Cruce del Canal de Sicilia

 

Sabida la presencia de la 15ª División Panzer del Tercer Reich en África, recién incorporada al Afrika Korps del general Erwin Rommel, Winston Churchill, Primer Ministro británico, exigió que se compensaran las fuerzas en el teatro africano enviando un convoy de máxima urgencia. A partir de este momento una serie de convoyes tendrían que navegar por las aguas más peligrosas del Mar Mediterráneo. Lo que no sabían los británicos es que tendrían que atravesar el temible Canal de Sicilia.

Operación Tiger

Ante la necesidad reforzar Egipto, Malta y Grecia, con la crisis de los Aliados en todos estos frentes, fue necesario disponer de una serie de convoyes que llegaran cuanto antes a Alejandría y que se repartieran por todo el Mar Mediterráneo. El problema era que la única forma segura planteaba bordear el Cabo de Buena Esperanza en Sudáfrica, acción que podía llevar meses. La otra manera era atravesar el mismo Mediterráneo, cruzando el Canal de Sicilia, ruta marítima en la que había gran presencia de minas, la aviación ítalo-germana (Regia Aeronautica y Luftwaffe) y la Marina Italiana (Regia Marina) con sus buques de superfície y submarinos. A esta peligrosa misión se la denominó “Operación Tiger”.

Los italianos por su parte conocían la existencia de este convoy que intentaría atravesar el Canal de Sicilia. Como respuesta los destructores Savoia, Montecuccoli, Duca d’Aosta y Attendolo, fondearon tres nuevos campos de minas en la zona que totalizaron los 1.918 artefactos, repartidos en 790, 388 y 740 respectivamente, algunas colocadas en el puerto Grand Harbour de la La Valetta en Malta.

Mientras se organizaba el convoy para la “Operación Tiger” en Reino Unido con buques venidos del Océano Atlántico, las minas se cobraron su primera víctima en el Canal de Sicilia. Ocurrió el 2 de Mayo de 1941 cuando el destructor británico HMS Jersey chocó cerca de La Valetta con una mina que lo hundió íntegramente.

La noche del 5 al 6 de Mayo de 1941, el convoy de la “Operación Tiger” zarpó de Gibraltar rumbo a Malta. Los barcos no llegaron al Canal de Sicilia hasta la noche del 8 al 9 de Mayo, momento en que empezaron a cruzar.

Tres cruceros británicos navegando a través del Canal de Sicilia. De delante a atrás: HMS Edinburg, HMS Hermione y HMS Eurylaus.

Una de las primeras víctimas de las minas fue el carguero SS New Zelander Star, dañado con algunas pérdidas, aunque pudo seguir navegando. Menos suerte tuvo el SS Empire Song de 9.390 toneladas que tras chocar con una mina, se fue sumergiendo poco a poco; por suerte antes de que se hundiera otro navío británico se le acercó y recogió a la tripulación, momentos después el carguero explotó y se hundió con 57 tanques a bordo, 10 cazas Hurricane y varios vehículos, de hecho uno de los camiones saltó por los aires y aterrizó en otro barco.

No hubo más incidentes. Gracias a la lluvia y a la niebla el convoy pudo atravesar el Canal de Sicilia sin problemas, ya que a la aviación ítalo-germana le fue imposible despegar ni atacar a los barcos británicos. El 12 de Mayo de 1941 el convoy llegó a Alejandría, concluyendo la “Operación Tiger”.

La “Operación Tiger” fue un éxito para los británicos, aunque no total. Pudieron descargar en Alejandría 238 tanques y 43 aviones de caza desmontados en cajas.

Por el contrario las bajas también fueron grandes. Incluían un destructor y un carguero hundidos, además de la pérdida de innumerables tanques, aviones, vehículos y suministros en el mar.

Operación Substance

Bajo nombre de “Operación Substance”, Reino Unido trató nuevamente el 15 de Junio de 1941 de reforzar Malta y Egipto. Un total de seis cargueros salieron Gibraltar escoltados por los dos portaaviones HMS Furious y HMS Victorious, el acorazado HMS Nelson, los tres cruceros HMS Edinburg, HMS Manchester y HMS Arethusa, más diez destructores, los cuales encuadraban la Fuerza H. Para distraer al Eje se creó la Fuerza X paralela a su compañera que incluía varios cargueros protegidos por el portaaviones HMS Ark Royal, el crucero HMS Hermione y otros diez destructores.

A la altura del Mar Tirreno, cerca de Calabria, la mañana del 23 de Junio, 15 aviones italianos Savoia S-79 atacaron con bombas y torpedos al convoy británico de la Fuerza H. Dañaron al crucero HMS Manchester y al destructor HMS Firedrake. Menos fortuna tuvo el destructor HMS Fearless, que torpeado por un Savoia S-79, fue hundido sin remedio.

Fue también bombardeada la Fuerza X en el Canal de Scherchi junto a Sicilia. Los cazas de los portaaviones salieron en la interceptación de los aviones italianos, pero tuvieron un mal resultado al ser derribados siete de ellos, entre los que había seis Fulmar y un Beaufighter. No pudieron impedir que el carguero SS Sydney Star fuera gravemente dañado, aunque consiguió llegar a La Valetta tras ser remolcado por un destructor.

