Incursión a la Guinea Ecuatorial Española

 

Raras veces se violaron territorios de países neutrales a lo largo de la Segunda Guerra Mundial. No obstante y a pesar del riesgo diplomático que una acción de este tipo constituía, en 1942 se produjo un asalto de comandos contra buques ítalo-germanos que se encontraban anclados en la Guinea Ecuatorial Española.

Preludio

Guinea Ecuatorial era una colonia de España desde 1778 que se situaba en el extremo occidental del África Negra junto al Golfo de Guinea. Debido a su privilegiada posición estratégica sobre las rutas comerciales por el Océano Atlántico y a la estricta neutralidad española en la Segunda Guerra Mundial, fue utilizada como refugio por los buques del Eje y como fuente de información por el espionaje al servicio de los Aliados.

Gran Bretaña se interesó por la Isla de Fernando Poo, a 70 kilómetros de la Guinea Ecuatorial, cuando supo que tres navíos enemigos habían anclado en sus costas debido al riesgo de navegar por el Atlántico. Fue precisamente el espía inglés Leonard Guise quién los descubrió antes de informar al Ministerio de Marina en Londres el 20 de Noviembre de 1941, el cual dio autorización para saltarse la neutralidad de España y capturar dichos buques mediante una acción de comandos procedentes de la colonia británica de Nigeria que lideraría la Fuerza de Asalto de Pequeña Escala (Small Scall Raiding Force o SSRF).

El Eje disponía de un total de 3 cargueros entre los que estaban el italiano Duchessa d’Aosta de 8.500 toneladas y los más pequeños alemanes Burundi y Likumba; sin contar con los 30 guardias hispano-guineanos de la Policía Colonial Española.

Los Aliados desplegaron un total de 32 efectivos (11 comandos y 4 agentes británicos, además de 17 marineros nigerianos) y 3 navíos entre los que se encontraban la corbeta HMS Violet y los remolcadores SS Nuneaton y SS Vulcano.

Acción

Bajo el nombre de “Operación Postmaster”, los remolcadores británicos SS Nuneaton y SS Vulcano escoltados por la corbeta HMS Violet zarparon del puerto de Lagos en Nigeria la mañana del 11 de Enero de 1942. Rumbo hacia la Guinea Ecuatorial Española, alcanzaron la Isla de Fernando Poo caída la noche del 14 de Enero y amarraron en el puerto de Santa Isabel a las 23:15 horas tras informar a los militares españoles que su visita respondía a una necesidad de repostaje.

El carguero italiano Duchessa d’Aosta en la Isla de Fernando Poo.

Mientras tanto en la ciudad portuaria, estaba teniendo lugar una fiesta de gala organizada por las autoridades españolas en el Casino de Santa Isabel a la que habían sido invitados 14 oficiales del Eje (doce italianos y dos alemanes) que en aquellos momentos se encontraban disfrutando de una cena y buena música en la sala de baile. Fue entonces, cuando aprovechando la ausencia de jefes en los buques, los remolcadores SS Nuneaton y SS Vulcano echaron sus canoas al agua que dividieron en dos grupos: el primero al mando del oficial Gus March-Philipps se dirigió hacia el Duchessa d’Aosta y el otro al frente del oficial Graham Hayes hacia los Burundi y Likumba.

Sobre la medianoche del 14 al 15 de Enero de 1942, el grupo de comandos del oficial Gus March-Philipps se aproximó al carguero Burundi (a cuya tripulación hablaron en alemán para confundirla), para a continuación abordar el buque efectuando algunos disparos, apresar a la marinería, explosionar la cadena del ancla con dinamita y hacer el mismo proceso con el navío Likumba. Simultáneamente el grupo del oficial Graham Hayes con 10 hombres subió en el carguero Duchessa d’Aosta y arrestó a la tripulación italiana, antes de romper de una explosión el acero del ancla. Hecho esto, el remolcador SS Vulcano arrastró al Duchessa d’Aosta y el SS Nuneaton a los Burundi y Likumba. Apenas la Policía Colonial tuvo tiempo de reaccionar porque tras algunos tiros, únicamente arrestaron al agente Leonard Guise que no tuvo tiempo de escapar. Sin embargo los remolcadores ingleses salieron ilesos con sus presas del puerto y escoltados en alta mar por la corbeta HMS Violet regresaron victoriosos a Nigeria.

Conclusión

Numerosas protestas por parte de España, así como de evidentemente Italia y Alemania, generó la incursión británica en la Guinea Ecuatorial Española a la que consideraron una agresión hacia un país neutral y por tanto un acto de piratería. No obstante y a pesar de las quejas, Londres se limitó a mentir asegurando que los tres buques habían sido apresados fuera de aguas españolas y así lo demostró falseando la realidad cuando presentó una serie de fotografías en las que aparecía la corbeta HMS Violet escoltando a las embarcaciones capturadas.

El Eje sufrió la pérdida de 3 cargueros capturados (el italiano Duchessa d’Aosta y los dos alemanes Burundi y Likumba) y el apresamiento de 29 prisioneros ítalo-germanos.

Los Aliados sufrieron la pérdida de 1 agente capturado por las autoridades españolas.

Ante el suceso ocurrido en la Guinea Ecuatorial, la España del Generalísimo Francisco Franco no tuvo más remedio que tomar medidas drásticas contra el Imperio Británico desplazando a la colonia diversas unidades como el VI Tabor de Tiradores de Ifni, el 28º Regimiento de Artillería y varias secciones de ametralladoras, morteros y destacamentos de la Policía Colonial. Gracias a esta gran fuerza de disuasión en Guinea Ecuatorial, los británicos se amedrentaron y no volvieron a intentar violar territorio neutral de España durante el resto de la Segunda Guerra Mundial.

 

Bibliografía:

Alfonso Marina, Operación Postmaster. Ataque de Comandos Británicos a la Guinea Española, Revista Serga Nº99 (2015), p.18-24
https://en.wikipedia.org/wiki/Operation_Postmaster