Invasión de Birmania

 

Birmania era una de las regiones del mundo en la que pocos se atreverían a aventurarse. Atestada de frondosas selvas y junglas; bañada por una larga época de monzones y lluvias al año; y sitio idóneo para las enfermedades y los animales peligrosos; Birmania sería uno de los objetivos clave más codiciados de la Segunda Guerra Mundial por el que miles de seres humanos fallecerían intentando hacerse con su control.

Plan del Eje

Japón necesitaba a Birmania dentro de su órbita por varias razones. Una de estas era que sus bombarderos dispondrían de una base con un radio de acción suficiente sobre la que atacar y destruir las fábricas británicas de la India, lo que a medio plazo supondría que el Imperio Británico interrumpiese sus refuerzos bélicos y económicos hacia Asia y el Norte de África. Otro de los motivos era que la misma Birmania supondría una plataforma para lanzarse a la invasión de la propia India y también un obstáculo que cortaría el flujo de ayudas anglo-norteamericanas a la China del Kuomintang.

Como fuerza invasora de Birmania fue apostado junto a la frontera birmano-thailandesa el XV Ejército Japonés del general Shojiro Iida con las 33ª y 55ª Divisiones de Infantería con aproximadamente 30.000 hombres; estando apoyadas desde el Istmo de Kra por la 10ª Brigada Aérea con 600 aviones.

Thailandia, país miembro del Eje y de tendencia fascista al frente del Mariscal Phibun Songkhram, se sumó a la campaña porque ambicionaba arrebatar a los británicos los Estados Shan. Para ello desplegó frente a Birmania al Ejército Phayap al mando del general Jarun Rattanuk Seriroengrit que se se integraba por las 3ª,4ª y 5ª Divisiones de Infantería, cuyas fuerzas sumaban los 35.000 hombres.

Dentro de Birmania tambien existía un movimiento nacionalista que proclamaba la independencia de Gran Bretaña. Creado por el líder independentista Aung San que simpatizaba con el Eje, prestaría a la campaña el Ejército Independiente Birmano con la misión de hostigar al enemigo en la retaguardia británica y de paso arrebatarles ciertas ciudades antes de que llegaran los japoneses. Formado por políticos nacionalistas, estudiantes y monjes budistas, en escasas semanas pasaron de ser 200 comandos entrenados por los japoneses en los cuarteles de la Agencia Sur (Minami Kikan) del capitán Keiji Suzuki ubicada en la Isla de Hainan, a incrementarse la cifra a 12.000 milicianos repartidos en diversos regimientos por todo el país.

Un último contingente del Eje fue el Ejército Nacional Indio del capitán Ram Swarup. Esta fuerza que aportó 50 comandos indios libres acompañados por 5 auxiliares civiles para la conquista de Birmania, pretendía dar el salto de la liberación hacia la India con la misión de independizar su patria.

Aproximadamente las fuerzas del Eje sumaron un total de 70.000 efectivos (35.000 thailandeses, 30.000 japoneses, 12.000 birmanos y 50 indios libres).

Fuerzas del Eje:
·XV Ejército Japonés
-33ª División Japonesa
-55ª División Japonesa
-10ª Brigada Aérea Japonesa
·Ejército Phayap Thailandés
-2ª División Thailandesa
-3ª División Thailandesa
-4ª División Thailandesa
·Ejército Independiente Birmano
·Ejército Nacional Indio

Plan de los Aliados

Desde 1886 “Burma” como denominaban los ingleses a Birmania, pertenecía bajo el título de colonia al Imperio Británico tras las Guerras Anglo-Birmanas del siglo XIX. Durante la Segunda Guerra Mundial, el general Archibal Wavell, famoso por su victoria en la “Opeación Compass” contra Italia, fue designado comandante en jefe de la Comandancia del Lejano Oriente, una zona de operaciones que incluía defender tanto Birmania como la India.

Reino Unido para proteger Birmania únicamente contaba con dos batallones regulares, el 1st Batallón “Glocestershire” y el 2nd Batallón “Yorkshire”, además de la 67ª Escuadrilla de la Real Fuerza Aérea Británica (Royal Air Force o RAF) que con 16 aviones de caza Buffalo. Ante tal inferioridad tuvo que echar mano de las unidades coloniales que integraban el Cuerpo Birmano (Bucorps) con la 1ª División de Infantería Birmana y la 2ª Brigada de Infantería Birmana, ambas compuestas por nativos y bajo control del general inglés Thomas Hutton; además de por la 17ª División de Infantería India comprendida en las 16ª, 46ª y 48ª Brigadas de Infantería, más la 7ª Brigada Blindada.

