Ofensiva de Riga

Cuando finalizó la «Operación Bagration» con la destrucción del Grupo de Ejércitos Centro en Bielorrusia y la mayor derrota militar cosechada hasta la fecha por el Eje, las tropas de la Unión Soviética amenazaron con aislar a todo el Grupo de Ejércitos Norte en los Países Bálticos. De este modo fue como aprovechándose de aquella circunstancia bélica, Iósif Stalin proyectó una invasión sobre Letonia en el verano de 1944 con la finalidad de quebrar las defensas germano-letonas mediante un gigantesco ataque que sería conocido como la ofensiva de Riga.

Plan del Eje

La «Operación Bagration» en el Frente Oriental y la ruptura del Frente Occidental por Normandía en Francia, supuso un golpe psicológico tremendo para Adolf Hitler que fue incapaz de adoptar otra estrategia realista que no fuese impedir a sus tropas retroceder en las llamadas «festung» o «fortalezas». Curiosamente por proponerle una retirada gradual de su Grupo de Ejércitos Norte hacia el corazón de Letonia, el general Johannes Friessner fue cesado y sustituido por el general Ferdinand Schörner. Sin embargo el nuevo cargo insistió en la propuesta de su antecesor y al final el Führer dio su brazo a torcer, autorizando el repliegue de sus tropas de Daugavpils a las fortificaciones de la «Línea Marienburg» ya dentro del suelo letón. Sobre dicho sector los XVI y XVIII Ejércitos Alemanes junto a las fuerzas colaboracionistas locales del VI Cuerpo SS Letón resistirían para evitar la caída de Riga; al mismo tiempo en que desde la vecina Lituania algunas formaciones del vapuleado Grupo de Ejércitos Centro intentarían abrir un corredor después de haber quedado decenas de unidades germano-letonas aisladas de los Países Bálticos con Polonia y Prusia Oriental a través de un corredor de 120 kilómetros junto al Mar Báltico.

El Grupo de Ejércitos Norte del general Ferdinand Schörner desplegado sobre Letonia estaba constituido por el XVI Ejército defendiendo la frontera con Estonia y la capital de Riga, así como por el XVIII Ejército sobre el centro y sur del país en torno a las costas del Mar Báltico y la frontera con Lituania. El XVI Ejército del general Carl Hilpert englobaba al II Cuerpo del general Wilhelm Hasse con la 227ª División de Infantería y la 563ª División Volksgrenadier; al VI Cuerpo SS Letón del general Walther Krüger con las 15ª y 19ª Divisiones SS de Granaderos Letonas «Lettische I» y «Lettische II», y las 93ª, 205ª, 215ª y 389ª Divisiones de Infantería, más la Policía Auxiliar Letona; al XLIII Cuerpo del general Kurt Versock con las 23ª, 83ª, 218ª Divisiones de Infantería, la 12ª División Aérea de la Luftwaffe y las 207ª y 390ª Divisiones de Seguridad; y al L Cuerpo del general Werner Richter con la 290ª División de Infantería y la 281ª División de Seguridad; más una reserva compuesta por la 31ª División Volksgrenadier y las 24ª, 87ª, 132ª, 263ª y 300ª Divisiones de Infantería, más la Milicia Estonia «Omakaitse». El XVIII Ejército del general Ehrenfried Boege adosaba al I Cuerpo con las 11ª y 126ª Divisiones de Infantería; al X Cuerpo con la 14ª División Panzer y la 30ª División de Infantería; y al XXXIX Cuerpo Panzer con las 4ª y 12ª Divisiones Panzer, y las 61ª y 225ª Divisiones de Infantería. Paralelamente desde Lituania se intentaría eliminar el saliente del Ejército Rojo en la llamada «Operación Doppelkopf» con el III Ejército Panzer del general Erhard Raud que incluyó al XL Cuerpo Panzer con la División Motorizada «Grossdeustchaland» y a la 7ª División Panzer, además de contar con el caso apoyo desde el aire de la I Flota Aérea del general Flieger Kurt Pflugbeil.

Aproximadamente el Eje desplegó a 342.000 soldados entre 300.000 alemanes, 40.000 letones y 1.200 estonios, así como un material de 791 tanques (292 convencionales y 499 cazacarros) y 424 aviones.

