Batalla de Madagascar

La Batalla de Madagascar fue la campaña que se desarrolló más al sur de África durante la Segunda Guerra Mundial. A pesar de que los Aliados y el Eje consideraron a la “Operación Ironclad” sobre el territorio malgache como un mero teatro secundario, lo cierto fue que tanto el Ejército Anglo-Sudafricano como el Ejército Vichysta Francés, este último con el apoyo naval de Japón, se esmeraron durante seis largos meses desde Mayo a Noviembre de 1942 por el controlar una isla que sin duda constituía un enclave estratégico en el Océano Índico.

Operación Ironclad

Cuando se produjo la caída de Francia en manos del Tercer Reich en el verano de 1940, la Isla de Madagascar declaró su sumisión a la Francia de Vichy del Mariscal Philippe Pétain, al igual que hicieron otras colonias galas del Imperio Francés de Ultramar. Aunque para la Commonwealth el dominio insular suponía una amenaza porque las potencias del Eje podían establecer bases aéreas desde donde bombardear Sudáfrica o las colonias del Imperio Británico sobre Tanzania o Kenya, el Primer Ministro Winston Churchill por el momento decidió respetar la soberanía francesa con la esperanza de que algún día el Gobierno de Vichy rompiese sus tratos con Alemania.

Al estallar la Guerra del Pacífico y Japón expandir su imperio a las costas del Océano Índico con las conquista de los puertos en Birmania, Malasia y la Isla de Sumatra, los submarinos nipones comenzaron a surcar aquellos mares desde principios de 1942, causando grandes estragos en el tráfico mercante de los Aliados porque innumerables cargueros fueron hundidos mientras navegaban junto al litoral del África Oriental. Durante estas cacerías, algunos de los submarinos japoneses utilizaron clandestinamente la Isla de Madagascar como base de repostaje, por lo que el Primer Ministro de Sudáfrica, Jan Smuts, viendo el riesgo que corría su propia patria al tener al enemigo tan cerca, cablegrafió al Primer Ministro Winston Churchill, al que convenció de la necesidad de poner en marcha una invasión del territorio malgache cuanto antes. Así fue como nació la “Operación Bono”, posteriormente rebautizada con el nombre de “Operación Ironclad”.

La “Operación Ironclad” estaría protagonizada por 15.000 soldados al mando del general Robert Sturges que incluían fuerzas procedentes tanto del Reino Unido, Gales y Escocia como del Imperio Británico con tropas coloniales de Kenya, Sudáfrica, Rhodesia del Norte, Rhodesia del Sur, Uganda, Tanzania y Camerún. Se trató de la 5ª División de Infantería que durante la primera oleada atacaría Diego Suárez al norte de la isla con la 29ª Brigada Independiente, más las 13ª y 17ª Brigadas de Infantería y el Comando Nº5; mientras que con la segunda oleada lo haría con la 22ª Brigada de Infantería de África Oriental, la 7ª Brigada Motorizada Sudafricana y la 27ª Brigada de Infantería Rhodesia del Norte. Simultáneamente desde el aire, la Fuerza Aérea Real Británica (Royal Air Force o RAF) proporcionaría cobertura con 77 aviones embarcados entre veinticuatro Fairey Albacore, veinte Swordfish, veinte Wildcat, trece Fairey Fulmar y seis Sea Hurricane; al mismo tiempo en que la Marina Real Británica (Royal Navy) que zarpó de los puertos de Kalindi en Kenya y Durban en Sudáfrica, prestó para el traslado y la escolta un total de 47 navíos de la Fuerza H al frente del contraalmirante Edward Neville Syfret con los dos portaaviones HMS Illustrious y HMS Indomitable, el acorazado Ramillies, el crucero HMS Devonshire, doce destructores, ocho corbetas, dos dragaminas, un petrolero, nueve transportes (ocho británicos y uno polaco) y nueve cargueros.

El 23 de Marzo de 1942 zarpó del Estuario del Río Clyde en Inglaterra un primer convoy de la Marina Real Británica que primero se internó en el Océano Atlántico y luego recaló en el puerto de Freetown en Sierra Leona para finalmente doblar el Cabo de Buena Esperanza y acceder al Océano Índico. Al mes siguiente, a finales de Abril, salió de los muelles de Durban en Sudáfrica el grueso principal de la Fuerza H que atravesó el Canal de Mozambique el 3 de Mayo, donde aquella jornada se les unió la escuadra procedente de Gran Bretaña para dar el salto definitivo sobre Madagascar, conformando ambas agrupaciones la Fuerza 121.

