Evacuación de Crimea

A principios de 1944 el Ejército Rojo avanzaba imparable por las estepas de Ucrania mientras las fuerzas germano-rumanas del Eje emprendían la retirada a las fronteras orientales de Europa. Durante este contexto de tantos repliegues dentro del Frente Oriental, la Unión Soviética emprendería la ofensiva a la Península de Crimea que culminaría con un nuevo revés para el Ejército Alemán y una humillante evacuación de Sevastapol a través del Mar Negro.

Plan del Eje

“¡Mantened Crimea cueste lo que cueste!” fue la orden emitida por Adolf Hitler a las fuerzas del Eje que debían defender la Península de Crimea. La razón de ello fue que entre 1941 y 1942 aquel enclave había constituido una dura espina estratégica tanto para el Ejército Alemán (Wehrmacht) como el Ejército Real Rumano debido a la férrea resistencia presentada por el Ejército Rojo. Una vez el lugar fue definitivamente ocupada, se impidió a la Unión Soviética poseer una excelente base con la que bombardear desde el aire los pozos petrolíferos de Ploiesti en Rumanía y sobretodo mantener el prestigio respecto a sus socios de Europa Oriental en el Mar Negro como por ejemplo Bulgaria o prolongar la beneficiosa neutralidad de Turquía.

A diferencia de Adolf Hitler, el “Conducator” Ion Antonescu de Rumanía veía a Crimea como una causa perdida y un derroche absurdo de hombres y material que más útiles serían a la hora de defender la frontera rumano-soviética en Besarabia. Así pues, en contra del criterio del Führer, el Gobierno de Bucarest aprobó la “Operación 60.000” (cifra de las tropas rumanas presentes en Crimea) para evacuar a sus hombres en cuanto el primer soldado soviético cruzase el Istmo de Perekop desde Ucrania. Después de darse a conocer aquel plan al que también se sumó Eslovaquia por poseer unas pocas unidades del Ejército Eslovaco, finalmente Hitler entró en razón y terminó por pactar una resistencia del territorio peninsular para otorgar el mayor tiempo posible a la evacuación definitiva de Crimea.

Aproximadamente el Eje contaba con 294.000 tropas, 160 tanques y 2.000 cañones, cuyos efectivos se repartían de la siguiente manera: el XVII Ejército Alemán del general Erwin Jaenecke con 230.000 soldados, el III Ejército Rumano del general Petre Dumitrescu con 60.000 y la 1ª Brigada Técnica Eslovaca del general Elmir Lendvay con 4.000, sin contar a las milicias musulmanes de la Legión Tártara al frente del oficial Luedolf Von Alvensleben.

Fuerzas del Eje:
-XVII Ejército Alemán
-III Ejército Rumano
-1ª Brigada Técnica Eslovaca
-Legión Tártara

Plan de la URSS

Relativamente optimistas eran las perspectivas de la Unión Soviética en Ucrania a principios de 1944 porque la capital de Kíev había sido liberada, los alemanes habían sido puestos en fuga tras la “Bolsa de Korsun-Cherkassy” y sus vanguardias mecanizadas se aproximaban a las fronteras de Rumanía en Besarabia, No obstante y antes de iniciar la ofensiva definitiva contra la Europa Continental, era preciso torcer hacia el sur y reconquistar la Península de Crimea que el Ejército Rojo había perdido en 1942.

El Ejército Rojo desplegó al sur de Ucrania a 470.000 soldados, 559 tanques, 6.754 cañones (5.982 de campaña y 772 antiaéreos) y 1.250 aviones. Básicamente se trató del IV Frente Ucraniano del mariscal Fyodor Tolbukin con el II Ejército de Guardias, el LI Ejército, el Ejército Autónomo Costero, el IV Ejército del Aire y grupúsculos partisanos presentes en Crimea; lo que constituía una superioridad respecto a sus oponentes del 140% en hombres, 70% en artillería y 150% en blindados.

