Operaciones «Vulcan» y «Strike» contra Túnez

Túnez había sido todo un gran rompecabezas para los Aliados desde que las potencias del Eje ocuparon el sur del país en Noviembre de 1942. Desde entonces y a lo largo del medio año siguiente, hasta la primavera de 1943, las tropas ítalo-germanas habían resistido a fuerzas muy enemigas muy superiores, pero su desgaste había sido de tal magnitud que terminaron siendo acorraladas al noreste del enclave norteafricano, donde las divisiones británicas, estadounidenses y francesas libres desencadenarían sus dos ofensivas finales bautizadas como «Operación Vulcan» y «Operación Strike».

Plan de los Aliados

Los Aliados habían sido incapaces de romper la línea del frente sobre Túnez desde la apropiación de esta colonia de Francia por parte de Alemania e Italia a finales de 1942. El general Dwith Eisenhower en calidad de jefe supremo de las Fuerzas Aliadas, deseaba cuanto antes cerrar el teatro del Norte de África después de tres años de guerra, por lo que una vez reunidas divisiones suficientes y obtenida la superioridad aérea con la puesta en marcha de la «Operación Flax» sobre el Estrecho de Sicilia que supuso un colosal desastre para la Fuerza Aérea Alemana (Luftwaffe), decidió lanzar a todo su contingente contra los defensores del Eje. Así nació la «Operación Vulcan» que gestionaría el general Kenneth Anderson del I Ejército Británico, compuesto por la mayor parte de las unidades que habían ido desembarcando en Marruecos y Argelia desde la «Operación Torch», las cuales se lanzarían de forma escalonada sobre diversos objetivos y en todos los sectores protegidos por los ítalo-germanos con la intención de alcanzar Bizerta, la capital de Túnez y los puntos de embarque en el Cabo Bon.

El I Ejército Británico al mando del general Kenneth Anderson poseía sobre la línea del frente entre el Mar Mediterráneo y la región suroeste al II Cuerpo Estadounidense del general Omar Nelson Bradley con la 1ª División Blindada, la 1ª División de Infantería «Big Red One», las 9ª y 34ª Divisiones de Infantería y los 4º y 6º Tabores Marroquís que se dirigirían hacia Bizerta; el V Cuerpo Británico del general Charles Alfrey con las 1ª, 4ª y 78ª Divisiones de Infantería Británicas que en la zona central profundizarían a través del Valle de Medjerda; el IX Cuerpo Británico del general John Crocker con las 1ª y 6ª Divisiones Blindadas, la 46ª División de Infantería y el 51º Regimiento Real Blindado que operarían sobre la Llanura de Goubellat; y el XIX Cuerpo Francés Libre del general Louis Koeltz con la División de Marcha Marroquí, la División de Marcha Argelina «Orán» y el Grupo Blindado Francés que arremeterían hacia el enclave de Pont du Fahs. Respecto al VIII Ejército Británico al frente del general Bernard Montgomery en el extremo más meridional y con las vistas puestas en Enfidaville, concentró al X Cuerpo Británico del general Brian Horrocks con la 7ª División Blindada, la 2ª División de Infantería Neozelandesa, la 4ª División de Infantería India, la 50ª División de Infantería Británica «Northumbria», la 56ª División de Infantería Británica «Londres» y la Brigada de Infantería Griega «banda Sagrada».

Aproximadamente los Aliados reunieron a 500.000 soldados entre 1.400 tanques, 30.000 vehículos y 1.200 piezas de artillería.

Ejército Aliado:
I Ejército Británico:
·V Cuerpo Británico
-1ª División de Infantería Británica
-4ª División de Infantería Británica
-78ª División de Infantería Británica
-25ª Brigada Blindada
·IX Cuerpo Británico
-1ª División Blindada Británica
-6ª División Blindada Británica
-46ª División de Infantería Británica
-51º Regimiento Real Blindado
·II Cuerpo Estadounidense
-1ª División Blindada Estadounidense
-1ª División de Infantería Estadounidense «Big Red One»
-9ª División de Infantería Estadounidense
-34ª División de Infantería Estadounidense
-Cuerpo Franco-Africano
-4º Tabor Marroquí
-6º Tabor Marroquí
·XIX Cuerpo Francés Libre
-División de Marcha Marroquí
-División de Marcha Argelina «Orán»
-Grupo Blindado Francés
-1º Regimiento Real Británico de Dragones
VIII Ejército Británico
·X Cuerpo Británico
-7ª División Blindada Británica
-2ª División de Infantería Neozelandesa
-4ª División de Infantería India
-50ª División de Infantería Británica «Northumbria»
-56ª División de Infantería Británica «Londres»

Plan del Eje

A principios de Abril de 1943 los mandos del Eje sabían que la campaña del Eje estaba perdida, sobretodo al ser interrumpido el puente aéreo desde Sicilia con el lanzamiento de la «Operación Flax» por parte de la Fuerza Aérea Aliada, pero también porque la aviación enemiga y sus submarinos que operaban desde la Isla de Malta no dejaban de hundir grandes cantidades de mercantes italianos en dirección a los puertos tunecinos de Bizerta o Bon. Ante este dilema tanto el general Jürgen Von Armin que lideraba en la región norte y central del país al V Ejército Panzer, como el general Giovanni Messe que en el sur comandaba al I Ejército Italiano, simplemente se fortificaron a conciencia para retrasar en lo máximo posible la caída del Norte de África en manos enemigas y de paso dificultar las cosas a sus oponentes una futura invasión de Europa.

El V Ejército Panzer del general Jürgen Von Armin poseía sobre la región septentrional en torno a Bizerta la División Provisional «Manteuffel», el 10º Regimiento de Élite «Bersaglieri», el Cuerpo Germano-Árabe del KODAT y el Batallón de Infantería Naval «San Marco»; mientras que en la central sobre el Valle de Medjerda y la Llanura de Goubellat a la 334ª División de Infantería, seguida por el Grupo Panzer de la Lufwaffe «Hermann Goering», el 504º Batallón Panzer Pesado, el Regimiento Paracaidista y la Falange Africana de la Francia de Vichy, así como la 10ª División Panzer junto al lago salado de las Marismas de Sebkret El-Kourzia; permaneciendo en reserva los restos supervivientes de la 21ª División Panzer y la 131ª División Blindada «Centauro». Simultáneamente en el extremo más al sureste de Túnez estaba el I Ejército Italiano del general Giovanni Messe que se protegía por detrás de una línea fortificada en torno a Enfidaville con la 1ª División de Camisas Negras «Giovanni Fascisti», las 90ª y 164ª Divisiones Ligera, las 16ª y 80ª Divisiones de Infantería Italianas «Pisotia» y «Spezia» y algunos elementos de la 15ª División Panzer.