China y el Kuomintang liderado por el Generalísimo Chiang Kai-Shek ofrecieron ayuda para Birmania enviando al Cuerpo Expedicionario Chino bajo mando compartido del general chino Luo Zhuoying y del general estadounidense Joseph Warren Stillwell. Tal cuerpo se componía básicamente por el V Ejército Chino del general Du Yuming con las 22ª, 96ª y 200ª Divisiones de Infantería, y la 38ª División “Nueva”; así como por el VI Ejército Chino del general Kan Liu-Chu con las 49ª y 93ª Divisiones de Infantería, más la 55ª División Provisional.

Otras fuerzas extranjeras menores también participarían en la campaña como por ejemplo Nepal prestando al Batallón Gurkha. Mientras tanto Estados Unidos desplegó escuadrón de caza aérea conocido como el Grupo Voluntario Estadounidense (American Volunteer Group o AVG).

Sabiendo China que Japón atacaría en cualquier momento los dominios del Imperio Británico en Asia, envió una misiva urgente a Reino Unido ofreciendo sus servicios en Birmania. Sin embargo Inglaterra rechazó tajantemente cualquier intervención del Kuomintang en su suelo, temiendo que en un futuro los chinos les arrebatasen sus dominios, una decisión que supuso un absoluto error porque sin Londres comprender la situación, sus fuerza eran notablemente inferiores.

Ejército Aliado:
·Cuerpo Birmano “Bucorps”
-1ª División Birmana
-2ª Brigada Birmana
·17ª División India
-7ª Brigada Blindada India
-16ª Brigada India
-46ª Brigada India
-48ª Brigada India
-63ª Brigada India
-1st Batallón Británico “Glocestershire”
-2nd Batallón Británico “Yorkshire”
-Batallón Gurkha Nepalí
·V Ejército Chino
-22ª División China
-96ª División China
-200ª División China
-38ª División “Nueva” China
VI Ejército Chino
-49ª División China
-93ª División China
-55ª División Provisional China
Real Fuerza Aérea Británica (Royal Air Force)
-67ª Escuadrilla Aérea Británica
-Grupo Voluntario Estadounidense (American Volunteer Group o AVG)

Diciembre de 1941

Desde los mismos instantes del amanecer del 8 de Diciembre de 1941, se produjeron los primeros enfrentamientos entre soldados thailandeses y británicos sobre la frontera con algunas bajas por parte de ambos bandos. Esta situación que se prolongaría todo Diciembre, salvo contadas excepciones, se desarrolló sin más incidentes porque ambos bandos respetaron las fronteras.

Por vez primera, aprovechando que los británicos disfrutaban de la Navidad, la capital de Rangún en Birmania fue bombardeada por aviones japoneses la noche del 23 y 24 de Diciembre de 1941 dejando atrás casi 2.000 muertos. A causa de aquella incursión la moral inglesa cayó en picado entre la población civil que empezó a temerse lo peor.

Soldados thailandeses en un aeródromo de Thailandia junto a aviones bombarderos Martin 139.

Al comprender los Aliados que los japoneses atacarían en cualquier momento Birmania, cubrieron militarmente un sector de selva en forma de rombo que se extendió a lo largo de muchos kilómetros organizado de la siguiente manera: de norte a sur se estableció un perímetro defensivo desde Papun hasta Sittang respectivamente; mientras que de este a oeste se hizo lo mismo desde Mergui hasta Tak. Toda aquella barrera en la selva fue puesta bajo custodia de las 16ª y 46ª Brigadas de Infantería Indias, más 2ª Brigada de Infantería Birmana.

Ofensiva en Birmania

Con un fuerte apoyo de la artillería thailandesa y la aviación del “Mikado”, el XXV Ejército Japonés cruzó la frontera con Birmania desde el sur el 15 de enero de 1942. Durante las primeras 24 horas el avance fue espectacular porque al día siguiente, el 16, los japoneses ocuparon Punta Victoria en la costa del Océano Índico.

Intentando frenar a los nipones, nepalís del Batallón Gurkha cargaron contra ellos antes de resultar completamente destruidos el 19 de Enero tras un breve combate sobre la ciudad de Tavoy que los japoneses conquistaron sin problemas. Dos días más tarde, el 21, los nipones chocaron con la 16ª Brigada de Infantería India que se retiró muy dañada y desorganizada hacia Moulmein, facilitándoles la posterior toma de Martabán.

