Conquista de Sidi Barrani

La Batalla de Sidi Barrani fue la mayor ofensiva lanzada por el Ejército Italiano sobre Egipto en el año 1940. Con las miras de Benito Mussolini puestas en el Río Nilo y el Canal de Suez, el ataque procedente de la colonia sólo alcanzó unos éxitos muy limitados porque las discrepancias entre los propios mandos latinos liderados por el mariscal Rodolfo Graziani y el Duce, derivaron en su paralización tras una serie de choques contras las tropas del Ejército Británico sobre las cálidas arenas del Desierto del Sáhara.

Plan de Italia

Cuando Italia entró en la Segunda Guerra Mundial tuvo fácil invadir Egipto al encontrarse aquel protectorado del Imperio Británico prácticamente desguarnecido, aunque contra todo lo esperado no se puso en marcha ningún tipo de ofensiva porque Benito Mussolini emitió a sus mandos la siguiente orden: “En tierra actuaremos a la defensiva”. Lamentablemente aquella decisión fue un error de calado porque creyendo erróneamante el Duce que Gran Bretaña pediría la paz con el Eje Berlín-Roma, la contienda se alargó tras el surgimiento inesperado de complicaciones en la Batalla de Inglaterra. A partir de entonces comenzó a estudiar la posibilidad de atacar Egipto, pero siempre con retrasos porque el encargado de la operación en África, el mariscal Italo Balbo, perdió la vida en un accidente aéreo sobre Tobruk; mientras que su sustituto, el mariscal Rodolfo Graziani, quién no era partidario de tal acción, pospuso su comienzo previsto para el 15 de Agosto a una fecha todavía sin determinar. A estas vacilaciones se añadió que el mariscal Pietro Badoglio del Estado Mayor presionó para imponer su propio plan divergente con los demás, algo que agotó la paciencia del Duce que amenazó con destituirles a todos si no se lanzaba una ofensiva antes del 9 de Septiembre para al manos ocupar la región egipcia más occidental de Sidi Barrani.

Italia poseía en Libia al X Ejército liderado por el general Mario Berti que cuadriplicaba en número de efectivos al Ejército Británico sobre Egipto, sin contar al V Ejército desplegado junto a la frontera con Túnez, por aquel entonces un dominio de la Francia de Vichy. Básicamente su plan bautizado como “Operación E” consistía en arremeter contra el norte con el XXIII Cuerpo del general Annibale Bergonzoli, apodado “Barba Eléctrica”, y al sur con el Grupo “Maletti” del general Pietro Maletti para proteger los flancos, situándose en vanguardia a la 1ª División Motorizada de Camisas Negras “23 de Marzo”, a las 62ª y 63º Divisiones de Infantería “Marmarica” y “Cirene” y a las tropas coloniales nativas de las 1ª y 2ª División de Infantería Libias “Sibelle” y “Pescatori”. Sin embargo y pese a las apariencias, las fuerzas presentes adolecían de muchas deficiencias porque los soldados se hallaban equipados muy pobremente y con armamento antiguo, las unidades blindadas se componían de simples tanques ligeros M11/39 y tanquetas L3 sin coraza, existía un problema logístico por utilizar los camiones tres tipos de gasolina distintos, y encima las hélices de los aviones carecían de tomas de aire antiarena o radiadores suplementarios. A raíz de tales deficiencias, el mariscal Italo Balbo antes de morir expresó: “No es el número de hombres lo que me preocupa, sino sus armas”.

Aproximadamente el Ejército Italiano reunió a 250.000 soldados, 120 tanques, 250 cañones, 3.200 camiones y 228 aviones (144 biplanos Fiat CR.32 y 84 bombarderos Caproni Ca.135).