Aproximadamente el Eje reunió a 350.000 soldados entre 150.000 alemanes y 194.000 italianos, 6.000 norteafricanos y 210 vichystas franceses.

Fuerzas del Eje:
·V Ejército Panzer
-División Provisional «Manteuffel»
-10º Regimiento de Élite «Bersaglieri»
-Cuerpo Germano-Árabe del KODAT
-Batallón de Infantería Naval «San Marco»
-334ª División de Infantería Alemana
-999ª División Ligera «Afrika»
-Grupo Panzer de la Lufwaffe «Hermann Goering»
-504º Batallón Panzer Pesado
-Regimiento Paracaidista Alemán
-Falange Africana Francesa de Vichy
-10ª División Panzer
-21ª División Panzer
-131ª División Blindada «Centauro»
·I Ejército Italiano
-1ª División de Camisas Negras «Giovanni Fascisti»
-90ª División Ligera
-164ª División Ligera
-16ª División de Infantería Italiana «Pistoia»
-80ª División de Infantería Italiana «Spezia»
-15ª División Panzer

Tanteos en el Valle de Medjerda

El 8 de Abril de 1943 comenzaron las operaciones previas a la «Operación Vulcan» con vistas a ablandar las defensas del Eje en el Valle de Medjerda. Los protagonistas de la acción fue los soldados de la 78ª División de Infantería adscrita al V Cuerpo Británico, quienes tras contar con un mortífero bombardeo preliminar de 180 piezas de artillería, consiguieron apoderarse de la población de Toukabeur y después de duro combate cuerpo a cuerpo contra los alemanes se hicieron con la localidad Chaoach la jornada del 9.

La Cota «Longstop» o «Longstop Hill» (término en honor a una fase del deporte del cricket conocida como «Medio Tiempo»), eran dos colinas delimitadas por barrancos y quebradas que estaban separadas por un cuello de botella atravesado por una vía férrea y una carretera en medio de un vasto campo de trigo, en cuyas alturas se había librado una batalla a finales de 1942 que había concluido con la derrota y retirada del Ejército Estadounidense. Nuevamente el 12 de Abril de 1943, «Longstop Hill» se convirtió en uno de los principales escenarios de la campaña por Túnez, pues las 4ª y 78ª Divisiones de Infantería cargaron contra las faldas de las montañas para ser masacrados con facilidad por las ametralladoras y morteros de los alemanes, ya que los ingleses se tuvieron que replegar con 57 muertos entre un comandante, seis oficiales y cincuenta soldados.

Asalto de tropas británicas de la 78ª División de Infantería a la Cota «Longstop».

Después del nuevo fracaso cosechado por los Aliados contra la Cota «Longstop», el 14 de Abril, la 78ª División de Infantería trató de modificar los objetivos y probar suerte buscando una ruptura sobre el pasillo que había entre el Monte Djebel Ang y el Monte Djebel Tanngoucha que estaban defendidos por los convictos y presos políticos de los batallones penales de la 999ª División Ligera «Afrika». En el caso del Monte Djebel Ang los ingleses tomaron la cima después de dos intentos y se hicieron fuertes en la cumbre; pero en el caso del Monte Djebel Tanngoucha los alemanes contraatacaron justo cuando los atacantes estaban en el pico y les desalojaron, antes de que la artillería germana batiese a sus oponentes la ruta de sus convoyes logísticos que quedaron dispersados en la ladera y abandonados a su suerte, en parte porque los muleros árabes se amotinaron contra los británicos y desertaron, haciendo fracasar completamente la misión a los Aliados.

A lo largo de una semana los combates se prolongarían por el Monte Djebel Tanngoucha hasta que finalmente después de encajar muchas bajas la montaña fue conquistada por un grupo de veteranos de Irlanda del Norte. Al mismo tiempo, los restos de la 78ª División de Infantería ampliaron el espacio a los dos lados del Río Medjerda tras la expulsión de las fuerzas del Eje de las fortificaciones en torno a Heidous y la coronación de la cima del Monte Djebel Djaffa, dos enclaves desde los que sería mucho más fácil para la artillería batir en el futuro las caras laterales de la hasta entonces inexpugnable Cota «Longstop».

Batalla de Enfidaville

Antes de ponerse en marcha la «Operación Vulcan» al oeste de Túnez por parte del I Ejército Británico, el general Bernard Montgomery que comandaba en el sur al VIII Ejército Británico y tenía cierta inquina personal a Kenneth Anderson, insistió en que debía ser su agrupación la que debía provocar la ruptura del frente tunecino y no al revés, pues al fin y al cabo era él el que había derrotado en el pasado al Afrika Korps del mariscal Erwin Rommel en la Batalla de El-Alamein. Aunque esto provocó malestar en el Estado Mayor Británico, pues en los días precedentes el único logro cosechado por esta agrupación había sido la conquista de la población de Soussa por parte del los voluntarios helenos de la Brigada de Infantería Griega «Banda Sagrada», al final el general norteamericano Dwith Eisenhower, quién era el que tenía la última palabra, autorizó a «Monty» a llevar a cabo su propuesta con una ofensiva del X Cuerpo Británico liderado por el general Brian Horrocks que se componía por la 7ª División Blindada, la 2ª División de Infantería Neozelandesa, la 4ª División de Infantería India y la 50ª División de Infantería «Northumbria», las cuales tratarían de quebrar las fortificaciones del Eje en Enfidaville.

