Incursión al Puerto de Sidney

 

A lo largo de la Segunda Guerra Mundial los ataques de minisubmarinos contra objetivos portuarios se convirtieron en una constante por parte de las flotas de las grandes superpotencias. Normalmente todo este tipo de incursiones acabaron con sonados éxitos, salvo el raid protagonizado por Japón hacia el puerto de Sidney en Australia durante la mitad del año 1942.

Preludio

Desde su entrada en la Guerra del Pacífico, Japón había estudiado el uso operativo de minisubmarinos desechables de combate con la finalidad de hundir grandes buques enemigos en sus puertos. Aquella idea tenía su origen en los buenos resultados cosechados por la Italia Fascista en Egipto cuando a finales de 1942 unos pocos minisubmarinos hundieron a dos acorazados británicos en la rada de Alejandría. Así pues, la Marina Imperial Japonesa mediante el VIII Escuadrón de Submarinos al mando del capitán Hankyu Sasaki, decidió aplicar la misma teoría de los italianos contra el Puerto de Sidney en Australia, utilizando para ello a tres sumergibles, los I-22, I-27 y el I-21, siendo utilizado los dos primeros para transportar a 3 minisubmarinos (los M-14, M-21 y M-24) y el tercero para reconocer el terreno mediante hidroaviones.

VIII Escuadrón de Submarinos Japonés:
3 Submarinos = I-21, I-22 e I-27.
TOTAL = 2 Navíos.

Sidney se encontraba totalmente desguarnecida a mediados de 1942, con escasa protección de patrulleros y redes antitorpedos casi inexistentes en los diferentes buques y muelles que conformaban el puerto. La Marina Real Australiana (Royal Australian Navy), era la fuerza naval mayoritaria en el puerto seguida por la Flota Estadounidense (US Navy), la Marina Real Holandesa (Koninklije Marine), la Marina Real Británica (Royal Navy) y la Marina Real India (Royal Indian Navy); sumando entre todas 42 navíos, de los cuales estaban los tres cruceros HMAS Canberra, HMAS Adelaide y USS Chicago, el destructor USS Dobbin, tres dragaminas, tres corbetas, tres cañoneros, dos cazasubmarinos, seis patrulleras, un submarino y un buque hospital.

Flota Aliada:
·Marina Real Australiana:
-2 Cruceros = HMAS Canberra y HMAS Adelaide.
-3 Dragaminas = HMAS Bungaree, HMAS Goonambee y HMAS Samuel Below.
-2 Corbetas = HMAS Whyalla y HMAS Geelong.
-2 Cazasubmarinos = HMAS Yandra y HMAS Bingera.
-6 Patrulleras = HMAS Yarroma, HMAS Lolita, HMAS Steady Hour, HMAS Sea Mist, HMAS Marlean y HMAS Toomaree.
-2 Cañoneros = HMAS Westralia y HMAS Kuttabul.
·Flota Estadounidense:
-1 Crucero = USS Chicago.
-1 Destructor = USS Dobbin.
·Marina Real Holandesa:
-1 Submarino = K-IX.
-1 Buque Hospital = Oranje.
·Marina Real India:
-1 Corbeta = HMIS Bombay.
·Royal Navy:
-1 Cañonero = HMS Kanimbla.
TOTAL = 23 Navíos.

Incursión en Sidney

Toda la operación japonesa empezó el 11 de Mayo de 1942 cuando los submarinos destinados a atacar el puerto de Sidney, el I-22 e I-27, zarparon del puerto de Truk en las Islas Carolinas rumbo a Australia. Mientras tanto, el sumergible nipón I-21 que navegaba por el Océano Pacífico, envió el 23 de Mayo a su hidroavión de reconocimiento Yokosuka E14Y para verificar la seguridad portuaria sobre Sidney, siendo el aparato alcanzado en la ciudad australiana y derribado. Aquel incidente sin duda preocupó a los japoneses, algo lógico porque seis días después, el 29 de Mayo, el submarino I-27 se situó a 56 kilómetros de Sidney. No obstante, los japoneses prefirieron ser cautos y por ello mandaron a un nuevo Yokosuka E14Y contra Sidney, resultando en esta ocasión también derribado el hidroavión por las ametralladoras de un caza australiano Wirraway procedente de la base aérea de Richmond. Sin embargo y a pesar de estos dos reveses sufridos incluso antes de empezar la misión, los japoneses optaron por no cancelar la operación y siguieron adelante.

