Ofensiva del Don

 

Con Crimea asegurada en Junio de 1942, Adolf Hitler eufórico de alegría ya podía pasar a la conquista del resto del territorio en Rusia Meridional antes que el ambicionado Cáucaso: la cuenca industrial y minera del Río Don.

Fuerzas del Eje

Antes que pasar a la ofensiva principal sobre Stalingrado y el Cáucaso, Hitler necesitaba controlar el Don por varios motivos: 1) Se concentraban varios ejércitos soviéticos que impedían el paso hacia Rusia Meridional y era necesario destruir; 2) había importantes yacimientos mineros, industriales y agrícolas; y 3) sin el Don la Unión Soviética perdía un tráfico fluvial importante de materias primeras.

Semioruga Hanomag circulando ante una iglesia ortodoxa.

Dos Grupos de Ejérctios alemanes serían los conquistadores, partiendo como punto de partida en el Río Dniénper. El encargado de la zona Sur para tomar las regiones del Don y bajar hacia el Caúcaso para hacerse con sus pozos petrolíferos era el Grupo de Ejércitos A del general Siegmund Wilhelm Von List, escoltado por la I Ejército Panzer (I Panzearmee) del general Hermann Hoth. El Grupo de Ejércitos B dirigido por el general Maximilian Von Weichs en la zona Norte avanzaría semanas después del Grupo A en un plan denominado “Operación Azul”, con la intención de hacerse con la ciudad de Stalingrado, siendo escoltado por el VI Ejército de Friedrich Von Paulus. Apoyaría a los alemanes el Ejército Eslovaco del general Stefan Jurech, también con tropas muy cualificadas.

Wehrmacht:
·Grupo de Ejércitos A
-I Panzerarmee
-XVII Ejército
·Grupo de Ejércitos B
-IV Panzerarmee
-VI Ejército
·Ejército Eslovaco

Fuerzas Soviéticas

Apenas se había repuesto la Unión Soviética de las pérdidas en la Batalla de Barbienkovo con la destrucción de tres ejércitos, y ya se estaba preparando para soportar una nueva ofensiva alemana.

El Ejército Rojo contaba en Rusia Meridional con los XII, XXII, XIX y XL Ejércitos, los cuales comandaba Semión Timoshenko, un general que se había ganado la antipatía de Iósif Stalin por sus constantes imprudencias que acababan en derrotas dentro del campo militar, entre ellas la de Barbienkovo. Una vez más su colección de batallas perdidas aumentaría en el Don.

Ejército Rojo:
XII Ejército
XIII Ejército
XIX Ejército
XL Ejército

Ofensiva del Don

El 28 de Junio de 1942, el Grupo de Ejércitos A se lanzó a la ofensiva en todo el frente de la Rusia Meridional. Los tanques Panzer se convirtieron en la punta de lanza central avanzando hacia Kursk y provocando que en dos días el débil frente ruso se deshiciera en tres brechas distintas. El I Panzerarmee de Hoth aprovechó una de las la aperturas y golpeó fuertemente por ese punto. A partir de ese instante el avance de Hoth hacia el Don fue imparable.

Más al Norte, en la ciudad de Glolikov, el Grupo de Ejércitos A derrotó al XIII Ejército Soviético que consiguió retirarse con fuertes bajas, justo en el momento en que los alemanes se hacían con la ciudad. En este cerco que se prolongó hasta el 5 de Julio los alemanes destruyeron a los XIX, XXII y XL Ejércitos soviéticos sin apenas sufrir bajas.

Ante aquel desastre, Stalin ya había perdido la paciencia con Timoshenko por las derrotas que iba acumulando en Barvienkovo, Crimea y ahora el Don. Por tanto lo excluyó del mando y puso en su lugar al general Nikolai Fiodorovitch Vatutin.

Panzers atravesando una aldea.

El Grupo de Ejércitos A, un día después de haber llegado al Don, se detuvo para levantar un frente defensivo tras el río, pero Hitler en una decisión del Alto Mando Alemán (OKW) decidió que los dos Grupos de Ejércitos tenían que avanzar y hacerse con todos los pozos petrolíferos desde Voronezh hasta el Caúcaso. Esta arriesgada decisión víno dada con un error de la Wehrmacht al haberse creído que los rusos en el Sur habían sido eliminados, lo que no sabían es que el Ejército Rojo formaba dos alas de defensa, una en el Don por los ejércitos de Nikolai Vatutin y otra en el Cáucaso con los ejércitos de Ivanovich Yeremenko.

Todavía el Ejército Rojo tenía cierta capacidad ofensiva el 6 de Julio. Inesperadamente los soviéticos lanzaron un contraataque con tanques contra el XVII Ejército Alemán que consiguió rodearlo en la cuenca de los Donets. El IV Panzerarmee fue transferido inmediatamente a esta zona de operaciones en socorro del XVII Ejército. Cuando llegó consiguió separar a las formaciones blindadas soviéticas, y una vez asiladas las destruyó una por una.