Ejército Rojo:
IV Frente Ucraniano
-II Ejército de Guardias
-LI Ejército
-Ejército Autónomo Costero
-IV Ejército del Aire
-Partisanos de Crimea

Ofensiva en Crimea

La mañana de 8 de Abril de 1944 el Ejército Rojo desató la gran ofensiva sobre Crimea atacando el brazo de mar a través del Istmo de Perekop desde el sur de Ucrania. La resistencia presentada por el Ejército Alemán fue tenaz, aunque a las pocas horas los rusos penetraron en el interior conquistando el II Ejército de Guardias de la ciudad de Armiansk y el LI Ejército el Lago de Sivasc. Bastaron nada menos que 24 horas, para que en la jornada del 9 las tropas soviéticas ocuparan Isciun, último enclave del Istmo de Perekopv, lo que abrió la Península de Crimea a los atacantes y precipitó la retirada germana de la Acequia Tártara, exactamente igual que de la 1ª Brigada Técnica Eslovaca de Krasnoperekops en dirección a Sevastopol.

Soldados rumanos con una ametralladora defienden una cota de sobre Crimea en 1944.

Simultáneamente a la ofensiva en el Istmo de Perekop, el 11 de Abril de 1944 el Ejército Autónomo Costero del general Andrei Yeremenko inició un ataque sobre la Península de Kerch al este de Crimea después de haber trasladado grandes cantidades de efectivos desde la Península del Kubán al norte del Cáucaso. Aquella gran ofensiva que cogió a Crimea en dos frentes, encontró tan desprevenidos a los mandos del Eje, que justo después de perderse la Fortaleza de Erikalsk, prácticamente todas las fuerzas alemanas y rumanas emprendieron una caótica retirada hacia el sur mientras eran acosadas por la aviación soviética y los partisanos que descendían de las montañas. De hecho y a modo de represalia por un ataque de guerrilleros, los alemanes ejecutaron como represalia a 584 ciudadanos rusos en la aldea de Star Krym.

Rota el frente en Crimea, la ciudad de Kerch y el puerto de Feodosia fueron los dos primeros grandes núcleos urbanos en caer en poder del Ejército Rojo, así como posteriormente Simferopol y aplastar a los voluntarios musulmanes de la Legión Tártara en Bakhchisarai. Al poco tiempo, la jornada del 16 de Abril, las tropas soviéticas recuperaron la emblemática ciudad de Yalta y siete días más tarde, la jornada del 23, cuando ya había recorrido 300 kilómetros de terreno y capturado durante la persecución a 37.000 prisioneros alemanes y rumanos, iniciaron el asedio del puerto fortificado de Sevastapol.

Batalla de Sevastopol

La ciudad de Sevastopol que ya había sufrido un sitio en 1942 se hallaba rodeada de tres anillos defensivos escalonados de la siguiente manera: una primera línea de alambradas, fosos antitanque y minas antipersona desde el Río Belbek al Cabo Jersones; una segunda línea constituida entre los Montes Mekenzievi y la Colina Fediujin; y una tercera línea levantada en torno a la metrópoli que había sido construida entre 1854 y 1855 durante la Guerra de Crimea contra Francia y Reino Unido.

Grupo de soldados alemanes retirándose hacia Sevastopol.

Al amanecer del 5 de Mayo de 1944, la artillería y la aviación del Ejército Rojo castigaron duramente el perímetro exterior de Sevastapol antes de que el II Ejército de Guardias iniciara el asalto contra las fortificaciones, una operación que se saldó sin éxito porque los defensores rumanos y alemanes les repelieron provocando una gran cantidad de bajas a los soviéticos. A pesar de este fracaso, al cabo de veinticuatro horas, el 6 de Mayo, los soldados rusos abrieron una brecha entre Ínkerman y Balaclava, por la cual se colaron gran cantidad de infantes y marineros armados que la jornada del 7 coronaron el Monte Sapun y la Cota Sajarnav de 170 metros de altura. Al día siguiente, el 8, la avalancha fue imparable porque las tropas soviética conquistaron los Montes Mekenzievi y alcanzaron las costas tanto de la Bahía de Servernaya como del propio Golfo de Sevastopol.

Caída de la tarde del 9 de Mayo, las fuerzas del Eje emprendieron la evacuación de Sevastopol a través del Mar Negro, siendo sacados miles de soldados a bordo de embarcaciones, cargueros, transportes y destructores de nacionalidad alemana, rumana o búlgara, rumbo a los puertos de Constanza y Saulina en Rumanía o a los de Varna y Burgas en Bulgaria. Lamentablemente muchos no tuvieron tiempo de salir porque a las 19:00 horas de aquella jornada, las tropas soviéticas irrumpieron en los muelles de Sevastopol, obligando a los supervivientes a refugiarse en playas y acantilados (donde proceder al embarque era más difícil).