Dos soldados japoneses disparan una ametralladora en una selva de Birmania duranta la ofensiva nipona.

A partir del 22 de Enero el XV Ejército Japonés comenzó enteramente su empuje desde Thailandia hacia Birmania filtrándose por la selva en incontables direcciones. El Ejército Phayap Thailandés también atravesó la frontera con Birmania entablando combates contra británicos e indios; mientras que el Ejército Independiente Birmano liberaba exitósamente Moulmein. Tan veloz fue el avance del Eje que núcleos de soldados anglo-indios aislados quedaron embolsados y destruidos. Durante finales de Enero y principios de Febrero los japoneses y thailandeses avanzaron como relámpagos por la selvas y aldeas. Apenas poco pudieron hacer los aparatos británicos y estadounidenses contra los imbatibles cazas Zero que destruían un avión tras otro. Gracias a ello, para el 10 de Febrero casi todas las fuerzas aliadas se encontraban en retirada hacia la India.

Deseando evitar ser envuelta por los japoneses, la 17ª División de Infantería India el 12 de Febrero solicitó ser trasladada más allá del Río Bilin y cruzar el Río Sittang para ponerse a salvo. Sin embargo el general Wavell ordenó a los indios que aguantaran todo lo posible en la zona, por lo que a lo largo de siete días la división luchó con determinación en unas condiciones adversas sobre la jungla, protagonizando violentos combates que parecían no acabar a pesar de tener a todos sus hombres agotados. Tras resistir una semana en el Río Bilin, finalmente la 17ª División de Infantería India fue envuelta por los japoneses desde todos los flancos, aunque sorprendentemente estos decidieron no detenerse a destruirla, ya que su objetivo prioritario era perseguir a los británicos en retirada.

Evacuación de Rangún

Cercada la 17ª División de Infantería India, Wavell poco se preocupó por su suerte. Antes priorizó supervisar la evacuación de la capital de Rangún proyectada para el 2 de Marzo porque era una cuestión mucho más urgente ante la cantidad de civiles inocentes que podían morir. Al mando de la plaza fuerte estaba el general Thomas Hutton, mientras que de su seguridad el Cuerpo Birmano (Bucorps) del general William Slim.

Muy complicada resultó la evacuación de Rangún. La primera orden de Hutton fue sacar a la población civil, especialmente mujeres y niños, a los enfermos de hospitales y manicomios, y a los presos en las cárceles. Para el traslado se utilizaron todas las fuerzas marítimas disponibles en el puerto y los vagones en los ferrocarriles. Cada día salían dos trenes de la capital hacia el norte. En primer lugar se sustrajo a las enfermeras militares y después a las familias de las tropas, aproximadamente 64.000 personas, entre ellas 10.000 niños embarcados en navíos. En segundo puesto partieron los inmigrantes indios y mestizos, aunque como no había sitio en los trenes y navíos muchos se quedaron atrás. Aquellos que eligieron ir a pie hacia la India sufrieron un auténtico calvario durante la huida que costó 5.000 vidas a causa del cansancio y el cólera. Pero lo más triste fueron las despedidas entre los soldados extranjeros y las esposas asiáticas o europeas residentes, ya que las leyes raciales impedían prioridad en su evacuación, lo que causó serios problemas en la moral de las tropas.

Puestos a salvo los civiles, escaparon los cuerpos de policía y seguridad, no sin antes destruir los depósitos de combustible, miles de embarcaciones portuarias y los vehículos que no pudieron llevarse. Acto seguido, unos incendios se propagaron por todo Rangún, lo que dificultó aún más el rescate de las tropas. El último tren partió de la capital a las 7:30 horas del 7 Marzo de 1941. Hasta ese momento se habían evacuado 3.000 ingleses hacia la India.

Tropas indias corren tras un vehículo blindado para luchar contra los japoneses en algún lugar de Birmania.

Otras ciudades fueron también evacuadas masivamente como Mandalay, donde la Línea Aérea Nacional India (Indian National Airlines) y la Línea Real Aérea Holandesa (KLM), sacaron desde el aeropuerto de Magwe a 400 mujeres y niños. De Myitkyina los aparatos de la Línea Aérea China extrajeron de Birmana a otro buen número de personas.

Poco después de escapar los últimos refugiados de la capital, el Ejército Imperial Japonés y los voluntarios del Ejército Nacional Indio lanzaron el ataque final. Tan escasa fue la resistencia que en cuestión de horas izaron su bandera nacional visible desde todo Rangún.

