

La Isla de Ceilán era parte del Imperio Británico desde 1815 como parte de un dispositivo estratégico fundamental para controlar el tráfico marítimo entre Oriente y Occidente. A raíz de dicho motivo con el inicio de la Guerra del Pacífico, la posesión de este lugar se volvió clave en 1942 por ser el eje central de las comunicaciones de todo el Océano Índico que conectaba las rutas entre la India, Australia, Sudáfrica, el Golfo Pérsico y el Canal de Suez con Egipto, ya que en caso de ser tomado el dominio insular con Japón, con toda seguridad se complicaría mucho el curso de la Segunda Guerra Mundial.

El 13 de Marzo de 1942 la Flota Oriental (Easter Fleet) al mando del almirante James Sommerville recibió órdenes por parte del Almirantazgo de Londres para articular la defensa de la Isla de Ceilán y el sur de la India. Así fue como se creó la Fuerza A del vicealmirante Denis Boyd con los dos portaaviones HMS Indomitable y HMS Formidable, un acorazado, cuatro cruceros y seis destructores; más la Fuerza B del vicealmirante Agernon Willis con el portaaviones HMS Hermes, cuatro acorazados, tres cruceros y ocho destructores; además de otras unidades de superficie como cruceros auxiliares, destructores y corbetas en las dos bases navales de Colombo y Trincolamee, cuya defensa estaba al cargo del almirante Geoffrey Layton.

Piezas de artillería del Regimiento Antiaéreo Ceilanés en Colombo.

La Flota Oriental reunió a un total de 31 navíos entre 3 portaaviones, 5 acorazados, 7 cruceros (6 británicos y 1 holandés), 14 destructores (9 británicos, 4 australianos y 1 holandés), 1 crucero auxiliar y 1 corbeta, más 140 aviones entre 55 cazas Hurricane, 12 cazabombarderos Fulmar, 45 biplanos Albacore, 19 torpederos Swordfish y 9 bombarderos Blenheim.

Flota Oriental:
-3 Portaaviones = HMS Indomitable, HMS Formidable y HMS Hermes
-5 Acorazados = HMS Warpsite, HMS Resolution, HMS Ramillies, HMS Royal Sovereign y HMS Revenge.
-7 Cruceros = HMS Cornwall, HMS Doretshire, HMS Emerald, HMS Enterprise, HMS Caledon, HMS Dragon y Jacob Van Heemskerck.
-14 Destructores = HMS Griffin, HMS Arrow, HMS Decoy, HMS Fortune, HMS Scout, HMS Paladin, HMS Panther, HMS Hotspur, HMS Foxhound, HMS Tenedos, HMAS Napier, HMAS Nestor, HMAS Norman, HMAS Vampire e Isaac Sweers.
-1 Crucero Auxiliar = HMS Hector.
-1 Corbeta = HMS Hollyhook.

Plan de Japón

La Marina Imperial Japonesa que lideraba el almirante Isoroku Yamamoto se dirigió en la primavera de 1942 al Océano Índico con la misión de obtener el control de aquellas aguas y dejar fuera de combate a la Flota Oriental del Imperio Británico. Así fue como la Flota Combinada se dividió en dos agrupaciones de ataque que se dividieron de la siguiente manera: la Fuerza de Choque del vicealmirante Chuichi Nagumo con los cinco portaaviones Akagi, Hiryu, Soryu, Shôkaku y Zuikaku, cuatro acorazados, tres cruceros y nueve destructores bombardearía las bases navales de Colombo y Trincolamee en la Isla de Ceilán; y la Fuerza Malaya del vicealmirante Jisaburô Ozawa con el portaaviones Ryûjô, seis cruceros y ocho destructores que patrullaría las aguas del Mar de Bengala cerca las costas con la India, acosando el tráfico mercante y lanzando un raid sobre los puertos indios de Visakhapatnam y Kakinada.