Fuerzas Aliadas:
5ª División de Infantería Británica
·29 Brigada Independiente Británica
-2º Regimiento de Infantería “Lancashire Sur”
-2º Regimiento de Infantería “Lancashire Este”
-1st Batallón Real de Fusileros Escoceses
-2nd Batallón Real de Fusileros Galeses
-255th Batería Real de Artillería Ligera
-Comando Nº5
·17ª Brigada de Infantería Británica:
-2º Regimiento de Infantería “Wiltshire”
-2nd Batallón Real de Fusileros
-2nd Batallón de Infantería Camerunés
·13ª Brigada de Infantería Británica:
-2º Regimiento de Lancashire Norte
-2nd Regimiento Real Fusileros Escocés
-9º Regimiento Real de Artillería de Campaña
-6th Batallón Real de Infantería de Marina
Reserva
·22ª Brigada de Infantería Africa Oriental
-1st Batallón Real de Fusilieros Africanos
-5th Batallón Real de Fusileros de Kenya
-6th Batallón Real de Fusileros Africanos
-56th Batallón de Artillería de Uganda
-9º Regimiento Real de Artillería
·7ª Brigada Motorizada Sudafricana
-1st Batallón de Infantería “City”
-Regimiento de Infantería Pretoria
-Batallón de Infantería “Highlanders de Pretoria”
·27 Brigada de Infantería de Rhodesia del Norte
-2º Regimiento de Infantería de Rhodesia del Norte
-3º Regimiento de Infantería de Rhodesia del Norte
-4º Regimiento de Infantería de Rhodesia del Norte
-55th Batería de Artillería de Tanganyika
-57th Batería de Artillería de Africa Oriental
·Marina Real Británica
-2 Portaaviones: HMS Illustrious y HMS Indomitable
-1 Acorazado: HMS Ramillies
-1 Crucero: HMS Devonshire
-12 Destructores: HMS Anthony, HMS Active, HMS Auricula, HMS Duncan, HMS Inconstant, HMS Javelin, HMS Laforey, HMS Lightning, HMS Lookout, HMS Pakenham, HMS Paladin y HMS Panther.
-8 Corbetas: HMS Freesia, HMS Poole, HMS Nigella, HMS Fritillary, HMS Genista, HMS Cyclamen, HMS Thyme y HMS Jasmine
-3 Dragaminas: HMS Cromer, HMS Romney y HMS Cromarty
-1 Petrolero: SS British Loyalty
-9 Transportes: HMS Winchester Castle, HMS Royal Ulsterman, HMS Keren, HMS Karanja, Sobieski (polaco libre), HMS Derwentdale, HMS Bachaquero, HMS Empire Pride, HMS Dilwara y HMS Dunera
-9 Cargueros: HMS Oronsay, HMS Duchess of Atholl, HMS Franconia, HMS Empire Kingsle, HMS Thalatta, HMS Mahout, HMS City of Hong Kong, HMS Mairnbank y HMS Martand

Plan del Eje

Madagascar era la isla más grande de África con 1.452 kilómetros de largo de norte a sur y 480 kilómetros de ancho de este a oeste. Habitado el dominio insular por la etnia negra de los malgaches, el Imperio Francés había convertido ese territorio en una colonia desde el año 1897. A partir de entonces se estableció la capital en su región más central ubicada en Antananarivo, la cual sólo se comunicaba con su puerto más oriental en Tamatave que distaba a unos 160 kilómetros, ya que el resto se hallaban a más de 500 kilómetros como Majunga en la cara septentrional y Tuléar y Fort Dauphin en la cara meridional, conectándose ambos extremos a través de un tortuoso camino sobre la jungla de nada menos que 720 kilómetros.