La defensa del pueblo árabe de Enfidaville se hallaba constituida por un foso anticarro que tan sólo estaba inacabado en sus últimos cinco kilómetros junto a la costa del Mar Mediterráneo, los cuales al menos se hallaban custodiados por las intransitables Salinas de Sebkra Kalifa, un campo de minas y el Monte Djebel Tebaga de 162 metros de altura. Salvo por este tramo, el resto del frente a proteger estaba conformado por una formidable barrera natural de 35 kilómetros de longitud cargada de riscos montañosos, siendo la formación rocosa más imponente la cresta de piedra de caliza del Monte Djebel Takrouna, seguida más al interior por el el Monte Djebel Garci de 239 metros y el Monte Djebel Mdket de 690 metros. Allí se encontraba concentrado todo el I Ejército Italiano del general Giovanni Messe con una agrupación que de este a oeste poseía elementos de la 90ª División Ligera, la 1ª División de Camisas Negras «Giovanni Fascisti», la 16ª División de Infantería Italiana «Pistoia», la 164ª División Ligera y la 80ª División de Infantería Italiana «Spezia», permaneciendo en reserva 25 tanques de la 15ª División Panzer.

Columna del VIII Ejército Británico intentando aproximarse hacia Enfidaville.

A las 23:00 horas del 19 de Abril de 1943, el VIII Ejército Británico dio comienzo a la «Operación Oration» con un avance sigiloso de la 2ª División de Infantería Neozelandesa contra el sector del Monte Djebel Takrouna que en seguida se volvió muy ruidoso poco después de que algunos indígenas del Batallón de Infantería Maorí muriesen al pisar las minas enterradas en las faldas de la montaña, lo que propició que los defensores italianos y alemanes reaccionaran disparando contra los intrusos. La lucha en la escarpada fue encarnizada debido a que los defensores se movieron por túneles excavados bajo la roca caliza y tirotearon a los neozelandeses por la espalda; aunque también fue muy virulenta dentro de las calles de la aldea de Takrouna, ya que se libró un virulento combate entre las casas de adobe, una mezquita abovedada y los muros del Fuerte Beréber. A pesar de la superioridad numérica de los atacantes, al amanecer del 20 las bajas fueron tremendas tras haber resultado heridos todos los comandantes de batallón y doce de los nueve jefes de compañía, por lo que sin mando al frente de sus hombres, los neozelandeses no tuvieron más remedio que atrincherarse y pasar a la defensiva en la única cara conquistada del Monte Djebel Takrouna.

Bastante más suerte tuvo la 4ª División de Infantería India en su ofensiva sobre el Monte Djebel Garci porque pese a que el ascenso sobre la pendiente occidental resultó ser un infierno que costó decenas de muertos a los «rajputs», en seguida recibieron la ayuda de los veteranos nepalís «gurkhas», quienes con sus cuchillos tradicionales «kukri», acuchillaron a muchos alemanes y se hicieron con la cima. Los germanos que no estaban dispuestos a perder la posición, contraatacaron por la mañana para alcanzar una vez más la cumbre, aunque por suerte para los nepalís, uno de sus jefes llamado Jemadar Singh, insufló ánimo a sus hombres que rechazaron a los alemanes para terminar de hacerse con el control total del Monte Djebel Garci.

Operación Vulcan

Sobre el Valle de Medjerda, el general Jürgen Von Armin intentó dar un vuelco a la situación adoptando una mala decisión, pues en lugar de mantenerse a la defensiva como había hecho con éxito hasta ese momento, decidió organizar un contraataque con las pocas reservas acorazadas que le quedaban. Así fue como el 21 de Abril lanzó hacia delante a un grupo táctico o «kampfgruppe» liderado por el general Josef Schmid que estaba conformado por el Grupo Panzer «Hermann Goering», el 504º Batallón Panzer Pesado y el Regimiento Paracaidista Alemán, así como por una vanguardia de 29 tanques entre trece Tiger, siete Panzer y nueve cazacarros Marder III. La misión que fue bautizada como «Operación Fliederblüte» o «Flor Lila», contó con el apoyo de un bombardeo preliminar de 101 piezas de artillería entre cincuenta obuses, treinta bocas anticarro y veintiún Flak de 88 milímetros, por lo que en las primeras horas los Tiger destruyeron un buen puñado de tanques enemigos y los paracaidistas tomaron la importante posición de Cresta Banana o «Banana Ridge», capturando 15.000 litros de gasolina y numerosos cañones abandonados. Sin embargo después de este triunfo, los germanos ya no pudieron profundizar debido a que los ingleses trasladaron a la zona numerosas piezas anticarro de 17 libras que pusieron fuera de combate a varios carros alemanes, algo que llevó a Von Armin a ordenar detener la ofensiva y cancelar la «Operación Fliederblüte».

Mientras tanto en el frente sur de Túnez sobre la línea de Enfidaville, la 2ª División de Infantería Neozelandesa consiguió arañar un poco de terreno al I Ejército Italiano después de conquistar la población de Takrouna el 22 de Abril, algo que hasta la fecha había costado 460 bajas neozelandesas, incluyendo dos compañías de maorís que dejaron de existir. Lamentablemente el éxito quedó empañado porque varios de los prisioneros italianos capturados por los maorís fueron conducidos a un barranco, fusilados y arrojados sus cuerpos desde las alturas, lo que generó una gran polémica entre los mandos del VIII Ejército Británico, pues uno de los supuestos implicados, el sargento maorí Haaane Manahi que iba a ser condecorado con la Cruz Victoria, se le abrió una investigación y se le retiró la medalla por orden del Consejo Militar de Londres.

Avance de la 4ª División de Infantería India hacia Enfidaville.

La Operación Vulcan» empezó oficialmente el 22 de Abril de 1943 con un movimiento del IX Cuerpo Británico en el sector centro-sur de las Marismas de Sebkret El-Kourzia y un bombardeo preliminar de 224 piezas de artillería que cubrió el avance de la 46ª División de Infantería y el 51º Regimiento Real Blindado. Como los alemanes ya sabían acerca del ataque en la zona gracias a que el reconocimiento había detectado el día anterior grandes concentraciones de municiones en la retaguardia enemiga, aprovecharon la oscuridad de la noche para minar los únicos accesos al lugar y crear campos de tiro barridos por las ametralladoras. De este modo en cuanto los ingleses se presentaron ante los pies del Monte Djebel Srasiff que era el único tramo transitable con una carretera para circular sobre el entorno salobre, los germanos les recibieron con una mortífera lluvia de fuego y acero que masacró a decenas de hombres y los clavó al terreno hasta la noche. Una vez amanecida la siguiente jornada del 23, la llegada de la 1ª División Blindada intentó desatascar la situación sin éxito, ya que el general Jürgen Von Armin envió como refuerzo a 65 carros entre 55 alemanes Panzer III o IV y 10 italianos M13/40 que cayeron de costado sobre los británicos, provocando una infernal devastación entre las máquinas rivales que fueron pulverizadas una a una. La debacle del IX Cuerpo Británico en las Marismas de Sebkret El-Kourzia obligó a esta agrupación a pasar a la defensiva después de haber sufrido nada menos que 900 muertos y la destrucción de 162 tanques, contabilizándose entre las bajas el general John Crocker (afectado por una grave herida de metralla en el pecho de la que no se recuperaría hasta 1944, por lo que fue sustituido por el general Brian Horrocks del X Cuerpo Británico, el cual a su vez fue puesto al mando del general neozelandés Bernard Freyberg).