Plan de la URSS

Letonia había sido invadida por la Unión Soviética en 1939 tras la firma del Pacto de No Agresión Germano-Soviético «Ribbentrop-Molotov» y posteriormente perdida al ser ocupada por Alemania en 1941 durante la «Operación Barbarroja». Como Iósif Stalin deseaba cuando antes volver a incorporar el país a la esfera de influencia del Kremlin y de paso acabar con decenas de divisiones embolsadas, acordó con el Estado Mayor Soviético (STAVKA) presionar hacia la capital de Riga y de paso reforzar el saliente en el Mar Báltico que mantenía separado a los Grupos de Ejércitos Centro y Norte, pues en caso de volver a unir sus fuerzas volverían a revitalizar a las castigadas unidades del Eje.

El Ejército Rojo desplegó ante la línea con Letonia de norte a sur a los III, II y I Frentes Bálticos en dicho orden, concretamente desde la frontera con Estonia hasta uno de los salientes de Daugavpils en la demarcación con Lituania. El III Frente Báltico del general Andrei Eremenko agrupaba al LI Ejército del general Pavel Belov con la 12ª División de Guardias y las 23ª, 55ª, 212ª, 397ª y 415ª Divisiones de Fusileros; y al II Ejército de Choque del general Iván Ferdiuninskii con la 64ª División de Guardias y la 201ª División Motorizada Letona. El II Frente Báltico del general Andrei Yeremenko estructuró al XXII Ejército del general Gennadii Korotov con la 43ª División de Guardias, las 37ª, 219ª, 379ª y 391ª Divisiones de Fusileros, la 308ª División de Fusileros Letona, y la 118ª Brigada Blindada; y al III Ejército de Choque del general Nikolai Simoniak con la 21ª División de Guardias y las 28ª, 150ª, 171ª, 200ª y 207ª Divisiones de Fusileros. El I Frente Báltico del mariscal Iván Bagramian, que era el más numeroso con 359.000 hombres, aglutinó al XXXIII Ejército del general Vyacheslav Tsvetaev con las 49ª, 64ª, 89ª, 95ª, 222ª, 323ª, 33ª, 362ª y 383ª Divisiones de Fusileros, más la 5ª División de Artillería y la 64ª División de Artillería Antiaérea; al XLIII Ejército del general Afanasii Beloborodov con las 145ª, 179ª, 204ª, 235ª, 306ª, 334ª y 357ª Divisiones de Fusileros, más las 89ª, 117ª y 159ª Brigadas Blindadas; al LI Ejército del general Iakov Kreizer con la 33ª División de Guardias, las 77ª, 91ª, 216ª, 263ª, 267ª, 279ª, 346ª, 347ª y 417ª Divisiones de Fusileros, la 26ª División de Artillería, las 2ª, 15ª y 18ª Divisiones de Artillería Antiaérea, la 32ª Brigada Blindada de Guardias, la 6ª Brigada de Artillería de Guardias, la 19ª Brigada de Morteros, la 105ª Brigadas de Obuses, las 15ª y 21ª Brigadas Anticarro y las 12ª y 63ª Brigadas de Ingenieros; al II Ejército de Guardias del general Profirii Chanchibadze con las 2ª, 3ª, 24ª, 32ª y 87ª Divisiones de Guardias; y al VI Ejército de Guardias del general Iván Chistiakov con las 9ª, 46ª, 51ª, 67ª, 71ª, 90ª, 166ª, 270ª Divisiones de Guardias, más las 29ª, 47ª y 51ª Divisiones de Fusileros.

Aproximadamente el Ejército Rojo reunió a 1.009.000 soldados entre 993.000 soviéticos y 16.000 comunistas letones, así como un material de 3.000 tanques, 17.000 piezas de artillería, 2.000 camiones y 2.500 aviones.

Operación Doppelkopf

Sorprendentemente y contra todo lo imaginado fueron las potencias del Eje las que se adelantaron al Ejército Rojo desencadenando una contraofensiva cuando el 16 de Agosto de 1944 pusieron en marcha la «Operación Doppelkopf». El objetivo fue el saliente de 120 kilómetros que el LI Ejército Soviético mantenía en el Mar Báltico, separando al Grupo de Ejércitos Centro del Grupo de Ejércitos Norte. Durante la maniobra el XL Cuerpo Panzer atacó desde la Península de Curlandia en el exterior y el XXXIX Cuerpo Panzer desde las inmediaciones de la capital de Riga en el interior , arrollando la 7ª División Panzer con relativa facilidad a las posiciones sin consolidar del Ejército Rojo y reconquistando la ciudad de Kelmé.