X Ejército Italiano:
·XXIII Cuerpo Italiano
·Grupo “Maletti”
-1ª División Motorizada de Camisas Negras “23 de Marzo”
-62ª División de Infantería “Marmarica”
-63ª División de Infantería “Cirene”
-1ª División de Infantería Libia “Sibelle”
-2ª División de Infantería Libia “Pescatori”

Plan de Gran Bretaña

La situación del Reino Unido era de extrema gravedad en Egipto porque de los 36.000 efectivos presentes en el protectorado, solamente una cuarta parte se encontraba desplegado en frente de la frontera con Libia debido a que los restantes custodiaban el Canal de Suez y el Sudán, o habían sido trasladados al Mandato de Palestina e Irak. Se trababa de la Fuerza del Desierto Occidental (Western Desert Force) que poseía a elementos de la 6ª División de Infantería del general Richard O’Connor, la 7ª División Blindada del general Michael O’Moore Creagh, el 11º Regimiento de Húsares del coronel John Combey y el 3º Regimiento de Infantería “Coldstream Guard” del coronel Edward Matthew.

Aproximadamente el Ejército Británico reunió a 10.000 soldados, 275 tanques, 120 cañones y 166 aviones (63 cazas Gloster Gladiator, 72 bombarderos Blenheim, 21 apartados de reconocimiento Lysander y 10 hidroaviones Sunderland).

Fuerza del Desierto Occidental:
-6ª División de Infantería
-7ª División Blindada
-11º Regimiento Mecanizado de Húsares
-3º Regimiento de Infantería “Coldestream Guard”

Ofensiva en Sidi Barrani

Como paso previo a la ofensiva sobre Sidi Barrani, la Fuerza Aérea Real Italiana (Regia Aeronautica) llevó a cabo numerosos raids contra Egipto, bombardeando los aviones diversas ciudades como Alejandría, Mersa Matruh, Port Said y el propio Canal de Suez que temporalmente tuvo que cerrar el tráfico marítimo entre el Mar Mediterráneo y el Mar Rojo. De igual manera en el bando contrario, las avanzadillas del 11º Regimiento Mecanizado de Húsares se infiltraron al otro lado de la frontera con Libia para acosar y causar estragos contra algunas de las columnas de suministros del Ejército Italiano que cruzaban el tórrido Desierto de Marmarica. Este tipo de acciones continuaron hasta el mismo 9 de Septiembre, fecha máxima fijada para el ataque, en que la Fuerza Aérea Británica (Royal Air Force) arrojó unas cuantas bombas sobre el puerto de Tobruk y la aviación italiana dejó caer varios artefactos sobre la población egipcia de Buqbuq después de una serie de encuentros entre los biplanos ingleses Gloster Gladiator y los latinos Fiat CR.32.

Motociclista italiano con tanqueta L3 en la invasión de Sidi Barrani sobre Egipto.

Inmediatamente el 9 de Septiembre de 1940, un total de 650 camiones del XXIII Cuerpo Italiano cruzaron la frontera con Egipcio y avanzaron unos pocos kilómetros para ser frenados en campo de minas, salvo por la expedición de la 1ª División Motorizada de Camisas Negras “23 de Marzo” que ocupó la aldea de Musaid. Al mismo tiempo más al sur, un segundo convoy de 450 camiones de la 62ª División de Infantería “Marmarica” adscrita al Grupo “Maletti” atravesó la demarcación por Sidi Omar y se perdió en medio de una tormenta de arena que envolvió el Desierto del Sáhara. Fortuitamente aquel efecto natural benefició a los italianos porque a la mañana siguiente, el 10 de Junio, los latinos aparecieron de improviso sobre un contingente británico al que atacaron por sorpresa y provocaron algunas bajas, forzando a la posterior retirada de todo el 11º Regimiento Mecanizado de Húsares.

El 13 de Junio de 1940, la pinza del X Ejército Italiano se fue cerrando sobre la Fuerza del Desierto Occidental porque el XXIII Cuerpo emprendió un ataque en dirección a la ciudad de Sollum, mientras que 50 kilómetros más al sur una unidad mixta de tropas libias e italianas ocupaban al asalto el enclave de Der-el-Bug. Fue entonces cuando después de una agotadora marcha envolvente los soldados nativos de la 1ª División de Infantería Libia “Sibelle” tomaron Sollum y forzaron al 3º Regimiento de Infantería “Coldstream Guard” a emprender la huida abandonando un buen puñado de vehículos y refugiarse en la seguridad del Paso de Halfaya.