La parte encomendada al II Cuerpo Estadounidense en la «Operación Vulcan» era de las más complicadas porque la vertiente norte de Túnez estaba protegida por el cauce del Río Tine y por una serie de suaves pendientes cubiertas de trincheras excavadas con martillos neumáticos y reforzadas con hormigón que protegían 5.000 soldados entre 3.500 alemanes y 1.500 italianos, la mayoría pertenecientes a la División Provisional «Manteuffel» y unidades menores italianas al mando del general Karl Bülowius. La ofensiva gestionada por el general Omar Nelson Bradley gozó de un bombardeo previo de 400 piezas de artillería, incluyendo tres batallones pesados de obuses de 155 milímetros, que no hicieron mucho efecto porque en seguida los soldados norteamericanos quedaron varados ante el fuego de los germano-italianos disparando desde alturas de 400 metros, incluso en un ocasión un grupo de alemanes se infiltró en la retaguardia enemiga para capturar al Estado Mayor de un regimiento entero, estando entre los prisioneros el coronel Trimble Brown y numerosos oficiales, sin obviar con que se apropiaron de todos los documentos y mapas de la operación. De hecho el único éxito logrado por los norteamericanos fue la conquista del Monte Djebel Aïchouna por parte de la 9ª División de Infantería, mientras que los franceses libres que les acompañaban como parte del Cuerpo Franco-Africano se hicieron a costa de bastantes bajas con la Colina 107.

Nuevamente el 23 de Abril, la 78ª División de Infantería Británica en el Valle de Medjerda volvió a atacar la Cota «Longstop» en esta ocasión bajo el soporte de 400 piezas de artillería y tanques del modelo Churchill. Al igual que en los demás intentos, las tropas anglo-escocesas fueron masacradas en las escarpadas, perdiendo la vida en la subida el comandante Colin MacNabb del Regimiento de Infantería Escocés «Argyll and Sutherland». Ni siquiera los asaltantes pudieron fiarse de los prisioneros germanos hechos, pues uno de ellos sacó una pistola Luger escondida y mató a unos cuantos captores antes de caer abatido él mismo. A pesar de que al final de la jornada un grupo mixto de escoceses e ingleses se hicieron con una de las dos colinas de «Longstop Hill» gracias a las altas matas de trigo en las que pudieron buscar abrigo, al alcanzar la cima tan sólo se registraron 30 supervivientes y encima uno de los flanqueos previstos fracasó ante los pies del vecino Monte Djebel El-Raa.

Tropas británicas escoltadas por un tanque Churchill en «Longstop Hill».

Otro de los puntos atacados por el V Cuerpo Británico sobre el Valle de Medjerda en conjunción con la Cota «Longstop» fue la cadena montañosa de Medjez El-Bob que custodiaban los alemanes de la 339ª División de Infantería, algunos pocos italianos y también los vichystas franceses de la Falange Africana. Los ítalo-germanos resistieron todos los asaltos, como también las tropas colaboracionistas francesas que una noche emboscaron y mataron a diez soldados ingleses. Aunque después de varias refriegas entre las fuerzas británicas y germano-vichystas, las primeras se hicieron con el control de Medjez El-Bob, a continuación los defensores del Eje se replegaron a un segundo escalón en la Cota 119 de la que fue imposible desalojarlos.

La jornada del 24 de Abril de nuevo la Cota «Longstop» fue asaltada por la 78ª División de Infantería, aunque antes de eso un grupo de tropas inglesas se encargó de tomar en su flanco norte la Cresta de Sidi Ahmed, en donde eliminaron una molesta posición de tiro de los alemanes emplazada en una mezquita. Neutralizado este objetivo y después de un bombardeo de artillería que el día 25 dejó caer 25 toneladas de explosivo en tan sólo cinco minutos, a los anglo-escoceses les resultó mucho más fácil eliminar el siguiente punto fuerte del Monte Djebel El-Raa, lo que propició que toda la defensa del Eje se viniera abajo ante la arremetida de grupos de soldados y tanques Churchill que no tardaron en hacer 650 prisioneros alemanes, declarando a las 11:00 horas por conquistada «Longstop Hill».

El XIX Cuerpo Francés Libre encargado de alcanzar Pont du Fahs apenas nada pudo hacer porque como contaba con armamento muy pobre previo al Armisticio de 1940 e incluso algunos arsenales bastante viejos de la Primera Guerra Mundial, no fue rival para enfrentarse a las modernas máquinas del V Ejército Panzer. De hecho fueron los propios alemanes los que llevaron la iniciativa en este sector centro-meridional cuando el 25 de Abril un destacamento de motocicletas con sidecar y coches Kübelwagen rodearon y aniquilaron a un batallón de la Legión Extranjera, rindiéndose un total de 80 franceses cerca de Bou Arada.

Vehículos y artillería remolcada del I Ejército Británico rodando entre la arena y los palmerales de Túnez.