Dos días después del inicio de la «Operación Doppelkopf», el 18 de Agosto, las fuerzas del XXXIX Cuerpo Panzer arremetieron contra la principal plaza del saliente bajo manos del LI Ejército Soviético, concretamente la ciudad de Tukums, que recibió un asalto de tropas alemanas por el flanco oriental. Gracias a que desde el Mar Báltico la Marina de Guerra Alemana (Kriegsmarine) envió al crucero pesado Prinz Eugen, las fortificaciones del Ejército Rojo fueron completamente volatilizadas con los grandes calibres navales de 230 milímetros. Así fue como después de morir sepultadas decenas de tropas soviéticas y ser varios tanques pulverizados, el LI Ejército Soviético emprendió la retirada hacia el sur y el XXXIX Cuerpo Panzer liberó el enclave de Tukums.

Dos tanques rusos, un Stalin IS-2 y un T-34, destruidos por soldados del Ejército Alemán en Letonia.

La reconquista de Tukums fue presentada por el Tercer Reich como una hazaña bélica según difundió la radio y la prensa que dirigía el Ministro de Propaganda Joseph Goebbles. A continuación el el XXXIX Cuerpo Panzer del Grupo de Ejércitos Norte entró en contacto con el XL Cuerpo Panzer del Grupo de Ejércitos Centro, eliminando el saliente y volviendo a estar ambas formaciones unidas en el continente, además de que durante las jornadas siguientes, hasta el 27 de Agosto, los alemanes ampliarían el corredor otros 29 kilómetros hasta llegar a la misma frontera norte con Lituania.

Posteriormente el Ejército Rojo desencadenó una serie de contraataques para volver a cerrar el saliente de Tukums, pero todos los intentos fracasaron porque en seguida unidades germanas y auxiliares letones rellenaron todos los espacios para evitar un nuevo aislamiento de los Grupo de Ejércitos Centro y Norte. Las únicas operaciones que triunfaron parcialmente fueron limitados avances en la frontera oriental de Letonia, como el X Ejército de Guardias que conquistó la ciudad de Madona y un cuerpo del III Frente Báltico que se apropió de Gulbene.

Invasión de Letonia

Hasta el 14 de Septiembre de 1944 el Ejército Rojo no pasó a la contraofensiva moviendo hacia delante a los II y III Frentes Bálticos por debajo del Lago Peipus muy cerca de la demarcación con Estonia, así como al I Frente Báltico por encima del Lago Siauliai dentro de la frontera con Lituania. Las tropas soviéticas encima contaron con el apoyo de un descomunal bombardeo preliminar de miles de piezas de artillería que descargaron proyectiles durante noventa minutos y quebraron las defensas del Eje para acto seguido irrumpir en dos alas sobre Letonia. A pesar de todo numerosas unidades consiguieron contener la arremetida de los invasores, como fue el caso del sector septentrional sobre el triángulo conformado por el Río Gauja, el Lago Vôrtsjärv y el Río Väike Emajôgi, en cuyos pantanos y bosques los soldados rusos del III Frente Báltico fueron rechazados con serias bajas por parte de elementos del XVI Ejército Alemán y los voluntarios de la Milicia Estonia «Omakaitse», así como la jornada del 15 por las escuadras armadas de la Policía Auxiliar Letona en Lecava.

Lamentablemente las áreas atacadas el 18 de Septiembre por los I y II Frentes Bálticos apenas pudieron aguantar la embestida porque poco a poco los defensores germanos-letones fueron cediendo terreno mientras en la retaguardia se vivía un auténtico caos por culpa de los millares de refugiados civiles que colapsaron las carreteras, muchos de ellos estonios que acababan de abandonar su país para huir de las represalias del Ejército Rojo. Como medida desesperada el XXXIX Cuerpo Panzer que con anterioridad había triunfado en la «Operación Dopplekopf», esperó repetir el éxito mediante una nueva contraofensiva bautizada como «Operación Cäsar» en la que participaron 320 tanques de la División Motorizada «Grossdeutschland» y la 12ª División Panzer, aunque en esta ocasión los alemanes únicamente avanzaron 35 kilómetros entre las localidades de Auce y Dobele para ser frenados la jornada del 19.

Artillería del VI Cuerpo SS Letón defendiendo Letonia en 1944.

