La situación de Alemania en Febrero de 1945 era de extrema gravedad tras la demoledora Ofensiva del Vístula-Oder lanzada por la Unión Soviética que para sorpresa de todos amenazó la propia capital de Berlín desde las fronteras occidentales con Polonia. Ante la necesidad urgente de alejar a las tropas del Ejército Rojo lo máximo posible del corazón del Tercer Reich, el Ejército Alemán y las Waffen-SS organizaron un ataque masivo desde el flanco de Pomerania que sería conocido como la «Operación Solsticio».
Plan del Eje
La Ofensiva del Vístula-Oder lanzada por el Ejército Rojo a principios de 1945 fue demoledora porque las divisiones soviéticas provocaron el colapso del Ejército Alemán en Polonia y avanzaron más de 400 kilómetros ocupando la capital de Varsovia y dejando aisladas a grandes unidades del Eje en una serie de bolsas junto a la costa del Mar Báltico. A pesar de que por el momento se pudo frenar el progreso al norte y al sur, en concreto sobre Prusia Oriental y Silesia, no fue posible hacerlo sobre el sector central debido a que el I Frente Bielorruso del mariscal Georgi Zhukov alcanzó el Río Oder y se situó a menos de un centenar de kilómetros de Berlín. Aquella grave crisis condujo al mariscal Heinz Guderian, el autor de la «Blitzkrieg» o «Guerra Relámpago», a proponer lanzar una contraofensiva sobre el ala central rusa ubicada cerca de Küstrin, aprovechando que estaba adelantada y era vulnerable a un ataque simultáneo sobre su vertiente septentrional y meridional.
El plan del mariscal Heinz Guderian fue recibido con entusiasmo por el Estado Mayor Alemán, pero el único problema era que para dicho cometido se precisaba al VI Ejército SS Panzer, al que en esos momentos se estaba reservando para lanzar la ofensiva del Lago Balatón en Hungría. Ante la imposibilidad de traer a esta agrupación, muchos fueron los que comenzaron a desanimarse, incluyendo el Reichsführer Heinrich Himmler de las SS, quién pese a tener una experiencia militar nula, acababa de ser nombrado comandante del Grupo de Ejército Vístula por deseo expreso de Hitler. Sin embargo el Führer no se dio por vencido y con absolutamente todo en contra ordenó un ataque masivo desde Pomerania con la pretensión de alejar el peligro de la capital a la que bautizó con el nombre de «Operación Solsticio».
La «Operación Solsticio» o «Unternehmen Sonnenwende» sería llevada a cabo por el XI Ejército SS Panzer al mando del general Félix Steiner, cuya agrupación desde el principio ya estuvo condenada al fracaso debido a que para evitar que el I Frente Bielorruso se reforzase, el 13 de Febrero la fecha se adelantó al día 15, por lo que mucho material, equipamiento, municiones, combustible y alimentos no tendrían tiempo de ser descargados. No obstante aquello no impidió que los preparativos siguieran adelante y se completase el despliegue sobre una línea de 55 kilómetros en torno a la ciudad de Stargard de la siguiente manera: en el extremo occidental se situó el XXXIX Cuerpo Panzer del general Karl Decker con la División Panzer «Holstein», la 10ª División SS Panzer «Frundsberg», la 4ª División SS de Policía «Polizei» y la 28ª División SS de Granaderos Belga Valona «Wallonie; en el centro se estacionó el III Cuerpo SS Panzer del general Martin Unrein con la 11ª División SS de Granaderos «Nordland», el 503ª Batallón SS Panzer Pesado, la 23ª División SS de Granaderos Holandesa «Nederland», la 27ª División de Granaderos Belga Flamenca «Langemarck» y la Brigada Panzer de Escolta del Führer; y en el extremo oriental se ubicó el Cuerpo «Munzel» del general Oskar Munzel con la Brigada de Granaderos «Der Führer», la 104ª Brigada Anticarro y las 163ª y 281ª Divisiones de Infantería. A estas fuerzas había que sumar la guarnición de Arnswalde, una ciudad que había quedado embolsada dentro del avance del Ejército Rojo, por lo que las escasas tropas sitiadas distraerían el mayor número posible de enemigos a su retaguardia mientras esperaban ser rescatadas de la denominada «Fortaleza Arnswalde» o «Festung Arnswalde».