A las 17:20 horas de la tarde del 29 de Mayo de 1942, el submarino I-27 desprendió de sus entrañas a sus tres minisubmarinos M-14, M-21 y M-24 a sólo 13 kilómetros de la costa de Australia. Una vez los tres estuvieron en el agua, sobre las 17:40, se pusieron en marcha sigilosamente hacia Sidney, donde llegaron a las 20:01 horas de la noche bordeando los muelles de Hacking e introduciéndose en el puerto sin ser vistos ni por las embarcaciones civiles que navegaban alrededor, ni por el faro, ni por los guardias de la Junta del Servicio Marítimo. Aparentemente todo marchaba bien hasta que a las 21:52 las patrulleras australianas HMAS Yarroma y HMAS Lolita localizaron un objeto desconocido bajo el agua, el minisubmarino M-14, al cual lanzaron dos cargas de profundidad. Disparados los artefactos, acto seguido se produjeron dos explosiones que revelaron la verdadera identidad del infiltrado. Así pues, aterrados entonces los japoneses tras haber sido descubiertos, activaron sus explosivos y volaron su minisubmarino en pedazos.

Una hora después del hundimiento del M-14, a las 22:27 cuando el Puerto de Sidney ya estaba en alerta, entró en la rada el minisubmarino M-24. Casi inmediatamente fue avistado por el crucero USS Chicago que abrió fuego con sus cañones de 130 milímetros a 500 metros de distancia, cuyos proyectiles no sólo no acertaron al minisubmarino, sino que además impactaron y dañaron por error la Torre Martello de la Fortaleza Denison y provocaron desperfectos en los barrios de Cremorne y Mosman. Aquel error resultaría fatal para los Aliados porque permitieron al M-24 escabullirse de los navíos enemigos y esconderse por el momento.

Cañonero australiano HMAS Kuttabul hundido en Sidney por un minisubmarino japonés.

El último minisubmarino, el M-21, entró en el Puerto de Sidney a las 22:30 de la noche siendo localizado al instante por el cazasubmarinos HMAS Yandra y por el Estación Portuaria de Señales de Guerra. Bastaron unos cuantos disparos para amedrantar a los japoneses y hacer que el M-21 se retirase de Sidney y volviese hacia el Océano Pacífico.

Supuestamente neutralizado el ataque la noche del 29 al 30 de Mayo de 1942, los Aliados bajaron la guardia creyendo que la incursión había terminado. No obstante a las 0:30 horas el minisubmarino M-24 reapareció en el Puerto de Sidney y sin ser molestado por nadie disparó dos torpedos. Inicialmente el objetivo de los artefactos era el crucero estadounidense USS Chicago, pero en el último momento los torpedos cambiaron de rumbo y de modo accidental alcanzaron al cañonero australiano HMAS Kuttabul. Repentinamente una explosión iluminó la noche en Sidney cuando un fogonazo cubrió al HMAS Kuttabul, al cual partió en dos pedazos que se hundieron bajo las aguas casi al instante. También las llamas alcanzaron al submarino holandés K-IX que sufrió daños graves, al igual que numerosos desperfectos en el barrio cercano de la Isla de Garden.

Nada más terminar de producirse el ataque, el minisubmarino M-24 salió del Puerto de Sidney y se abrió paso hacia la seguridad del Océano Pacífico. Sin embargo casi dos horas después, a las 2:00, volvió a entrar en la rada el M-21 para realizar un nuevo intento. Desgraciadamente en esta ocasión los navíos aliados estaban sobreavisados y por ello desde las 3:00 hasta las 5:00 de la madrugada el cañonero británico HMS Kanimbla y los patrulleros australianos HMAS Yarroma, HMAS Steady Hour y HMAS Sea Mist acosaron con todo su arsenal al M-21 lanzándole un total de 19 cargas de profundidad que terminaron por hundir al minisubmarino y forzaron a su tripulación a suicidarse según el Código Bushido. Terminado este combate, la incursión al Puerto de Sidney se dio por finalizada.

Resultado

La incursión de los minisubmarinos japoneses al Puerto de Sidney terminó en un completo fracaso porque a pesar de no haber sufrido pérdidas propias (salvo dos submarinos desechables previstos para ser abandonados con antelación), provocaron daños muy leves a la Flota Aliada con el hundimiento de únicamente una corbeta enemiga. No obstante pronto los japoneses se resarcirían de su derrota ese mismo mes de Mayo de 1942, cuando uno de sus minisubmarinos hundió al gigantesco acorazado británico HMS Ramillies en Madagascar, lo que demostró la efectividad militar de este tipo de acciones.

Los Aliados sufrieron el hundimiento de 1 corbeta (australiana), daños en 1 submarino (holandés) y 31 bajas, entre las cuales hubo 21 muertos (19 australianos y 2 británicos) y 10 heridos.

Japón sufrió el hundimiento de 2 minisubmarinos, el derribo de 2 hidroaviones y la muerte de 6 militares.

 

Bibliografía:

Redacción Serga, Submarino de Bolsillo Ko-Hyoteki Tipo A. Amenaza japonesa en los puertos del Océano Pacífico, Revista Serga Nº91, (2014), p.25
http://en.wikipedia.org/wiki/Attack_on_Sydney_Harbour