Superada la contraofensiva soviética, el I Panzerarmee de Hoth tuvo el camino libre y cruzó por fin el Río Don, conquistando la importante ciudad de Voronehz el 7 de Julio. El Vl Ejército Alemán inmediatamente se desprendió del Grupo de Ejércitos B y descendió por la orilla del Don hacía el I Panzerarmee de Hoth que avanzaba en la orilla meridional. Dos días después, el 9 de Julio el I Panzerarmee y el VI Ejército se unieron en el Don con éxito, cerrando definitivamente el ataque en pinza y embolsando serias cantidades de soviéticos.

Stalin comprendió que el Don era otra batalla perdida. Durante dos semanas los rusos decidieron resistir todo lo posible en el Don para reforzar los lugares donde los alemanes atacarían tras ganar la batalla. En este periodo se práctico a lo largo de kilómetros la política de tierra quemada, donde cientos de hectáreas de campo fueron incineradas. El Cáucaso y la ciudad de Stalingrado serían los próximos objetivos de Hitler, así que los soviéticos comenzaron a reunir hombres y a fortificar las plazas mientras los alemanes se extendían sin encontrar a un sólo soldado soviético por las cuencas del Don y los Donets.

Ejemplo de la brutalidad de la guerra. Izquierda: Alemanes operando en una aldea con un mortero. Derecha: Aldea ardiendo por culpa de los combates.

Para mediados de Julio, la Wehrmacht asaltó la línea fortificada de Slavjansk-Tagnarog. Bogucar fue ocupada el 13 de Julio y el 17 Lisicansk, además de ser cortada la línea ferroviaria entre los Donets y Stalingrado. También cayó Novocerkassk y el 19 la ciudad de Voroshilovgrado.

Un hecho sorprendente ocurrió el 22 de Julio. Durante casi un año de Operación Barbarroja los alemanes habían intentado sin éxito cruzar la línea con el Río Don para internarse en la Eurasia hacia el Cáucaso, frontera que ellos consideraban histórica entre Europa y Asia. Sin embargo no fueron los primeros en lograr ese sueño, pues otros se les adelantarían. Los protagonistas del suceso fueron los soldados eslovacos, que tras vencer a los soviéticos en la orilla, cruzaron el Río Don y se establecieron en el margen opuesto abriendo una cabeza de puente. En Eslovaquia aquello se celebró como una victoria inaudita, ya que un ejército tan pequeño como el eslovaco, sin aspiraciones a mucho más, había sido capaz de hacer algo asombroso, humillando tanto a sus enemigos soviéticos por derrotarles como a sus aliados alemanes por realizar lo que ellos no habían podido.

El asalto final alemán al Don tuvo lugar el 22 de Julio cuando las tropas germanas, siguiendo a las más adelantadas eslovacas, pisaron la orilla opuesta en el sector de Cimljanskij. El I Panzerarmee avanzó por los caminos de Rostov, consiguiendo tomar la ciudad al anochecer. En este punto los soviéticos se retiraron en desbandada, tal fue el caos que la policía del NKVD tuvo que fusilar a muchos soldados, oficiales e incluso comandantes por deserción. Rostov significaba tener la ciudad más importante como base de salidad para la conquista de Rusia Merdional, con lo cual el Reich se apuntaba un tanto. Al día siguiente, el 24, se cumplió un objetivo mucho mejor con la completa ocupación de la cuenca minera del Donbass

Por fin el 25 de Julio, el Grupo de Ejércitos A cruzó al completo el Río Don y se extendió por todas sus orillas con las fuerzas acorazadas. Hoth rodó sobre la cuenca de los Donets cuatro días más hasta hacerse con Tsimlianskaia, la última ciudad del Don en la cuenca de los Donets. Tomada Tsimlianskaia el 29 de Julio de 1942, se daba por finalizada la conquista del Don.

Cruce del Río Don en la Unión Soviética. Para atravesar las aguas se llegó a improvisar un puente con pontones, barcas y tablones de madera, de esta manera podían circular los Panzers y cualquier vehículo pesado sin problemas.

Concluido el avance por el Don, las conquistas del Eje sumaron 400 kilómetros del territorio de Rusia Meridional, cifra impresionante.

 

Bibliografía:

Editores de S.A.R.P.E., Crónica Política y Militar de la Segunda Guerra Mundial. “Timoshenko quiere desencadenar una ofensiva preventiva”, S.A.R.P.E. (1978), p.773-781

Antony Beevor, Stalingrado, Planera Deagostini (1998), p.65-83

http://www.panzertruppen.org/ww2/1942/jarkov1.html