Con la capitulación de Rangún, el Ejército Independiente Birmano se levantó contra Gran Bretaña en el interior del país. Así fue como repentinamente las columnas de la Commonwealth que se hallaban en retirada por la selva recibieron ataques y hostigamientos desde sus flancos y retaguardia a manos de los birmanos nacionalistas alentados por Aung San, algo que dificultó enormemente la situación.

Intervención de China

Tras la retirada de Rangún, el 8 de Marzo, los V y VI Ejércitos Chinos penetraron en Birmania a través de los Estados Shan desde el norte ante la estupefacción de japoneses y thailandeses.

Gracias a la intervención china, los japoneses se olvidaron a la 17ª División de Infantería India atrapada en la bolsa junto al Río Bilin, la cual aprovechando el error contraatacó y consiguió escapar. Aquel despiste japonés permitió que una importante concentración de tropas indias volviese a encararse frente a ellos y por tanto a retrasar su avance.

Mientras tanto prosiguió el empuje del Kuomintang cuando la 200ª División de Infantería China en Toungoo pudo frenar el avance japonés hacia el interior de Birmania. Sabiendo de los esfuerzos de la 200ª División de Infantería China, la 17ª División de Infantería India recién liberada de su cerco tomó la determinación de acudir en su ayuda. Así fue como el 27 de Marzo de 1942, la 17ª División de Infantería India comenzó su avance por la carretera hacia Okpo con el fin de socorrer a la 200ª División de Infantería China. Sin embargo durante el trayecto se encontró inesperadamente con fuerzas japonesas del XV Ejército que diezmaron sus filas y detuvieron el ataque, provocando 311 indios muertos, la destrucción de 10 tanques y la pérdida de varios camiones y piezas de artillería.

Lucha por el puente sobre el Río Sittang entre las tropas japonesas y chinas.

Interrumpida la ayuda a la 200ª División de Infantería China, el 30 de Marzo emprendió la retirada por carretera desde Toungoo hacia Mawchi-Bawlake. Sin embargo durante el camino no pudieron destruir el puente sobre el Río Sittang ante la carencia de material explosivo, algo que constituyó un grave error para futuras operaciones porque los japoneses lo cruzaron.

Tras la fallida intervención de la 17ª División de Infantería India, Wavell decidió situar a dicha unidad como fuerza protectora de la vital región de Prome. Para dicha tarea la división se repartió en la 63ª Brigada de Infantería situada sobre la misma zona de Prome; en la 16ª Brigada de Infantería más al este; en la 48ª Brigada de Infantería en Hmawza; y en la 7ª Brigada Blindada en Tamagank. No obstante los japoneses, sin alarmarse por el nuevo alineamiento hindú, desencadenaron un feroz ofensiva sobre Prome la noche del 1 al 2 de Abril de 1942. Tan débil eran las líneas indias, que un sólo regimiento nipón fue suficiente para cortar fácilmente el contacto entre la 48ª Brigada de Infantería sobre Hmawza y la 63ª Brigada en Prome. Ante este suceso inesperado, apresuradamente toda la 17ª División de Infantería India tuvo que abandonar Prome y sumarse a la retirada.

Para el resto de tropas aliadas las cosas no iban mejor. Tanto la aviación británica como la estadounidense habían sido diezmadas al completo por la superioridad aérea de Japón. Poco después, el 2 de Abril de 1942, tras haber expulsado a los chinos, los nipones entraron en Toungoo y establecieron un puesto de mando para dirigir las operaciones desde allí. Por si fuera poco al día siguiente, el 3 de Abril, la presión japonesa obligó a retirarse al Cuerpo Birmano sobre la línea defensiva al este de Taungdwingyi.

Pilotos estadounidenses con un P-40 Warhawk en un aeródromo chino cercano a Birmania. Se les conocía como “Tigres Voladores”

Mientras desde los Estados Shan, el V Ejército Chino fue detenido al oeste en Loi-Kaw por las tropas japonesas. Durante dos semanas las tropas coloniales birmanas y los chinos resistieron a duras penas la ofensiva japonesa en los Estados Shan. De poco sirvió que el 16 de Abril que llegasen los refuerzos de la 38ª División “Nueva” China, ya que rápidamente se produjo el estancamiento y el posterior colapso.