Desde que Madagascar había pasado a formar parte de la Francia de Vichy y por tanto a quedar dentro de la esfera de influencia de Alemania en 1940, el gobernador Armand León Annet, sabía que tarde o temprano el territorio insular sería víctima de una agresión por parte del Imperio Británico. Así fue como inmediatamente se pusieron en marcha una serie de trabajos de fortificación para proteger la colonia cavando trincheras, colocando barreras en los accesos marítimos y erigiendo todo tipo de obstáculos en las grandes ciudades, especialmente en el vital puerto de Diego Suárez al norte y en la capital de Antananarivo más al sur. Sin embargo y por muchas defensas que levantasen, los franceses no podían resistir de manera indefinida tiempo si no contaban con ayuda desde el exterior y más en concreto de Japón que era la única potencia del Eje que poseía dominios en el Océano Índico. Por dicho motivo, tanto el Gobierno de Vichy como el Gobierno de Tokyo mantuvieron una serie de contactos en los que se pactó que se autorizaría el despliegue en la isla de fuerzas terrestres, navales y aéreas del Imperio Japonés antes de que se materializase la temida agresión los Aliados (lamentablemente estos se adelantarían a los japoneses por escaso margen).

El Ejército Vichysta de Madagascar contaba con 8.000 soldados contando 2.600 franceses blancos y 5.400 indígenas entre los que había nativos malgaches y tropas coloniales negras del Senegal y otras colonias del África Occidental Francesa. Las principales fuerzas fueron el Regimiento Mixto Malgache, el Batallón de Tiradores Malgaches, el Destacamento Motorizado, la Compañía de Ingenieros, la Compañía Reservista de Nossi-Bé y tres baterías de artillería costera (dos emplazadas en Tamatave y una Antananarivo), todo ello bajo el apoyo de la Fuerza Aérea Vichysta que poseía veintisiete aviones entre diecisiete cazas Moraine Saulnier 406 y diez bombarderos Potez 63. Respecto a las fuerzas navales del Eje solo se disponía de once buques, entre estos siete de la Marina Vichysta con los cañoneros D’ Entrecasteaux y D’Iberville, el carguero Bougainville y los cuatro submarinos Bévéziers, Le Heros, Mongue y Le Glorieux; más tres de la Marina Imperial Japonesa gracias a que el contraaalmirante Ishizaki Noboru reunió a toda prisa a los cuatro submarinos I-10, I-16, I-18 e I-20 del Grupo Naval A (sin contar los tres “minisubmarinos” a bordo de sus nodrizas numerados como M16-b, M18-b y M20-b).

Fuerzas del Eje:
Guarnición Vichysta de Madagascar
-Regimiento Mixto Malgache
-Batallón de Tiradores Malgaches
-Destacamento Mototizado
-Compañía de Ingenieros
-Compañía Reservista de Nossi-Bé
Marina del Eje
-8 Submarinos: Bévéziers, Le Héros, Mongue, Le Glorieux, I-10, I-16, I-18 e I-20.
-2 Cañoneros: D’Entrecasteaux y D’Iberville.
-1 Carguero: Bougainville

Invasión de Madagascar

A las 2:35 horas de la madrugada del 5 de Mayo de 1942, los tres destructores HMS Anthony, HMS Laforey y HMS Lightning bordearon el Islote de Nosi Hara y esquivaron los escollos sumergidos para entrar la Bahía de Courrier colocando boyas que guiaron al crucero HMS Devonshire y a los cuatro transportes HMS Winchester Castle, HMS Keren, HMS Karanja y el polaco Sobieski que fondearon al norte de Madagascar. Inmediatamente un grupo de las fuerzas especial del Comando Nº5 del Ejército Británico desembarcó sin ser detectado y sus hombres en se internaron entre los palmerales hasta darse de bruces con unos sorprendidos soldados franceses, quienes incapaces de reaccionar por el susto, fueron rápidamente reducidos, desarmados y hechos prisioneros. Una vez neutralizados los guardias, los comandos accedieron a las dos baterías de artillería de costa que apuntaban hacia el mar y las pusieron bajo su control para evitar que disparasen contra el grueso de la flota que unos minutos más tarde iba a poner en marcha la “Operación Ironclad”.

Neutralizadas las baterías de la Bahía de Courrier, a las 4:30 horas, el acorazado HMS Ramillies, el crucero HMS Devonshire y varios destructores efectuaron un bombardeo preliminar contra la costa, al tiempo en que aviones simulaban un falso lanzamiento de paracaidistas y atacaban el Aeródromo de Antsiranana, a unos 12 kilómetros de la ciudad de Antsiranana, destruyendo a un buen puñado de aparatos franceses sobre la pista y los hangares. A continuación un contingente de 2.300 soldados de la 5ª División de Infantería que iban a bordo de lanchas y barcazas desembarcaron en las tres playas que se extendían entre la Bahía de Ambararata y el Cabo Basse denominadas como “Green”, “White” y “Blue”, en cuyo litoral se desplegaron el 1st Batallón Real de Fusileros Escoceses y el 2nd Batallón Real de Fusileros Galeses que mantuvieron un breve tiroteo con un batallón de tropas malgachas que rápidamente se retiraron cuando cayó la localidad de Ambararata.