Aproximadamente el Eje reunió a 30.000 soldados y 360 tanques.
Plan de la URSS
Cuando el Ejército Rojo alcanzó su punto de máximo avance durante la Ofensiva del Vístula-Oder, las tropas del I Frente Bielorruso que por ese entonces estaban a tan sólo 70 kilómetros de Berlín, de repente se detuvieron cuando a su mariscal Georgi Zhukov le surgieron dos dudas sobre el siguiente paso a dar. La primera de estas era si debía de avanzar directamente contra la capital a sabiendas de que el enemigo apenas poseía unidades con las que defenderla, algo muy complicado debido a que sus propias fuerzas estaban agotadas y precisaban recuperarse; mientras que la segunda era esperar a mantener cubiertos sus flancos norte y sur, ya que el II Frente Bielorruso del mariscal Konstantin Rokovossovsky no había podido seguir el ritmo tras haberse quedado estancado en Pomerania, exactamente igual que le había sucedido al I Frente Ucraniano del mariscal Iván Koniev, el cual se hallaba emponzoñado en el asedio de Breslau junto al Río Neisse.
La decisión del mariscal Georgi Zhukov fue la de permanecer a la espera para reaprovisionarse, algo acertado porque en seguida los aviones de reconocimiento rusos informaron a Iósif Stalin acerca de la presencia de una gran concentración de tropas enemigas en Pomerania. Esta advertencia condujo al mandatario a ordenar a su comandante favorito que detuviese cualquier tipo de acción ofensiva y se concentrase en repeler una más que probable contraofensiva, por lo que inmediatamente fue trasladado a la frontera polaco-pomerana un poderoso contingente que desde la población de Nantikow al este hasta el Lago Miedwie al oeste se desplegó de la siguiente manera: el LXVII Ejército de Guardias con la 70ª Brigada Blindada de Guardias y las 356ª y 396ª División de Fusileros; el XXXV Ejército de Guardias con las 23ª, 212ª, 311ª y 415ª Divisiones de Fusileros; el II Ejército de Guardias con las 6ª y 79ª Brigadas Blindadas de Guardias, más la 11ª Brigada Blindada Pesada de Guardias; y el LXI Ejército de Guardias con el XII Cuerpo Blindado de Guardias y la 126ª Brigada Blindada de Guardias.
Aproximadamente la Unión Soviética reunió a 80.000 soldados y 550 tanques.
Operación Solsticio
Al amanecer del 16 de Febrero de 1945 comenzó la «Operación Solsticio» cuando los carros de la División Panzer «Holstein» y la 10ª División SS Panzer «Frundsberg» se abalanzaron sobre el flanco occidental del II Ejército Blindado de Guardias junto al Lago Miedwie, de cuyas orillas desalojaron a dos brigadas acorazadas rusas para acto seguido ocupar Wierzbno, aunque no pudieron progresar más allá debido a un contraataque que les inmovilizó por parte de un grupo de tanques T-34/85. Simultáneamente en el flanco más oriental el Cuerpo «Munzel» también realizó un ataque, pero en este caso bastante más tímido porque los alemanes se conformaron únicamente con avanzar 2 kilómetros y tomaron el enclave de Nantikow.
La mayor arremetida de la «Operación Solsticio» aquel 16 de Febrero tuvo lugar en el centro del dispositivo al poco de ser superado de Río Ina, ya que los holandeses de la 23ª División SS de Granaderos «Nederland» se apoderaron de Reetz; mientras que los belgas flamencos de la 27ª División SS de Granaderos «Langemarck», apoyados por siete tanques alemanes King Tiger, se hicieron con Marienburg y posteriormente con Schönwerner. Algo más a la izquierda, también la 4ª División SS de Policía «Polizei» anotó considerables éxitos como la reconquista de Brallentin y Dolice, así como los belgas valones de 28ª División SS de Granaderos «Wallonie» del líder rexista León Dregrelle, quienes capturaron la localidad de Sallenthin.