Mientras tanto en el Mar Negro la Fuerza Aérea Soviética no dejó de acosar desde al aire a las decenas de buques que navegan hacia los puertos de Bulgaria y Rumanía. Por ejemplo el 10 de Mayo, un escuadrón aeronaval de 41 bombarderos rusos Boston (vendidos por Estados Unidos según la Ley de Préstamos y Arriendos) torpedearon y hundieron a los dos cargueros alemanes Totila y Teja con un saldo de 9.000 soldados muertos, en concreto 5.000 en el primero (3.000 germanos y 2.000 rumanos) y 4.000 en el segundo (todos alemanes).

Tropas soviéticas en el puerto de Sevastopol disparando al aire en señal de victoria.

Durante las tareas de evacuación en el Mar Negro serían sacados con vida de Sevastopol y otros puntos del suroeste de la Península de Crimea hasta un total de 147.053 efectivos del Eje. Básicamente se trató de 58.486 soldados alemanes, 42.250 rumanos (39.194 por mar y 3.056 por aire), 723 eslovacos y 15.931 colaboracionistas (rusos blancos, ucranianos y tártaros), además de 7.115 civiles o refugiados e incluso 22.548 toneladas de material bélico.

A partir de 11 de Mayo de 1944, aproximarse a Crimea era tan peligroso que se ordenó cancelar las operaciones de rescate en las inmediaciones de Sevastapol. Ante este decisión que condenaba a las fuerzas atrapadas en la península, los últimos soldados alemanes y rumanos al mando del general Karl Allmendinger se agruparon en torno al Cabo Jersones y protagonizaron una resistencia suicida hasta que al cabo de veinticuatro horas, el 12 de Mayo, justo después de haber agotado sus municiones, capitularon ante el Ejército Rojo.

Conclusión

La reconquista de Crimea por parte del Ejército Rojo volvió a modificar todo el panorama del Frente Oriental aquel año 1944. La pérdida de aquella península al sur de Ucrania no solo supuso un golpe estratégico tremendo para el Tercer Reich, sino unas bajas enormes a causa del mal planteamiento de la campaña, y lo que fue peor, que muchos de los socios de Berlín como Rumanía contemplasen la posibilidad de buscar una salida negociada a la Segunda Guerra Mundial.

El Eje sufrió 96.700 bajas (65.100 alemanes y 31.600 rumanos) entre 57.000 muertos o prisioneros (31.700 alemanes y 25.800 rumanos) y 39.200 heridos (33.400 alemanes y 5.800 rumanos); además de resultar 2 cargueros alemanes hundidos.

La Unión Soviética sufrió 84.819 bajas (17.754 muertos y 67.065 heridos) y unas pérdidas materiales de 171 tanques, 521 cañones y 179 aviones.

Ocupada Crimea, el Ejército Rojo se vengó por la derrota cosechada en 1942 y tomó el mando efectivo de aquel territorio estratégico del Mar Negro, deportando encima a la etnia tártara en 1944 dentro de un genocidio conocido con el nombre de “Sürgün”. Una vez terminada la Segunda Guerra Mundial en 1945, el enclave volvió a formar parte de la Unión Soviética hasta que tras la independencia de Ucrania fue incorporada por esta nación en 1991. Lamentablemente el conflicto no acabaría ahí porque después de la anexión por Rusia en 2014 dentro del marco de la Guerra del Donbass, la Península de Crimea siguió siendo un lugar cargado de disputas también a lo largo del siglo XXI.

 

Bibliografía:

-Editores de S.A.R.P.E., Crónica Política y Militar de la Segunda Guerra Mundial. Volumen 5, “La Liberación de Crimea”, S.A.R.P.E. (1978), p.1.507-1.511
-Editores de Meridiane, Armata Românâ în al Doilea Râzboi Mondial/ Romanian Army in World War II, “Apârarea si Evacuarea Crimeii/ Defence and Evacuation of Crimea”, Meridiane (1995), p.92