Cañoneo de Génova y Savona

Cuando el 10 de Junio de 1940 la Italia Fascista entró en la Segunda Guerra Mundial declarando hostilidades a Francia, en seguida se abrió un nuevo teatro de operaciones en el Mar Mediterráneo. A pesar de que por aquel entonces el país galo vivía uno de los momentos más dramáticos de su existencia porque Alemania había destruido a gran parte del Ejército Francés y se aproximaba peligrosamente a París, la Marina Francesa tuvo la iniciativa de navegar con una pequeña escuadra a las costas septentrionales italianas y cañonear los puertos de Génova y Savona.

Bombardeo de Génova y Savona

El ataque del Ejército Italiano a los Alpes fue considerado por el Estado Mayor de Francia como un acto cobarde y traicionero sobre un país ya derrotado y humillado, por lo que la Marina Francesa se planteó la posibilidad de lanzar algún raid de represalia contra el litoral del norte de Italia. Aunque en un principio se descartó tal acción por considerarse innecesaria, un inesperado bombardeo de aviones de la Fuerza Aérea Real Italiana (Regia Aeronautica) sobre la ciudad de Toulose en la provincia de Occitania, condujo a los franceses a tomar la determinación de vengarse atacando la región vecina de Liguria.

Bajo el nombre de “Operación Vado”, la tarde del 13 de Junio de 1940 zarpó del puerto de Toulon el VI Escuadrón Naval de la Flota Francesa al mando del almirante François Darlan. Se trataba de un total de 19 buques entre los que estaban los 4 cruceros Algerie, Foch, Dupleix y Colbert, los 11 destructores Aigle, Cassard, Chevalier Paul, Lion, Tartu, Vauban, Albatros, Guepard, Valmy, Vautour y Verdún, y los 4 submarinos Iris, Vénus, Pallas y Archimède.

Crucero francés Foch.

Al amanecer del 14 de Junio de 1940, sobre las 4:26 horas, la agrupación de la Marina Francesa compuesta 11 navíos entre los que se encontraban los 2 cruceros Algerie y Foch, más los 11 destructores Aigle, Cassard, Chevalier Paul, Lion, Tartu y Vauban, anclaron a unos 15 kilómetros de la ciudad de Savona. Inmediatamente los buques abrieron fuego sobre la metrópoli, causando desperfectos en la Acería de Vado y en los barrios obreros de alrededor con un total de 32 proyectiles de 203 milímetros, los cuales provocaron algunos civiles muertos antes de que las naves se retiraran hacia el Mar Liguria cubiertas por los 4 submarinos Iris, Vénus, Pallas y Archimède que patrullaron La Spezia ante la posibilidad de una salida por parte de la Marina Real Italiana (Regia Marina).

Simultáneamente al cañoneo de Savona, la agrupación de la Marina Francesa conformada por los 8 buques restantes entre los que estaban los 2 cruceros Dupleix y Colbert, más los 6 destructores Albatros, Guepard, Valmy, Vautour y Verdún, bombardearon el cinturón industrial de Génova. No obstante y a diferencia de la incursión anterior, en esta ocasión las cosas no fueron tan fáciles porque las baterías de artillería costeras respondieron con eficacia con 300 andanadas, dañando al destructor francés Albatros con un proyectil de 152 milímetros que explosionó justo en la cámaras de calderas de popel y generó un incendio en el que murieron 12 fogoneros y 2 resultaron heridos. De hecho pronto se sumó a la defensa el destructor italiano Calatafimi que tras lanzar cuatro torpedos obligó a los intrusos a variar el rumbo de navegación de este a oeste paralelos a la costa, al tiempo en que la 13ª Flotilla de Lanchas Torpederas con la MAS-534, MAS-535, MAS-538 y MAS-539 arrojaban otros seis torpedos que forzaron al VI Escuadrón Naval a retirarse hacia Francia, no sin que antes una de las lanchas italianas resultase dañada por el efecto de la metralla con 3 heridos a bordo.

Destructor italiano Calatafimi.

El resultado de los bombardeos sobre Génova y Savona fue de 48 bajas italianas entre 9 civiles muertos y 39 heridos (entre estos tres marineros del personal militar), así como daños en la Acería de Vado y desperfectos en la lancha torpedera MAS-535. Respecto al bando contrario los franceses sufrieron 14 bajas entre 12 marineros muertos y 2 heridos, más averías considerables en el destructor Albatros. A pesar de que las consecuencias para ambos bandos fueron casi nulas y anecdóticas, el episodio tuvo la particularidad de ser la única vez en que la Flota Francesa se movilizó contra la Flota Real Italiana dentro del contexto de la Segunda Guerra Mundial en el Mar Mediterráneo.

 

Bibliografía:

-Luis de la Sierra, La Guerra Naval en el Mediterráneo, “Bombardeo de Génova”, Editorial Juventud (2005), p.49-51
-https://www.naval-encyclopedia.com/ww2/battles/operation-vado-13-14-june-1940