La Flota Combinada Japonesa reunió a un total de 40 navíos entre 6 portaaviones, 4 acorazados, 8 cruceros, 17 destructores y 5 submarinos, más 358 aviones entre 105 cazas Zero, 139 torpederos Nakajina B5N y 114 bombarderos en picado Aichi Val.

Marina Imperial Japonesa:
-6 Portaaviones = Akagi, Hiryu, Soryu, Shôkaku, Zuikaku y Ryûjô.
-4 Acorazados = Kongo, Haruna, Hiei y Kirishima.
-8 Cruceros= Tone, Chikuma, Abukama, Chôkai, Kumano, Mikuma, Mogami y Yura.
-17 Destructores = Urazake, Tanizake, Isokaze, Hamakaze, Kasumi, Arare, Kagero, Shiranuhi, Akigumo, Fubuki, Shirayuki, Hatsuyki, Murakamo, Amagiri, Asagiri, Shirakumo y Yugiri.
-5 Submarinos = I-2, I-3, I-4, I-5 e I-6.

Bombardeos a Ceilán

El 31 de Marzo de 1942 la Flota Oriental zarpó de la Isla de Ceilán hacia el sureste después de haber recibido un informe del Servicio de Inteligencia en el que se afirmaba la presencia de la Marina Imperial Japonesa. El rastreo en busca de sus oponentes se alargó durante dos días cerca de las Islas Maldivas, hasta que el 2 de Abril los ingleses comprendieron de que todo se trataba de un error y por tanto la misión fue abortada por el almirante James Sommerville. No obstante y pese a no haber localizado a sus oponentes, se cometió el error de dispersar innecesariamente tanto a la Fuerza A como a la Fuerza B, enviando al grueso de los efectivos con los portaaviones HMS Indomitable y HMS Formidable, así como a los acorazados, a una base secreta para recargar carburante en las Islas Addu; mientras que al resto de la escuadra se la separó mandando de vuelta al portaaviones HMS Hermes a Trincomalee y a los cruceros pesados HMS Doretshire y HMS Cornwall a Colombo.

Repentinamente el 4 de Mayo, un hidroavión de reconocimiento británico PBY Catalina descubrió a 360 millas náuticas al sureste de la Isla de Ceilán a una concentración de buques de la Fuerza de Choque que lideraba el vicealmirante Chuichi Nagumo. Nada más ser puesto en aviso el almirante James Sommerville, los ingleses no tardaron en entrar en pánico pues la mayoría de sus unidades estaban separadas las unas de las otras y navegando sin protección en dirección a distintos puertos ceilaneses, sin contar con que los modernos portaaviones HMS Formidable y HMS Indomitable se habían alejado 600 millas náuticas por encontrarse en las Islas Addu. Así fue como los mandos de la Flota Oriental se percataron de que iban directos a una catástrofe insalvable cuando la noche del 5 de Abril los nipones se prepararon para el ataque, designado como el “Día-C”.

Al amanecer del 5 de Mayo de 1945, un total de 127 aviones japoneses entre 36 cazas Zero y 91 bombarderos en picado Aichi Val al mando del capitán Mitsuo Fuchida aparecieron sobre el puerto de Colombo, siendo en seguida interceptados por 42 cazas británicos Hurricane y Fulmar, a los que muy pronto se unieron seis torpederos Swordfish que causalmente se dispusieron a sobrevolar la ciudad procedentes de Trincomalee. Como obviamente la calidad de los cazas Zero era muy superior, los nipones únicamente perdieron siete aparatos a costa de derribar veintisiete aviones ingleses entre los que se contaron quince Hurricane, seis Swordfish, cuatro Fulmar y dos hidroaviones de reconocimiento PBY Catalina. Una vez obtenido el control del cielo, a las 7:30 la aviación japonesa bombardeó el puerto de Colombo a placer porque las baterías del Regimiento de Artillería Antiaérea Ceilanés emplazadas en el Fuerte Colombo, el Cuartel de Echelon y el Parque de Galle Face Green apenas fueron efectivas porque los nipones descendieron impunes y arrojaron su carga contra los diversos objetivos, dañando algunas instalaciones militares y el dique, además de causar destrozos en el Estación de Maradana y desperfectos tanto en el Asilo de Angoda como en el Manicomio Mulleriwaya, matando a varios pacientes en las habitaciones. Mucho peor fue lo ocurrido en los muelles porque los bombarderos en picado Aichi Val incendiaron y hundieron al crucero auxiliar HMS Hector y poco después echaron a pique al destructor HMS Tenedos con 33 víctimas mortales entre oficiales y marineros.