Gradualmente la presión de los I, II y III Frentes Bálticos se volvió más insoportable, sobretodo entre los días 23 y 27 en el sureste por parte de las fuerzas del LI Ejército Soviético. Entre las unidades que mejor resistieron estuvo la 19ª División SS de Granaderos Letona que cargó contra los rusos y los retuvo durante cinco días primero en la localidad de More, luego en la comarca de Siguna y por último en el distrito rural de Vidzeme, antes de que sus 9.000 supervivientes emprendiesen la retirada el 1 de Octubre para repeler definitivamente a los invasores en Kurzeme. Curiosamente en el bando contrario también sirvieron tropas nativas comunistas en el Ejército Rojo como la 308ª División de Fusileros Letona que peleó contra los germanos y sus propios compatriotas en Viesitê, Baldone y el Río Daugava, aunque su capacidad combativa fue escasa porque los propagandistas del VI Cuerpo SS Letón lograron provocar entre sus hermanos cientos de deserciones, a veces alarmantes, porque dejaron a formaciones enteras inoperativas tras desaparecer la mayor parte de sus componentes, tal y como le sucedió a la 201ª División Motorizada Letona.

Ofensiva de Riga

El 5 de Octubre de 1944 el Ejército Rojo lanzó la ofensiva final hacia el Riga con todas las divisiones disponibles de los II y III Frentes Bálticos, así como hacia el sector costero de la frontera con Lituania con las unidades del I Frente Báltico. Gracias un bombardeo masivo previo de la artillería sobre toda la línea germano-letona y al castigo infligido por las oleadas de bombarderos de la Fuerza Aérea Soviética, prácticamente todos los sectores colapsaron y las tropas rusas entraron en tropel siguiendo las estelas de los tanques T-34 y Stalin IS-2. Bastaron sólo 48 horas para que el 7 de Octubre el LI Ejército Soviético avanzase nada menos que 50 kilómetros y la jornada del 10 alcanzase las orillas del Mar Báltico en el puerto letón de Polanga, separando de ese modo por segunda vez sobre el continente al Grupo de Ejércitos Centro del Grupo de Ejércitos Norte.

La situación del Grupo de Ejércitos Norte fue tan crítica que el 11 de Octubre el general Ferdinand Schörner pudo convencer a Adolf Hitler de efectuar una retirada gradual hacia la única cabeza defendible en Letonia que era la Península de Curlandia. Así fue como el 12 el XVI Ejército Alemán y el VI Cuerpo SS Letón abandonaron tristemente la capital de Riga que tras recibir un bombardeo de piezas de artillería durante veinticuatro horas, el 13 de Octubre fue conquistada por las fuerzas de vanguardia del III Frente Báltico, siendo los escasos supervivientes de la 201ª División Motorizada Letona recibidos jubilosamente por los militantes y simpatizantes clandestinos del Partido Comunista Letón.

Tropas soviéticas del Ejército Rojo cargando hacia la capital de Riga.

Incapaces las fuerzas del Eje de sostener las posiciones originales en Letonia, en seguida se replegaron a una línea de contención que desde el extremo más meridional al más septentrional se extendió partiendo de Mazêkai, continuando por el puerto de Liepâja y finalizando en la plaza de Tukums. Aunque el enclave de Mazêkai se perdió al ser ocupado por el I Frente Báltico, las tropas alemanas de la 227ª División de Infantería mantuvieron a raya los II y III Frente Bálticos lejos de Tukums. De igual forma contribuyeron a paralizar el avance del Ejército Rojo la 19ª División SS de Granaderos Letona peleando en Dobele durante la jornada del 15 y tanto la 4ª División Panzer como la 30ª División de Infantería combatiendo sobre Prieluke durante la del 16.

Oficialmente el 17 de Octubre de 1944 los I, II y III Frentes Bálticos interrumpieron definitivamente su progreso en Letonia después de que las últimas unidades del Eje se refugiaran tras una serie de choques en el Río Lieupe. A partir de entonces el Grupo de Ejércitos Centro quedaría completamente cercado en la Península de Curlandia, librándose entonces una batalla conocida como la «Bolsa de Curlandia» durante la cual las fuerzas germano-letonas mantendrían encarnizadamente sus posiciones sin ceder un sólo palmo de terreno hasta la finalización de la Segunda Guerra Mundial sobre Europa en Mayo de 1945.

 

Bibliografía:

-Antonio García Palacios, Cruces en la Nieve. La Resistencia Alemana y Letona en Curlandia 1944-45, «Kessel», HRM Ediciones (2020), p.115-136
-https://en.wikipedia.org/wiki/Riga_Offensive_(1944)
-https://en.wikipedia.org/wiki/Operation_Doppelkopf