Ofensiva del Río Don

A mediados de 1942, el Tercer Reich pudo retomar la ofensiva en el Frente Oriental después de que la “Operación Barbarroja” lanzada en 1941 hubiese resultado frenada por el Ejército Rojo durante la Batalla de Moscú. Así fue como poco después de haberse recuperado el Ejército Alemán de las pérdidas encajadas y de los continuos retrasados sufridos durante el invierno y la primavera, las fuerzas del Eje del Grupo de Ejércitos Sur desencadenaron una nueva invasión del sector más meridional de Rusia sobre la cuenca industrial de los Donets que sería conocida como la campaña del Río Don.

Preludio

La situación en el Frente Oriental había mejorado notablemente a mitad de 1942 porque la línea delante de Moscú se había vuelto sólida tras las recientes victorias del Ejército Alemán en las Batallas de Rzevh, mientras que en el Mar Negro las fuerzas del Eje habían conquistado la Península de Crimea y el litoral del Mar Azov. Fue en este instante cuando Adolf Hitler ordenó poner en marcha la “Operación Azul” consistente en una gigantesca ofensiva del Grupo de Ejércitos Sur al mando del general Fedor Von Bock que se materializaría en dos alas: una por el sector más meridional protagonizada por el Grupo de Ejércitos A liderado por el general Wilhelm Von List que con el I Ejército Panzer del general Ewald Von Kleist, el XVII Ejército del general Karl-Adolf Hollidt y el Ejército Eslovaco del genera Stephan Jurech ocuparían los pozos petrolíferos del Cáucaso; y otra en el sector más meridional del Grupo de Ejércitos B dirigido por el general Maximiliam Von Weichs que con el IV Ejército Panzer del general Hermann Hoth y el VI Ejército del general Friedrich Paulus se encargaría de tomar la ciudad de Stalingrado y cerrar el tráfico en el Río Volga. Sin embargo y antes de llevar a cabo esta misión, los germanos necesitaban apoderarse de las orillas del Río Don por los siguientes motivos: primero se concentraban varios ejércitos soviéticos que debían ser destruidos para acceder a las tierras sureñas de Rusia; segundo había importantes yacimientos mineros, industriales y agrícolas que explotar en la región; y tercero con la obtención de dicho curso fluvial se reduciría la importación de materias primas hacia el corazón de la URSS.

Grupo de Ejércitos B:
·Grupo de Ejércitos A
-I Ejército Panzer
-XVII Ejército
·Grupo de Ejércitos B
-IV Ejércitos Panzer
-VI Ejército
·Ejército Eslovaco

Contrariamente en la Unión Soviética, tanto Iósif Stalin como el Estado Mayor Soviético (STAVKA), estaban convencidos que la siguiente gran ofensiva de las potencias del Eje sobre Rusia sería contra la capital de Moscú y no el sur del país, como precisamente advirtieron muchos informes que acertadamente alertaron de que el lugar atacado sería Stalingrado y el Cáucaso. Así fue como después de ser desechada aquella información tan valiosa por el Kremlin, el Ejército Rojo redujo considerablemente sus efectivos en los Donets y el Río Don, recayendo su defensa simplemente en los XII, XXII, XIX y XL Ejércitos al mando del general Semión Timoshenko.

Ejército Rojo:
-XII Ejército
-XIII Ejército
-XIX Ejército
-XL Ejército

Ofensiva del Río Don

Oficialmente el 28 de Junio de 1942 comenzó la ofensiva del Río Don cuando el Grupo de Ejércitos Sur arremetió contra el sur de Rusia. Bastaron unos días para que las vanguardias acorazadas de la clásica “Guerra Relámpago” o “Blitzkrieg” perforasen el sector más central del Frente Oriental sobre Kursk, para que la jornada del 30, las columnas del I Ejército Panzer abriesen una brecha y separasen en dos mitades al Ejército Rojo. Simultáneamente más al norte, otras formaciones del Grupo de Ejércitos A desarticularon las defensas del XIII Ejército Soviético que se retiró hacia el este con grandes bajas entre sus filas, antes de ocupar la estratégica ciudad de Glolikov. Gracias a esta espectacular maniobra, a principios de Julio los XIX, XXII y XL Ejércitos Soviéticos quedaron completamente embolsados y aislados del exterior hasta que el día 5 resultaron totalmente aniquilados. Una vez cosechada aquella catástrofe con decenas de miles de muertos y prisioneros rusos en manos de los alemanes, Iósif Stalin montó en cólera y por tanto cesó del mando al general Semión Timoshenko para sustituirle por el general Nikolai Vatutin.

Semioruga Hanomag circulando ante una iglesia ortodoxa al sur de Rusia.

La jornada del 6 de Junio de 1942, justo cuando los soldados del Grupo de Ejércitos Sur alcanzaron las orillas del Río Don, Adolf Hitler presionó al Alto Mando Alemán (OKW) para detener provisionalmente la ofensiva y dividir a sus fuerzas para dirigirse con el Grupo de Ejércitos B hacia Voronezh y Stalingrado, al tiempo en que el Grupo de Ejércitos B descendía hacia el Cáucaso. La arriesgada decisión estuvo motivada porque los alemanes creyeron haber destruidos completamente a las agrupaciones soviéticas en el aérea, sin tan siquiera molestarse a comprobar que todavía existían otras dos de reserva, concretamente una junto a Stalingrado al mando del general Nikolai Vatutin y otra en Rostov al mando del general Ivanovich Yeremenko.