Tropas de la 5ª División de Infantería Británica desembarcando en Madagascar.

El avance hacia Diego Suárez comenzó a las 8:15 horas de la mañana encontrando muy poca oposición porque solo un grupo de franceses liderados por el coronel Bonne Nouvelle les salió al frente para replegarse poco después debido a que fueron disparados con decisión por un contingente conformado por soldados galeses, vehículos Bren-Carrier y dos obuses de 94 milímetros. Como consecuencia de la lenta reacción de los galos, los invasores separaron el Cabo de Ámbar y el Cabo Andranomoch del resto de Madagascar cerrando el Istmo Mangoky y dirigiéndose rápidamente hacia el oeste, por lo menos hasta que se dieron de bruces con la guarnición francesa atrincherada en el Cuartel de Antsiranana que no dudó en abrir fuego contra los anglo-galeses e inmovilizarles sobre el terreno.

Tampoco las tropas de la 5ª División de Infantería que arremetieron desde la Península de Andrakaka contra el puerto de Diego Suárez a mitad de la jornada del 5 de Mayo pudieron avanzar porque los franceses y senegaleses erigieron barricadas en las calles y dispararon desde las azoteas de los edificios, provocando gran cantidad de bajas a los invasores. Ni siquiera la llegada de refuerzos blindados en forma de doce tanques, concretamente seis Valentine y seis Tetrarch, revirtieron la situación porque los británicos fueron repelidos y empujados hacia las zonas pantanosas de los alrededores, a veces defendiéndose de los galos a la bayoneta e incluso sufriendo la pérdida de cuatro de sus carros a manos de los cañones franceses de 75 milímetros.

Mientras se desarrollaba la lucha en Diego Suárez, en el Océano Índico, el submarino vichysta Bévéziers que había tenido tiempo de salir de Diego Suárez, navegó entre la Fuerza H de la Marina Real Británica y plantó una marina con la que posteriormente hundiría a la corbeta inglesa HMS Auricula. Sin embargo la salida a alta mar desde este sumergible lo dejó peligrosamente expuesto ante sus oponentes, por lo que inmediatamente el portaaviones HMS Indomitable envió a sus hidroaviones Fairey desde su cubierta, los cuales localizaron al Bévéziers y lo hundieron con el impacto de una bomba matando a ocho de sus marineros que perecieron ahogados en su interior. También fue echado pique el cañonero francés D’Entrecasteaux que tras agotar prácticamente toda la munición del cañón de proa, encalló en la Bahía de Courrier y tuvo que ser abandonado por la tripulación; así como el carguero platanero Bougainville destruido por la aviación de los portaaviones HMS Illustrious y HMS Indomitable.

Veinticuatro horas después del inicio de la “Operación Ironclad”, el 6 de Mayo, los combates proseguieron con intensidad en Diego Suárez y los reveses volvieron a repetirse para los británicos, ya que el 2º Regimiento de Infantería “Lancashire Sur” fue rechazado en el asalto a una trinchera enemiga con bajas elevadas en sus filas y la destrucción de cinco tanques, entre estos tres Valentine y dos Tetrach. Por suerte la situación mejoró avanzada la mañana porque cuando el destructor HMS Anthony forzó los 630 metros de agua del Paso de Oronjía y voló con sus baterías uno de los reductos de la artillería francesa, desembarcó a continuación a cincuenta infantes navales del 6th Batallón Real de Infantería de Marina que flanquearon a los defensores y se unieron a las tropas sitiadoras, por lo que la guarnicón embolsada, incitada por un sacerdote que se ofreció como parlamentario, anunció la capitulación del Cuartel de Antsiranana que se rindió con la ciudad y también con el aeródromo (pese a que por error el acorazado HMS Ramillies lanzó una salva que dañó algunas infraestructuras hasta que se ordenó un alto el fuego).