Tanto la Fuerza X como la Fuerza H fracasaron en la “Operación Substance” de llevar sus tropas y material a la Valetta y Egipto, regresando la mayoría de navíos a Gibraltar. Las refuerzos esperados no pudieron llegar a Malta hasta casi dos meses después con un increíble retraso, pues desembarcaron el 2 de Agosto, depositando en la isla a través de los cruceros HMS Arethusa y HMS Hermione un total de 1.750 soldados y 130 toneladas de material bélico.

Operación Halberd

La “Operación Halberd” fue la última misión de reforzar Malta desde Gibraltar durante el año 1941. Diez cargueros componían el convoy escoltados por el portaaviones HMS Ark Royal, los tres acorazados HMS Prince of Wales, HMS Rodney y HMS Nelson, cinco cruceros y 18 destructores.

Del lado contrario la Regia Marina dispuesta a interceptar el convoy, convocó al almirante Angelo Iachino para hundirlo. De Nápoles salieron los dos acorazados Littorio y Vittorio Veneto, más los cinco cruceros Trento, Trieste, Gorizia, Abruzzi y Attendolo. El único problema era que la Armada nunca supo con qué fuerzas se enfrenteba exactamente.

Sobre el Canal de Sicilia el 27 de Septiembre de 1941, 45 aviones italianos, repartidos en 25 torpederos Savoia S-79 y 20 cazas C.R.42, lanzaron una incursión contra el convoy británico. Uno de los torpederos fue derribado, pero antes de caer al agua consiguió lanzar un torpedo contra el acorazado HMS Nelson que le dañó, hundiéndole la proa 2′ 5 metros. Fue el único buque impactado a cambio de 8 aviones derribados, entre los que había 7 Savoia S-79 y 1 C.R.42. Los británicos perdieron 3 cazas Fulmar, todos ellos del HMS Ark Royal.

Al regresar el resto de aparatos y sobrevolar la flota italiana, el destructor Fuciliere confundió a uno de los cazas C.R.42 con un aparato británico y lo derribó de un cañonazo, aunque por suerte el piloto fue rescatado tras el error por el destructor Granatiere. Esos aviones informaron a la flota de que los británicos tenían un portaaviones y tres acorazados. Gracias a dicha información la Regia Marina desistió de presentar batalla y puso rumbo a Italia. Probablemente tal decisión salvó a la flota italiana de un desastre.

Los barcos contiuaron con su rumbo hacia Malta hasta que fueron atacados por más aviones torpederos italianos. Varios torpedos dañaron al crucero HMS Sheffield y al destructor HMS Orbi. Otro acertó al carguero SS Imperial Star rompiéndole el timón y dos hélices, por lo que tuvo que ser evacuado y hundido por los propios británicos con una carga de profundidad.

Finalmente el 28 de Septiembre de 1941, la “Operación Halberd” fue completada con éxito, aunque con alguna que otra pérdida, tras descargar en Malta un total de 50.000 toneladas de material bélico.

Conclusiones

Mucho había costado llevar a Malta tantos refuerzos. Pero a pesar de las pérdidas, que no habían sido muy altas, los británicos lo consiguieron. Malta fue fortalecida y se convirtió en un bastión inexpugnable del Mediterráneo. También aquello mismo se tradujo en Egipto.

Gran Bretaña pudo desembarcar en Malta los objetivos propuestos, aunque las pérdidas en el mar para ello fueron elevadas con dos destructores y dos cargueros hundidos. Hubo un acorazado, dos cruceros, dos destructores y dos cargueros dañados. Además 20 aviones fueron destruidos y 57 tanques se hundieron dentro de un carguero en el mar.

Todo el material descargado fue decisivo para impedir un desastre en Egipto. De no haber sido por la lluvia y el mal temporal sobre el Canal de Sicilia, probablemente muchos más barcos hubieran sido hundidos, con la consiguiente repercusión para el teatro norteafricano.

Pérdidas totales de Reino Unido:
2 Destructores hundidos
2 Cargueros hundidos
1 Acorazado dañado
2 Cruceros dañados
2 Destructores dañados
2 Cargueros dañados
20 Aviones destruidos (10 cazas Hurricane, 9 cazas Fulmar y 1 bombardero Beaufighter)
57 Tanques destruidos

Pérdidas totales de Italia:
9 Aviones derribados (7 bombarderos Savoia S-79 y 2 cazas C.R.42)

 

Bibliografía:

Luis de la Sierra, La Guerra Naval en el Mediterráneo. “Refuerzos para la Mediterranean Fleet”, Editorial Juventud (2005), p.272-274

Luis de la Sierra, La Guerra Naval en el Mediterráneo. “Malta se fortalece”, Editorial Juventud (2005), p.295-297
http://en.wikipedia.org/wiki/Operation_Substance
http://en.wikipedia.org/wiki/Operation_Halberd