Hundimiento del crucero pesado británico HMS Cornwall.

Durante el viaje de vuelta los aparatos de reconocimiento de la Fuerza de Choque avistaron a los cruceros pesados HMS Doretshire y HMS Cornwall a 240 kilómetros de la posición de los portaaviones liderados por el vicealmirante Chuichi Nagumo. Así fue como la segunda oleada destinada a Colombo, modificó el rumbo y se dirigió hacia esta presa mucho más valiosa que fue atacada a las 13:40 horas del mediodía por 56 bombarderos en picado Aichi Val. En primer lugar fue bombardeado el crucero HMS Doretshire que recibió los impactos de nueve bombas, una de las cuales estalló en su depósito de municiones que provocó un estallido y su rápido hundimiento en tan sólo ocho minutos; algo muy similar a lo que le sucedió al crucero HMS Cornwall que fue acertado por varios artefactos hasta que se fue a pique al cabo de veintidós minutos. Aunque 1.122 supervivientes pudieron ser rescatados del agua de un total de 1.546 tripulantes, 424 oficiales y marineros perdieron la vida en los dos cruceros HMS Doretshire y HMS Cornwall que desaparecieron para siempre bajo las aguas del Océano Índico.

Al día siguiente de los raids contra Colombo, el 6 de Abril, entró en acción la Fuerza Malaya que lideraba el vicealmirante Jisaburô Ozawa con la bandera insignia en el crucero Chôkai. Dicha agrupación efectuó sobre el Mar de Bengala una espectacular cacería durante la jornada porque con sus otros cruceros y destructores interceptó y hundió a nada menos que veintitrés cargueros de la Commonwealth, cuyas pérdidas brutas se calcularon en 112.312 toneladas. A continuación el portaaviones Ryûjô puso en el aire a dieciséis torpederos Nakajima B5N que sobrevolaron las costas orientales de la India y destruyeron numerosas instalaciones en los puertos de Visakhapatnam y Kakinada.

Dos días después de los raids contra Colombo y el litoral oriental de la India, el 8 de Abril, un hidroavión de reconocimiento PBY Catalina volvió a localizar a la Fuerza de Choque del vicealmirante Chuichi Nagumo a tan sólo 600 kilómetros de la Isla de Ceilán. Como recientemente el solitario portaaviones HMS Hermes había recalado en el puerto de Trincomalee después de dejar atrás el grueso de la Flota Oriental en las Islas Addu, se le ordenó junto a otras embarcaciones menores y al destructor australiano HMAS Vampire abandonar los muelles a la caída de la noche a sabiendas de que muy probablemente al amanecer se convertiría en un objetivo prioritario de la Flota Combinada Japonesa.