Dos días más tarde del comienzo de la “Operación Ironclad”, el 7 de Mayo, la 5ª División de Infantería Británica llevó a cabo el asalto final contra Diego Suárez precedido por un bombardero previo de los aviones embarcados de los portaaviones HMS Illustrious y HMS Indomitable. Una vez reducida la ciudad a escombros y con la mitad de sus viviendas ardiendo, los soldados ingleses entraron en la urbe a través de los arsenales de los muelles, librando un combate cuerpo a cuerpo contra los franceses y las tropas coloniales malgaches y senegalesas, hasta que de una vez por todas, los vichystas mostraron bandera blanca y capitularon, cediendo el control del puerto al Imperio Británico. Hasta entonces las bajas se contaban por cientos en los dos bandos, entre estas gran cantidad de muertos, y eso que todavía quedaba por pelear en todo el resto de Madagascar.

Fuera de Diego Suárez, el 8 de Mayo, los restos del Ejército Vichysta se replegaron hacia el interior de la selva, donde franceses y malgaches se fortificaron en la selva cavando trincheras y erigiendo parapetos con troncos de los árboles para acosar a las fuerzas de la Commonwealth desde posiciones más seguras, la mayoría sobre un arco de 90 kilómetros en las inmediaciones de Ambilobe. En el agua mientras tanto, los submarinos galos Mongue y Le Héros protagonizaron un ataque a la desesperada contra la Fuerza H que concluyó de forma catastrófica porque los dos intrusos fueron detectados por el radar cerca de la entrada a la Bahía de Courrier, por lo que en seguida el primero fue hundido por las cargas de profundidad de la corbeta HMS Genista con 47 muertos a bordo, y el segundo echado a pique por una acción conjunta de los destructores HMS Panther y HMS Active. Solo escaparon ilesos el cañonero galo D’Iberville y el submarino Le Gloriex que salieron de Madagascar bordeando el Cabo de Buena Esperanza y llegando semanas más tarde al puerto de Toulon en Francia.

La noche del 29 de Mayo de 1942, un hidroavión de reconocimiento Yokosuka E14Y que había despegado desde la rampa del submarino japonés I-10, avistó en la Rada de Antisirane junto a Diego Suárez a un acorazado y varios buques de gran tamaño. Inmediatamente a este potencial descubrimiento, el piloto se lo comunicó al contraalmirante Ishizaki Noboru, quién urgió a los dos submarinos más cercanos al objetivo, los I-16 e I-20, dirigirse a 18 kilómetros al norte de Diego Suárez, donde de madrugada libraron de sus acoplamientos a dos “minisubmarinos” de Clase A, en concreto los M16-b y M20-b, el primero al mando del alférez Katsuwe Iwase y el subteniente Kozo Takada, y el segundo al frente del teniente Saburo Akeida y el subteniente Masami Takemoto (también se probó echar al agua al M18-b, pero un fallo técnico lo impidió).

En la mañana del 30 de Mayo de 1942, los dos “minisubmarinos” M16-b y M20-b surcaron las olas hasta el litoral septentrional de Madagascar, accediendo por la entrada de 1’2 kilómetros de anchura que separaba el Estrecho de Oronijia y después navegando los 15 kilómetros de un canal con fuertes corrientes, rocas puntiagudas y arrecifes de coral. Sorteados todos estos obstáculos con éxito y alcanzada la Rada de Antisirane, las corbetas británicas HMS Genistya y HMS Thyme divisiaron desde lejos al M16-b y lo destruyeron con cargas de profundidad, matando a sus dos tripulantes, Katsuwe Iwase y Kozo Takada (los ingleses solo encontrarían el cadáver de un flotando). Más suerte tuvo el M16-b porque disparó dos de sus torpedos contra la concentración de buques anclados frente a Diego Suárez. El primer torpedo impactó en el acorazado HMS Ramillies destrozándole la Torre A y abriéndole una brecha de 9 metros de diámetro por la que entró el agua con la consiguiente inundación de los compartimentos y la santabárbara, haciendo que la nave se escorase y finalmente se hundiera en medio de la rada con un total de 17 muertos y 47 heridos. El segundo torpedo hizo explosión en el petrolero SS British Loyalty que se incendió al prender fuego las 7.000 toneladas de combustible almacenadas a bordo y se fue a pique en la laguna, perdiendo la vida seis de sus marineros. Respecto al M20-b, a los pocos minutos de su hazaña fue destruido por los proyectiles de las corbetas enemigas, aunque los oficiales Saburo Akeida y Masami Takemoto nadaron hasta la playa de Nosy Antalikely y después corrieron tierra adentro hasta ser localizados por una patrulla de Marines Reales y matados a tiros en las inmediaciones del Cabo Ámbar.