Sobre el Río Irrawadi se concentró la lucha en Birmania a partir del 17 de Abril. Los protagonistas fueron el V Ejército Chino y el Cuerpo Birmano contra la 56ª División de Infantería Japonesa. Tanto la resistencia de los birmanos coloniales como la de los chinos fue admirable, ya que consiguieron retrasar el avance nipón. De hecho gracias a la lucha sobre el Río Irrawadi, los Aliados en otros sectores de Birmania se reabastecieron de gasolina, agua y víveres para emprender más cómodamente la retirada. Sin embargo no impidieron lo inevitable, ya que los japoneses rompieron las líneas del Cuerpo Birmano y del V Ejército Chino sobre el Río Irrawadi el 18 de Abril, forzando a estos a marchar en una caótica retirada hacia las oscuras selvas.

Retirada hacia la India

El 29 de Abril los japoneses cortaron la carretera con Birmania, terminando con todas las posibilidades de que los Aliados pudiesen ganar la batalla. Aquel mismo día los nipones también conquistaron las ciudades de Lacio y Maonywa, algo que provocó una retirada alocada y desordenada entre las filas británicas que a punto estuvo de acabar en otro desastre. Sin embargo aquel no fue el único problema de los ingleses porque la tarde del día 30 los japoneses se hicieron con la importante ciudad de Pakokku. Al conocer esta última noticia, los Aliados tuvieron que aceptar su derrota y anunciar la retirada general en toda Birmania.

Durante aquella fase de la campaña la aviación japonesa bombardeó intensamente las últimas ciudades birmanas bajo control británico. La más castigada fue Mandalay, en donde murieron miles de hombres, mujeres y niños, además de ser destruida casi en su totalidad, incluyendo edificios significativos como el Club Alta Birmania, la Estación de Maymyo o el Hospital Baptista Americano que resultó dañado y rota su energía eléctrica para atender a los heridos. Lo más trágico ocurrió durante la evacuación de cientos de refugiados en el aeródromo de Myitkyina, entre ellos muchos niños que embarcaron sus madres prioritariamente en aviones civiles, cuando de repente unos cazas japoneses aparecieron sobre el cielo y ametrallaron la pista destruyendo a dos de los aparatos Dakota DC3 cargados de pequeños ante la mirada atónita de sus familias que horrorizadas contemplaron como sus hijos perdieron la vida abrasados por las llamas. Otro caso similar ocurrió en Pyinmina, en cuya estación un tren fue alcanzado por las bombas muriendo 70 niñas mestizas euroasiáticas que estaban siendo evacuadas de un orfanato. Pero las bombas no sólo cayeron en Birmania, sino también en la retaguardia británica sobre Calcuta, ciudad de la India y centro de comunicaciones que sufrió la devastación de sus ferrocarriles y parques de vehículos.

Sobre la zona norte de Birmania, el Ejército Imperial Japonés y el Ejército Independiente Birmano competían por ver quién de los dos arañaba más territorio a los británicos en retirada. Por ejemplo en Arakán las unidades mecanizadas japonesas se adelantaron a un regimiento birmano que después de estar días y noche atravesando la jungla sin apenas comer ni dormir, no pudo alcanzar el objetivo antes que los japoneses. Sin embargo en Mandalay y Akyab el Ejército Independiente Birmano pudo llegar primero y hacerse en la última con un botín de medio millón de rupías.

China fue la primera en replegar a sus tropas hacia la frontera. Difícil fue la retirada, en especial la del V Ejército Chino ante el acoso al que se vio sometido por los japoneses. Peor suerte tuvo la 93ª División de Infantería China que fue emboscada por tropas thailandesas el 27 de Mayo en Kentung, siendo derrotada y sufriendo incontables bajas. Con este golpe toda la región de los Estados Shan pasó a quedar bajo control thailandés.

Más fortuna encontró el Cuerpo Birmano y los británicos en la retirada, pues repentinamente comenzó la época de lluvias que descargó el monzón sobre Birmania. Convertida la selva en un barrizal y las llanuras en pantanos de lodo, los japoneses de manera inevitable fueron ralentizados.

Expedicionarios británicos en retirada hacia la India.