A modo de socorro la 7ª División Blindada Británica y algunos marineros voluntarios de la Francia Libre, acudieron a ayudar al 3º Regimiento de Infantería “Coldstream Guard” en el Paso de Halfaya, logrando los anglo-franceses destruir algunas tanquetas italianas gracias a los campos de minas y rechazar los asaltos de la 2ª División de Infantería Libia “Pescatori” y las 62ª y 63ª Divisiones de Infantería “Marmarica” y “Cirene” la jornada del 14 de Junio. Lamentablemente el día 15, en cuanto una agrupación de 50 tanquetas ocuparon la vecina aldea de Alan Dab y Alam Hamid, los defensores estuvieron a punto de quedar cercanos de no ser porque un contraataque desde el exterior por parte del 11º Regimiento Mecanizado de Húsares evitó un embolsamiento y facilitó la apertura de un pasillo, por donde pudieron escapar todos los contingentes atrapados del bando de los Aliados.

Tanquetas del X Ejército Italiano en la invasión de Egipto en 1940.

Con la caída del Paso de Halfaya en manos del X Ejército Italiano, el 16 de Junio de 1940 las tropas ítalo-libias avanzaron imparables sobre el Desierto del Sáhara ocupando el XXIII Cuerpo enclaves como Bir Thidan El Khadim, Maktila y Tummar, a la vez en que el Grupo “Maletti” se apoderaba de las poblaciones egipcias de Sofafi, Rabia, Bir Enda y Nibeiwa. Finalmente al anochecer, fueron las tropas de élite de la 1ª División Motorizada de Camisas Negras “23 de Marzo” las primeras en entrar y declarar conquistada la ciudad de Sidi Barrini, poniendo fin a la “Operación E”.

Conclusión

La “Operación E” planteada por la Italia Fascista fue un éxito del mariscal Rodolfo Graziani, quién ya era un viejo héroe de guerra por haber conquistado Kufra y pacificado la Revuelta de los Sanussi en Libia sobre la década 1930, pues alcanzó todos los objetivos militares que el había marcado Benito Mussolini. De hecho la campaña tuvo un coste bastante bajo para el X Ejército Italiano que en cuestión de ocho días de imparable avance, ocupó nada menos que 120 kilómetros dentro de Egipto.

El Ejército Británico sufrió 320 bajas entre 50 muertos y 270 heridos, más un material perdido de 22 tanques destruidos (más 12 más dañados), 11 vehículos blindados y 4 camiones.

El Ejército Italiano sufrió 501 bajas entre 91 muertos y 410 heridos.

La propaganda del Eje por la victoria de Italia en la Batalla de Sidi Barrini exageró la magnitud de lo obtenido pues todavía a los invasores les quedaba muy lejos tanto el Río Nilo como el Canal de Suez. Así lo demostró la posterior negativa del mariscal Rodolfo Graziani por continuar avanzando en Egipto a sabiendas de que proseguir adentrándose en el desierto era un suicidio, algo que condujo a una serie de desencuentros con Benito Mussolini y a que el Ejército Británico se reorganizase para expulsarles durante la “Operación Compass” que en 1941 propició la intervención de Alemania en el teatro del Norte de África.

 

Bibliografía:

-Kenneth Macksey, Beda Fomm, la victoria clásica, San Martin Historia del siglo de la Violencia (1971), p.22-55
-Jon Latimer, El-Alamein, “Capítulo 1 Rivales Coloniales”, Inédita Editores (2004), p.52-55
-Editores de S.A.R.P.E., Crónica Política y Militar de la Segunda Guerra Mundial, “La guerra llega a África”, S.A.R.P.E. (1978), p.212-213