A las 6:00 horas de la madrugada del 9 de Abril de 1942, un total de 90 aviones japoneses de la Fuerza de Choque aparecieron sobre el puerto de Trincomalee para acto seguido enfrentarse en el aire a 33 aparatos británicos entre 17 cazas Hurricane, 7 cazabombarderos Fulmar y 9 bombarderos Blenheim. Como de costumbre el desarrollo del enfrentamiento transcurrió favorable a los incursores porque abatieron catorce aviones ingleses contando a ocho Hurricane, un Fulmar y cinco Blenheim, a costa de ser derribados siete aparatos nipones, uno de los cuales se estrelló en un último vuelo suicida contra los depósitos de combustible de la Bahía de China, provocando una gigantesca explosión y un incendio incontrolable que arrasó parte de las instalaciones y alcanzó la ciudad con la consiguiente muerte de 700 civiles ceilaneses y personal militar de la Commonwealth. A este apocalipsis de fuego y destrucción hubo que sumar que en la rada resultó hundido el transatlántico SS Sagaing, muriendo cinco miembros de la tripulación, entre estos cuatro ingleses y un indio.

Hundimiento del portaaviones británico HMS Hermes.

Inmediatamente después de los raids sobre Trincomalee, a las 8:55 horas fue avistado más arriba el portaaviones HMS Hermes y el destructor australiano HMAS Vampire junto a otras embarcaciones menores que se alejaban de la zona navegando cerca del puerto de Batticaloa. Así fue como a las 10:25 horas una formación de aviones japoneses atacó a la escuadra enemiga, encajando cuarenta impactos en el portaaviones HMS Hermes que se escoró de estribor y se hundió, pereciendo 307 marineros. Acto seguido los aparatos echaron a pique con dieciséis bombas al destructor HMAS Vampire en el que murieron nueve tripulantes australianos, además de hundir a la corbeta HMS Hollyhock con otros 53 fallecidos y a los dos petroleros SS Athelstane y SS British Sergeant.

Conclusión

El 9 de Abril de 1942 la Fuerza de Choque y la Fuerza Malaya de la Flota Combinada Japonesa se unieron a la altura de las Islas Andamás y Nicobar, donde el vicealmirante Chuichi Nagumo decidió regresar al Océano Pacífico para centrarse en futuras campañas como la Batalla del Mar del Coral y la Batalla de Midway. La decisión de suspender nuevos ataques contra la Isla de Ceilán y no rematar a la Flota Oriental que todavía poseía a los portaaviones HMS Indomitable y HMS Formidable, fue un error estratégico enorme por parte de Japón porque se podría haber eliminado totalmente el poder marítimo de los Aliados en el Océano Índico e incluso haber facilitado una invasión de la India que hubiese propiciado la derrota definitiva de Reino Unido en la Segunda Guerra Mundial.

Los Aliados sufrieron el hundimiento de 33 navíos entre 1 portaaviones, 2 cruceros pesados, 1 crucero auxiliar, 2 destructores, 1 corbeta, 2 petroleros, 1 transatlántico y 23 cargueros, además de perder la vida unas 1.700 personas entre 1.000 militares y 700 civiles ceilaneses, así como ser derribados un total de 40 aviones.

El Eje sufrió el derribo de 15 aviones.

Los Raids de Ceilán constituyeron la mayor derrota naval de la Marina Real Británica (Royal Navy) en la Segunda Guerra Mundial y también en el siglo XX. La catástrofe que tuvo lugar al sureste de la India supuso la destrucción casi virtual de la Flota Oriental, mientras que los restos supervivientes quedaron en una situación tan vulnerable que tuvieron que abandonar enteramente el continente de Asia y el Subcontinente Indio para refugiarse en los puertos coloniales de África Oriental. Este revés humillante para el Reino Unido con el que cedió el control del Océano Índico al Imperio Japonés, se sumó a otros desastres anteriores como la aniquilación de la Fuerza Z en el Golfo de Siam o el desarbolamiento a manos de los italianos de la Flota Británica del Mediterráneo en Egipto, lo que sin duda comprendió un síntoma más del inevitable fin del maltrecho Imperio Británico.

 

Bibliografía:

-J.L.Moulton, La Incursión contra Ceilán, Revista Así fue la Segunda Guerra Mundial Volumen 40, Noguer (1972), p.166-169
-https://en.wikipedia.org/wiki/Indian_Ocean_raid