El récord sobre el sector central lo marcaron sin duda los voluntarios noruegos y daneses de la 11ª División SS de Granaderos «Nordland», pues tras abrir una brecha y avanzar en torno a 8 y 12 kilómetros, el 17 de Febrero entraron triunfales en la ciudad de Arnswalde y liberaron a la guarnición sitiada, cuyos soldados se fundieron en abrazaos con sus compañeros nórdicos. A pesar de que de que la 356ª División de Fusileros y catorce tanques Stalin IS-2 enviados por la 11ª Brigada Blindada Pesada de Guardias intentaron recuperar la metrópoli mediante un violento contraataque llevado a cabo por el general Pavel Belov, los escandinavos repelieron el asalto, en parte gracias a la llegada oportuna de un destacamento de belgas flamencos y algunos King Tiger, los cuales infligieron serias pérdidas en hombres y carros al Ejército Rojo.
A pesar de los éxitos iniciales de la «Operación Solsticio», para final del día 17 la ofensiva alemana se había agotado por falta de reservas y combustible, así como por el terreno embarrizado y por la afluencia de reservas masivas enviadas por el I Frente Bielorruso. A esto hubo que sumar que el general Walther Wenck sufrió un accidente de tráfico debido a que se quedó dormido al volante, por lo que mientras se recuperaba de sus heridas, tuvo que ser sustituido por el general Hans Krebs la jornada del 18. Ante estas expectativas tan poco halagadoras y ante el riesgo de desgastar en exceso a las pocas unidades disponibles para defender Berlín, el mismo Adolf Hitler canceló la «Operación Solsticio».
Conclusión
Veinticuatro horas después de haberse puesto fin a la «Operación Solsticio», el 19 de Febrero de 1945, el II Ejército Blindado de Guardias y el LXI Ejército de Guardias pusieron en marcha una contraofensiva contra Arnswalde que fue detenida por la 11ª División SS de Granaderos «Nordland». Gracias a que el comandante de esta unidad, el general Joachim Ziegler, organizó una eficaz resistencia para repeler los asaltos enemigos y mantener abierta una brecha de 2 kilómetros al norte, los soldados nórdicos y siete tanques King Tiger apoyados por una barrera de piezas de artillería, aguantaron la presión rusa hasta que la jornada del 20 se completó la evacuación de todo el personal militar consistente en 2.100 soldados (incluyendo 1.000 heridos) y de también los 7.000 civiles pomeranos, perdiéndose tan sólo durante durante la acción tres de los carros pesados Königstiger.
Al poco de ser ocupada la ciudad de Arnswalde que los soviéticos encontraron completamente vacía, las divisiones del XI Ejército SS Panzer se retrocedieron algunos kilómetros para defender las dos orillas del Río Ina. A partir de entonces las fuerzas del Eje resistieron durante otras dos semanas en el sector hasta que en Marzo de 1945 las tropas del I Frente Bielorruso las expulsaron e incluso cruzaron al otro lado, lo que contribuyó al colapso de todo el frente en Pomerania y al inicio imparable del avance hacia Berlín.
El resultado de la «Operación Solsticio» fue un fracaso para el Tercer Reich debido a que sufrió unas bajas innecesarias durante la ofensiva en Pomerania y en ningún momento fue capaz de poner en serios aprietos al Ejército Rojo. Tampoco la Unión Soviética salió bien parada de esta campaña, ya no sólo por fracasar a la hora de impedir que las fuerzas del Eje liberasen a la guarnición sitiada en Arnswalde, sino porque encima el I Frente Bielorruso del mariscal Georgi Zhukov tuvo que renunciar a su avance sobre la capital de Berlín, algo que sin duda alargó en casi dos meses más la Segunda Guerra Mundial en Europa.
Bibliografía:
-Sergio Martínez, Las Últimas Ofensivas de la Wehrmacht, Frente Oriental 1945, «Operación Solsticio», Salamina (2024), p.205-238
-Erik Norling, Raza de Vikingos, La División SS Nordland, 1943-1945, «La Bolsa de Curlandia y los Combates de Pomerania», García Hispán Editor (1990), p.138-139
-https://en.wikipedia.org/wiki/Operation_Solstice