Acorazado británico HMS Ramillies antes de ser dejado fuera de combate en la Bahía de Diego Suárez por el minisubmarino japonés M20-b.

La pérdida del acorazado HMS Ramillies, uno de los mejores buques de la Fuerza H, fue un golpe tremendo para los Aliados (sobretodo en un momento en que para la Marina Real Británica escaseaban los grandes navíos de superficie tras las bajas sufridas en la Guerra del Pacífico y el campaña del Mar Mediterráneo). Ante este suceso inesperado que complicaba bastante las cosas al sur de África, el Primer Ministro de Sudáfrica, Jan Smuts, ordenó que debía acelerarse la conquista total de Madagascar y así se lo hizo saber el Primer Ministro Winston Churchill, por lo que se decidió duplicar los refuerzos implicados en la invasión. Así fue como el 8 de Junio desembarcó en Diego Suárez la 22ª Brigada de Infantería de África Oriental y la jornada del 24 tanto la 7ª Brigada Motorizada Sudafricana como la 27ª Brigada de Rhodesia del Norte.

Hasta el 10 de Septiembre de 1942, después de tres meses de inactividad sobre Madagascar que dejaron innumerables muertes por la malaria y las epidemias tropicales, los Aliados reanudaron la ofensiva con un desembarco sobre Majunja en el que participaron los transportes HMS Empire Pride, HMS Dilwara y HMS Dunera. Se trataba de la “Operación Streamline Jane” consistente en invadir el resto de la isla, pues aprovechando los refuerzos frescos procedentes de Sudáfrica y las colonias del África Oriental, el enclave de Majunja fue conquistado la jornada del 11 después de los hombres del Comando Nº5 izasen en el casco urbano la bandera de la Unión Jack. Logrado este objetivo, las tropas británicas, sudafricanas y rhodesias avanzaron a través de junglas, desiertos y sabanas, arrollando a unos debilitados vichystas franceses que sufrían de escasez de comida, medicamentos y municiones. Así fue el 18 de Septiembre, justo después de un bombardeo preliminar de tres minutos desde el mar con destructores y breves enfrentamientos en el puerto, los franceses mostraron bandera blanca y la ciudad de Tamatave fue ocupada por las fuerzas del 2º Regimiento de Infantería “Lancashire Sur”.

Al cabo de dos días de la caída de Tamatave, el 20 se Septiembre, los mismos soldados del 2º Regimiento de Infantería “Lancashire Sur” progresaron hacia el sur, tomando durante el trayecto las localidades Ankazobe, Brickaville y Mahitsy; mientras en la cara septentrional de la isla los voluntarios africanos y sudafricanos se hacían con Ambilobe y cruzaban los Ríos Sofía, Mahajamba e Ikopa. Ni siquiera surgieron complicaciones en el Río Kamoro y el Río Betsiboka, pues a causa de un error en la cadena de mando los franceses no volaron ninguno de los tres puentes disponibles (el único que cayó su estructura no se invirtió y dejó una pasarela de 150 metros sobre el lecho). Aquel golpe de suerte facilitó que tan sólo unas jornadas más tarde, el 23, que las tropas coloniales africanas, la mayoría procedentes de Niassa, derrotasen a un pelotón malgache y entrasen victoriosas en la capital de Madagascar sin encontrar prácticamente oposición debido a que los defensores franceses salieron huyendo al interior de la selva, permitiendo a los invasores ocupar sin apenas pegar un solo tiro la importantísima ciudad de Antananarivo.

Artillería de la 22ª Brigada de África Oriental abriendo fuego contra Ambrosita.