El 27 de Abril, la 1ª División Blindada y los Guardias Irlandeses del IX Cuerpo Británico protagonizaron el mayor avance de la jornada con una profundidad de 6 kilómetros y la conquista de la cima de 200 metros del Monte Djebel Bou Auokaz. No obstante y contra todo pronóstico, el general Jürgen Von Armin decidió malgastar a las últimas unidades acorazadas del V Ejército Panzer y organizar un contraataque para recuperar el terreno perdido mediante una columna al mando del coronel Josef Irkens que incluyó a 69 tanques ítalo-germanos de la 21ª División Panzer y la 131ª División Blindada «Centauro». Así fue como ese mismo día lanzó una contraofensiva que resultó devastadora para los anglo-irlandeses porque al no esperarse una acometida de este tipo, los carros alemanes e italianos dejaron fuera de combate a la 1ª División Blindada y reconquistaron el Monte Djebel Bou Auokaz. Aquella acción ofensiva que se convirtió en la última victoria obtenida por el Eje en África, dejó como resultado 90 tanques británicos destruidos a costa de 20 germano-latinos (incluyendo cuatro Tiger).

Sobre el sector del II Cuerpo Estadounidense, el general Omar Nelson Bradley que anteriormente había fracasado en el Río Tine, se dispuso a buscar una ruptura sobre una cadena montañosa de 20 kilómetros que incluía las peligrosas Colinas 490, 523 o 531, pero sobretodo la inexpugnable Colina 609, situada justo en una meseta de 800 metros de largo por 500 metros de ancho que se hallaba custodiada por paracaidistas alemanes y convictos de la 999ª División Ligera «Afrika». La jornada del 27 de Abril, los norteamericanos iniciaron la ofensiva en paralelo al Río Ouissa con la 34ª División de Infantería en el centro y tanto la 1ª División de Infantería «Big Red One» como la 9ª División de Infantería cubriendo los flancos, logrando los atacantes en las primeras tomar la Colina 490 y la aldea de Kradra ubicada en la cara sur de la Colina 609. Lamentablemente el coste en hombres fue enorme por culpa de los densos campos de minas y las baterías de artillería alemanas que tenían visión sobre todo el área atacada, ya que el II Cuerpo Estadounidense tuvo que detener la ofensiva unos días para recuperarse de la incesante lluvia de proyectiles y de unas bajas que por aquel entonces ascendían a 2.400 muertos, heridos y desaparecidos.

Nuevamente en el área del VIII Ejército Británico que seguía atascado en la línea de Enfidaville, el general Bernard Montgomery decidió probar suerte haciendo entrar en escena a la 56ª División de Infantería «Londres» que acababa de recibir desde Irak. La acción tuvo lugar el 29 de Abril con un ataque de los soldados londinenses, la mayoría bisoños, contra la ciudad de Safri que tomaron al estar escasamente defendida. No obstante, en cuanto los alemanes se dieron cuenta de lo novatas que eran aquellas tropas, contraatacaron y recuperaron el control de Safri, un descalabro que en parte se explicó por uno de los comandantes ingleses murió y encima tuvo que ser evacuado a causa de una herida en la cabeza el general Eric Miles.

Soldado italianos equipado con lanzallamas aguarda para emboscar a los Aliados en Túnez.

El segundo intento del II Cuerpo Estadounidense sobre la cadena montañosa de la Colina 609 se llevó a cabo el 30 de Abril cuando la infantería norteamericana recibió el soporte de la 1ª División Blindada con tanques Sherman, ya que los soldados avanzaron por detrás de las máquinas, siendo destruidos cuatro de los carros a manos de la artillería alemana, pero logrando el resto pasar por encima de las trincheras de los germanos a los que arrebataron la Cota 531. También esa jornada cayó en manos estadounidenses la Colina 523 tras desalojar a los defensores al cuerpo a cuerpo con cuchillos y granadas, pero de repente los atacantes se dieron de bruces con un barranco infranqueable, sin saber que a sus espaldas un contraataque de los paracaidistas germanos eliminó en la retaguardia a su único soporte blindado constituido por cuatro Sherman que fueron volados, lo que dejó embolsadas junto a la pared vertical a 150 tropas norteamericanas que no tuvieron más remedio que rendirse, algo que propició el fracaso de toda la operación contra la Colina 609.

Las dos derrotas ante la Cota 609 exasperaron al general Omar Nelson Bradley del II Cuerpo Estadounidense, pues para el 1 de Mayo de 1943, las tropas norteamericanas tan sólo se habían apoderado del pueblo de Djefna. A pesar de todo, los alemanes estaban tan escasos de municiones y suministros que ese mismo día decidieron abandonar sin previo aviso la Cota 609, la cual al fin fue asegurada por los estadounidenses, mientras los germanos se replegaban a una nueva línea cerca de sus bases logísticas entre el Paso de Sidi Bou Ziotouna y el Lago Bizerta, donde les esperaban 90 toneladas de vituallas y 60 toneladas de munición que acababan de ser desembarcadas a través de un convoy procedente de Italia conformado por seis barcos, entre estos dos embarcaciones italianas y cuatro transbordadores germanos Siebel.

Con la caída de la Cota 609, el II Cuerpo Estadounidense pudo ampliar su progreso siguiendo el cauce del Río Tine sobre el que los zapadores tendieron cinco puentes artificiales; al mismo tiempo en que coronaban algunas colinas sobre la cadena montañosa conocida como «La Ratonera». La jornada del 3 de Mayo, los carros de la 1ª División Blindada ocuparon la población de Mateur, pero a las afueras se encontraron con algunas baterías de Flak de 88 milímetros que primero incendiaron los pastizales secos de las inmediaciones y a continuación dejaron ardiendo a varios tanques Sherman. Ante este último parón del II Cuerpo Estadounidense, sumado al estancamiento del resto de cuerpos del I Ejército Británico y también del VIII Ejército Británico al sur, el general Dwith Eisenhower comprendió que la «Operación Vulcan» había fracasado y optó por cancelarla para buscar otras alternativas que acabarían desembocando en la «Operación Strike».

Operación Strike

La «Operación Strike» fue el intento definitivo de los Aliados por eliminar de una vez por todas la cabeza de puente del Eje Túnez. Hasta entonces la «Operación Vuclan» había sido un completo fiasco, pues los británicos tan sólo se habían apoderado de un arco de 5 kilómetros en el Valla de Medjerda y los norteamericanos de unos 6 kilómetros en su ruta hacia Bizerta, unas ganancias ridículas en comparación al vasto territorio que todavía dominaba el enemigo. No obstante a inicios de Mayo de 1943, las cosas dieron un vuelco radical en el Norte de África, ya que el material enviado desde los Estados Unidos, Gran Bretaña y los dominios de la Commonwealth otorgaban a los atacantes una superioridad inimaginable en todos los sentidos; mientras que los ítalo-germanos en cambio estaban consumiendo los últimos cartuchos y litros de gasolina. De hecho el 4 de ese mes, los defensores recibieron la última entrega de vituallas desde Sicilia cuando un grupo de destructores italianos y aviones de transporte alemanes Junkers Ju 52 desembarcaron 1.170 toneladas de combustible y 1.130 toneladas de municiones.