Peor lo pasó la población civil que escapaba de la guerra en uno de los mayores éxodos de la Historia del Sudeste Asiático. Casi 600.000 civiles birmanos, indios, chinos, pakistanís y británicos, acompañados por 400 elefantes de carga, se echaron a los caminos y carreteras a través de la jungla, expuestos a las emboscadas y ataques aéreos, a veces de su propia aviación que los confundía por japoneses. La mayoría de estos refugiados perdió la vida por culpa de las enfermedades, especialmente el cólera, malaria, disentería y las diarreas provocadas por comer frutos venenosos de la jungla. Otros muchos cayeron por el cansancio o el calor, dejando a cada lado de los senderos decenas de cadáveres que rápidamente eran adornados por las mariposas de colores tropicales que revoloteaban a su alrededor. Tampoco faltaron los saqueadores de cuerpos que aprovechando la triste escena no dudaban en robar a los que desfallecían, llegándose a contabilizar más de 2.000 casos de robos. A pesar de todo hubo buena gente que ayudó a los desplazados, como las tribus naga y kachins que ofrecieron comida y agua a los refugiados cuando pasaban por sus aldeas, además de la atención médica prestada por las enfermeras del Servicio Voluntario Femenino de Assam (Assam Women’s Voluntary Service). Un héroe de esta penosa retirada fue un mestizo anglo-indio llamado Frank Sinclair Gomes que se lanzó hasta en tres ocasiones al Río Mogaung para salvar a un soldado nepalí, a una mujer y a su hijo pequeño. Desgraciadamente en una acción similar dos nepalís se ahogaron en un intento de rescate. De los 600.000 refugiados, solamente llegaron medio millón a la provincia de Assam en la India. El largo trayecto supuso una tragedia que dejó 80.000 muertos.

Para finales de Mayo de 1942, los japoneses reanudaron la persecución del Ejército Aliado. Sin embargo fue demasiado tarde porque los chinos consiguieron ocultarse tras las fronteras de su propio país y los británicos entraron en la seguridad de la India. El último contingente en refugiarse dentro de territorio indio fue el Cuerpo Birmano que se acuarteló en Imphal.

Al concluir Mayo de 1942, los japoneses llegaron a la frontera de Birmania con la India y entraron unos kilómetros en la provincia de Astrakán. Toda Birmania había sido conquistada por Japón y Thailandia.

Conclusión

Triunfal fue la invasión de Birmania por parte del Eje. Durante aproximadamente cuatro meses los japoneses habían avanzado más de 1.600 kilómetros de distancia. Unos kilómetros que también perdió el Imperio Británico en favor del enemigo, lo que supuso una completa humillación para el orgullo inglés.

Los Aliados sufrieron 13.463 bajas entre muertos, heridos y prisioneros, ya fuesen británicos, indios, chinos, birmanos, nepalís o estadounidenses. Respecto al material perdieron 116 aviones.

Japón tuvo 2.143 bajas entre muertos y heridos. En el aire fueron derribados unos 100 aviones.

Quienes más sufrieron fueron los civiles con más de 80.000 muertos y 600.000 desplazados.

Diversas fueron las causas del desastre británico en Birmania. Razón principal de la derrota aliada fue la fanfarronería británica de no aceptar a las fuerzas chinas desde un principio. Si los chinos hubieran intervenido desde el comienzo de la ofensiva japonesa, el resultado hubiese sido muy diferente. Otro problema fue la mala coordinación, ya que cada ejército hacía las cosas por su cuenta y no hubo un mando único sobre el terreno que impusiese el orden; por ejemplo los indios actuaron de modo independiente, las tropas coloniales birmanas desobedecieron a los ingleses y los chinos sólo preferían escuchar a los estadounidenses. Tales errores fueron aprovechados por Japón que desde el inicio supo lo que debía hacer y llevarlo bien a la práctica.

Hubo dos consecuencias políticas y militares importantes tras la invasión japonesa:

1. Birmania sería independizada como un miembro más del Eje, inspirándose en un modelo filofascista bajo el líder “Adipadi” Ba Maw que declaró la guerra a los Aliados. Como fuerza armada vertical de este nuevo país fue incorporado el Ejército Nacional Birmano de Aung San.

2. Toda la región comprendida entre Birmania y la frontera con la India, pasaría a convertirse en un frente estático dentro de la selva durante toda la Segunda Guerra Mundial, sangriento y terrible que se cobraría cientos de miles de vidas en ambos bandos.

 

Bibliografía:

Carlo Caranci, Holocausto Atómico. “La guerra en Birmania”, Ediciones Iberoamericanas Quorum (1986), p.78-80

Christopher Bayly y Tim Harper, Forgotten Armies, Britain’s Asian Empire & the War with Japan, “1942: Debacle in Burma”, Penguin Books (2005), p.156-207

Derrick Wright, Pacific Victory. “To road to Mandalay”, Sutton (2005), p.14-15
http://www.panzertruppen.org/ww2p/1942p/birmania.html
http://en.wikipedia.org/wiki/Burma_Campaign