El mismo día 6 de Junio en que Adolf Hitler ordenó retener la “Operación Azul”, el Ejército Rojo demostró estar lejos de haber sido derrotado porque varias brigadas acorazadas desencadenaron un contraataque con cientos de tanques que cayeron sobre las filas más adelantadas del XVII Ejército Alemán. Como la sorpresa fue total, algunas posiciones cedieron e incluso unas pocas unidades resultaron rodeadas en los salientes de la cuenca de los Donets. Solamente la intervención del IV Ejército Panzer movilizado por el Grupo de Ejércitos B evitó un desastre porque los tanques germanos dispersaron a las unidades blindadas soviéticas y destruyeron a todos los tanques rusos por separado uno por uno, salvando de este modo “in extremis” al XVII Ejército Alemán.

Tanques Panzers atravesando una aldea al sur de Rusia.

Fracasada la contraofensiva del Ejército Rojo, el I Ejército Panzer del genera Hermann Hoth reanudó la ofensiva sobre Rusia mediante la rápida conquista de la importante ciudad de Voronezh la jornada del 7 de Julio. Al mismo tiempo el Vl Ejército Alemán del general Friedrich Paulus se desprendió del Grupo de Ejércitos B y descendió siguiendo la orilla del Río Don para unirse al I Ejército Panzer I que ascendía por la orilla meridional. Al cabo de días de este movimiento en pinza, el 9 de Julio de 1942, tanto el I Ejército Panzer como el VI Ejército se unieron en el Río Don, encerrando en una bolsa a grandes concentraciones de tropas soviéticas que bien se rindieron o bien perdieron la vida peleando contra los sitiadores del Eje.

El desastre del Ejército Rojo sobre el Río Don, obligó a Iósif Stalin a decretar la retirada total hacia el este mientras sus tropas practicaban la “tierra quemada” incendiando poblados, granjas y hectáreas de campos de cultivo para evitar su uso a las fuerzas del Ejército Alemán. Aprovechando el repliegue de sus oponentes, las tropas germanas no encontraron a un sólo soldado enemigo durante decenas de kilómetros, por lo que a mediados de Julio asaltaron con éxito el cinturón fortificado entre Slavjansk y Tagnarog, cuyos atrincheramientos fueron fácilmente superados, ocupando Bogucar el día 13, Lisicansk el 17, Novocerkassk el 18 y Voroshilovgrado el 19, además de ser cortada la vía férrea hacia Stalingrado.

Ejemplo de la brutalidad del Frente del Este. Izquierda: Dotación alemana operando en una aldea con un mortero. Derecha: Aldea ardiendo por culpa de los combates contra el Ejército Alemán.

El 22 de Julio de 1942, las tropas del Ejército Eslovaco tuvieron el honor de ser las primeras tropas del Eje en cruzar a bordo de botes impulsados por remos las aguas del Río Don y pisar la orilla contraria dentro de la región del Cáucaso, muy cerca de la ciudad de Rostov. Aquel acontecimiento fue un varapalo moral para el Tercer Reich, ya que como en el imaginario nacionalista germano la frontera natural que separaba Europa de Asia era el curso del Río Don, el hecho de que los primeros soldados en atravesarlo no fuesen alemanes, y encima procedentes de un país eslavo como Eslovaquia, supuso una humillación para algunas de las figuras más radicales y racistas del Partido Nacionalsocialista Alemán (NSDAP).

Inmediatamente después de haber cruzado el Ejército Eslovaco el Río Don la jornada del 22 de Julio, a escasos kilómetros elementos acorazados del I Ejército Panzer también superaron su cauce sobre el tramo de Cimljanskij. Una vez completada la maniobra al anochecer, las vanguardias germanas y eslovacas convergieron sobre las orillas del Mar de Azov, conquistando el estratégico puerto de Rostov. A partir de entonces las fuerzas del Ejército Rojo entraron en pánico y emprendieron una caótica retirada en la mañana del 23, durante la cual reinó el desorden y el caos, siendo decenas de soldados rusos fusilados a manos de los comisarios políticos de la Policía Estatal Soviética (NKVD). Como consecuencia de tal descalabro, el Grupo de Ejércitos Sur terminó de apoderarse de la cuenca minera del Donbass el 24 de Julio y el IV Ejército Panzer de ocupar la última ciudad industrial de Tsimlianskaia 29, poniendo fin a la campaña sobre el Río Don.

Puente artificial sobre el Río Don sobre el que circula un tanque Panzer.

La ofensiva del Río Don fue un ejemplo más de la superioridad de la “Guerra Relámpago” o “Blitzkrieg” puesta en práctica por el Ejército Alemán desde el inicio de la Segunda Guerra Mundial, ya que en poco menos de un mes, desde el 28 de Junio al 29 de Julio de 1942, las tropas germanas avanzaron más de 400 kilómetros por el sur de Rusia, aniquilando a decenas de miles de tropas soviéticas y a varias agrupaciones del Ejército Rojo. Sin embargo y pese al éxito de la campaña, aquel sería uno de los últimos triunfos de la velocidad germana, pues inmediatamente después de esta fase de la “Operación Azul”, las potencias del Eje sobre el Frente Oriental quedarían estancadas en la terrible Batalla de Stalingrado.

 

Bibliografía:

-Editores de S.A.R.P.E., Crónica Política y Militar de la Segunda Guerra Mundial, “Timoshenko quiere desencadenar una ofensiva preventiva”, S.A.R.P.E. (1978), p.773-781
-Antony Beevor, Stalingrado, Planera Deagostini (1998), p.65-83
-http://www.panzertruppen.org/ww2/1942/jarkov1.html