Según la «Operación Strike» diseñada por el general Kenneth Anderson al mando del I Ejército Británico, el IX Cuerpo Británico sería el elegido para romper el frente a la altura de Massicault y dirigirse precipitadamente hacia la capital de Túnez, un movimiento que sin duda dificultaría cualquier tipo de evacuación al Eje en el Cabo Bon. Simultáneamente en el norte, el II Cuerpo Estadounidense presionaría a través de Tebourba y Djedeida para alcanzar el puerto de Bizerta; a la vez en que el V Cuerpo Británico llevaba a cabo una presión menor hacia el Monte Djebel Bou Aouzak, el XIX Cuerpo Francés Libre hacia Zaghouan y en el sur el VIII Ejército Británico del general Bernard Montgomery empujaba la línea de Enfidaville. Toda esta misión estuvo precedida con maniobras de distracción por parte de patrullas de franceses libres cerca de Pont du Fahs y falsos tanques de madera envueltos en lona, sin contar con que en los primeros días de Mayo la aviación anglo-estadounidense efectuó 2.500 salidas contra los puertos, aeródromos, atrincheramientos y bases logísticas de los ítalo-germanos en Túnez.

Oficialmente el 5 de Mayo de 1943 por la mañana comenzó la «Operación Strike» con oleadas de aviones estadounidenses y británicos que realizaron unas 500 salidas para bombardear objetivos enemigos, la mayoría contra las posiciones de vanguardia del IX Cuerpo Británico. No obstante, sería el V Cuerpo Británico la primera agrupación en moverse hacia delante durante la tarde, algo que realizó bajo un potente bombardeo de 600 piezas de artillería y de bimotores anglo-americanos Boston y B-25 «Mitchell», lo que permitió a las tropas inglesas hacerse con relativa facilidad contra el Monte Djebel Bou Aouzak.

Soldados del II Cuerpo Estadounidense en dirección a Bizerta durante la «Operación Strike».

A las 3:00 horas de la madrugada del 6 de Mayo, la noche iluminó la Llanura de Goubellat en el sector del IX Cuerpo Británico con un bombardeo devastador de 650 piezas de artillería que hundieron las trincheras enemigas y enterraron vivos a numerosos defensores, además de eliminar casi una a una las baterías enemigas que fueron centradas y machacadas unas tres veces por una media de treinta cañones. Acto seguido, las trazadoras rojas y las bengalas marcaron los pasillos libres de minas por donde debían circular los soldados, a través de los cuales las tropas de la 4ª División de Infantería Británica y la 4ª División de Infantería India (esta última transferida por el VIII Ejército Británico), se colaron por las brechas acompañadas del apoyo de treinta tanques Churchill.

En la mañana del 6 de Mayo, al fin se había producido una ruptura del frente de Túnez tan sólo veinticuatro horas después de haberse lanzado la «Operación Strike», algo que contrastaba con los inútiles y sangrientos intentos en las tres semanas que había durado la «Operación Vulcan». A pesar de que las bajas fueron elevadas porque los hindús de la 4ª División de Infantería India sufrieron 137 bajas, los atacantes capturaron a decenas de enemigos y un lanzacohetes Nebelwerfer (un arma desconocida para los ingleses por ser la primera que caía en sus manos). De hecho los nepalís «gurkhas» que acompañaban a los indios, en seguida alcanzaron la retaguardia alemana sobre un tranquilo campo de trigo y amapolas, lo que propició el desmoronamiento de todo el frente en la Llanura de Goubellat que desde ese instante pasó a quedar bajo el control de los Aliados.

Quebrada la línea del frente del V Ejército Panzer en la Llanura de Goubellat, los tanques de las 6ª y 7ª Divisiones Blindadas (esta última transferida por el VIII Ejército Británico al IX Cuerpo), los ingleses explotaron la brecha y profundizaron dos kilómetros y medio hasta apoderarse de uno de sus principales objetivos que era la ciudad de Massicault. Contra todo lo esperado, el general Jürgen Von Armin organizó un contraataque al sureste de la población mediante el envío de los últimos restos de la 21ª División Panzer y la 131ª División Blindada «Centauro» que como de costumbre cogieron a los británicos de improviso, infligiéndoles nada menos que la destrucción de 91 tanques, aunque malgastando a los pocos carros que alemanes e italianos tenían operativos.

Ante la carencia de reservas acorazadas por parte del Eje, a media mañana del 6 de Mayo las fuerzas ítalo-germanas tuvieron que retirarse de las inmediaciones de Massicault, por lo que el avance de los Aliados se reanudó con la toma por parte de la 7ª División Blindada de la localidad de Saint Cyprien, considerado el último objetivo antes de la capital de Túnez. Al poco tiempo, la 1ª División Blindada Estadounidense que había sido desgajada del II Cuerpo Estadounidense y cruzado el Río Medjerda a través de dos puentes de pontones construidos por los ingenieros a toda prisa, enlazó con las vanguardias del IX Cuerpo Británico a la altura de la localidad de Pratville, dejando embolsados a un gran número de rezagados italianos y alemanes que se rindieron en el Valle de Medjerda.

Junto al avance de la 1ª División Blindada Estadounidense para cerrar la pinza con el IX Cuerpo Británico, en el norte el II Cuerpo Estadounidense emprendió el avance hacia el puerto de Bizerta con la 9ª División de Infantería que consiguió pasar por encima a los defensores de la División Provisional «Manteuffel» por el punto de Garaet Ichkoul, antes de arrollar a un conglomerado de marines italianos del Batallón de Infantería Naval San Marco y diverso personal tanto de la Marina de Guerra Alemana (Kriegsmarine) como de la Luftwaffe que fueron aislados y derrotados en pequeñas bolsas aisladas. Menos suerte tuvo la 1ª División de Infantería «Big Red One» en su correspondente sector, pues para derrotar a los germanos de la 334ª División de Infantería tuvo que coronar la Colina 232 a un coste de 282 bajas norteamericanas entre muertos, heridos y desaparecidos.