Con Antananarivo en poder de la Commonwealth muchos consideraron que la campaña de Madagascar ya estaba decidida en favor de los Aliados, aunque curiosamente las autoridades de Vichy rechazaron una oferta de rendición que les planteó uno de los emisarios enviado por el general Robert Sturges. Como esperar una capitulación del enemigo por el momento era imposible debido a la terquedad de los galos, la 22ª Brigada de Infantería de Africa Oriental tomó al asalto la ciudad de Moramanga el 25 de Septiembre y un batallón sudafricano desembarcó en el puerto meridional de Túlear el 29. Sin embargo y pese a esta demostración de fuerza, el gobernador Armand León Annet, que a punto estuvo de ser capturado en dicha localidad, continuó negándose a detener la lucha alegando que él y sus hombres pelearían hasta las últimas consecuencias. Ante aquella testarudez, los Aliados no tuvieron más remedio que nombrar a un gobierno provisional leal a la Francia Libre del general Charles De Gaulle (algo a lo que hasta ese momento se habían opuesto) que estuvo dirigido por el gobernador Pierre de Saint-Mart.

El 18 de Octubre de 1942 comenzó la última gran batalla dentro del contexto de la campaña de Madagascar cuando la 22ª Brigada de Infantería de África Oriental cruzó el Río Mangarahara y fue emboscada por 700 franco-malgaches en el corazón de un valle con forma de “U” a las afueras de Andriamanalina. La lucha que se desarrolló sobre este lugar fue feroz porque los franceses y malgaches dispararon sus fusiles y cañones desde las alturas, matando a numerosos soldados anglo-africanos, aunque estos últimos se recuperaron del susto inicial y cargaron en dos columnas contra los vichystas, desalojándoles de las montaña y capturando a un total de 200 que se rindieron. A causa de esta derrota, las fuerzas franco-malgaches se desmoronaron porque durante la semana próxima los Aliados avanzaron imparables por el centro insular, aplastando a los galos y arrebatándoles después de un breve combate las ciudades de Fianarantosa e Ilhosy el 25 de Octubre.

Conclusión

La imposibilidad de proseguir con la campaña de Madagascar, condujo a que de una vez por todas las autoridades de la Francia de Vichy aceptasen un alto el fuego para negociar los términos de un traspaso de la administración colonial a la Francia Libre. Así fue como tan solo dos semanas después de haberse abierto el diálogo, el 6 de Noviembre de 1942, se materializó la rendición de los últimos 750 efectivos vichystas y malgaches cuando el gobernador Armand León Annet firmó oficialmente la capitulación ante los Aliados en la ciudad de Ambalavao.

Los Aliados sufrieron un total de 238 muertos y 510 heridos, además de serles destruidos 9 tanques y hundidos 3 navíos entre 1 acorazado (HMS Ramillies), 1 corbeta (HMS Auricula) y 1 petrolero (HMS British Loyalty).

El Eje sufrió 1.656 bajas entre 156 muertos (152 franceses y 4 japoneses), 500 heridos y 1.000 prisioneros, más el hundimiento de 7 navíos entre los que había 3 submarinos (Bebéziers, Le Héro y Mongue), 1 cañonero (D’Entrecasteaux), 1 carguero (Bougainvillie) y 2 minisubmarinos (M16-b y M20-b).

Soldados malgaches prisioneros del Ejército Británico.

La Batalla de Madagascar fue sin un duda una ganancia estratégica muy importante para los Aliados porque evitó al Eje establecer una base aérea y naval desde la que bombardear Sudáfrica o cortar la ruta de los convoyes entre el Océano Atlántico y el Océano Índico. Sin embargo el tiempo invertido en una campaña larguísima de nada menos que seis meses, sin obviar las graves pérdidas encajadas por el Reino Unido, especialmente en el mar porque el acorazado HMS Ramillies fue dejado fuera de combate cuando este tipo de buques escaseaban (y a la Marina Real Británica ya no le quedaba ninguno en aquellas latitudes porque todos habían sido echados a pique en la primera mitad de 1942), fue un duro golpe para el Imperio Británico que poco a poco empezaba a comprender que su dominio de los mares estaba en entredicho y que independientemente de encontrarse del lado de los vencedores o los vencidos, sus colonias no sobrevivirían a la Segunda Guerra Mundial.

 

Bibliografía:

-Carlos Fabiani Robles, 1942 El Asalto a Madagascar, Revista Historia y Vida Nº69 (1973), p.42-51
-J.L.Moulton, Madagascar: La Primera Invasión Aliada, Revista Así fue la Segunda Guerra Mundial Volumen 40, Noguer (1972), p.170-176
-Carlos Caballero Jurado, ¿Hitler o Napoleón?, García Hispán Editor (2000), p.240-241
-http://en.wikipedia.org/wiki/Battle_of_Madagascar