Columna del Ejército Estadounidense entrando en la capital de Túnez después de haber sido ocupada por el IX Cuerpo Británico.

La Batalla por Túnez Capital empezó al mediodía del 6 de Mayo de 1943 cuando mucho antes de lo previsto por los mandos del Eje, las puntas de la 7ª División Blindada Británica aparecieron a las afueras de aquella metrópoli poblada con algo más de 200.000 habitantes. Apenas sin tiempo a reaccionar, los ingenieros demolieron un buen puñado de instalaciones portuarias y cientos de soldados italianos tiraron sus uniformes para hacerse pasar por civiles y mezclarse con los numerosos miembros de la comunidad italiana presente en la urbe. Lamentablemente para los defensores, en seguida los tanques británicos se apropiaron del puerto de La Goleta y de las viejas ruinas de Cartago. A pesar de que los germanos organizaron una breve resistencia en un elevador de grano y en el Barrio de Le Bardo, en seguida los carros ingleses accedieron al interior de la ciudad mientras miles de franceses, cristianos y judíos salían a las calles a recibirles y al mismo tiempo en que la población árabe se ocultaba en sus hogares por miedo a represalias. Tal fue la confusión que algunos oficiales alemanes fueron capturados en una barbería e incluso borrachos en el Hotel Majestic, así como el alcalde francés vichysta que trató de escapar sin éxito en compañía de su amante. De este modo fue como a media tarde, los últimos núcleos de resistentes ítalo-germanos se rindieron en la capital de Túnez, la cual pasó a quedar definitivamente en poder de los Aliados y bajo el control militar de la Francia Libre.

Al amanecer del 7 de Mayo de 1943, el II Cuerpo Estadounidense inició al norte de Túnez la batalla por Bizerta mediante una lenta aproximación desde el sur que alertó a los ítalo-germanos, lo que les permitió ganar algo de tiempo y atrincherarse al oeste del Canal de Bizerta que les separaba de los norteamericanos a través de una laguna salada de tiempos de los fenicios. Gracias a este error de los atacantes, hasta las 16:00 horas de la tarde los estadounidenses no pudieron entrar en la ciudad, abriéndose paso entre las ruinas de edificios con techos derrumbados y el pavimento levantado para tomar con cierta dificultad el Banco Central y el Palacio Residencial, pero siendo incapaces de superar las aguas del Canal de Bizerta. Solamente cuando a un subteniente de artillería llamado Orion Shockley se le ocurrió emplazar un puesto de observación en la azotea del Hotel la Marine, la artillería norteamericana pudo batir las posiciones del Eje ocultas al otro lado del Canal del Bizerta, por lo que el general Jürgen Von Armin ordenó la retirada de los supervivientes que abandonaron definitivamente Bizerta en favor del II Cuerpo Estadounidense.

Soldados del II Cuerpo Estadounidense combatiendo a las afueras de Bizerta.

La pérdida de Túnez Capital y Bizerta, junto a las importantes ciudades de Tebourba y Djedeida que cayeron en manos norteamericanas el mismo día 7, indujo al general Jürgen Von Armin a replegar los restos del V Ejército Panzer a una última línea defensiva que de norte a sur empezaba en El Azib, continuaba por el Desfiladero de Hammam Lif y terminaba en Zhaghouan, donde en el sur se unía a la línea de Enfidaville que todavía sostenía el I Ejército Italiano. Aunque desde Berlín y Roma tanto Adolf Hitler como Benito Mussolini ordenaron la evacuación de al menos todos los especialistas, apenas sirvió para nada porque sólo fueron rescatados vía marítima hacia Sicilia un total de 653 militares ítalo-germanos, ya que durante la «Operación Retribution» lanzada por la Marina Real Británica (Royal Navy) la aviación embarcada del portaaviones HMS Formidable y los dos acorazados ingleses HMS Rodney y HMS Nelson impidieron salir de los puertos a la Marina Real Italiana (Regia Marina), por lo que las lanchas torpederas inglesas del modelo MTB y las norteamericanas del modelo PT tuvieron muchas facilidades para bloquear la ruta naval, hundir dos cargueros italianos y recoger del agua a 897 prisioneros.

El 8 de Mayo de 1943, el II Cuerpo Estadounidense emprendió la persecución de la 334ª División de Infantería Alemana hacia el Paso de Chouïgui, pero no pudo atravesar el pasillo montañoso debido una inesperada línea de tanques Panzer enterrados bajo la arena, desde cuyas torretas sobresaliendo causaron estragos a los atacantes. También los norteamericanos intentaron alcanzar Porto Farina, el siguiente puerto después de Bizerta, en donde se enfrentaron los voluntarios marroquís, argelinos y tunecinos del Cuerpo Germano-Árabe, quienes resistieron unas horas causando bajas a los estadounidense hasta que muchos se rindieron o disolvieron sus unidades, salvo un grupo de 3.000 musulmanes que huyeron hacia la Cordillera del Atlas para organizar una guerrilla que se prolongaría toda la Segunda Guerra Mundial, llegando muchos de estos guerrilleros árabes a combatir contra los franceses en la Guerra de Argelia de 1954 a 1962.

Embarcación con soldados italianos escapando de Túnez a través del Estrecho de Sicilia.

Las posibilidades de organizar una resistencia efectiva se volvieron nulas para el Eje el 9 de Mayo, pues el frente tenía tantos coladeros que era imposible combatir contra las diferentes puntas de los Aliados que lo perforaban, lo que llevó a muchos ítalo-germanos a bautizar aquella trágica situación con el nombre de «Tunezgrado» (en recuerdo a la bolsa del VI Ejército Alemán en la Batalla de Stalingrado). De hecho esa misma jornada, un total de 40.000 soldados alemanes e italianos liderados por el general Fritz Krause se rindieron en el norte del país a la 1ª División Blindada Estadounidense, incluyéndose entre los prisioneros seis generales, en concreto cuatro de la Wehrmacht y dos de la Luftwaffe.

A pesar de la crisis que estaba padeciendo el Eje en Túnez, todavía en la tarde del 9 de Mayo los defensores fueron capaces de infligir a sus oponentes bajas muy graves, como por ejemplo hicieron un grupo de tropas italianas y paracaidistas alemanas con veinte cañones Flak de 88 milímetros que en el área atacada por el IX Cuerpo Británico resistieron sobre las alturas del Desfiladero de Hammam Lif, haciendo imposible a los ingleses cruzar el pasillo de 250 metros de anchura hasta que después de varios intentos lo aseguraron durante la noche tras haber sufrido la destrucción de 22 tanques Sherman. Al día siguiente, el 10, a los soldados del II Cuerpo Estadounidense tampoco les resultó nada fácil desalojar a los 300 paracaidistas alemanes del Monte Djebek Ichkeul, pues antes de rendiese destruyeron a los norteamericanos otros 12 carros Sherman. Algo más sencillo fue para el XIX Cuerpo Francés Libre ocupar el enclave de Zaghouan y para los lanceros ingleses apoderarse de Hammamet en la costa del Golfo de Gabes, lo que dejó dos grandes bosas enemigas sitiadas con los siguientes contingentes: el V Ejército Panzer en el Cabo Bon y el I Ejército Italiano en Enfidaville.

Vehículos del V Ejército Panzer abandonados en el Cabo Bon.

Las últimas grandes batallas sobre Túnez se libraron el 11 de Mayo de 1943, especialmente sobre el área del V Ejército Panzer porque tras una resistencia final comenzaron a rendirse grupos aislados, como hicieron 10.000 soldados alemanes al XIX Cuerpo Francés Libre en Mathenet. Respecto al resto de tropas sitiadas en el Cabo Bon, éstas consiguieron aguantar unas pocas horas más, lo que proporcionó a los sitiados germano-italianos ganar algo de tiempo para hacerse con algunos botes y embarcaciones a bordo de los cuales burlaron el bloqueo naval y pudieron alcanzar las costas de Sicilia. De igual forma en la bosa meridional donde estaba sitiado el I Ejército Italiano, un grupo de artilleros germanos con Flak de 88 milímetros y obuses de 210 milímetros malgastaron todas sus municiones, pero al menos repelieron un ataque de la 2ª División de Infantería Neozelandesa. Sin embargo los combatientes que más destacaron en aquella jornada fueron los fascistas italianos de la 1ª División de Camisas Negras «Giovanni Fascisti» que emboscaron las puntas de avance del VIII Ejército Británico y obligaron a retroceder a la 56ª División de Infantería al completo, infligiendo a las tropas de «Monty» más de 500 bajas entre muertos y heridos.

Inesperadamente en la mañana del 12 de Mayo de 1943, el general Jürgen Von Armin que recientemente acababa de quemar todos los documentos secretos e incendiar su vehículo de mando (que antes había pertenecido al mariscal Erwin Rommel), de repente se vio sorprendido por un grupo de soldados nepalís «gurkhas» que le hicieron prisionero en el Aeródromo de Saint-Marie du Zit, lo que aceleró la capitulación del V Ejército Panzer sobre el Cabo Bon que claudicó ese mismo día con millares de cautivos que se presentaron a sus captores mostrando banderas blancas y cantando la melodía de «Lili Marlen». A las veinticuatro horas, la jornada del 13, poco después de que Benito Mussolini ascendiese al rango de mariscal al general Giovanni Messe, éste se rindió con los máximos honores al general neozelandés Bernard Freyberg, haciendo deponer las armas a todo el I Ejército Italiano.

Conclusión

A las 13:15 horas del 13 de Mayo de 1943, la Estación XIII que era la emisora Eje en el Norte de África, emitió su última señal hacia Europa, pues instantes después se hizo un completo y absoluto silencio con el que se puso fin el final de la larga campaña por Túnez. Así fue como concluyó el sueño de Benito Mussolini de crear un «Imperio Africano» que emulase al Imperio Romano; sin obviar con que para Alemania comenzaba la pesadilla de saber que muy pronto los Aliados utilizarían la base continental africana para abrirles un segundo frente en cualquier punto de la costa europea del Mar Mediterráneo.

El Eje sufrió aproximadamente unos 238.243 prisioneros entre 101.784 alemanes, 89.442 italianos y 47.017 de otros miembros del personal (la mayoría latinos, pero también colaboracionistas franceses y 2.000 voluntarios árabes).

Los Aliados sufrieron unas 6.000 bajas entre 3.000 estadounidenses, 2.000 británicos, 500 neozelandeses y 500 soldados de varias nacionalidades como indios, nepalís, franceses libres, marroquís, argelinos, griegos, etcétera; además de contabilizar unas pérdidas materiales de 385 tanques y 155 aviones.

Guardias del Ejército Estadounidense custodian a los soldados latinos capturados del I Ejército Italiano.

La campaña de Túnez sentenció tres años de confrontación armada en el Norte de África que se habían alargado desde Junio de 1940 hasta Mayo de 1943. El resultado final de la «Operación Vulcan» y la «Operación Strike» no sólo fue una monumental debacle militar ítalo-germana por haber sido embolsado y destruido el equivalente a un grupo de ejércitos; sino una gravísima derrota estratégica al haber perdido la última cabeza en el teatro norteafricano con el que se cerró de manera definitiva este frente. De hecho las 300.000 bajas sufridas a lo largo de los siete meses de combates en Túnez, sumado al hecho de haber perdido un millar de aviones desde el mes de Noviembre de 1942, la mayoría destruidos en la «Operación Flax», condenó al Tercer Reich y a Italia a no poder enviar nuevos efectivos a Rusia y lo que era peor, apenas tendrían fuerzas con las que defender la Isla de Sicilia de cara a los inminentes desembarcos de la «Operación Husky» que ya estaban preparando los anglo-norteamericanos. A pesar de todo, la campaña tunecina y en general toda la africana desde sus inicios, fueron decisivas para que los Aliados Occidentales no retomasen la iniciativa hasta nada menos que la mitad de la Segunda Guerra Mundial.

 

Bibliografía:

-Antonio Muñoz Lorente, Duelo en el Desierto, la Campaña del Norte de África por el control del Mediterráneo, Volumen II, De El-Alamein a Túnez, «Operación Vulcan», Salamina (2021), p.347-348
-https://en.wikipedia.org/wiki/Operations_Vulcan_and_Strike
-http://www.historyofwar.org/articles/battles_enfidaville.html